Eduardo E. Vardé: El idioma abisal
l a ola entrena el modo más violento de recuperar para sus ancestros la tierra. en la memoria del pez queda la flor. en la piel del agua, los cadáveres de la lluvia l a madrugada engendra el monstruo de los mil idiomas y lo mece en la cuna vacía de mis pies. la reverberación de un arrullo que no canta no nos deja dormir. m ientras la luminaria pública apretaba la humedad como si fueran los ojos de un monstruo que nos vigila y exhala aire condensado hasta hacer llorar a los eucaliptos sobre el techo del auto donde nos enhebramos, una araña tejía del cielo al suelo un nuevo árbol donde otros se irían a refugiar. n o podrías ser el sonido del impacto contra el vidrio, la mariposa que dibujó la rajadura, la entidad que arrastra ni el polvo que prosigue al arrastre. sin embargo, hay madrugadas en las que necesito tenerte cerca como un amuleto al que tampoco le voy a rezar h ay algo en esa foto que perdura más allá del fuego: dos pájaros sobre el tendido telefónico picotean el plástico como ...