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noviembre 30, 2022

Diego Brando: Una acumulación de pesadillas



LA confusión es un punto que hace oscilar
la totalidad del cuarto. Un cuadro en donde 
los detalles adquieren presencia y vástagos
fantasmales. Sierpes, flores en apertura y un 
sonido de quiebre ante la incredulidad de los ojos
del animal de la calle. He aquí sus colmillos,
su baba espesa, el diamante en la explosión
del fuego; y voces en la novedad de la noche
que dejó de ser oscura. Aquí cada maniobra
de luz es una conspiración, el manto de piedad
que nace al quebrarse, un ángel que desova.



DARSE cuenta de vivir en el error puede traer 
fantasmas del pasado, una acumulación de pesadillas,
y la seguridad de haber conducido a la familia al lado oscuro
del río. No se comprende el mundo desde el silencio 
y tampoco se lo imagina sin sus cadáveres. Aquí la piel 
al calor de la arena, las disculpas y el anzuelo en busca 
de un pez que lleve la carnada hasta el fondo; y que el paisaje
se disipe como quien grita desde un puente, tierra
en movimiento por el discurrir de los insectos. Buscaba
eludir la noche y apareció el desierto, manos en la arena, huesos.



El reino de los peces, Barnacle
Otros poemas de DIEGO BRANDO, aquí
Imagen en Ediciones Barnacle


noviembre 29, 2022

Paz Busquet


VÍA LÁCTEA     




Detrás del parabrisas, 
la vía láctea, todas las estrellas. 
Las luces de un camión desaparecen 
en la fuga del retrovisor. 
La línea blanca divide, funciona. 
Click! Suelto el cinturón de seguridad, 
apoyo la cabeza en tus rodillas. 
Me acariciás el pelo, embriagás 
y mi cabeza ondea. 
Frenás 
para esquivar cuises que cruzan 
la ruta en familia,
la noche estrecha
la familia escapa
y la áspera luz gris,
la luna y todo, se desliza
por el único ojo.



RAÍCES



El alambrado que separa el campo del camino, tapado por el
agua.
Y cada tanto,
aparecen las puntas de los postes.
Los árboles caídos son pasarelas de madera seca,
20 metros que usamos de muelle para ingresar
a la laguna que dejó la inundación.
Desde la raíz hasta la copa,
recorremos los eucaliptus ahogados.
La corteza lisa nos lame el cuero de las patas.
Arrancamos ramas finas y firmes como nuestra fuerza.
Pasamos el día pescando peces crecidos en agua estancada,
jugando en lo perdido; trigo que no fue cosechado.
Este es nuestro paisaje,
los restos del alambre que nos dividió.




poesía argentina
PAZ BUSQUET
(1985, Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
Imagen en Facebook

noviembre 28, 2022

Horacio Zabaljáuregui: El Iluminismo revolucionario


Yo era un cuadro     




Tenía dieciocho; 
era un zahorí de los rápidos 
en los años de la insolación: 
enero del 73, los socialistas cátaros, 
primavera en mayo, 
de la plaza a Villa Martelli en el 111. 
Fábrica tomada. 
El Iluminismo revolucionario: 
el agite, la hablada, el piquete, la toma: 
sinestesia de la época, 
imagen sin sonido. 
Yo era un cuadro, 
un zahorí del voluntarismo radiante, 
del qué hacer
en el bazar de la revolución.
Cuarenta y seis años después,
el dorado viejo del sol
a orillas del Uruguay
trae
imagen sin sonido, cuerpo sin conciencia,
“mi pobreza e intransigencia,
mi canción de juventud.”
Una educación sentimental.
En el viejo Clínicas, Kovacci explica el signo:
de dos caras, como el villano,
arbitrario en su carcasa
como la flor,
y el relumbrón del concepto,
claro y distinto en la bóveda interior.
La sincronía es la comunidad organizada de los signos.
Como la telaraña del tiempo,
los anillos del tronco
se leen una vez talado el árbol.
Un pliegue, un surco, una muesca
un pliegue, un ala, un pliegue.
Lo supe antes de Shklovski:
en el principio está el extrañamiento.
Por eso el viento, desde el río, ahora.
El tiempo, se fuga
en sonido sin imagen.
No hay fotos de entonces.
Por seguridad,
tal vez,
por escasez de recursos.
Yo era un cuadro,
todavía vivo.
En un baño de la época,
la lengua muerta:
Montoneri montoneri milites peronis sunt




