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febrero 04, 2021

Alejandro Schmidt: Del amor



Se puede amar con terror     
Prevención 
Fantasmas   
Y amar formas desconocidas 
Se puede amar hasta el fin del mundo y más allá de la casita de Dios en su jardín de la nada 
puede amarse sin saber
sin sospechar 
muy tiernamente lastimado
muy bravamente
gente que nunca asomó su corazón 
que no escribe mensajes de amor
gente a la que el amor le parece un cuento de hadas del inconsciente
la pornografía del sentimiento
gente que estudia el amor , cobra, da turnos
y así 
Vos y yo sabemos que
las piedras 
las caléndulas 
y los colmillos de diablo
 aman
porque el amor está en todo pero no todo brilla en el amor
tienen miedo a la debilidad el pánico la cursilería del amor
sin embargo no temen la oscuridad 
ni la estupidez 
se puede amar con silencios largos como la baba de Orión 
con miradas
con veraz ceguera
porque el amor es una cuchara 
un veneno
una patada 
el amor trajo casi toda la ruina de mi vida
vivo besando sus escombros. 


Extraído del Fb de Fabián Chazarreta


Ayer a la mañana, en el hospital Ferreyra de la ciudad de Córdoba, murió el poeta Alejandro Schmidt, a los 65 años. Por problemas cardiacos y un agravamiento de su estado de salud, estaba internado desde hacía quince días. Había nacido en Villa María el 3 de mayo de 1955 y desde octubre de 2018 vivía en un hotel en la ciudad de Río IV, cerca de sus amigos, los poetas y editores Pablo Dema y José Di Marco. Publicó su primer libro, Clave negra, a los veintiséis años. En 1984 apareció Tajo en la piedra, al que seguirían muchos otros, como Elegías y epitafios (1985), Dormida, muerta o hechizada (1991), El diablo entre las rosas (1996), El patronato (2000), Esquina del universo (2001), Oscuras ramas (2003), La vida milagrosa (2005), Mamá (2007), Videla (2009), 60 poemas breves (2009), Verdad de lo evidente (2011), Nace tu lámpara (2012), Romper la vida. Antología existencial (2013), Otros rayos (2016), El ángel dijo sí (2018), La espina del faraón (2018), Lejos de todo (2019) y Problemas con la vida (2020), entre otros. Escribía poemas desde los trece años y, según informó Dema, coeditor de Cartografías, dejó una gran cantidad de obra inédita.

A partir de 1982, fundó y dirigió varias revistas literarias, como Luna Quemada, Huérfanos, El Gran Dragón Rojo y La Mujer Vestida de Sol. De 1992 a 2007, estuvo a cargo de la editorial Radamanto en la que se editaron plaquetas, folletos y libros de poetas argentinos. También editó la colección de páginas de poesía Alguien Llama y revistas murales. En 2019, se estrenó en la ciudad de Córdoba su obra teatral Tres mujeres. Schmidt colaboraba en medios locales con artículos sobre su materia predilecta, la poesía, y la vida cultural. Publicó más de cincuenta libros y plaquetas de poesía. En uno de sus blogs, “Romanticismo y verdad", se pueden leer poemas sueltos y “cuestionarios Schmidt” a otros poetas. Una de las preguntas de ese cuestionario (“De los poetas que conociste, ¿cuáles te parecieron que unían su vida a sus palabras?”) se podía responder con su propio nombre. Quienes lo trataron saben que podía ser tierno y chúcaro, hostil y sentimental. “Hay gente que considera un trabajo escribir poesía, otros quieren salvarse, otros sufren, muchos creen que el arte les debe algo. Qué raro, ¿no?”, declaró en una entrevista del escritor Carlos Schilling.

La escritura de Schmidt tenía un carácter epifánico: lo revelado aludía tanto a la belleza como a la crueldad, a lo sagrado y a las experiencias profanas. El entorno de la llanura proveía de imágenes a su literatura. “La poesía es una fuerza que sostiene al mundo”, dijo. Como la de otros grandes poetas de las provincias, su obra aún no trascendió tanto como merece, pero, como él opinaba, “la poesía nunca debe, siempre cobra”. Huérfano de padre (un sacerdote luterano) a los seis años, vivió con su madre en Villa María desde esa edad. Le interesaban las “cosas brujas”. “La literatura deviene oficio, plan, comercio y un montón de cosas tristes -dijo-. Por esta videncia se me ha tratado, a lo largo del tiempo, de impostado, héroe, obispo, místico, ermitaño y halagos parecidos”.

