Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2013

Enzia Verduchi

Imagen
Radio de onda corta     A oscuras mi padre sintonizaba la radio:  una pelea de box en japonés,  la crónica de un atentado en italiano o la caída de un avión en ruso. Aunque los periódicos al día siguiente desmintieran sus versiones, él se entendía con la frecuencia y la estática. Fiel receptor de hechos incomprendidos a lo largo del cuadrante, insomne en las ondas de alguna estación. Mientras, junto a él, mi madre soñaba encontrar un interlocutor. Palabras para un día de campo Para Coral Bracho No conocimos la experiencia de un mantel a cuadros sobre la hierba, no presenciamos la huida de un sombrero de paja con el viento. Quizás segar el campo hubiera sido útil como importante es para las mujeres lavar la ropa juntas, contarse anécdotas que jamás sucedieron. No existió tiempo, el necesario, para la contemplación. Demasiados acres nos alejaron de la ilusión posible, del paso de la hormiga por la pierna. ENZIA VERDUCCHI  (1967, Roma, Italia. Reside en México...

Cohetes amarillos

Imagen
Este vínculo contiene "Himno", uno de los más bellos poemas que conozco http://elpoetaocasional.blogspot.com.ar/search?q=kerouac

José Kozer: Reconozco el fulgor

Imagen
Furtivos Esa parada de ómnibus la reconozco, esa cicatriz a ras del pavimento la produce todavía el paso de los tranvías, fulgor y desaparece el ruido del orín tras la huella amarilla: paralelas libélulas, se encaminan. Se han mecido los visillos, entreví un espejo, su desfiladero vacío: reconozco el fulgor (piqué) de un vestido amarillo (estampado) a punto de irrumpir: las paralelas extienden cada vez más el infinito. El columpio entre dos abedules, la perra de lanas con el lazo rojo atado al rabo, la dama del parasol y el sombrero de alas anchas (lona, refulgente) su drástica aparición al pie del arbusto florido de lilas blancas, ha desaparecido del espejo de cuerpo entero: escucho su llamado en aquel idioma gutural, el cuajarón de ablativos y vocativos, ah la proliferación de idiomas desconocidos que hacen detener el columpio, bajarse el muchacho de pantalón dril corto, medias altas, camisa sepia (ahora por fuera): reconozco al pie de la letra la escena. Es la hora de almuerzo, corr...

Gabriel Gómez Saavedra

Imagen
Ruta 38 Todavía tengo este dolor desorientado y la boca seca… Estoy recién salido de una ascensión algodonada, del paisaje donde el blanco lo pisa todo y uno no termina de ser engullido. Ahora me aquieto en esta síntesis diagramándose de voces superpuestas y de pasos que gotean con el suero, cayéndome ajenos por la baja guardia de la yacencia. Hay un pedazo de conciencia que se me debe atrasado entre el caucho frenado, los metales retorcidos del auto y los de la rastra cañera; como si a la luz del oxígeno temporalmente la enterrara un golpe de ceniza. Supongo que es domingo. Los azulejos de la sala del hospital se cuadriculan con las filas de las hormigas del hielo. El alto yeso del techo, el ácido olor de las esterilizaciones y el cavernoso hueco del que abandonó la cama de al lado se intercalan perteneciéndome. Sí, debe ser domingo, la descuidada lluvia afuera va como afirmándolo. GABRIEL GÓMEZ SAAVEDRA  (1980, Concepción, Tucumán, Argentina) Fuente: Grupo de poetas independiente...

