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julio 12, 2026

Aria Aber | El hambre bordea esta tierra

La imagen muestra a una persona posando al aire libre con una expresión serena y una leve sonrisa, apoyando los brazos sobre el marco superior de la puerta de un automóvil.  Viste una chaqueta de mezclilla azul oscuro sobre una prenda clara. Lleva el cabello oscuro recogido en una coleta alta, con algunos mechones sueltos que el viento parece mover suavemente. Como accesorios, usa pequeños aros en las orejas y se aprecia un discreto tatuaje o inscripción en el dorso de una de sus manos.  El fondo presenta un cielo luminoso con nubes difusas y varios árboles de distintas tonalidades verdes, lo que sugiere un entorno tranquilo, posiblemente un parque o una zona residencial. La iluminación es natural y suave, aportando un ambiente cálido y relajado.

Primera nevada    


 
Qué fácil para la nieve convertirse en hielo, para la nieve 
        desaparecer la luz del raído 
 
marco de castaños alrededor del almacén 
        junto a los restos de achicoria silvestre, esculturas

raspadas, adelfilla sollozante. El hambre bordea
        esta tierra, mientras la nieve convierte todo en inmigrantes,

la nieve sala el terraplén donde las tortugas se bañan,
        cientos de ellas, literalmente, congeladas tiesas

como granadas de gas lacrimógeno arrojadas a través
        de una reja de alambre púa. ¿Pero quién en su sano

juicio querría trepar esa reja
        para vivir aquí, quién rezaría cada noche

buscando la gracia, para cruzar el velo oscurecido
        de mierda, y atestiguar las chimeneas,

collejas blancas, centáureas? ¿Quién merodearía por arroyos
        brillantes con petróleo, que nos democratizará a todos,

como la muerte, una vez
        que se haya ido? Sobre sacos de papas en la bodega

nevada y abandonada, se sientan y apiñan
        los refugiados embarrados, carentes, con ojos de ternero,

quitando mugre de sus cueros cabelludos, sus suelas peladas.
        Entre ellos, muda, está mi madre,

y acurrucada en su regazo estoy yo, enamorada de la luz
        de la primera nevada de mi vida, tan asombrada

y dudosa de la distancia que deseará recorrer
        la helada, y la forma que tomará entonces—


First snow                          



How easy for snow to turn to ice, for snow
   to disappear the light from the ragged

frame of chestnut trees around the warehouse
      by what’s left of wild chicory, scraped

sculptures, weeping dogbane. Hunger borders
      this land, while snow turns all to immigrants,

snow salts the embankment, where turtles wash ashore,
      literally hundreds of them, frozen hard

like grenades of tear gas thrown across
      a barbwire fence. But who of their free

will would ever want to climb that fence
      to live here, who would pray each night

for grace, hoping to pass through the darkened veil
      of shit, to bear witness to smokestacks,

wild champion, knapweed? Who’d loiter around cricks
      glistening with oil, which, once gone,

will, like death, at last, democratize
      us all? On potato sacks in the snowcapped,

abandoned warehouse, there huddle and sit
      the soiled refugees, bereft, cow-eyed,

picking dirt off their scalps, their shelled soles.
      Among them, wordless, is my mother,

and nestled on her lap is I, in love with the light
      of the first snow of my life, so awed

and doubtful still of what lengths the frost wills
      to go, and what shape it will then take-


ARIA ABER (1991, Müller, Alemania)
Fuente: Ezequiel Zaidenwerg
Traducción: Catalina Ponce / Enrique Winter
Enlaces: Sitio de Aria Aber (en inglés)
Imagen en Vogue

noviembre 27, 2022

Hans Magnus Enzensberger

El poeta Hans Magnus Enzensberger señala con el dedo la cámara. Viste un saco gris y está sentado perfil a una computadora. En el fondo se observan estantes con numerosos libros

Nuevos motivos por los que los poetas mienten     
 

 
Porque el instante 
en que la palabra feliz 
se pronunciano es nunca el instante de la felicidad. 
Porque los labios del sediento 
no hablan de sed. 
Porque por boca de la clase obrera 
nunca oiréis las palabras clase obrera. 
Porque el desesperado
no tiene ganas de decir
«estoy desesperado».
Porque orgasmo y Orgasmo
son incompatibles.
Porque el moribundo, en lugar de decir,
«me estoy muriendo»
no emite más que un ruido sordo
que nos resulta incomprensible.
Porque los vivos
son los que rompen el tímpano de los muertos
con sus terribles noticias.
Porque las palabras acuden siempre demasiado tarde
o demasiado pronto.
Porque de hecho es otro,
siempre otro,
el que habla,
y porque aquel de quien se habla
calla.



HANS MAGNUS ENZENBERGER
(1929, Kaubfberen, Baviera / 2022, Munich, Alemania)
De: "El hundimiento del Titanic", Anagrama, 2015
Traducción: Hebertto Padilla 
Imagen en  Sport

diciembre 11, 2021

Nora Gomringer

Una mujer con cabello rizado y un collar azul. Nora Gomringer, poeta alemana contemporánea.


