Alberto Cisnero: Simulacros convertidos en poemas
carver carver en parís. y el río que presuroso corre ante ellos. y más allá el sol se hunde en el ocaso: no podrían existir sin vos, le dice y desprende la ceniza del cigarrillo; y que acaso el mundo les deba una pensión vitalicia a tantos perritos de entrecasa que expresan ideas definitivas con tono vacilante ante un público que no existe más que en su imaginación mientras se dirigen a la fama, a las giras mundiales; alguien comprará lo que escriban, muchachos (luego farfullan y sonríen bajo la llovizna helada); y supongamos, sin mirar una vez hacia atrás, para no volver nunca más, hablando a través de volutas de humo mientras ocurre la combustión de hebras y pulpa, que fuesen más verdaderas las palabras, más firme el recodo de oscuridad y que nos bastase con nuestras camperas de cuero, nuestras drogas y nuestras arrugas, incluso con el mal, aunque sin inc...