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noviembre 30, 2019

Rolando Revagliatti: Entrevistas a escritores argentinos





Poemas de Rolando Revagliatti, aquí

noviembre 29, 2019

Antonio Deltoro: El hilo de seda que ahorcará a este día.

Poeta mexicano, El hilo de seda, poema



SIN NARDOS




Mi madre
guardó la cortesía
y el amor a los nardos
hasta los últimos momentos:
al entrar, la enfermera
nos dijo en voz muy baja
que no le convenían esas flores;
nosotros, a un gesto de mi madre,
que era adivina,
sin chistar las retiramos,
como lo hacíamos
cuando llegaba a la casa un amigo
al que le producían los nardos
desazón y tristeza.
Los nardos eran las flores de mi madre
por su olor y su blancura,
por su forma y sus tallos;
también por sus recuerdos.
En sus fiestas sabíamos
que nardos y pasteles,
el humo del tabaco
y el sabor del café
se mezclarían,
siempre que no llegara
ese amigo
que asociaba,
como la enfermera,
como si a la muerte la guiaran
ciertos olores
y la extraviaran otros
más sutiles,
como si la muerte no supiera,
como nadie,
el camino y la hora.



NIEBLA




Los sueños de los pájaros
deben anidar por siempre en una nube
como las ramas que acunas tú esta mañana.

Esta intimidad en la que estoy me envuelve.
Un día, tan sólo un día más, lo necesito
para saber quién soy, qué escondes.

No escampes, no abras tu ser,
no dejes ver detrás de ti lo que no eres.
Este sopor, este pudor tan míos están en ti;
un día, tan sólo un día más en tu interior.

No hay paz parecida a ti sobre la tierra,
niebla rasante que tocas mi ventana.


ESTA LUZ




En el fondo del patio se serenan
el helecho, la hierba, el moscardón
que hace seis horas era el calor y la energía sorda.
Descansa la luz de todo el día
alrededor de los objetos, fuera del lustre,
ausente del vigor, tranquila.
Descansa la luz de sí misma en la tarde
y da a lo que roza una dignidad dorada y enfermiza.
La luz descansa en la luz
y adopta una calidad de baño de oro y de madera.
El gato prefiere esta luz,
se esconde el cazador mejor en esta luz,
pero a mí me gusta el vigor y el moscardón zumbando.
Esta luz es la antesala de la otra,
que es la antesala de la otra,
que es la antesala de la noche.
La luz del mediodía es ella misma.
En esta luz de las seis hay una que contiene
el hilo de seda que ahorcará a este día.
Yo desconfío de esta luz que como el gato
se mueve hermosa y lentamente.


ANTONIO DELTORO (1947 / 2023, Ciudad de México, México)
Fuente: Lexia | Fractal
Enlaces: Letras Libres | Otra iglesia es imposible
Imagen: El Universal

Ana Romano


Escoriación




Fragmentan
dormidas

Acordonan
antiguos

Y la realidad
¿qué despide?

Es en el ahora
que naufraga
la voluntad

Glotón
el sopapo
zurce
los instintos

¿Y la cabriola
dónde
espolea?


Escape



En busca de pruebas
quebrada
descalza
es 
que
camino

En silencio
corren

El frío
es
precipitándose

¿Qué
esconde

-aun
sabiendo dónde-
la pena?



Elevación




Como notas
resbalan
barriletes

Un crisol

Y  es que flotan
 los cuerpos.


ANA ROMANO nació el 1 de febrero de 1944 en la capital de la provincia de Córdoba, Argentina, y reside desde la infancia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Poemas suyos han sido traducidos al portugués, italiano, francés, húngaro y catalán. Es profesora de Francés. Tradujo a dicho idioma el volumen “Breve anthologie” de Luis Raúl Calvo (Ediciones L`Harmattan, París, Francia, 2012), el poemario “Behering y otros poemas” de Luis Benitez y textos del libro “Tomavistas” de Rolando Revagliatti (difundidos en la Red). Poemarios publicados: “De los insolentes fantasmas” (Ediciones Vela al Viento, 2010), “Expiación del antifaz” (Ediciones La Luna Que, 2014), y “Zumbido de guirnaldas” (Ediciones La Luna Que, 2016).
Envio de Ana Romano

noviembre 28, 2019

César Mermet


Muchacha en el primer ómnibus



Pálida como la temprana responsabilidad del aire,
de intemperie y destino modelas tu primera cara
tan pequeña aún para tus ojos,
demasiado frágil para soportar un nombre,
previa, frutal, creciente,
creciente fruto previo comenzando por dentro
como los blancos pormenores del naranjo.
Flor transitoria nacida momentánea
para invocar, pasando, la lentitud cabal
de un apogeo breve.