poesía argentina, Yo era un cuadro
De: "Yo era un cuadro", Bajo la luna, 2022
Fuente: Infobae / Yaki Setton
Otros poemas de HORACIO ZABALJÁUREGUI,
Imagen en Facebook





noviembre 27, 2022

Hans Magnus Enzensberger

El poeta Hans Magnus Enzensberger señala con el dedo la cámara. Viste un saco gris y está sentado perfil a una computadora. En el fondo se observan estantes con numerosos libros

Nuevos motivos por los que los poetas mienten     
 

 
Porque el instante 
en que la palabra feliz 
se pronunciano es nunca el instante de la felicidad. 
Porque los labios del sediento 
no hablan de sed. 
Porque por boca de la clase obrera 
nunca oiréis las palabras clase obrera. 
Porque el desesperado
no tiene ganas de decir
«estoy desesperado».
Porque orgasmo y Orgasmo
son incompatibles.
Porque el moribundo, en lugar de decir,
«me estoy muriendo»
no emite más que un ruido sordo
que nos resulta incomprensible.
Porque los vivos
son los que rompen el tímpano de los muertos
con sus terribles noticias.
Porque las palabras acuden siempre demasiado tarde
o demasiado pronto.
Porque de hecho es otro,
siempre otro,
el que habla,
y porque aquel de quien se habla
calla.



HANS MAGNUS ENZENBERGER
(1929, Kaubfberen, Baviera / 2022, Munich, Alemania)
De: "El hundimiento del Titanic", Anagrama, 2015
Traducción: Hebertto Padilla 
Imagen en  Sport

noviembre 26, 2022

Ivo Rafailov


VARIOS REPROCHES AL PRIMER AMOR     




Es como la historia de la poesía polaca. 
En la antología que empieza con 
Milosz, Szymborska, Rozewicz y Herbert 
nadie más tiene ocasión de decir nada memorable: 
excesivo evolucionismo, 
breve posmodernismo, 
insignificante sentimentalismo. 
Y entonces
cómo explicar a tus hijos
que no son hijos de tu gran amor,
que no llevan en sí los genes de la gratitud.
Cómo admitir
que has perdido tu vida en un intento de olvidar
porque el amor ha sido tan íntimo y coincidente con el tuyo
que has necesitado un idioma distinto para evitar hablar de él.



SEVERAL REPROACHS TO FIRST LOVE




It’s like the story of Polish poetry.
In the anthology starting with
Milosz, Szymborska, Różewicz and Herbert
nobody else has a chance to say anything memorable:
excessive evolutionism,
brief postmodernism,
petty sentimentality.
And then
how to explain to your children
that they are not children of your great love,
that they do not carry the genes of gratitude.
How to admit
that you’ve missed your life in an attempt to forget
because love had been so close and coincident with you,
that you’ve needed a different tongue to keep from talking about it.





poesía búlgara, Ríos
IVO RAFAILOV
(1977, Bourgas, Bulgaria. Reside en Sofía)
Traducción del inglés al español: Jonio González 
Imagen en Facebook 