A VECES




A veces, 
el alma 
es eso 
que el gato 
atrapa 
y trae 
a casa, 
tan solo 
un ratón 
muerto 
del cual, 
igual, 
se huye 
saltando 
a una silla. 
 


PUEBLO DE BOLSILLO 



Donde se vive toda una vida 
ya antes de nacer 
toda una vida 
a todo se le da 
un nombre 
La piedra es la Gris, y 
el árbol Mescondí 
el arroyo Susurrador 
Y cada perro, Salvador 
Y cuando alguien se 
marcha 
de todo 
lo que tiene nombre  
se lleva 
su pueblo en los bolsillos 

 

MANCHMAL



Manchmal
ist die Seele
das, was
die Katze
vom Jagen
nach Hause
schleppt,
nicht mehr
als eine
tote Maus
vor der
man trotzdem
auf den
Stuhl flüchtend
springt.



TASCHENDORF



Wo man ein Leben
lang wohnt,
schon vor der Geburt
ein Leben lang
da gibt man allem
einen Namen.
Der Stein heißt Grauer,
der Baum Versteck
der Bach Säusler und
jeder Hund Rex.
Und wenn man
fortzieht
von allem,
was Namen trägt,
hat man
sein Dorf in den Taschen.


Manchmal fue traducido por: Graciela Calderón, Vanessa Bastardo Zambrano.
Taschendorf fue traducido por: Vanesa Haunold




NORA GOMRINGER (1980, Neurkincher, Alemania. Nacionalidad alemana-suiza
Fuente: FILBA on line en la clínica de traducción de la AATI
Imagen en Coopzeitung

septiembre 07, 2021

Eva Strittmatter

Depresión

Depresión     


 

Estoy muy cansada: cual fuego casi extinto. 
El perro caza moscas. Cae la lluvia, 
que tan pronto bendigo como maldigo. 
Y el viento del atardecer no se lleva más que 
naderías. Los sentimientos más nimios. 
Eiapopei.* Ora esto, ora lo otro. 
Temblando por el frío de la lluvia, 
la amarga hierba se encorva ante el viento. 
Yo estoy a cubierto y como en casa. 
Y en los anchos caminos de los prados 
brotan los primeros hongos.
Se podría estar tranquilo y feliz.
El mundo es redondo y está cubierto de un manto verde.
Todo es sólo un etcétera.
Y aun cuando está nublado, hay luz.
Todo eso viene de dentro.
Fuera hay abedules, hierba y piedra.
Pero hay que empezar por uno mismo.
Y cuando también eso es difícil, entonces, ¿qué?


* “Eiapopei” o “Eia Popeia” es un verso perteneciente a la canción de cuna “Schlafe, liebe Kleine” de Alexander Winterberger (1834-1914).

 

Van Gogh, los otros y yo 


Para Karl Hermann Roehricht

 

Sería mejor para el mundo
que yo no apareciera en mis Obras.
Alguien que sentía algo parecido cogió un cuchillo
y se cortó la oreja poseído por la tristeza.
A pesar de todo lo que con tanto esfuerzo había pintado,
era incapaz de encontrar la paz.
Lo torturaba algo como un crimen
que no conseguía callar,
porque hay algo en nosotros que quiere fundirse
con todo lo perceptible y lo imperceptible.
No podemos borrar nuestras huellas
y luchamos por un período de gracia
para demostrar nuestra inocencia.
Mas, al mismo tiempo, nadie nos acusa.
No les importamos ni a los dioses ni a los ancianos.
Vivimos de la megalomanía
que mostramos ante el juicio del mundo,
ante el cual se justifica toda palabra.
Y se ve cada pincelada.
Y con alguno se demuestra: que no se ha equivocado.



Depression


 

Ich bin so müde: Kleine Flamme.
Der Hund fängt Fliegen. Regen geht.
Den ich mal segne, mal verdamme.
Und was der Abendwind verweht,
Sind Nichtigkeiten. Kleinstgefühle.
Eiapopei. Bald dies, bald das.
Durchzittert von der Regenkühle,
Biegt sich im Wind das bittre Gras.
Die Kühe weiden unterm Regen.
Ich bin beschirmt und wie zu Haus.
Und auf den breiten Wiesenwegen
Treiben die ersten Pilze aus.
Man könnte ruhig sein und heiter.
Die Welt ist rund und grün verpicht.
Alles ist nur ein Undsoweiter.
Und wenns auch trüb ist, ist doch Licht.
Das kommt ja alles nur von innen.
Außen sind Birke, Gras und Stein.
Und doch muß man mit sich beginnen.
Und wenns auch schwer ist, was soll sein?


 

Van Gogh, die anderen und ich


Para Karl Hermann Roehricht

Es wäre für die Welt viel besser,
Ich käme in meinen Werken nicht vor.
Einer, dems ähnlich ging, griff sich ein Messer
Und schnitt sich in Trauer herunter sein Ohr.
Mit allen, was er wütig gemalt hat,
Konnte er sich nicht zur Ruhe zwingen.
Es quälte ihn etwas wie eine Untat,
Die konnte er nicht zum Schweigen bringen,
Da ist was in uns, das will sich vermischen
Mit allem, was sichtbar und unsichtbar ist.
Wir können unsere Spur nicht verwischen
Und kämpfen um eine Gnadenfrist
Und wollen unsre Unschuld beweisen.
Dabei klagt uns eigentlich niemand an.
Gleichgültig sind wir den Göttern und Greisen.
Doch leben wir von dem Größenwahn,
Daß wir vor einem Weltgericht stehen,
Vor dem jedes Wort verantwortet wird.
Und jeder Pinselstrich wird da gesehen.
Und bei manchem erweist sich: er hat nicht geirrt.
 