Serás. No eres. Apenas si sucedes.
Crisálida de tiempo tenue,
la voluntad te sueña como un absorto velo,
una altura te cae desde los hombros
y te silencia.
Más allá de tus manos
que suspenden y cierran el instante
en vibrante circuito y duradera calma
sobre la falda,
sigue un bajo desorden
que sólo tu belleza interrumpe,
excepción peregrina.

—Porque es difícil un goce sin imperio

las palabras te buscan en minucioso enjambre—.

Qué exactitud casual, qué comedido azar
contemplarte en tu víspera preciosa.

Cómo es puntual tu forma
y qué justa tu vida por ahora.
Sin embargo lo efímero se posa largo tiempo
en el punto de asombro de tu mirada con el mundo
y en el frío sobre tus labios.
Como la vida consumada es peso y colma
la piedra coronada ilustre y ciega,
los cónsules tallados en olvido,
corno al olvido memorable, te pulimenta el frío,
en qué diverso mármol, que transcurre y florece,
en tu modo delgado lo veloz es visible.
Qué temprano se ha hecho de pronto.
Los pasajeros ya nunca llegaremos a tiempo.
Eres la única que tiene la edad del alba.
Avanzar a esta hora, da regreso.
Tú solamente viajas a favor del viaje.
Demasiado temprano para todos
—pesados y pretéritos
en la rama delgada de la hora—
salvo para quien como tú
germina rumbo inmóvil a un venidero mediodía
cuyo ardor ignora iluminadamente
con el sol a la espalda.
—Alta contra la ráfaga de las visiones
reverbera sucesión y tránsito.
Lleva sobre la frente un tiempo intacto,
un álgebra de propósitos le encrespa el pelo claro
y es su corona el tránsito—.
Tu corona es el tránsito.


César Mermet, un poeta ocasional
CÉSAR MERMET (1923, Malabrigo, Santa Fe / 1978, Buenos Aires, Argentina)
Fuente: Universidad Nacional del Litoral
Enlaces:
César Mermet | Otras criaturas

noviembre 27, 2019

Ana Martins Marques: El modo en que al levantarte recuerdas a un gran felino

El libro de las semejanzas



El modo en que tu nombre dicho muy bajo puede ser
confundido con la palabra jícara
y como calienta de dentro hacia afuera
el modo en que la palma de tu mano se parece a porcelana quebrada
el modo en que al levantarte recuerdas a un gran felino
pero al caminar ya no te pareces a un animal
sino a un vehículo rápido
y de espaldas siempre me recuerdas a un navío partiendo
aunque de frente nunca parezcas un navío llegando
el modo en que dicha por ti la palabra “sí” parece una palabra
que tuviera el mismo sentido en todas las lenguas
el modo en que dicha por ti la palabra “no” parece una palabra
que tú acabaras de inventar
la relación entre las fotografías rasgadas
los juguetes olvidados en la lluvia cartas
que dejamos de enviar productos en liquidación
frases escritas entre paréntesis
papel de regalo las toallas que acabamos de usar y la masa de pan
y, más importante, la relación de todo eso
con el modo en que llamas al taxi por teléfono
la camisa blanca que acabas de quitarte
siempre me recuerda a un libro abierto al sol
tus zapatos dejados en la sala
siempre me parecen ensayar los primeros pasos de danza
de una versión musical para el cine de tu libro preferido
el modo en que en tu apartamento
las cosas siempre parecen estar en casa
y tú siempre pareces estar de visita
y como pides permiso al tocador para llorar
el modo en que nuestras conversaciones me recuerdan
mensajes interceptados menús de restaurantes exóticos
etiquetas de bebidas fuertes documentos comidos en los bordes
por cachorros de perro
el modo en que tus cabellos parecen las líneas de un libro
leído por un niño que aún no sabe leer
o solo dibujos que alguien erradamente tomara por escritura
el modo en que tus sueños parecen los pensamientos
de personas que hayan sobrevivido a un desastre aéreo
parecen los recuerdos de un ex-boxeador enamorado
parecen los proyectos de futuro de niños muy pequeños
parecen los cuentos de hadas preferidos de dictadores sanguinarios
las relaciones entre las guerras íntimas los juegos de armar
los primeros viajes sin los padres los países coloreados de rojo
en el mapamundi personas que siempre olvidan las llaves
las primeras palabras dichas por la mañana
y la disposición para usar la violencia
el modo en que a pesar de todo eso tú no te pareces a nadie
a no ser tal vez a ciertas cosas
similares a nada