noviembre 25, 2022

Guillermo Riedemann

EXTRAÑOS EN UN PUEBLO     



En Valle Maggia hay un metro  
de nieve pero insistes  
en ir a conocer el pueblo  
de la escritora que te gusta 
Aurigeno se llama el pueblo 
Usamos las raquetas para cruzar  
el valle y entramos por una estrecha 
calle de piedras que sube   
No vemos a nadie  
Las casas parecen deshabitadas 
o parecen fantasmas de viejas 
viviendas cubiertas por telas blancas 
como nieve que extrañamente 
aquí no ha caído 
Tal vez los árboles protegen al pueblo
o el viento desvía la nieve hacia el valle
Vemos venir a cuatro hombres
con un jabalí muerto 
Un cerdo salvaje -dices- un marrano 
un chancho como llamábamos a los cenetas
Te imaginas a Benito a Loreto a Raúl
bajando por esta calle -te digo-
con el cadáver del chancho en jefe
Nos miramos y los dos sabemos
lo que estamos pensando
Caminamos por la calle que sube
y en la segunda esquina hay una mujer
con una flor amarilla en la mano
No deja de mirarla mientras
nos acercamos y la escuchamos
como si nos hubiera visto 
-qué hermosa flor 
en medio de tanto frío es una señal-
Un viejo bolso de cuero cuelga 
de su hombro derecho 
Bajo el izquierdo sostiene un cuaderno 
o algo parecido
-Conoce usted la casa de la escritora-
preguntas y ella dice algo
sobre sus nietos y un comentario
acerca de la nieve en el valle
-Patricia Highsmith- agregas
Ella te da la flor y parece sonreir
cuando nos aconseja preguntar
en el restaurant de la otra calle
-Está muerta solo buscamos
la casa en que vivió -aclaras 
Y la mujer dice o nosotros
escuchamos que dice -ay a veces
ya no sé ni cómo me llamo.



GUILLERMO RIEDEMANN
(1956, Reumén, Chile)
Fuente: Página de GR en Facebook, vía Alicia Silva Rey
Imagen en BioBio Chile

noviembre 22, 2022

Claudia Tejeda: En un instante es toda la luz posible


Tres patitos     





Tengo piedad de este fósforo 
de su anémica estructura 
de su fugaz elocuencia. 
En un instante es toda la luz posible 
y después, la sobra de un extremo oscuro 
hacia la bolsa de los desechos. 
Como mi madre 
creo en la tropa acéfala 
de antorchitas al fin 
más de doscientas veintidós veces. 
No siempre el que inicia la llama 
                     sabe compartirla. 
La primera chispa 
no es todo el fuego. 



Reincidencia



 
Volver del caramelo al azúcar
por el puente umbilical de las edades
al primer silencio de la ameba
a la nada del comienzo
antiguo perímetro
de una en el mundo.
Espectadora de mi origen
observarme
cuando no tenía nombre
pez en blanco
escribiendo memorias
                              sin errores
con menos énfasis sobre las cicatrices
un talento mejorado
para reír sin censura
y la virtud de asumir la felicidad
en abreviadas cuotas.
¿Cómo se permutan
las mismas consecuencias
si tiendo a repetirme
y no hay inmortalidad que alcance
para aprender a vivir?
 
 
 

Estallido



 
A esta altura
la paz es un arma quieta
la mira errante de un asesino mental
encadenado a tu ángel de la guarda.
El apego al gato senil
que orina en tus zapatos
la curva peligrosa
que desacelera tu lengua con resaca.
 
A veces lo incorrecto es perfección.
Fosforito húmedo
en un mar de nafta.



CLAUDIA TEJEDA (Alta Gracia, Córdoba, Argentina)
Enlaces: Emma Gunst | La bandada
Imagen en Facebook





noviembre 20, 2022

Diane Di Prima: Collage de Nueva York


ELOGIO A MI MARIDO    




Supongo que tampoco habrá sido fácil vivir conmigo, 
mis rencores, mis altibajos, mis exigencias de intimidad, 
orgullo de leo sollozando en la cama mientras intentas dormir 
y tú, interrumpiéndome en medio de mil poemas 
¿has llamado al seguro? esa vez que detuviste un poema 
a medio camino entre las colinas de nebraska y 
colorado, odetta cantando, el mundo entero cantando en mi interior 
el triunfo de nuestra revolución en el aire 
yo a punto de anotarlo, y tú 
tú diciendo algo sobre el carburador
para que todo se esfumara
pero nos aferramos el uno al otro
creyendo hallar la balsa
aunque estamos los dos a la deriva, como en esta casa de barro
demasiado pequeña, las paredes polvorientas a nuestro alrededor, una fina lluvia de polvo
contrarresta el alto, puro aire y machaca nuestras fosas nasales
colgamos nuestras fotos de los múltiples mundos:
collage de nueva york, y pósters de san francisco,
colocados los platos japoneses, los cuchillos chinos
martillean diminutas telas indias sobre el adobe
nos tambaleamos y chocamos en lo más profundo de la otra persona
caminamos con torpeza de un lugar equivocado al otro
como niños que salen a jugar de noche sobre un barco
y el barco se escapa de sus amarras, y ellos observan las estrellas
sobre las que todo desconocen, intentando descifrar
hacia dónde se dirigen