EVA STRITTMATTER (1930, Neuruppin / 2011, Berlín, Alemania)
Fuente: La tribu | Arquitrave
Traducción: Izaskun Gracia
Imagen: Brandenburger Kopfe

junio 01, 2021

Durs Grünbein

Durs Grünbein


Tetera con caquis     


 

Cuando por la tarde las fases del silencio  
se alargan más que las sombras invernales  
adviene la idea de la naturaleza muerta.  
  
Todo en la estancia se hace imagen; el espectador  
poco a poco se desvanece tras la puerta abierta. 
La luz gatea entre muebles y pavimentos, toca 
la tetera, sobre el plato hay unos caquis, 
como un fijador vuelve los contornos indelebles.  
Escribe un libro de las cosas superfluas. 
 
Los antiguos maestros japoneses pintaban 
en el tiempo del nada ocurre el ahora inanimado,
tazas y biombos. Y bastaba.

DURS GRUNBEIN (1962, Dresde, Alemania) 
Fuente: Yo, etc
Traducción: Martín López-Vega
Enlace: La Colmena
Imagen: La Statale News

marzo 22, 2021

Siete mujeres: Poesía alemana actual

Por Gabriela Schuhmacher   


Siete mujeres. Poesía alemana actual es una antología bilingüe de poesía alemana contemporánea. Los poemas seleccionados y traducidos al castellano por Micaela van Muylem conforman — como ella misma lo aclara en la nota preliminar — “una pequeña muestra de los diferentes caminos que recorre en la actualidad la literatura alemana”. Sin embargo, trazada esta puerta de ingreso a su trabajo, advertimos que el lector queda invitado a ser parte de un hallazgo, a escuchar lo que subyace en el corpus o artificio creado...

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Poetas alemanas

SIETE MUJERES  / Poesía alemana actuaL


diciembre 19, 2020

Jürgen Theobaldy: Menos creía Brecht en la metafísica


Parada de autobús     



De vuelta del entierro, sentado arriba en el autobús, 
veo reflejada en el cristal delantero, 
a la mujer que pasa de largo, veo su traje verde 
y blanco, a cuadros, los zapatos rojos. 

El autobús arranca, un mediodía de verano en Berlín 
y la mujer reflejada en el cristal delantero 
sigue simplemente adelante, a través de la luz del sol,
sobre el borde del tejado, cielo arriba.
 
No la volveré a ver nunca más.
Nunca he dicho que sea fácil vivir.
Tampoco he creído nunca que morir
puede ser una cosa sin importancia. 

La historia del arte del boxeo 

Cuando Arthur Cravan en 1915
apareció en el ring con 8 poesías
estaba ya perdido
Pero perdido estaba de todas maneras
y sólo por ta buena memoria de su enemigo
Jack Johnson (un terrible zurdo)
se conservaron sus poemas es decir
los encontramos en una revista de boxeo
y nos alegramos como en la antigua Grecia
de la armonía de cuerpo y espíritu
pues Cravan tenía rosa los pelos del pubis
y los guantes marrón claro
Le quedaban 26 segundos de tiempo
hasta e1 K.O.
y cuando se desplomó
se desplomaron con él 1250 años de poesía
de adversarios del boxeo
Sólo y únicamente Brecht mantuvo su visera de matón
sin embargo se inquietó también
y comenzó en 1925
a escribir La carrera del boxeador Samson-Korner
que se publicó por entregas en el Scheris-Magazin (Berlín
y después en la revista deportiva Die Arena (Benin)
Después Brecht se fue con su Ford
al sur de Francia 
donde se arremangó los pantalones
y se fue a pasear al mar
Esperaba
encontrar aquí a Arthur Cravan con su bañador a rayas
y representar con él "Mohagonny" en el ring 

Sin embargo Crovan (105 Kilos anarquista) era otra clase de peso 
que Brecht (63 Kilos comunista)
y la representación no tuvo lugar
Fue una de las muchas ocasiones perdidas
en la historia del arte del boxeo
y fue una de las causas de la decadencia de este tipo de arte
hasta que finalmente en 1934 boxeadores de sombras
como Gottfried Benn pudieron presentarse

Entonces tampoco sirvió de nada Max Schmeling
pues no logró escribir ningún poema
y mudo se vino al suelo en el primer asalto

Brecht cambió de campo
Cravan dijo "Yo soy serio pero por perversión"
(según cuenta Jack Johnson)
y siguió con el bote
solo
hasta el golfo de México...
Colocó la bandera negra de la anarquía
y se puso el bañador a rayas
sobre los pelos rosas del pubis 

Brecht hizo correr el rumor
Cravan utiliza efectos de distanciación
de los más complicados: sus objetos
no vuelven nunca más

Cuando Cravan no regresó
del Golfo de Mexico 
Brecht tomó el laúd de la pared
de su casa da Hollywood
cantando para él solo:
"Y el tiburón sí que tiene dientes..."
pues si poco Gravan menos creía Brecht en la metafísica 


JÜRGEN THEOBALDY
(1944, Estrasburgo, Francia)
Traducción: José Luis Reina Palazón
Imagen en Republik

marzo 20, 2020

W. G. Sebald

W.G .SEBALD


IV.     