O livro das semelhanças




O modo como o seu nome dito muito baixo pode ser confundido com a palavra xícara
e como ele esquenta de dentro para fora
o modo como a palma das suas mãos se parece com porcelana trincada
o modo como ao levantar-se você lembra um grande felino
mas ao caminhar já não se parece com um animal mas com uma máquina rápida
e de costas sempre me lembra um navio partindo
embora de frente nunca pareça um navio chegando
o modo como dita por você a palavra “sim” parece uma palavra
que fizesse o mesmo sentido em todas as línguas
o modo como dita por você a palavra “não” parece uma palavra
que você acabou de inventar
o parentesco entre as fotografias rasgadas os brinquedos esquecidos na chuva cartas
que deixamos de enviar produtos em liquidação frases escritas entre parênteses
papel de presente as toalhas que acabamos de usar e massa de pão
e, mais importante, o parentesco de tudo isso
com o modo como você chama o táxi por telefone
a camisa branca que você acabou de despir sempre me lembra um livro aberto ao sol
seus sapatos deixados na sala sempre me parecem ensaiar os primeiros passos de dança
numa versão musical para o cinema do seu livro preferido
o modo como no seu apartamento as coisas sempre parecem estar em casa
e você sempre parece estar de visita
e como você pede licença à penteadeira para chorar
o modo como as nossas conversas me lembram bilhetes interceptados cardápios de
restaurantes exóticos rótulos de bebidas fortes documentos comidos nas bordas
por filhotes de cão
o modo como os seus cabelos parecem as linhas de um livro lido por uma criança
que ainda não sabe ler
ou apenas desenhos que alguém por equívoco tomasse por escrita
o modo como os seus sonhos parecem os pensamentos de pessoas que sobreviveram
a um desastre de avião
parecem as lembranças de um ex-boxeador apaixonado
parecem os projetos de futuro de crianças muito pequenas
parecem os contos de fadas preferidos de ditadores sanguinários
os parentescos entre as guerras íntimas os jogos de armar as primeiras viagens sem
os pais os países coloridos de vermelho no mapa-múndi pessoas que sempre esquecem
as chaves as primeiras palavras ditas pela manhã e a disposição para usar a violência
o modo como apesar de tudo isso você não se parece com ninguém
a não ser talvez com certas coisas
similares a nada



Ana Martins MarquesANA MARTINS MARQUES (1977, Belo Horizonte, Brasil)
Fuente: Poesía y otras zarzas
Traducción: Enrique Gutiérrez Miranda
Enlaces: Vallejo&Company
Imagen: saposcat

noviembre 26, 2019

Marion Poschmann



Madona hermosa



de partículas de luz toda nevada
como con escarcha recubierta
su imagen congelada en el espejo: bodyform
y una pileta llena de azul para lavar, así
se habría visto ella misma, con pies de sirena
nadando por jeans de tubo
la ropa secada en el propio cuerpo
alcanzada la cumbre de los peces,
las consumadas marcas de fábrica
lisonjeras escamas, un guardafangos
contra la mugre de la cotidianidad

habría podido vender en breve el sangrado
de su nariz como make-up,
bañarse en un preciso
anuncio de entonces,
así se habría visto, sus dedos en pugna que
buscaban detener algo, se vio a sí misma
engullir sus propios dedos,
jalar el aire entre los dientes, y sonreír
bajo la luz de neón: el brillo interno
de ángeles que imitan fantasmas,
se vio ligeramente consternada desdoblar
una sábana de playa que te pertenece,
se vio empleando los medios mágicos acostumbrados,
probando los viejos talentos, devorar velas de cera
nubes y verde invernal