Sus poemas fueron traducidos a varios idiomas y aparecieron en antologías publicadas en América y Europa. Entre otros reconocimientos, obtuvo el Premio Municipal de la Ciudad de Villa María (1982); Premio Selección Concurso Nacional Ediciones del Dock (1990); Primer Premio Selección del Primer Concurso Nacional de Poesía de la Asociación de Escritores Argentinos (1990); Primer Premio Municipal de Villa María (1992) y el Premio Alberto Burnichon Editor al libro mejor editado en Córdoba (1998) por El libro de las dos versiones, de Edith Vera, del sello Radamanto.

La escritora María Teresa Andruetto definió a Schmidt como un “poeta inmenso”. Otra escritora cordobesa, Leticia Ressia, destacó que solo un gran lector como él podía convertirse en “un escritor tan versátil y prolífico”. “No la creo a la noticia; lo mastico y te seguiré viendo en esa biblioteca barco de poesía, remando palabra a palabra hasta la eternidad”; así se despidió en su muro de Facebook el poeta pampeano Sergio Di Matteo de una de las grandes voces de la poesía argentina.

Su arte poética

Un poema debe asumir el riesgo, la desprolijidad, el exceso. Prefiero los recortes, lo que se deshecha, borrones, tachaduras… no el objeto acabado, la conclusión, el punto final, sino los pedazos vivientes, los sueños, los tumultos de la sangre… Amo los balbuceos, el desorden, las dudas, los espacios en blanco, las reiteraciones… ¿no opera acaso así nuestro corazón, nuestra cabeza? No el artificio, la artesanía, por sublime que sea, y sí esa pulsión de tinieblas y sangre y toda nuestra vida deshecha allí aconteciendo, acompañándonos. Muy pocos llegan hasta el final y hasta el final no se llega con prudencia, astucias, disciplina, se llega con otra cosa que está contra la mano propia, contra los principios, las ideologías y sobre todo contra el temor. Corrijo un poema con otro y con otro… desde los trece años estoy buscando el poema verdadero, ¿por qué no habría de divertirme mientras tanto? Escribo casi todos los días, ceniza, perlas, florcitas de plástico y también mi lírica de dolor y de veneno…va saliendo la poesía, va saliendo de esa tripa y uno no sabe qué es, ni maneja ni controla nada, salvo alguna corrección inevitable, alguna prudencia en publicar, alguna música.


Un poema de Alejandro Schmidt



Oscuras duran las vacas
marrones en Alcira Gigena
en Elena
un perro dorado
las ilumina
por el medio del campo en medio de las
llanuras
buscando algo
de perro
de ser en la naturaleza
en el colectivo leo autores de Río Cuarto
Dema, Michelotti
¿Qué sabrá
al fin
la poesía?
y este mar más amarillento que verde
en terrones tan pocas veces contados
sin otra nobleza que la inclemencia
soledad soledad
voy pasando.


Por Daniel Gigena en La Nación del día 04/02/2021

poesía argentina
Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT, aquí
Imagen: La opinión Austral

Algunos sitios en la red sobre Alejandro Schmidt (1955 / 2021)



ALEJANDRO SCHMIDT (1955 /2021, Villa María, Córdoba, Argentina)

Alejandro Schmidt


abril 06, 2020

Alejandro Schmidt | Esa es la naturaleza de lo tangible



Mientras tanto



Perdí los anteojos por un rato
Perdí la precisión de mirar
Encontré un grillo en el baño y lo saqué afuera a la calle y sentí su vientre y sus patitas
Nunca maté un bicho en mi vida
Una planta
Herí personas en su corazón o dignidad o en su confianza
muchas veces
finalmente los anteojos estaban sobre un libro de Platón al fondo del estante de mi mesa de luz