En el Chicago Art Institute 
está colgado el autorretrato de un pintor 
joven y desconocido que llegó en 1929  
al mercado de objetos de arte de Francfort 
procedente de Suecia. La pequeña tabla de arce 
muestra a un hombre de apenas veinte años 
ante la ventana de un cuarto exiguo. 
Detrás de él, en un anaquel en falsa perspectiva,
escudillas de colores, una espátula, y un costoso
frasco veneciano con una esencia transparente.
El pintor tiene en la mano
un cuchillo tallado en hueso y afila
la pluma para seguir dibujando
un desnudo femenino que aparece frente a él
al lado de un tintero.
Por la ventana que está a la izquierda se ve
un paisaje con montaña y valle
y la sinuosa línea de un camino.
Es, infiere Zülch, el camino al mundo
y nadie puede seguido sino el hombre
desaparecido sin dejar huella, a quien
dedicó su investigación y cuyo arte
cree reconocer en la pintura anónima.
La razón que explica la firma M. N.
sobre el marco de la ventana
es sin duda que el pintor Mathis Nithart
descubierto en los archivos pero no irreconocible
por su propio trabajo, encubre el nombre de Grünewald.
De ahí las iniciales M. G. y N. en el Altar
de la Nieve en Aschaffenburg, de ahí también
la identidad, notable sobre Iodo por la diferencia de edad,
del joven pintor con el Sebastián traspasado por flechas
en Isenheim. Y realmente la figura de Mathis Nithart
según los documentos de la época
se convierte hasta tal punto en la de Grünewald
que uno parece haber sido la vida
y finalmente también la muerte
del otro.
Una radiograrfía de la tabla de Sebastián
revela detrás del retrato elegíaco
del santo aquel mismo rostro, el medio perfil
apenas ladeado en la pintura definitiva.
Aquí dos pintores en un único cuerpo,
cuya carne herida pertenece a ambos,
estudiaron a fondo su propia naturaleza. Primero
Nithart completó su autorretrato a partir de la imagen
en el espejo, y Grünewald, con gran amor,
precisión y paciencia y un interés en la piel
y el pelo de su compañero que llega hasta la sombra
azul de la barba, lo retocó.
El martirio pintado es la representación,
perceptible aun en los bordes de las heridas,
de una amistad entre hombres
que oscila entre el horror y la lealtad.
No es inverosímil que Nithart,
quien además de pintar frecuentaba la hidráulica,
alentara en los últimos altos la confusión
de su persona con la del maestro de Isenheim,
cada vez más insociable, y que acaso fuera
el intermediario entre él y el mundo
que su desdicha tomaba inaccesible. Hacia 1527,
casi doce años después de su trabajo en Alsacia,
Nithart se mudó de Francfort (donde
debe haber compartido por un tiempo la vida de Gninewald)
a Halle, y planeaba construir allí,
para sus famosas fuentes de aguas salinas,
juegos de agua con un complejo sistema
de ruedas de molino y tubos como en el Meno
de Aschaffenburg, espléndida obra de la mecánica
muy visitada en la época.
Pero se dice que Nithart no consumó en Halle
su tarea y se mudó reiteradas veces. En el verano
del año veintiocho se hundió en una profunda
depresión y, parece, la muerte llegó rápida.
Después de conocer la noticia de su fallecimiento
los magistrados de Francfort ordenaron
un inventario de los objetos domésticos
que había en su taller. La extensa lista comprende
un amontonamiento de las cosas más diversas:
cucharas y fuentes soperas, marmitas,
elementos para pintar al agua, quince
pieles blancas de cabra, táleros de plata
y monedas de cobre de Schwaz en el Tirol,
libros, proclamas, manuscritos y muchos
impresos luteranos, todo eclipsado
por la gloria de una única
reserva de colores: blanco plomo y albus,
rojo Paris, cinabrio, verde pizarra,
verde montaña, verde alquimia, azules
pastas de vidrio y minerales
de Oriente. También trajes,
preciosos, un par de pantalones dorados.
chaquetas color canela, las solapas forradas
en terciopelo púrpura con costuras negras,
un jubón de raso gris, un sombrero rojo
y otros muchos atavíos exquisitos.
El patrimonio es en realidad de dos hombres,
pero no nos atrevemos a decir
si Grünewald, inventor de colores,
compartía la predilección del amigo muerto
por atuendos tan abigarrados.


