El elegido
«...conosco i segni dell´antica fiamma..»
(Purgatorio, XXX, 46- 48 )
Es vana la quietud y es inútil la fuga:
Cuando alguien ama, una ciudad se acerca.
La anuncian los aromas de la noche y la espera.
Quien recorre sus calles lo hace en busca de un rostro.
Son eternas las vísperas si atraviesas su puerta.
No querías volver. Te sientes viejo
y ya la lluvia bendice tu retorno.
Es vana la quietud y es inútil la fuga.
Los árboles lo dicen a tu paso:
Amas a esa mujer porque la has visto
en un lugar de la tierra en donde nadie ha muerto
y envidias nuestras ramas que pueden darle sombra.
Una ciudad se acerca. No apartes este cáliz.
Interrumpe tu viaje, que son bellos los miedos
y si no la recorres ella desaparece.
No amarás un color porque alguien lo ha visto.
Nada ha de conmoverte cuando caiga la tarde.
Recuerda el signo de la antigua llama:
De nuevo una mujer y una ciudad.
Los árboles lo dicen a tu paso:
No es el amor que vuelve.
Es obra de los días y los vientos.
Te han elegido.
Han querido enseñarte lo que sintió la piedra de viejas catedrales
cuando alguien la apartó de aquél secreto río
y vio su soledad transformada en un templo.
EDUARDO ÁLVAREZ TUÑÓN (1957, Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
Enlaces: JotDown | Festival de poesía de Buenos Aires
Fotografía: Carolina Clerici













