Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2016

A los amables visitantes de estas páginas...

Notizia Solo qualche parola, solo una notizia sul rovescio del conto sbagliato dal padrone. Forse è tardi, può darsi che la ruota giri troppo in fretta perché resti qualcosa: occhi squartati, teste di cavallo, bei tempi di Guernica. Qui i frantumi diventano poltiglia. E anch’io che ti scrivo da questo luogo non trasfigurato non ho frasi da dirti, non ho voce per questa fede che mi resta, per i fiaschi simmetrici, le sedie di paglia ortogonali, non ho più vista o certezza, è come se di colpo mi fosse scivolata la penna dalla mano e scrivessi col gomito o col naso. Risanamento Di tutto questo non c’è più niente (o forse qualcosa s’indovina, c’è ancora qualche strada acciottolata a mezzo, un’osteria). Qui diceva mio padre, conveniva venirci  col coltello… Eh sì, Il Naviglio è a due passi, la nebbia era più forte prima che lo coprissero… Ma quello che hanno fatto , distruggere le case, distruggere quartieri, qui e altrove, a cosa serve? Il male non era lì dentro nelle scale, nei cortil...

Marcelo Díaz: Cowboys

Imagen
Por la noche revisas necrológicas de repente te preguntás cómo será cuando aparezca yo como en esas películas de cowboys en las que un cuerpo  termina desnudo en una bañera sucia, pensás en un western vos y yo representados por un cardo  rodando al infinito ¿alguien tendrá deseos de pensar en vos y en mí, no en otra vida, sino en esta? nos iremos degradando,  es lo que ocurre con las ramas de los árboles  durante el mediodía juntas, secándose;  podría contarte más si el corazón no fuera el auricular negro  que arrojaste al extremo silencio con la esperanza de que algún eco te devuelva la fuerza para reparar el vacío. Otros poemas de MARCELO DÍAZ,   aquí

Claudio Rojo Cesca, poemas inéditos

Imagen
El zumbido de la mujer mosquito Vuela en dirección al rostro y pica el párpado cerrado, zumba, mientras chupa, el gel blanco que escurre desde el fondo.  La mujer mosquito sobrevuela  mi pecho burlándose de la ciencia  de la espiral y su brasa, eso que sirve para embrutecer  y alejar a hordas de picadores se vuelve inútil en ella mientras se recrea en el humo venenoso como una atleta. Intuyo, como cada noche, que estaremos  juntos hasta que aparezca el sol y fulmine su encantamiento  de sorber a oscuras la viscosa memoria de los ojos.  Me vuelve a zumbar, gigante y perfecta, en su disfraz humano. Ningún mosquito imita mejor un par de piernas de mujer, los pechos ínfimos y blancos que se deslizan hacia la mordida, el murmullo empalagoso en la hora veloz del sudario. Sólamente la delatan unas alas de celofán alambrado y la sangre reseca alrededor de los labios. Mujer mosquito zumba y duerme y agosta su cuerpo amedrentado por el rayo de sol.  Me vací...

Baldomero Fernández Moreno

"Todos duermen en el tren, / todos duermen, menos yo...", escribió Fernández Moreno: a falta de trenes en el país (nunca retrocediendo, siempre avanzando nosotros), bueno es el ómnibus, y uno como éste, con wifi y una amable camarera que ya me trajo dos vasos de una especie de whisky. Hasta pude conversar por escrito con la novia lejana y trabajar en la última estrofa del poema que dejé inconcluso en la madrugada de ayer. Si no se me cerraran los ojos, me quedaría toda la noche, todo el viaje despierto, escribiendo, mirando por la ventanilla, repitiéndome cada tanto, como un estribillo mental: "Todos duermen en el tren, / todos duermen menos yo... / Nadie tiene sed de espacio, / sed de luna, sed de Dios." (Nota de Pablo Anadón en Facebook) Viaje Todos duermen en el tren, todos duermen menos yo. Por la abierta ventanilla mirando, mirando voy el campo negro, que argenta la luna con su esplendor. Todos duermen en el tren, todos duermen menos yo. Nadie tiene sed de espa...

