Pedro Serrano: Al fondo del acantilado
Cala de Aiguafreda Al fondo del acantilado se amontonan, macizas y grumosas, las rocas que han ido cayendo, barridas sin llegar hasta el mar que muge y humea y rompe más abajo. Dentro de miles de años, me dices desde lo alto del camino de ronda, eso será todo arena. Miramos el nicho del mar y como si el punto de foco se ampliara o de repente se trastocara todo, empequeñecimos infinitesimales y vimos casi por dentro las enormes rocas. A pie de playa contemplábamos el movimiento granular de la arena, los fragmentos de patas y caparazones de crustáceos y nos guarecimos en cualquiera de esos guijarros. Al disminuir tocamos en la rugosidad del guijarro, un muro del que la arenisca se desprende, nuestro propio contorno. Fallas y grietas del mineral acumulado, eso somos. En el cielo empezaron a vislumbrarse las pajas de las sombras y las vetas del gris. Al respirar volvieron a aparecer los pinos, el corte de la costa, el camino. Otros poemas de PEDRO SERRANO , aquí Imagen: El Informador