Halyna Kruk | En tiempos de Armagedón, la ansiedad es inevitable
Refugio antiaéreo Sueño con un refugio antiaéreo en los albores de mi memoria, el único vestigio de las clases de entrenamiento militar en la escuela. “No habrá más guerras”, nos dijo el profesor. “Pero cada uno de ustedes debe tener en cuenta lo siguiente: en caso de una explosión nuclear, o si se utilizan armas de destrucción masiva, o si ocurre cualquier otro percance, deben ir al refugio evitando el pánico, llevando sólo lo necesario y nada más; necesitarán ropa de abrigo si la guerra se alarga hasta el invierno: no hay calefacción en el refugio, ¿saben?” “¿No hará calor allí de todas formas?”, se escuchó un comentario ingenioso desde la última fila. En cuanto a usted, Maestro Grinovets, nadie sabe si lo dejarán entrar. No habrá espacio para todos; los suministros de comida y agua serán limitados…...