Mori Ponsowy
A orillas del Caístro Un hombre está sentado junto al río, y espera. Cuántos hombres antes esperaron frente al mismo río, junto a esas aguas, que son y no son las mismas El hombre, también, es y no es el mismo. El río pasa sin prisa junto al hombre, y calla. Cuántas de sus gotas navegaron otros ríos. Cuántos de sus átomos nacieron en el corazón de otras estrellas. Electrones y protones diminutos que surcaron soles y galaxias, y recalaron un instante en esta orilla, para seguir cruzando caudales sin descanso, acequias, vertientes, nubes y, de ahí, de nuevo, a otra ciudad, otro país, otro planeta, y otro tiempo. Todo fluye, todo pasa, nadie se baña dos veces en el mismo río. Y, sin embargo, ahora, en este preciso instante un hombre está sentado junto al río. Es un hecho. Y el hombre espera. ¿Piensa en el río? ¿Piensa en el viaje del agua desde el principio sin principio de los tiempos? También él viene de otro lugar y de otras gentes que, como el río, tienen su historia. Tampoco él se de...