Mirta Rosenberg: Así que tiembla
Toda pasión concluida Caprichos de la luz por el resquicio superior de los postigos y el calor, el frío como cal y el sol, que no es estar y es entre otros brazos que den lo mismo. Está la luz que llena el jarro, el rojo interior que se ha colmado de vacío. ¿Es eso? Es el estilo, más bien, de hueco que acata la continencia, la sentencia que da un adentro donde - si se quiere - por un momento el mundo entra y cree en maneras de hacerse inconmovible. Así que tiembla. Con la luz que cambia. Y con las hojas que se enrejan en el viento. ¿Fuera de él no habrá nada? ¿Ni abrazo que lo sujete? Dura lo que se muere. Quedan familiares cajones con la ropa que se ha vuelto ajena, satenes personales y tizones de dolores que ya no duelen. En rincones de la carne, desusada, la saciedad del poder detenerse. Es la pasión o el paso entre dos vacíos, la atrocidad que deja intacto el corazón tras el carozo de un personaje invent...