W.G. SEBALD (1944, Wertach, Alemania / 2001, Norfolk, Reino  Unido)
Traducción: Pablo Gianera
Enlaces: Letras Libres | Biografía | Multiversos

noviembre 26, 2019

Marion Poschmann



Madona hermosa



de partículas de luz toda nevada
como con escarcha recubierta
su imagen congelada en el espejo: bodyform
y una pileta llena de azul para lavar, así
se habría visto ella misma, con pies de sirena
nadando por jeans de tubo
la ropa secada en el propio cuerpo
alcanzada la cumbre de los peces,
las consumadas marcas de fábrica
lisonjeras escamas, un guardafangos
contra la mugre de la cotidianidad

habría podido vender en breve el sangrado
de su nariz como make-up,
bañarse en un preciso
anuncio de entonces,
así se habría visto, sus dedos en pugna que
buscaban detener algo, se vio a sí misma
engullir sus propios dedos,
jalar el aire entre los dientes, y sonreír
bajo la luz de neón: el brillo interno
de ángeles que imitan fantasmas,
se vio ligeramente consternada desdoblar
una sábana de playa que te pertenece,
se vio empleando los medios mágicos acostumbrados,
probando los viejos talentos, devorar velas de cera
nubes y verde invernal



Schöne Madonna



ihr von Lichtpartikeln überschneites
wie mit Rauhreif übersprühtes
ihr schockgefrostetes Spiegelbild: bodyform
und eine Wanne voll Waschblau, so habe
sie sich gesehen, mit Nixenfüßen
durch Röhrenjeans schwimmend
die Wäsche am eigenen Leibe getrocknet
den Gipfel der Fische erreicht,
die vollendeten Markenzeichen
schmeichelnde Schuppen, ein Schutzblech
gegen den Dreck der Alltäglichkeit

sie könne ihr Nasenbluten
in Kürze als make-up verkaufen,
sie bade in einer genauen
Reklame von damals,
so habe sie sich gesehen, die ringenden Finger, die
etwas zu halten suchten, sie sah sich
die eigene Finger verschlingen,
die Luft durch die Zähne ziehen, und mitten
ins Neonlicht lächeln: das innere Strahlen
von Engeln Gespenstern nachahmend,
sah sich mit leichter Bestürzung
ein Badelaken entfalten, das dich betraf,
sah sich die üblichen magischen Mittel verwenden,
die alten Begabungen testen, das Fressen von Wachskerzen
Wolken und Wintergrün



MARION POSCHMANN
MARION POSCHMANN (1969, Essen, Alemania)
Traducción: Gonzalo Vélez
Enlaces: 
Imagen: Intellecturers



mayo 30, 2018

Presentación de "La flora de los escombros" de Volker Braun

Poesía alemana actual


Jueves 31 de mayo a las 19 h. Entrada libre y gratuita.
Goethe-Institut
Avenida Corrientes 319 / 343 Buenos Aires
La traducción de esta obra recibió apoyo del programa de fomento a la traducción del Goethe-Institut.

Conversación acerca de los árboles en el Parque Gezi (2013) 


1



Se trata de un par de árboles
Seres silenciosos, erguidos como nosotros
Es decir desconocidos, cualesquiera, fáciles de sacar
De su lugar histórico
Donde acumulan la luz en el follaje
Una llamarada verde en la brasa del cemento
Sus bóvedas cálidas residencia de los mediodías.



2



Acerca de los árboles es la conversación, vital
Y no es digno derribarlos a golpes
En una pequeña masacre a la mañana
Uno como nosotros, una armada de mástiles que se sumergen
En agua, arbitrariedad y gas lacrimógeno
Una estadística de la felicidad que no esparce semillas
Una estación del año sin retorno.



3



Es decir, de los árboles – y un hombre se mantiene erguido
Como consciente de sus pies enredados
Como si reflexionara acerca de su modo de andar
Él se planta
En el suelo desnudo como si
Rellenara su sombra con una sustancia sólida
Sedimento de la multitud
Que se volatiliza.



4



Como si se le cayera la propia
Existencia, una cosa inquieta, inconsistente
La falta de sueño, de paciencia
De algo fundamental, elemental.
Los árboles son los que le recuerdan
La falta de naturaleza
De las razas y religiones podridas
La sumisión a sus respiraciones, la opresión
¡De su capacidad de ser humano!



5



Y los cálculos de ensueño
Los déficits, la tolerancia, el día sin hacer.
Los Alpes desnudos del futuro
Miles de millones en las aguadas de Arabia, aunque
Los camiones cisterna disponen de hidrantes secretos.
¡Los miserables van como locos sobre los mares!



6



Quien está de pie tranquilo allí en la calle
Está al alcance de la injusticia. Infinito
Cansancio, infinito tiempo
Él está de pie, obsequia
Leche y limones, para lavar los ojos
Un bosque crece desde su alma.
Qué clase de tiempo en el que
Una conversación acerca de árboles incluye todas las atrocidades.