POEM IN PRAISE OF MY HUSBAND




I suppose it hasn't been easy living with me either,
with my piques, and ups and downs, my need for privacy
leo pride and weeping in bed when you're trying to sleep
and you, interrupting me in the middle of a thousand poems
did I cal the insurance people? the time you stopped a poem
in the middle of our drive over the nebraska hills and
into colorado, odetta singing, the whole world singing in me
the triumph of our revolution in the air
me about to get that down, and you
you saying something about the carburetor
so that it all went away
but we cling to each other
as if each thought the other was the raft
and he adrift alone, as in this mud house
not big enough, the walls dusting down around us, a fine dust rain
counteracting the good, high air, and stuffing our nostrils
we hang our pictures of the separate worlds:
new york college and san francisco posters
set out our japanese dishes, chinese knives
hammer small indian marriage cloths into the adobe
we stumble thru silence into each other's gut
blundering thru from one wrong place to the next
like kids who snuck out to play on a boat at night
and the boat slipped from its moorings, and they look at the stars
about which they know nothing, to find out
where they are going






Otros poemas de DIANE DI PRIMA, aquí
Traducción: Annalisa Marí Pegrum
Referencia:  Marcelo Leites en Facebook
Imagen en Cuke What's Newa





noviembre 18, 2022

Ishigaki Rin: Las ocho y cuarto de la mañana vuelve cada día

Saludos     



Sobre una fotografía del bombardeo atómico  
  
Ah,  
este rostro tan horriblemente quemado 
una de las horribles quemaduras de las 250.000 
personas que estaban en Hiroshima 
el 6 de agosto de 1945 
 
ya no está en este mundo 
y sin embargo 
querido amigo 
mira de nuevo los rostros 
a los que nos volteamos 
los rostros sanos de hoy
los rostros frescos y despejados de la mañana
que no muestran ningún rastro de los fuegos de la guerra

Busco en esos rostros las expresiones del mañana
y me estremezco

la tierra contiene cientos de bombas atómicas
y tú caminas por la frontera entre la vida y la muerte
¿cómo puedes estar tan tranquilo
y tan hermoso?

Silencio, escucha atentamente
¿no oyes algo que se acerca?
lo que debemos ver plenamente está ante nuestros ojos
lo que debemos elegir entre todo lo demás
está en nuestras manos
las ocho y cuarto de la mañana
vuelve cada día

todas las 250.000 personas que murieron
en un instante en la mañana del 6 de agosto de 1945
como tú, como yo
que estamos aquí ahora
estaban tranquilas, hermosas y desprevenidas.



Placas de identificación




Cuando vives en un lugar nada se acerca
a poner la placa de identificación por ti misma.

Cuando descansas en un espacio
la placa de identificación que otro coloca
nunca funciona.

En el hospital añadieron Señorita
a la tarjeta de la puerta de la sala de enfermos
Señorita Ishigaki Rin.

Si me quedo en una posada
no habrá ningún nombre en la puerta
pero en algún momento estaré en un horno crematorio y
cerrarán la puerta con fuerza y colgarán una etiqueta
que diga Ishigaki Rin, la Honorable...
¿Cómo voy a protestar entonces?

Señorita
Honorable
un maleficio en ambas,

cuando se vive en un lugar nada se acerca
a colocar la placa con tu propia mano.

Y en cuanto al hogar de tu alma
nunca dejes que la placa de identificación sea fijada por nadie más que tú
Ishigaki Rin
eso es todo.