Schöne Madonna



ihr von Lichtpartikeln überschneites
wie mit Rauhreif übersprühtes
ihr schockgefrostetes Spiegelbild: bodyform
und eine Wanne voll Waschblau, so habe
sie sich gesehen, mit Nixenfüßen
durch Röhrenjeans schwimmend
die Wäsche am eigenen Leibe getrocknet
den Gipfel der Fische erreicht,
die vollendeten Markenzeichen
schmeichelnde Schuppen, ein Schutzblech
gegen den Dreck der Alltäglichkeit

sie könne ihr Nasenbluten
in Kürze als make-up verkaufen,
sie bade in einer genauen
Reklame von damals,
so habe sie sich gesehen, die ringenden Finger, die
etwas zu halten suchten, sie sah sich
die eigene Finger verschlingen,
die Luft durch die Zähne ziehen, und mitten
ins Neonlicht lächeln: das innere Strahlen
von Engeln Gespenstern nachahmend,
sah sich mit leichter Bestürzung
ein Badelaken entfalten, das dich betraf,
sah sich die üblichen magischen Mittel verwenden,
die alten Begabungen testen, das Fressen von Wachskerzen
Wolken und Wintergrün



MARION POSCHMANN
MARION POSCHMANN (1969, Essen, Alemania)
Traducción: Gonzalo Vélez
Enlaces: 
Imagen: Intellecturers



noviembre 24, 2019

Maurizio Cucchi: He disipado mucho, pero aún estoy aquí, enamorado e indolente.

De Rimbaud

En el Cabaret Vert

a las cinco de la tarde




Hacía una semana que caminaba

y mis zapatos estaban destrozados.

Entré en la ciudad y en el Cabaret Vert

pedí manteca, pan y jamón tibio.

Feliz, bajo la mesa verde, extendí las piernas,

y contemplé los dibujos infantiles

de la tapicería. ¡Pero qué beatitud

cuando la chica de enormes senos y ojos agudos

me trajo el jamón en un plato coloreado!

El jamón rosa con un diente de ajo perfumado

y me llenó una jarra inmensa con su hermosa espuma

dorada por un último rayo de sol.




He disipado arte, talento, fantasía,

indiferente a la acción, a la obra, al dominio,

he preferido la quietud horizontal, la espera,

el suave surgir inigualable

de las imágenes en la rêverie

que en espiral baja hacia el fondo

o ese sopor que flota

sobre un mar encrespado apenas,

que ondula sobre erizos, anaranjadas estrellas,

cardúmenes lentísimos, chatarra

de antiguas guerras y navíos.

He disipado mucho, pero aún estoy aquí,

enamorado e indolente.







Da Rimbaud

Al Cabaret Vert

le cinque della sera




Camminavo da una settimana e le mie scarpe erano a pezzi.

Sono entrato in città e al Cabaret Vert

ho chiesto pane, burro e prosciutto tiepido.

Ho steso le gambe sotto il tavolo verde, beato,

e ho contemplato i disegni infantili della tappezzeria.

Ma che incanto quando la ragazza dai seni enormi e dagli

[occhi acuti

mi ha portato il prosciutto in un piatto colorato!

Il prosciutto rosa con uno spicchio d’aglio profumato

e mi ha riempito un boccale immenso con la sua bella

[schiuma

dorata da un ultimo raggio di sole.




Ho dissipato arte, talento, fantasia,

indifferente all’azione, all’opera, al governo,

ho preferito la quiete orizzontale, l’attesa,

il dolce insorgere impagabile

dell’immagine nella rêverie

che va a spirale verso il fondo

o quel sopore galleggiante

su un mare increspato solo un soffio,

ondulando su ricci, stelle arancioni,

branchi lentissimi, rottami

di antiche guerre e bastimenti.

Ho dissipato, ma sono ancora qui,

innamorato e ignavo.






Maurizio CucchiDe: "Por un segundo o siglo", Editorial Brujas, 2003

Traducción: Esteban Nicotra

Otros poemas de MAURIZIO CUCCHI, aquí

Enlace: Vallejo & Co

Imagen: RAI News

noviembre 23, 2019

Germán Arens: El fondo marino...

El fondo marino, lugar donde sólo
la fantasía ha reflexionado. Lugar adonde no llega el sol y los más pequeños,
cabezas con dientes que no caben en la boca, devoran a los más grandes. Las
aguas abisales casi no tienen movimiento. Sus habitantes son raquíticos y es
innecesario llevar un esqueleto. Nunca hubiera imaginado estrellas de mar con
más de cincuenta brazos, tampoco a bailarinas de color escarlata y piernas
semejantes a culebras. De acuerdo al modelo cosmológico derivado de la teoría
de la relatividad se dice que no existen privilegios, que el universo es igual
en todas sus direcciones; pero quien como yo ha subsistido alimentándose de la
lluvia de organismos y materia que provee la superficie, sabe que no existe la
más remota posibilidad de vivir dando vueltas en círculo.



