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marzo 23, 2019

Pedro Serrano: Al fondo del acantilado

Un hombre frente a una pintura colorida. Pedro Serrano, poeta mexicano.

Cala de Aiguafreda



Al fondo del acantilado se amontonan,
macizas y grumosas,
las rocas que han ido cayendo,
barridas sin llegar hasta el mar
que muge y humea y rompe más abajo.
Dentro de miles de años,
me dices desde lo alto del camino de ronda,
eso será todo arena.
Miramos el nicho del mar
y como si el punto de foco se ampliara
o de repente se trastocara todo,
empequeñecimos infinitesimales
y vimos casi por dentro las enormes rocas.
A pie de playa contemplábamos
el movimiento granular de la arena,
los fragmentos de patas y caparazones de crustáceos
y nos guarecimos en cualquiera de esos guijarros.
Al disminuir tocamos en la rugosidad del guijarro,
un muro del que la arenisca se desprende,
nuestro propio contorno.
Fallas y grietas del mineral acumulado, eso somos.
En el cielo empezaron a vislumbrarse
las pajas de las sombras y las vetas del gris.
Al respirar volvieron a aparecer los pinos,
el corte de la costa, el camino.

Otros poemas de PEDRO SERRANOaquí
Imagen: El Informador

enero 31, 2015

Pedro Serrano

Peregrinaje



Ya no estamos esos cuatro que viajamos
en busca de la claridad y salvación.
La vida ha ido apegándose a sus muros de cal, a su paso.
Mi padre no tenía aún mi edad, mi madre era muy joven.
Como una burbuja de esperanza íbamos
en peregrinación hacia el norte,
Houston, Nueva York, Montreal, trenes, aviones,
hoteles metafísicos con vacas alzadas en la entrada,
albercas a los pies de la cama,
cuerpos negros brillantes y sedosos.
Todo era novedad.
Ana Luisa en su jirafa con ruedas, pequeñita,
persiguiendo un mundo que ya no alcanzaría
y en el que me conduce.
Cruzamos por el cañón del Empire
arreando un sol entre los desfiladeros de Nueva York
hasta caer dormidos en cabeceras oscuras
y en el envés mis padres
relucientes y aéreos en la ciudad adulta.
Hacia el amanecer juntos de nuevo.
Agua de infancia.
Todo el itinerario en mi regazo
como el tren a Montreal,
en un último vagón por bosques aprehendidos,
viendo cómo se iba el paisaje
desde la barandilla
hacia lo que ya fue y sigue siendo.


Otros poemas de Pedro Serrano, aquí
Fuente: www.luvina.com

abril 04, 2012

Pedro Serrano



Golondrinas




Enganchadas al cable como pinzas de ropa,
gaviotas de madera diminutas,
ágiles y minúsculas contra la brutalidad del azul,
fijas al mediodía cayendo una tras otra,
moviendo ropas, brazos, sonrisas,
el pecho blanco, la capucha negra,
las alas afiladas y en lista, mínima agitación.
Hasta que vuelan todas excepto una,
que se plantó un momento y arañó el regreso,
como una ligerísima despedida,
axila de golpe la mañana.
Quedan los cables, el cielo en abandono intenso,
como una boda de domingo de pueblo,
después nada.


Retrato de Pedro Serrano, poeta con mirada profunda y expresión serena.PEDRO SERAANO (1957, Montreal)
De: Poetry Translation Centre (texto e imagen)