Greetings




On a photograph of the atomic bombing

Ah,
this face so horribly burned
one of the hideous burns of the 250,000
people who were in Hiroshima
on the sixth of August 1945

is no longer in this world
and yet
dear friend
look again at the faces
we turn to each other
today’s healthy faces
morning’s fresh and open faces
that show no trace of the fires of war

I search those faces for tomorrow’s expressions
and I shudder

the earth holds hundreds of atomic bombs
and you are walking the hair’s-breadth border between life and death
how can you be so tranquil
and so beautiful?

hush listen closely
don’t you hear something coming near
what we must see fully is before our eyes
what we must choose from all else
is in our hands
eight fifteen in the morning
returns each day

all the 250,000 people who died
in an instant on the morning of August 6, 1945
like you    like me
who are here now
were tranquil   were beautiful   were unprepared.



Nameplates




When you live in a place nothing comes close
to putting the nameplate up by yourself.

When you rest in a space
the nameplate another attaches
never works out.

In the hospital they added Miss
to the card on the sickroom door
Miss Ishigaki Rin.

If I stay at an inn
there’ll be no name on the door
but by and by I’ll be in a cremation oven and
they’ll slam the door tight and hang a tag
that says Ishigaki Rin, the Honorable—
how will I protest then?

Miss
the Honorable
a hex on them both,

when you live in a place nothing comes close
to attaching the nameplate with your own hand.

And as for the home of your soul
never let the nameplate be attached by anyone else but you
Ishigaki Rin
that will do.


Traducción: Janine Beichman


Isla





Estoy de pie en un gran espejo.
Una isla solitaria
y pequeña.
Separada de todo.
Conozco
la historia de la isla.
Las dimensiones de la isla.
Cintura, busto y caderas.
Vestido de temporada.
El canto de los pájaros.
La primavera oculta.
El perfume de las flores.
En cuanto a mí
vivo en una isla.
La he cultivado, construido.
Sin embargo
es imposible conocerlo
todo acerca de la isla.
Imposible residir en ella de forma permanente.
En el espejo me miro
a mí misma: una isla distante.



ISLAND




I am standing in a large mirror.
A solitary
Small island.
Separated from everyone.
I know
The history of the island.
The dimensions of the island.
Waist, bust and hips.
Seasonal dress.
The singing of birds.
The hidden spring.
The flower’s fragrance.
As for me
I live on the island.
I have cultivated it, built it.
Yet
It is impossible to know
Everything about the island.
Impossible to take up permanent residence.
In the mirror staring at
Myself: A far-off island.


Traducción del japonés al inglés: Leith Morton. Traducción del inglés al castellano: Jonio González.




ISHIGAKI RIN
(1920 / 2004, Akasaka, Tokio, Japón)
Enlaces: Círculo de poesía | Poetry International
Imagen en Isobar Press





noviembre 17, 2022

Adalberto García López


NADIE    




Nadie, la noche, la luz del faro 
y el ladrido que entran por las grietas de la pared;  
nadie bebe un poco de mi sangre 
siquiera; nadie ata los cordones del sueño 
y desaparece el insomnio. 
Esta voz que se repite: nadie. 
Infranqueable, polvo de lo que se deja por el día, 
palabra pronunciada por el silencio de una queja
y que escapa por el mismo resquicio 
por donde entraron la luz y el ladrido.
A estas horas, en este cuarto vacío
es fácil de pronunciar,
de cerrar los ojos y pronunciarla
porque no hay temor,
porque la muerte es incorruptible
y nadie vendrá, nadie cerrará la cortina,
nadie vendrá y se acostará conmigo
y contará mi sueño y soplará el mal viento
para que no me atemorice por mi condición.
Sólo este conjunto de sombras,
esta presencia plena de presencias: nadie.