Germán Arens
De: "La cáscara del huevo", Barnacle, 2019
Otros poemas de GERMÁN ARENS, aquí

noviembre 21, 2019

Roque Dalton

Roque Dalton

Oh ligarquía



Oh
ligarquía
ma
drasta
con marido asesino
vestida de piqué
como una buitra
acechaste en las ramas
del enredo de la Historia
ridícula como todo lo malo
hay que acabar contigo gorda
asna con garras
tigra de palo
cruel y más cruel y todavía odiando
te hacés cargo de la delicia del pollo
no de la horrible
retorcida de buche del traspatio
cenás con el abogado
pero solo dormís tranquila por el pobre cuilio
maje
chucha insepulta y emperifollada
Gran Arquitecta de las cárceles
y de la mayoría de enfermos que se quedan afuera del
Hospital
vieja matona de alma intestinal
una tacita de oro y de café y una pistola
un crucifijo de conchanácar y un garrote
oligarquía
bacinilla de plata del obispo y jefa del obispo
puñal de oro y veneno del Presidente
y mantenedora del Presidente
caja de gastos chichos de Mister Rockefeller
coyota del señor Embajador
rufiana de la patria
oligarquía hoy más que todo
náufraga que quiere hundir al barco
depósito recargado de mierda del avión
imperial
y amenaza tormenta.


ROQUE DALTON (1935, San Salvador / 1975, Quetzaltepeque, El Salvador)
Fuente: Facebook Ricardo Ruiz
Enlaces: Biografía y vidas | A media voz

Marcelo Leites

III 







La lenta irradiación de la luz

entra al cuarto en penumbras,

filtrada por el tono ocre

de las hojas que caen

de los árboles del jardín.

Todavía no amanece sin embargo.

Es más bien la sensación

de que hay otro cuerpo contiguo.

Un resplandor efímero,

un espejismo.

Como si el hecho de que el cuarto

se ilumine no dependiera del sol,

sino de la posibilidad de verlo

bajo ciertas circunstancias.

¿Pero cómo se habla del sol

cuando sólo hay oscuridad?



Durante media hora

mirás El jardinero está arreglando el jardín

de Lucio Fontana en un Museo de Buenos

Aires, como si intuyeras que detrás

de esa rajadura negra con fondo sepia

ibas a estar vos con un jardín propio,

y como si la rajadura te interesara

tanto o más que el jardín,

tan invisible como el del cuadro.



El tiempo es un cuchillo filoso

y el espacio, un desierto

que no pudimos atravesar.

Los cactus también se secan

tarde o temprano

como el amor.










Marcelo Leites

De: "Adentro y afuera", Barnacle, 2019

Otros poemas de MARCELO LEITES, aquí

Enlaces: La biblioteca de Marcelo Leites | Otra iglesia es imposible



noviembre 20, 2019

Esteban Nicotra


No estamos prisioneros



No estamos prisioneros
pero en el patio de paredes altas
sólo se oyen chillidos
o el silencio paseando bajo el sol:
aquí podríamos hablar,
y sin embargo, muy de tanto en tanto,
cambiamos algunas palabras
que vamos a rumiar en un rincón.
Ecos de voces...
En el silencio
el otro ya no escucha;
mira la pared,
vacío.



Hasta el agua te esperaba



Hasta el agua te esperaba,
iba pasando, encorvando su lomo de lagarto
sobre la línea de la orilla,
sus ojos de luz clavados en el horizonte.
Los árboles masticaban sus verdes murmullos
y el sol dormía, colgado en el cielo.
El agua sigue pasando, lenta
como engañándome el tiempo.
Y allá donde muere el camino
el viento y la arena te simulan,
y el sol te da vida,
en un juego que aliento
para acostumbrarme a tu ausencia.



La nieve se evapora



La nieve se evapora
en el aire dormido. Y es cierto,
da alegría ver
que algo cae o se diluye:
la vida que se vive,
el sabor de la manzana
que se pierde en la garganta,
el silbo del pájaro
y la espera en el silencio.
Ondas en el lago de mi vida
que he visto desaparecer,
quietud de la tarde, noche,
noche que baja
a despertar los sueños.
El cielo se puebla, inmenso,
de sonidos invisibles...