Maurizio Cucchi

Imagen
S olar y oblicua Gela con sus pesqueras petroquímicas. Muros gastados, excavados,  desgranados, para allí hacer cuevas, estructuras, hierros a cielo abierto y los niños limpiando mudos peldaños de los carniceros. África y Terranova ardidas por una lúgubre incuria. V istos desde la extrema altura los Alpes revelan el verdadero obtuso contrario de las alturas sublimes, los negros abismos terrosos, la agresiva ceguera en ondas oscuras o glaciales del horror, la rocosa, ignava concreción de la pesadilla, y me dan asco, miedo. S ghemba e solare Gela coi suoi pescherecci petrolchimici. Mura erose, scavate, sgranocchiate per farci tane, e poi armature, tondini a cielo aperto e i bambini a pulire muti le scale dei macellai. Africa e Terranova bruciate da una lugubre incuria. V iste dall’alto estremo le alpi rivelano il vero rovescio ottuso delle sublimi altezze, i cupi avvallamenti terrosi, la cecità aggressiva in onde brune o glaciali dell’orrore, la concrezione rocciosa e ignava dell’inc...

Theodore Roethke

Imagen
Dolor He conocido la inexorable tristeza de los lápices, impecables en sus cajas, el dolor de la libreta y del pisapapeles,  Toda la aflicción de los sobres acolchados y de la goma, la desolación en inmaculados lugares públicos, la solitaria sala de espera, el lavabo, el conmutador,  El inalterable pathos de la palangana y la jarra, el ritual del multigrafo, el sujetapapeles, la coma, los interminables duplicados de vidas y objetos. Y he visto el polvo de los muros de las instituciones, más fino que la harina, vivo, más peligroso que la sílice, tamizado, casi invisible, a través de largas tardes de tedio, cubriendo de una fina película uñas y cejas delicadas, glaseando el pálido cabello, las grises y corrientes caras duplicadas Otros poemas de Theodore Roethke,  aquí Imagen: www.clivejames.com

Irene Gruss

Imagen
Entre la pena y la nada Habría que nacer riendo a carcajadas como hilo de fe, como costumbre. Pero amor y dolor es lo que expulsa. Curioso, la gana del llanto primero "que grite, que llore, que respire de una vez", y el alivio, así. Curioso, la palmada en la nalga. Y luego chupar, prenderse, y el hambre: la necesidad. Saciado o no, a dormir se ha dicho. La mañana y la noche, asombro por lo que hace la luz con uno. Y el despertar y el moverse; crecer, dormir. El cielo es otro mundo. La calle es otro mundo. El otro es otro. La risa llega después. Como alegría o canto. La burla llega después, y es puro rictus, pura alegoría. Hay dicha entre la pena y la nada, entre el sonido y la furia, la duda, el estertor. Gracia y piedad. Sí, como reír a carcajadas. De: "Entre la pena y la nada", Ediciones del Dock, 2015 Otros poemas de Irene Gruss,  aquí Enlaces: Casta diva Revista Atmósfera Nª 5 Poéticas en diáspora

Taller (de poesía)

Imagen

12 poetas

Imagen
12 poetas irrumpen en Buenos Aires   Entre el 7 y el 9 de febrero, El Tercer Lugar espacio cultural organiza la primera edición del encuentro internacional "12 poetas irrumpen en Buenos Aires". A partir de la experiencia “ The   enemies   project ” coordinada por Steven  Fowler , poetas locales y extranjeros entran en contacto durante una semana con el objetivo de realizar producciones originales en colaboración. El Tercer Lugar tiene especial interés en sostener vínculos con culturas de países emergentes, haciendo hincapié en las literaturas excéntricas —en el sentido más lineal de la palabra: fuera del centro, de lo instaurado—, y convertirse en un canal de diálogo permanente entre culturas. El encuentro internacional “12 poetas irrumpen en Buenos Aires” tiende un puente entre poetas de diferentes lugares del mundo, al tiempo que expande las fronteras de la poesía hacia otras disciplinas como la música, la pintura, la fotografía. Los encuentros públicos se realizar...