ADALBERTO GARCÍA LÓPEZ
(1993, Culiacán, Sinaloa, México)
Fuente: Antología de la poesía mexicana
Enlaces: Círculo de poesía
Imagen en Ártemis





noviembre 15, 2022

Lucía Carmona



DESIGNIO     



Al igual que en el ayer soy un vestigio de la flecha en el arco. 
Un latido solamente 
que nunca atravesó el corazón inmemorial. 
La sangre alimenta los destellos 
que serán luz de las generaciones 
nacidas de otros 
no de esta tutelar soledad de familia. 
Aquí nadie prosigue el tejido genético 
y de nuestros cuerpos surgirán sólo criaturas 
de presentimiento 
Criaturas con eco por memoria 
ecos desmesurados que remedan 
el lenguaje de la soledad multiplicada 
hasta la muerte. 



SENTENCIA



Y no sé dónde comienza el mundo,
el pasado ha dejado de existir
en la marea de mi pensamiento.
Antiguos ventanales
se abren a la noche inmemorial
y estoy tan sola
como la primera mujer de la tierra.
Un aroma secreto a celebraciones
de huesos y de arena
invade la cama donde estoy olvidada de mí
en los abismos de una edad oscura.
Tal vez a este lugar
lleguen los hombres y mujeres del pueblo
para marcar mi frente con aceites
y tal vez los hijos que no he parido
desfilen ante mi cuerpo blanco
con una nada de paciencia suprema.
La noche cubre con extrañas aguas
el tiempo de los tiempos.



YO RECUERDO TU NOMBRE



Vivimos
coincidencia
de la respiración en el ocaso.

Nadie puede impedirnos
recorrer el último tramo
porque comimos y bebimos
en los altos desiertos.

Nadie lo impedirá
yo recuerdo tu nombre
y tu alucinas tiempo…



DE LAS MANSAS MUJERES



Dulces mujeres pasaron por la casa.
Sacudieron el polvo de los muebles
Y sirvieron en oscuros tazones
Una sopa de edades.

Cuando volvieron la cabeza,
Nosotros, los de la sangre absorta
No entendimos la clave de la tierra
Y seguimos velando
A los hombres recónditos.









LUCÍA CARMONA
(1946, Chilecito, La Rioja, Argentina), dedicó su vida a la docencia y a la poesía. Tiene en la actualidad trece libros de poesía publicados: Hacia una tierra oscura, Miserere, Las infinitas palabras, Después de los andenes, Y Dios entre los páramos, Poesía 1967-1987 (Premio Faja de Honor de la S.A.D.E. 1988), Por el corazón de la tierra, Pueblos de la memoria, Tiempos de la casa, El tiempo y otros poemas, Antología poética, Flores sobre la herida y Raíz de extraño árbol. Obtuvo el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía y el Premio Esteban Echeverría de la Asociación Gente de Letras, entre otros. Dirigió talleres literarios por más de veinte años. Llevó su poesía a encuentros y congresos en todo el país, a países limítrofes y a Cuba en forma permanente. Integra, con su publicación Regresos, la colección Summa Poética de la Editorial Vinciguerra. Envio de Alejandra Boero  Enlaces: Emma Gunst | El ganso negro Imagen en Facebook















noviembre 13, 2022

Rae Armantrout: Camisetas grises y bermudas beige


DOS, TRES




Un chico triste y gordo con sombrero de pirata.
Un Ford de color cobre
largo, viejo, abollado.
¿Cuántos rasgos
tiene que tener una cosa
para ser singular?
(El eco nos persuade
de que todo lo que decimos
ha sido dicho antes
al menos una vez.)
Dos gordos, pelados
con camisetas grises
y bermudas beige
pasean un bulldog pequeño
seguidos por la mirada
de una tercera persona invisible.
La Trinidad nació
por lo que sabemos
de la simbiosis
amarga de las parejas.
¿Podemos reducir la tristeza del eco
sincronizando nuestro hablar?
¿Es el comienzo o el final
del verdadero amor
cuando alguien nos da pena

porque nos vemos
en él?





Two, Three


 

Sad, fat boy in pirate hat.
Long, old, dented,
copper-colored Ford.

How many traits
must a thing have
in order to be singular?

(Echo persuades us
everything we say
has been said at least once
before.)

Two plump, bald men
in gray tee-shirts
and tan shorts

are walking a small bulldog –
followed by the eyes
of an invisible third person.