Una voz



En el insomnio de la noche,
entre el ronronear de la heladera
y el rumor de la calle solitaria,
me susurraba una voz junto a la almohada.
Y he quedado solo
en la playa de la noche,
árida y fría mesa,
donde recojo las huellas, los mendrugos de arena,
de aquella voz que vino a visitarme.


Esteban Nicotra
ESTEBAN NICOTRA
(1962, Villa Dolores, Provincia de Córdoba, Argentina)
De: "La vida que se vive", Editorial Brujas, 2006

noviembre 19, 2019

Azucena Salpeter: Eso dijo y no dijo la mujer que limpia.

La mujer que limpia dijo     




hay trapos infinitos como mundos 
y abrió sus manos 
estos son para los muebles 
las hilachas de los dedos para los armarios 
donde se resguarda el té de jengibre de lo secreto
estos que lavo con lejía y dejo clarear con lunas
son para los platos de los días aciagos
los gruesos y tontos para los pisos que soportan malogros de pasos
las franelas profundas como uvas
son para el vidrio de la neblina
también hay trapos de pañuelos viejos
creo que sirven para el luto de la frente o la rodilla
nadie sabe para qué sirve la tristeza
por el contrario
los huérfanos sabemos qué son
las tiras de sábanas que se cortan con los dientes
con ellas vendamos la fiebre de los pechos
los padres muertos
la herida de Moisés
sí
hay trapos celestiales
por supuesto
pero el trapo verdadero el que no existe
el que intento con mis manos
es un andrajo
donde al final caemos como en una madre anónima
y enseguida partimos igual que un velero llamado garza chifladora
o poema
algo así como la alfombra de siete colores de Aladino
eso dijo y no dijo la mujer que limpia.


Otros poemas de AZUCENA SALPETER, aquí

Robert Creeley: El tigre

El tigre    



hoy vimos un tigre
de dos cabezas que salió
de un salto del

bosque de la esquina
de Main y Bailey. No
nos asustamos. La

guerra había terminado
quince minutos antes, habíamos
parado en un bar

a festejar, pero ahora
estábamos ahí, fascinados
por otro miedo.



The Tiger

Today we saw a tiger / with two heads come / bounding out of the / forest by the corner of  / Main and Bailey. We / were not afraid. The // war had stopped fifteen / minutes previous, we / had stopped in a bar // to celebrate, but now / stood, transfixed,  by another fear.



Robert CreeleyTraducción: Ezequiel Zaidemberg
Otros poemas de ROBERT CREELEY, aquí
Imagen: WBFO

noviembre 17, 2019

Alberto Cisnero: En loor de un repentino aroma



6     



ayer me distraje un poco, con los colores ralos 
que se encuentran por todas partes entre la maleza  
del traspatio; de este altor, crecidos sin titubeos. 
hoy recuperé el tiempo perdido y la sensación  
de que antaño ya estuve ahí al leer varios poemarios,  
yambos aliterados, análisis, escaneos, ausencia 
de manchas oscuras. subrayé tres renglones. 
luego, para derogar el efecto, escuché música,  
discos de adrián y los dados negros. se añaden
y pierden cosas. sin heroísmos, por favor. ya van 
para tantísimas las generaciones que desconocen 
el gusto de la sangre de sus parientes en línea recta. 
sólo se trata de escribir los libros que omitieron 
tus antes. si escribís lo mismo que ellos, ponele 
por nombre lo que te plazca, no estás haciendo 
el barro. se escuchan ofertas.



14



te quiero tanto y tanto. con lo mejor que hay en mí.
no con la generosidad del afecto que me profesás.
se puede vivir en cosas mejores que en un mundo
de ilusiones. todos nosotros escribimos tonterías
por la noche. dilapidamos hallazgos, destruimos 
mobiliario, conculcamos leyes. situados ya 
los infrascritos en la posición debida, procedemos 
a inmovilizarnos. y en ese momento, creemos 
disponer de bellas imágenes y un gusto selecto. 
habrá quien precise la ayuda de los síndicos 
dedicados al apoyo y manutención de literatos, 
complacer a un editor o incluso vender ejemplares 
y propagar su influencia en las jóvenes generaciones. 
el traje que me cubre guarda muchas salpicaduras. 
alguna vez también tuve una vida repleta 
de cuchitriles alquilados. por qué gratis, 
sin becas, subvenciones ni lauro. 
porque puedo.