"La Flora de los escombros", El jardín de las delicias, 2017

Traducción: Silvana Franzetti

VOLKER BRAUN es uno de los poetas de lengua alemana más significativos y reconocidos, primero en la antigua República Democrática Alemana y luego en la Alemania reunificada. Nació en Dresde, en 1939. En 1965, invitado por Helene Weigel a trabajar como dramaturgo en el Berliner Ensemble, se radicó en Berlín. A lo largo de su carrera obtuvo valiosos reconocimientos, como el Premio Heinrich Heine (1971), el Premio Heinrich Mann (1980), el Premio Schiller Memorial (1992) y el Premio Georg Büchner (2000). Su poesía fue traducida, entre otros idiomas, al italiano, al francés, al inglés, al eslovaco, al checo, al chino y al ruso. Entre sus últimos libros de poesía se destacan Auf die schönen Possen (De las bellas burlescas, 2005), Der Stoff zum Leben 1-4 (El material para la vida 1-4, 2009) y Handbibliothek der Unbehausten (Sala de lectura de los sin hogar, 2016).

Silvana Franzetti es poeta y traductora. Nació en Buenos Aires en 1965, donde vive y trabaja. Realizó montajes de sus textos poéticos en instalaciones, performances y videopoemas, estos últimos exhibidos en numerosos festivales internacionales de poesía. Tradujo poesía de Monika Rinck, Günter Kunert, Hilde Domin, Reiner Kunze y Volker Braun, entre otros poetas alemanes contemporáneos. Entre sus últimas publicaciones se encuentran Notas al pie(2016), Cuadrilátero circular (2002, 2007) y los libros-objeto Mentiras (2010) y Telegrafías (2001), realizados en colaboración con Roberto Equisoain y Mariana Bustelo, respectivamente. 

agosto 23, 2016

Monika Rinck

Monika Rinck

Charco



dice él: el sufrimiento es un charco.

digo yo: sí, el sufrimiento es un charco.
porque el sufrimiento yace en una cuenca
atravesado por peces y huele mal.
dice él: y la culpa es un charco.
digo yo: sí, la culpa también charco.
porque la culpa se derrama en una depresión
y alcanza la axila elongada
de mi brazo que se extiende hacia arriba.
dice él: la mentira es un charco.
digo yo: sí, la mentira del mismo modo charco.
porque en verano por las noches se puede
hacer un picnic en las orillas de la mentira
y allí siempre se queda algo olvidado.


Traducción: Cecilia Pavón

teenage winter again 



en invierno en new haven en un banco del big green,

horas cercadas de iglesias, cómo no nos helamos,
sí que nos helamos, este anhelo del sur,


y en cambio qué rotunda claridad la del acuerdo
en que eso no es posible. la temperatura, el frío
nos afectaba como habría de afectar a un animal —
no cabía pensar en ninguna otra cosa.


pero éramos personas, y pensamos: melancolía


y teníamos razón, habíamos vuelto a perder.

cejas

leo que así de grande fue una vez el área
conocida por ceja. cuelgo un cartel y espero.

he visto a la ceja volverse campo. su caza furtiva.
que no era nada comparado al insomnio batido
en que nuestras pestañas nunca se cerraban
y el ojo de escarabajo miraba y miraba y miraba.
sólo que era la piel bajo los ojos, que todo
lo mostraba, preocuparse por sí, por este rostro
que aún tenemos, en todas las mañanas por llegar.


Traducción: Ibon Zubiaur


Ganadora del premio Kleist, Monika Rinck es una voz indiscutible de la poesía alemana contemporánea. En septiembre, la poeta participará del Festival Internacional de Poesía de Rosario invitada por el Goethe-Institut. También traductora, antes conversará en Buenos Aires sobre poesía y traducción con Silvana Franzetti y Jorge Fondebrider.


Literatura
21, 23 y 24/09/2016
Biblioteca del Goethe-Institut Buenos Aires (Av. Corrientes 343) y Festival Internacional de Poesía de Rosario

Monika Rinck


“Imagínese que usted entendiera todo de inmediato…”, inquiere Monika Rinck en el tono apelativo que atraviesa su último libro de ensayos en torno a la relevancia de la poesía como género. A falta de resistencia propia o por parte del poema, el lector debería aceptar de antemano la pérdida de toda posibilidad de asombro y sorpresa. Risiko und Idiotie [Riesgo e idiotez] es en efecto un muy poético volumen de “escritos polémicos”, en el que la autora alemana se ve impelida a defender la existencia misma del poema (por más incomprensible que pudiera parecer, o justamente por eso). “Ocuparse de poemas no le va a quitar tiempo”, exhorta Rinck. Todo lo contrario, la lectura del poema más bien devuelve al lector al proceso de pensamiento.


Ganadora en 2015 del premio Heinrich von Kleist (el importante galardón literario en lengua alemana que también ganaron figuras como Bertolt Brecht, Heiner Müller, Ernst Jandl, Alexander Kluge, Ferdinand von Schirach o Katja Lange-Müller), Monika Rinck es hoy una de las voces indiscutibles de la poesía alemana contemporánea. Además de escribir, la poeta traduce del húngaro en dupla con Orsolya Kalàsz, lleva adelante proyectos de cooperación con músicos y compositores y, “de vez en cuando” –dice–, enseña en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena. Rinck  nació en 1969 en Zweibrücken, estudió literatura comparada, filología alemana y estudios de la religión en Bochum, en Berlín y en la Universidad de Yale New Haven, y hoy vive en la capital alemana. Prolífica escritora, desde 1989 viene publicando en diferentes editoriales, últimamente en kookbooks, la diva entre las editoriales independientes de Alemania. Honigprotokolle [Protocolos de la miel] es su último libro de poesía, que fue publicado por kookbooks en 2012 y recibió el premio Huchel. En 2015, la misma editorial publicó Risiko und Idiotie. Varios de los poemas de Monika Rinck pueden leerse además en distintos idiomas en el sitio Lyrikline. Multipremiada, Rinck es miembro del PEN Club, de la Academia de las Artes de Berlín y de la Academia Alemana de Lengua y Poesía.