The Trinity was born
from what we know
of the bitter

symbiosis of couples.
Can we reduce echo’s sadness
by synchronizing our speeches?

Is it the beginning or end
of real love
when we pity a person

because, in him,
we see ourselves?





poetas norteamericanas
Traducción: Patricio Grinberg y Aníbal Cristobo. Vía Jonio González
Otros poemas de RAE ARMANTROUT, aquí
Imagen en Bomb Magazine





noviembre 12, 2022

Señalador: Alberto Muñoz


Alexandra Andreyevna Assier / Otra iglesia es imposible    



Papá me contó a mis seis años que Alexandra, la madre de  
Tchaikovsky, se había suicidado tomando un vaso de agua  
contaminada. Los médicos, para intentar salvarla, la metieron en  
una tina con agua hirviendo.  
Imaginaba su cuerpo amoratado, flotando entre la densa niebla del  
baño. ... 


ALBERTO MUÑOZ (1951, Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
Imagen en ETERDigital

noviembre 11, 2022

Territorios en pugna por Alberto Cisnero


Acerca de “Zorro cazador de pumas” de Gerardo Curiá (Ediciones En Danza, 2022)     



Gerardo Curiá escribió un libro. El libro se llama “Zorro cazador de pumas”. Quien escribe un libro también escribe un secreto, pero en este caso particular el libro trata de un tema que no es ningún secreto, o en todo caso lo que se dice es un secreto a voces: los primeros campos de concentración propiciados por el estado argentino en la segunda mitad del siglo diecinueve y el posterior destierro, esclavización y asesinato de hombres, mujeres y niños. Y su consiguiente plan de parcelaciones, su afán inmobiliario, tasador, usurero: tierras, estaciones, estancias, estancieros, la legitimidad de tal expansión, los métodos utilizados y el declarado, impreso y declamado rol civilizador de la nación (puede el desocupado lector agregar comillas donde desee). Sus anónimas cadencias persisten: hectáreas, silobolsas, efectivos y policiales, monedas propias; libros, librerías, almacenes, carnicerías, ganados, forrajes. Curiá escribe, de entrada, de frente, diría, una línea certera: el deseo del rapaz/ alumbra su imperio/ sobre el cuerpo del otro. Tira el cuerpo, el cadáver sobre la mesa, sobre la página. Un cuerpo y una voz, una metáfora, una cosa por otra: el derrotero dual de Mariano Rosas, de quien un falsario y turista ya hizo hace muchos años su retrato en un libro famoso. (Una sucinta biografía de Rosas no debería omitir ciertos detalles, a saber: a los nueve años de edad junto a otros chicos fue tomado prisionero por una partida militar, trasladado engrillado hasta la aldea de Santos Lugares de Rosas y llevado en presencia del entonces gobernador Juan Manuel de Rosas porque era el hijo de un cacique mentado; el Restaurador lo hizo bautizar, ofició de padrino, le impuso Mariano de nombre, le asignó su apellido y lo confinó como peón de estancia. Adquirió los rudimentos de la escritura y la lectura. Luego escapó para nunca más abandonar ni su lengua ni su región). Así pues, cautivo, entenado y matrero, Rosas, su cuerpo, habla, increpa, vaticina, postula una voz que no rehúye de nombrar al adversario, al enemigo, ni de intuir que las razones que éste expone, el pacto, la paz social si se prefieren argucias recientes, preceden a la represión, al silencio y al olvido. En uno de los poemas se lee: Atacamas Chanes Charrúas Chorotes Chulupies Comechingones Diaguitas Guaraníes Gauycurúes Huarpes Logys Kollas Lules Mapuches Mocovíes Ochoyas Omaguacas Pilagás Ranqueles Vilelas Sanavirones Selk’nam Tapietes Mbye Guaraníes Tastiles Tehuelches Tillanes Quoms Tonokotes Lules Vilelas Wichís. Son partes de una sola palabra y puede que nos favorezca para recordárnosla a nosotros mismos, para completar la realidad. El poemario incluye acápites; uno en particular cita a un general del ejército estatal blanco argentino (que creó la imaginación y el delirio de un pedagogo) luego devenido presidente; y el milico funcionario público citado habla de arrojar gente, personas, prójimos, ciudadanos al otro lado de un río. Ese tal pedagogo (profuso escriba además devenido presidente) murió en el exilio, en un país hermano, y alguna vez anotó que el detalle de una batalla lo da el vencedor. Pero la batalla continúa. Eso es acaso el núcleo de los versos que Curiá decidió entregar a la imprenta, retomar un nombre, la implicancia de un destino colectivo y desplegarlo para su interpelación. ¿Cuánto dura un nombre? ¿Cuánto mide una hectárea? ¿A cuánto y desde cuándo? ¿Qué palabras van en bastardilla en un texto? El poema que concluye el libro emplea la palabra tenaz, la palabra hilo y la palabra historia: hilo tenaz de la historia; y viene a evocarnos la vida secreta de esas y tantas otras palabras, los sellos y las clasificaciones y las convulsiones internas que continúan en un territorio todavía en pugna. Borges observaba que, si hubiera alguna duda sobre la autenticidad del Alcorán, bastaba la ausencia de camellos para probar que es árabe: eran parte de la realidad, no había por qué distinguirlos; la palabra amor fue impresa una sola vez en el presente libro. 