18



oigan las detonaciones que abaten a sus presas, 
lean aquesta política de privacidad 
para más detalles, lapsos en el buen gusto de la historia. 
vos qué leés: carlinoalfredo. estamos en camino, 
roncando entre el cieno, delante de las totoras 
cubiertas de rocío, hasta que ellas resuelvan 
brindarnos algún augurio. el verso medido, 
incluso el libre, no vale una tortilla santiagueña, 
akata mikuy. el estómago es anterior a cualquier 
complejidad teórica. con algunos provenimos 
de los mismos enquinchados. plenos de olores. 
ni tolerados ni anexados, componentes 
degenerativos e inadaptados. 


De:"Akata mikuy, Barnacle, 2020 

13



ha estado lloviendo todo el día. desde lejos que uso las mismas palabras.
dondequiera que miro, dondequiera que voy. el agua benigna. un sueño
perdido y recobrado. o parecencias en loor de un repentino aroma
de flores. son flores, no hay duda. desde lejos cada palabra es una
palabra de más. faz ardida. desde lo múltiple al modesto incógnito. hasta
volver al río en que se pierden. si aceptase que la libertad reside en esos
equívocos misterios valdría menos que un perro. el cielo que en la noche
se derrumba está también dentro del río. haciendo mugre las dos caras
de una hoja de papel


De: "El movimiento obrero granizado", Barnacle, 2019

Alberto Cisnero
Otros poemas de ALBERTO CISNERO, aquí

noviembre 16, 2019

Florencia Fragasso: Construyó su casa en un hueco que cavó en la intemperie de los otros

Florencia Fragasso

Florencia Fragasso


Cáscaras




Los cuadraditos laminados en oro
están ahí para quedarse:
no se descascara el dorado a la hoja
de Viena fin de siglo
diecinueve,
no se despegan las piezas
porque, aunque cueste creerlo,
no es un rompecabezas lo que forman.

En ese fondo móvil de oro y ondinas
estaba ambientado el cuento
que mi papá nos contaba cada sábado
–o sábado por medio–
en el living de Bánfield
–mis piernas cortas
despatarradas
en el sillón–

FLORENCIA FRAGASSO (1975, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
De: "Melliza", Gog & Magog, 2018
Enlaces: Op.cit. / Espacio Murena

Billy Collins: Un silencio apilado durante la noche

Billy Collins


Silencio     




Hay un súbito silencio de los espectadores 
cuando un jugador no se mueve en la cancha 
y hay un silencio de la orquídea. 

El silencio del florero 
antes de estrellarse contra el suelo, 
el silencio del cinto cuando no golpea al niño. 

La quietud del vaso y del agua en él, 
el silencio de la luna 
y la calma del día lejos del rugido del sol. 

El silencio cuando te tengo abrazada a mi pecho,
el silencio de la ventana sobre nosotros
y el silencio cuando te levantas y te vas.

Y hay un silencio de esta mañana
que he roto al usar mi pluma,
un silencio apilado durante la noche

como nieve cayendo en la oscuridad de la casa—
el silencio antes de escribir una palabra
y el peor silencio, ahora.


Silence




There is the sudden silence of the crowd
above a player not moving on the field,
and the silence of the orchid.

The silence of the falling vase
before it strikes the floor,
the silence of the belt when it is not striking the child.

The stillness of the cup and the water in it,
the silence of the moon
and the quiet of the day far from the roar of the sun.

The silence when I hold you to my chest,
the silence of the window above us,
and the silence when you rise and turn away.

And there is the silence of this morning
which I have broken with my pen,
a silence that had piled up all night

like snow falling in the darkness of the house—
the silence before I wrote a word
and the poorer silence now.


Otros poemas de BILLY COLLINS, aquí
Traducción: Adam Gai
Imagen: Wall Street Journal

noviembre 14, 2019

Ejercicio de memoria para gente sobrante

Pedro Donangelo



recala el día, así de vaporoso y sin beneficio
alguno.

Todo igual, alude
el tic de lo absoluto.

Anoto que el personaje pregunta por alguna taberna
o restaurante.
El de pantalones
rojizos no contesta,
alza los ojos al cielo,
pensativo,

observa
el abismo que estruja el aire.

Paseantes del fin
de semana.

Aquí, basta con pararme frente a un espejo
para observar el cielo completo.


® PEDRO DONANGELO
Imagen: Alberto Breccia
Sobre un cuento de A. Chejov

noviembre 08, 2019

Xaime Martínez


Junta de Valladolid





Mas detenido el látigo en su vuelo,

la conquista del mundo habrá de congelarse.