Seamus Heaney: Los poderes profanos de los truenos del Atlántico

Imagen
Norte Retorné a una costa alargada la curva en forma de martillo de una bahía y encontré sólo los poderes profanos de los truenos del Atlántico. enfrenté las invitaciones impensadas de Islandia, las poblaciones patéticas de Groenlandia, de pronto aquellos fabulosos invasores aquellos  que se extendían por Orkney  y Dublín medidos a través de sus largas espadas oxidadas aquellos en la maciza barriga de los barcos de piedra aquellos hachados y destellando en la grava de arroyos que se descongelaban eran ensordecidos por el océano que me alentaba, levantaba otra vez con violencia y epifanía. La lengua nadadora del barco Vikingo flotaba mirando hacia atrás decía que el martillo de Thor se balanceaba hacia la geografía y el comercio hacia torpes alianzas y venganzas, los odios y críticas por la espalda de los Althing, hacia las mentiras y mujeres hacia el desgaste de  la paz propuesta y la memoria madurando la sangre derramada. Dijo, “Recuéstate en la palabra atesorada, ahonda...

María Lyda Canoso

Imagen
siempre nunca siempre nunca habrá un primer plano de chicos jugando a construir un castillo mar con viento y la arena sal amarga tan a contraluz como la maledicencia ella empieza el cuaderno azul intimidada por los debe y los haberes encuentra en lo escrito razones para creer que se es feliz ¿alguien puede asegurarlo? no tanto ahora que lo abre para que salgan los moluscos que se le incrustan cuando de noche el mar se mueve batido del agua motor oceánico a tres tiempos que no para de latir corazón sobreactuado por quien le adjudica víscera al milagro de la vida   pero no los mecanismos del amor   pero no motor que bombea el agua que alisa las pisadas y borra heridas del alma   te imaginarás que no de todas   ella se extiende y espera ola sin esperanza estuvo aquí exactamente en esta arena otra en este mar otro que va y que va   recuerdo de lejano infierno de playas idénticas eneros cargados de aceite de coco y esas lonjitas de la piel por el temor de dios se ba...

Ezequiel Ambrustolo

Imagen
Los mejores días de nuestras vidas No es el ámbito sereno del campo, ni el limonero amarillo, ni la claridad del día que promete verticalidad a los hombres, es la juventud de hallarse en la unidad y el ser que se arrima al cielo.                                                                                                                                              La conversación Como la higuera que entre sus hojas crecidas anuncia la aparición del estío, las interminables palabras del yo en la oscura noche de occidente anuncian el cese, un corte, navaja ontológica sobre todo lo que habíamos dicho y quisimos aún decir. Círculo de...

Scott Hightower

Imagen
El molino El molino gris de metal y su depósito elevado de metal se alzaba junto a la casa desde la noche de los tiempos batían sus aspas con las brisas de otoño y primavera batían en los ásperos vientos invernales del norte que soplaban desde el Ártico por todo el Medio Oeste hasta la llanura central de Tejas batían en el yunque reseco del calor del verano de noche era un ángel inmenso quien –siempre en vigilia- desplegaba sus alas un inmenso despliegue sin testigos de angelicales tonos azules luminiscentes traídos de las alas de mariposas del Amazonas granates y amarillos de mirlos hembra y lirios frescos anaranjado de las tanagras laurel, oro y fucsia resplandeciente directamente ascendidos del amanecer naranja quemado y rojos radiantes del crepúsculo fui secreto testigo de cómo el majestuoso ángel batía sus alas desplegadas sobre nosotros solamente en mis sueños sueños que no me fue concedido recordar hasta medio siglo después un día un reactor surcando el cielo azul de Tejas rompi...

Alberto Fritz

Imagen
Las primeras voces Entre la náusea de mi padre y el viento sucedían las mañanas                               siempre así durante veinte años:                       Aquél del nacimiento y éste                      donde flota un respeto secreto                       que dicta: Llora por tus muertos. Entonces todo pasa en el vacío, hasta el delicado gesto con que dejo ir estas líneas, allí donde la madre pese a la ausencia acomoda su frente nupcial. Entre la dicha y la oscura explicación pavo real, el vacío. Que esta mano de prisa, dedique su tiempo a recordar, no significa que haya unido eso invisible. Viene la noche y afuera pasan cosas: ¿movimientos reales, sopor sus sueños? Ya desde la niñez sucedían, siempre así: manos, figuras flotantes, caras....