En su segunda visita a la Argentina de la mano del Goethe-Institut, Monika Rinck participará del Festival Internacional de Poesía de Rosario, donde presentará poemas traducidos por la poeta y traductora argentina Silvana Franzetti y por Carlos Capella, poeta y diseñador argentino que vive actualmente en Berlín. Antes, Rinck será parte en Buenos Aires de uno de los encuentros abiertos del Club de Traductores Literarios coordinado por Jorge Fondebrider en la biblioteca del Goethe-Institut. Hablarán sobre el poema, y sobre traducción.


Actividades de Monika Rinck en Buenos Aires y en Rosario


►Poetas que traducen poetas


Monika Rinck en diálogo con Silvana Franzetti y Jorge Fondebrider


Miércoles 21 de septiembre de 2016 a las 19 h. El Club de Traductores Literarios de Buenos Aires en la biblioteca del Goethe-Institut, Av. Corrientes 343. Entrada libre y gratuita.


►Monika Rinck en el Festival Internacional de Poesía de Rosario


Monika Rinck presentará poemas traducidos por Silvana Franzetti y Carlos Capella.


Viernes 23 y sábado 24 de septiembre de 2016. Más información próximamente en el sitio web del festival, http://www.fipr.com.ar/2
016/
Fuente: Goethe Institut
Imagen: rbb-online.de

junio 25, 2016

Bertolt Brecht



Primavera de 1938



Hoy, domingo de Resurrección, muy de mañana
una nevada azotó de repente la isla.
Había nieve entre las plantas verdes. Mi hijo
me llevó hasta un damasco pegado a la tapia de la casa
apartándome de una poesía en la que denunciaba
a quienes preparaban una guerra que
al continente, a la isla, a mi pueblo, a mi familia y a mí
nos puede tragar. En silencio,
cubrimos con un saco
el árbol a punto de helarse.


BERTOLT BRECHT (1898, Ausburgo / 1956, Berlín Este, Alemania)
Fuente: f de Claudia Masin
Imagen: investigacionescena.blogspot.com


abril 10, 2016

Gottfried Benn


Nachtcafé



824: Der Frauen Liebe und Leben.
Das Cello trinkt rasch mal. Die Flöte
rülpst tief drei Takte lang: das schöne Abendbrot.
Die Trommel liest den Kriminalroman zu Ende.
Grüne Zähne, Pickel im Gesicht 
winkt einer Lidrandentzündung.
Fett im Haar
spricht zu offenem Mund mit Rachenmandel
Glaube Liebe Hoffnung um den Hals.
Junger Kropf ist Sattelnase gut. 
Er bezahlt für sie derei Bierre.
Bartflechte kauft Nelken, 
Doppelkinn zu erweichen.
B-molI: die 35. Sonate.
Zwei Augen brüllen auf:
Spritzt nicht das Blut von Chopin in den Saal,
damit das Pack drauf rumlatscht!
Schluß! He, Gigi! -
Die Tür fließt hin: Ein Weib. 
Wüste ausgedörrt. Kanaanitisch braun. 
Keusch. Höhlenreich. Ein Duft kommt mit.
Kaum Duft.
Es ist nur eine süße Vorwölbung der Luft 
gegen mein Gehirn.
Eine Fettleibigkeit trippelt hinterher.


GOTTFRIED BENN (1886, Puttlitz / 1956, Berlín, Alemania 
Enlaces: 

Dos traducciones


Café nocturno



824: Vida y pasión de las mujeres
El cello se toma un trago rápido. La flauta
eructa profundo en tres compases: Su sabrosa cena.
El tambor termina de leer una novela policial.

Diente verdoso con espinillas en la cara 
le hace ojitos a conjuntivitis.
Cabello Grasiento  
habla a boca abierta con amígdalas inflamadas.
Fe, esperanza y caridad penden de su cuello.
Incipiente bocio es dulce con nariz montada. 
Él le invita tres cervezas.
Irritación de afeitada compra claveles 
para enternecer a papada.
Bemol-menor: la Sonata N° 35.
Dos ojos rugen con escándalo
¡No derrames la sangre de Chopin en esta pocilga,
estos buenos para nada, no la merecen!
¡Eh, Gigi! ¡Basta! -
La puerta se desborda: Una mujer. 
Desierto calcinado. Marrón canaanita. 
Virgen, llena de cavidades. Ella trae consigo un aroma.
Imperceptible aroma.
Sólo es un dulce entumecimiento en el aire
rondando mi cerebro.
Un mórbido panzón da saltitos detrás de ella.