Sanguíneas calles de Valladolid, oro sanguíneo naciendo en tierra

de los encomenderos, la teología es una vasija rota o eso gritan,

la guerra justa es justa al comienzo del verano o eso gritan,

treinta proposiciones muy jurídicas,

algo vibrando en el principio de las cosas


y pese a todo no habrá resolución posible.


Podrán vibrar los adoquines y las tristes mercancías en las panzas

de los barcos y los tratados de derecho internacional y las túnicas

negras de los dominicos,

tensos como la cuerda tensa de otro arco,

como la cuerda tensa, el mundo

sólo podrá romperse o disparar,


y pese a todo no habrá resolución:

ambos tendrán que ser declarados vencedores.


Retomarán los ánades salvajes

su vuelo como un látigo en la mente del poeta

y la viruela y nuevas epidemias de viruela y el tifus y la gripe y

la difteria

devastarán campos y bosques de la América lejana

y un niño nacerá que llevará por nombre Garcilaso el Inca

y alguien preguntará si mereció la pena,

este parar y este detenerse

si mereció la pena ver el mundo desde lejos

con su belleza simple, con su horror colapsado.


Alguien dirá que sí, que estuvo bien.


Y yo seré aquel hombre que te besó en la frente.





XAIME MARTÍNEZ MENÉNDEZ

XAIME MARTÍNEZ MENÉNDEZ

1993, Oviedo, España

Fuente: Zenda

Imagen: La Vanguardia



















noviembre 07, 2019

Charles Simic: Luego la besé en la nuca con delicadeza

Repollo


Repollo




Estaba a punto de partir el repollo en dos,
pero hice que se lo pensara dos veces cuando le dije:
«El repollo es un símbolo del amor misterioso».

O por lo menos eso dijo un tal Charles Fourier,
que además de eso dijo otras cosas raras y maravillosas,
tanto que la gente le llamaba loco a sus espaldas.

Luego la besé en la nuca
con delicadeza,

y entonces ella partió el repollo en dos
de un solo tajo.



Cabbage



She was about to chop the head
In half,
But I made her reconsider
By telling her:
“Cabbage symbolizes mysterious love.”

Or so said one Charles Fourier,
Who said many other strange and wonderful things,
So that people called him mad behind his back,

Whereupon I kissed the back of her neck
Ever so gently,

Whereupon she cut the cabbage in two
With a single stroke of her knife.


Otros poemas de CHARLES SIMIC, aquí
Extraído del Facebook de Martín López-Vega
De: "El mundo no se acaba", Vaso Roto Poesía, 2013
Traducción: Jordi Doce
Imagen: Aaron Clamage

noviembre 03, 2019

Novedades Barnacle, libros homogéneos y comerciales

Como siempre, en vísperas de algunas novedades de Barnacle, recibo los libros editados. Mi profundo agradecimiento.

Los nuevos títulos son:


  • Ad Orbis, de Sharon Vidal Rakauskas

  • Adentro y afuera, de Marcelo Leites

  • El movimiento obrero granizado, de Alberto Cisnero

  • La cáscara del huevo, de Germán Arens

  • Noción de ritmo, de Pablo Seguí 



Invito a los editores independientes a compartir los textos de sus autores en El poeta ocasional. El blog recibe el reconocimiento de poetas y lectores del género y se difunde en grandes ciudades de países de habla hispana y entre hispanoparlantes de regiones de habla inglesa.


El correo electrónico para enviar adjuntos es prdonangelo@gmail.com.


Muchas gracias






Barnacle libros









noviembre 01, 2019

Darío Canton


29



De verdad               
sólo ahora te descubro 
cuerpo 
venido conmigo   
tantos años.   
Sólo ahora              
en que al verte     
en el espejo            
sentado allí            
mirándome a los ojos   
he sabido qué buscabas. 
Mi cuerpo               
el callado             



32                  



La siesta de esta tarde 
se confunde             
con las siestas dormidas 
otras tardes:           
idéntico bochorno       
pesadez                 
sopor que me invade     
y me somete             
---soy padre, hijo, abuelo
arena, aire, agua       
la vida entera siesta   



Darío Canton
DARÍO CANTON (1928, 9 de Julio, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
De: "Poemas familiares, Crisis, 1974
Enlaces: Darío Canton / Eterna cadencia
Imagen: Brecha