perdí las ganas de ir al super
todavía me quedan cigarrillos

perdí ya    mucho de mi cuerpo mortal
y no perdí el deseo
ni la revulsión que me provoca la injusticia en general
los crímenes espirituales en particular

anoche dormí bien
me uní a las almas de millones
con los diálogos amplísimos del inconsciente

me llamaste
interrumpí feliz esta divagación

éste no saber continuo de mí
los anteojos ayudan a mirar
lo que vemos esconde una cosa u otra
esa es la naturaleza de lo tangible
una cosa adentro de otra y de otra
perdiéndose
esa también es la naturaleza del amor

tendría que haberme comprado una radio portátil para escuchar música

hay mucho silencio de ruido de autos

prendo la tele para escuchar voces norteamericanas
no miro tele
me lo prohíbe la superstición de la inteligencia

la historia de un matrimonio fracasado
no está mal
mejor
lo leés en Carver

Mientras tanto ...

De: "Problemas con la vida" (inédito)
Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT, aquí
Fotografía: Hugo Suárez

mayo 25, 2019

Un poema inédito de Alejandro Schmidt

Alejandro Schmidt


No  alcanza




De reojo veo la Biblia en la mesa de luz
La Biblia que tuve 28 años en un cajón del escritorio del laburo en un corral de infancia
anotada rayada manchada 
Se oyen pasos y toses en el pasillo del hotel
fumo
Pienso en el tándem
King Koontz Straub Barker Connolly...
En las fotos y documentos de mi padre
En una peras que vi ayer y parecían tan ricas a mediodía bajo el sol y no las pude comprar
y a tu piedad la piedad de cualquiera tampoco

Pienso en todo lo que conocí sin conocer
En los mundos no vistos
En sentimientos tambien desconocidos
En un bar nuevo donde fui ayer con un amigo que me hablaba de las editoriales españolas de reportajes de errores
está al fondo de una galería oscura casi toda desalquilada
es linda
más triste que el adiós y más cómoda

La mayoría de los 70 libros que escribí los escribí porque no encontraba que más hacer
había más
pero no lo encontraba
Es un pecado

El año pasado
Por lo menos no pasaba frío
y podía comprar todas las manzanas y libros que se me ocurrieran
pero estaba triste no como ahora que estoy triste y me tengo con algunos hilitos del cielo de los tontos
escucho un montón de gente que carece de relaciones con el infierno y los desiertos suaves
un gorrioncito y su mendrugo sienten más

rápido rápido se les mueve el pecho a estos pajaritos que están por todo todo el mundo
los griegos le decían psicopompos que llevaban y traían las almas
cualquier cosa decían los griegos

En este pedacito de mesa donde escribo hay una botella de agua oxigenada cuadernos libros carpetas algodón tarjetas medias programas de cine aromatizadores textiles
bolsas

Hace un mes más o menos encontré un libro de Rimbaud tirado en la vereda
era de nochecita

La vida no alcanza
Amarte no alcanza

Cada uno con sus broches sus manchas
la harina de su memoria
y el hoy
como un león
como un león

te das cuenta y ya como que el sol se va
nada le importa
y claro
es el sol

No
La vida no alcanza
Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT, aquí
Imagen: Julio César Audisio

marzo 24, 2019

Alejandro Schmidt : Yo tenía que ir hacia la nada


24 de marzo de 1976




Yo estaba en una pensión en Tablada al 40
yo dormía 
yo me levanté a las 4 de la mañana
y encendí la radio
yo escuché : comunicado número tanto
y una música maravillosa
me quedé quieto
atento al orden de los comunicados
a esa voz de la patria.
A las 6 se fueron levantando los compañeros 
yo me asomé al balcón 
un colimba me miró desde la esquina
se veían tanques en el puente
miré para otro lado
al Mercado, los camiones
yo no tuve miedo
yo no hice nada
ni entonces ni después
yo no era nadie
Yo vivía colado ahí 
los muchachos trabajaban en el Mercado
yo leía a Gurdjieff
yo vendía la guía de Córdoba 
en la Cañada
yo andaba pelado y descalzo
yo tenía un suegro militar
yo tenía 21 años
un bolso y un cepillo
yo tenía todo el fracaso que llegó 
yo tenía que ir hacia la nada
y allí fui.