Traducción Daniel Rojas Pachas


Café nocturno



824: Las mujeres aman y viven.
El cello apura un trago. La flauta
eructa profundo en tres tiempos: la hermosa cena.
El tambor termina de leer una novela policial.
Dientes verdes, espinillas en el rostro
una inflamación en el párpado que indica algo.
Grasa en el cabello
habla con la boca abierta y sus amígdalas hinchadas 
fe, amor, esperanza colgados de su cuello.
Bocio juvenil le conviene a tabique nasal.
El compra tres cervezas para ella.
Sicosis compra claveles
y así ablanda a doble papada.
Bemol: la Sonata 35.
Un par de ojos aúlla:
¡No salpiquen sangre de Chopin en este recinto,
los parroquianos la pisotearán!
¡Basta! ¡ah, Gigi!
La puerta fluye torrencial: una mujer.
Desierto resquebrajado. Marrón canaanita.
Casta. Llena de cuevas. La acompaña un aroma. Apenas un aroma.
Es sólo una dulce burbuja del aire
que azota mis sentidos.
Una gorda camina con pasitos cortos tras ella. 

Traducción: Verónica Zondek

marzo 25, 2016

Paul Celan



Todtnauberg




Árnica, bálsamo de los ojos, el
trago en el pozo de agua con el
balde de estrellas encima
en la
cabaña
allí, en el libro
¿el nombre de quién estaba anotado
antes del mío ?
allí, en este libro
la línea escrita
con una esperanza, hoy,
en la palabra de un pensador
que llegue
al corazón

humus del bosque, sin aplanar,
orchis y orchis, único,

lo crudo, más tarde, durante el viaje
auto,
evidentemente,

quien nos conduce, el hombre,
él también a la escucha

las sendas a medio abrir
con palos en el pantano

humedad,
bastante.


Todtnauberg


Arnika, Augentrost, der
Trunk aus dem Brunnen mit dem
Sternwürfel drauf,

in der
Hütte,

die in das Buch
– wessen Namen nahms auf
vor dem meinen? -,
die in dies Buch
geschriebene Zeile von
einer Hoffnung, heute,
auf eines Denkenden
kommendes (un-
gesäumt kommendes)
Wort
im Herzen,

Waldwasen, uneingeebnet,
Orchis und Orchis, einzeln,

Krudes, später, im Fahren,
deutlich,

der uns fährt, der Mensch,
der’s mit anhört,

die halb-
beschrittenen Knüppel-
pfade im Hochmoor,

Feuchtes,
viel.


Paul Celan
PAUL CELAN (1920, Chernivtsi, Ucrania / 1970, Paris, Francia)
Traducción: Enrique Foffani
Enlaces: Enfocarte, A media voz I
magen: http://kuenste-im-exil.de/






Un hijo del silencio


La génesis de este poema es una anotación en un libro de visitas. «En el libro de la cabaña, los ojos hacia la estrella del pozo con, en el corazón, la esperanza de una palabra que llegaría», había escrito Paul Celan el 25 julio de 1967 cuando visitó a Martin Heidegger en su cabaña de Todtnauberg, en plena Selva Negra. La correspondencia del poeta con su mujer aporta otros datos: ese día hubo un paseo en auto donde Celan hizo alusión al peligro de un rebrote nazi y a la conveniencia de que Heidegger se expidiera públicamente al respecto. Como única respuesta recibió un largo silencio. En ese silencio pantanoso floreció «Todtnauberg» que, como todos los poemas de Celan, está más cerca del mutismo que de las palabras. Entrecortando adrede los encabalgamientos, suspendiéndolos en los intersticios de un relato, el poeta logra que el sentido siempre quede a la espera de ser completado por la palabra de otro. Según el filósofo francés Lacoue-Labarthe, en «Todtnauberg» la palabra esperada es `perdón'. Un perdón que Heidegger le debía, ante tanta sospecha de colaboracionismo, al poeta judío. Pero para otro pensador francés, Alain Badiou, el silencio de Heidegger es coherente con su «fetichización filosófica del poema». Esto quiere decir que en la filosofía heideggeriana la poesía aparece como una instancia privilegiada capaz de dar respuesta a todo. De esta manera, y ante la pregunta de un poeta, el filósofo no podría hacer otra cosa que reenviarlo a la soledad del poema, o lo que es lo mismo, condenarlo al solipsismo. Sin embargo, la poesía de Celan se resiste. No es el hombre cuyos padres murieron en un campo de concentración el que pide una palabra esperanzadora que lo repare. Es esa obra monumental que renovó hasta las raíces el maltratado idioma alemán la que exige ser aclarada en el marco de una interlocución. Claridad que no supone una explicación sino una responsabilidad compartida. El peso de ese sujeto poético clausurado que, en espejo, estaba obligado a dar cuenta de todo, queda, en la poesía de Celan, alivianado. Sólo una subjetividad abierta, deshilachada, incompleta, puede encontrarse en un libro de visitas ese tipo de libro que está siempre abierto a la palabra de los demás con la posibilidad del poema. «¿El nombre de quién estaba anotado/ antes del mío?» es una pregunta que incluye a los demás. Esta vez la filosofía no iba a recibir de la poesía una revelación tranquilizadora sino una exigencia: mantenerse «a la escucha». Exigencia que, como hijo del silencio, el poema «Todtnauberg» parece estar demandándonos a todos.