Aria Aber | El hambre bordea esta tierra
Primera nevada Qué fácil para la nieve convertirse en hielo, para la nieve desaparecer la luz del raído marco de castaños alrededor del almacén junto a los restos de achicoria silvestre, esculturas raspadas, adelfilla sollozante. El hambre bordea esta tierra, mientras la nieve convierte todo en inmigrantes, la nieve sala el terraplén donde las tortugas se bañan, cientos de ellas, literalmente, congeladas tiesas como granadas de gas lacrimógeno arrojadas a través de una reja de alambre púa. ¿Pero quién en su sano juicio querría trepar esa reja para vivir aquí, quién rezaría cada noche buscando la gracia, para cruzar el velo oscurecido de mierda, y atestiguar las chimeneas, collejas blancas, centáureas? ¿Quién merodearía por arroyos ...