Alejandro Schmidt
 Otros poemas de ALEJANDRO   SCHMIDT, aquí







octubre 25, 2014

Alejandro Schmidt

Leyendo una revista de poesía



Y ese que habla del amor
y el otro que evoca la heladera
de su madre muerta

una tras otra
las columnas de vocablos
como ejércitos volviendo del desastre

algo encuentro en el papel barato…

Humo de sacrificios
o el gran porvenir de otra ilusión


Esta tarde



Esta tarde
me han dicho varias cosas

con la vehemencia del que ignora
o las sospechas que nutren el respeto.

Podría haber tomado algo
en el bar de la ruta
mirar las vacas echarse sobre el pasto mojado
y esos teros

y fumar
escribir

en serio 
para alguien.



Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT aquí
Imagen: Felipe Alonso

julio 30, 2014

Alejandro Schmidt

Alejandro Schmidt

Por qué leo poemas en el trabajo


no es para salvarme de los animales

luis chavez dice que 
el tiempo no entiende de estas cosas
para él
todos somos animales

la poesía detiene el tiempo
no es para pasar el tiempo
que leo en la oficina

conozco las reglas
mantengo las distancias
estas cuestiones de empleado
resultan inútiles para leer

soy interrumpido
soy un pobre y contumaz mediocre
lo cual no se remedia 
leyendo poemas en el trabajo
ni escribiéndolos
o sintiendo que no importa
que voy hacia la muerte
con una línea de dios
y los labios cerrados

pero
otra vez
abro francamente ese libro
de Kavafis
adivino los rumores de Alejandría
y me embrutezco de soledad
de silencio.


De: Silencio al fondo. Ediciones Salido/ Ediciones Radamanto. 2000.
Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT, aquí
Imagen: www.sembrarpoesía.blogspot.com

febrero 19, 2012

Alejandro Schmidt: Y estaba pensando mejor no lastimar este día


Llegado así




Y estaba pensando
mejor no lastimar este día
único y constante
este día
llegado así
como un manso animal inteligente

dejarlo pasear
abandonar en us dientes
amor y prisa

y permanecer
como sus ojos
en el mundo


Desde la ventana




En una bicicleta blanca
el chico
va y vuelve por la calle
recorre el agua
que dejó la lluvia

va y viene
con su felicidad sola

la bici es más que él
la vida

el cielo lo mira
y yo.


Avispas




Claudio Eliano
retórico del siglo II
conjeturó que
las avispas nacían de la podredumbre del caballo
de la médula de sus huesos

así
supongo
llegaré
desde la osamenta del dolor
alado, insignificante
y vagamente peligroso.



Enlaces: El poeta ocasional

De: "Llegado así", Ediciones Recoveco, 2005
Imagen: Carlos Alonso

noviembre 14, 2010

Alejandro Schmidt: Algo inmenso parece llegar al fin



La abnegación




Si yo supiera ciertamente que
sin mí
tendrías otra vida
feroz o fervorosa pero
completa aún
podría darte entonces
con un tajo
esto que tuvo
tantos nombres y formas y distancias
y quedarme sin mí
y descansar



Moja el día




Moja el día

la paz

¿Adónde se volvió

tan importante y feroz
la realidad?

También la lluvia

precisa un dios
para reír.

Flota la estrella

¿da tu abismo?

En este suspiro del mundo

se embarran los zapatos

no


el camino




A la madrugada




Camino junto al sueño

que también tropieza
vigoroso

algo inmenso

parece llegar
al fin

y cuadra tras cuadra

el cuervo
grita

hoy, no


mañana, mañana, mañana




La noche y su visita




Esta soledad
y esta llanura
son faroles

luz en la mano

contra el rostro

por eso

no llega
la noche
y su visita.


ALEJANDRO SCHMIDT (1955 / 2021,Villa María, Provincia de Córdoba, Argentina)

De: "60 poemas breves", Ediciones Recoveco, 2009
Enlaces: Entrevista P
eriódico de Poesía
Imagen: poetasdealrededor.blogspot.com

Dice Anne Carson

  "Los adjetivos son las asas del Ser. Los sustantivos nombran el mundo, los adjetivos te permiten asir el nombre e impedirle que vuele...