III



Piensa don Juan Manuel

ahijar lo agreste
domar lo zaino

ejercerá
la potestad de su dominio
en la belleza indócil

él
sabe la forma
en que florece
el amor
en la ilusión del siervo

es patrón de la pampa

no hay límite
que no pueda atravesar

ha decidido
el hijo de Painé
será cristiano

él
elegirá su nombre
le dará su apellido

un Zorro Cazador de Pumas
tan manso
como sus perros de estancia



Desnuda tregua efímera



I


Se acerca el coronel
a visitar al cacique

Mariano lo sabe
no hay inocencia
tan solo la cuerda
de un frágil equilibrio
que ya no puede soportar el ritmo
al que truenan las balas

Su cosecha será
una brizna de tiempo.



II


Mariano Rosas
Lucio Victorio Mansilla
ahijado y sobrino del Restaurador

una memoria los une
ganadería y estancia

otra es memoria de lo adverso
pampa familiar e incierta
del malón y el fortín
el paisaje
uno y distinto
no reconoce límites

así
se miden
en cautela y estrategia

el verbo justo
la evocación
y el silencio

puro espacio
                       entre ciudad y toldería
espinal y pasto

componen
la literatura de un encuentro
desnuda tregua efímera

ambos
intuyen
lo aciago del futuro
el huinca
                          escribirá

Una excursión a los indios ranqueles





Acerca de ALBERTO CISNERO (1975, La Matanza, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
Publicó: El límite de la materia (Ruinas Circulares, 2012- Barnacle, 2015), Tagsales (Encausto, 2013- Insaciables, 2021),
Adiós y hasta pronto (Dio Fetente, 2013), El movimiento obrero granizado (Barnacle, 2014, 2019), Robé un auto para trasladarme a las soledades vivientes (Barnacle, 2015), Drugstore (Barnacle, 2015), Ajab (Barnacle, 2016), Oquei, gracias (Barnacle, 2017), Las casas (Barnacle, 2018), Forma parte de mi guerra (Barnacle, 2019), Akata mikuy (Barnacle, 2020), Media hora con el autor (Barnacle, 2021), Los dados de la muerte (Barnacle, 2021), Mi recherche (Barnacle, 2022) y La sustancia en infracción (Barnacle, 2022). 

Acerca de GERARDO CURIÁ (1968, San Pedro, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
Publicó: Sol, iris, sueño (poesía), edición de autor, Buenos Aires, 1990; Crónicas de San Acustio (relatos), edición de autor, San Pedro, 2002; Quebrado Azul (poesía), Ediciones Patagonia, Buenos Aires, 2004; Serie los suicidas (poesía), edición de autor, Buenos Aires, 2005; Caldén (poesía), Ediciones El Mono Armado, Buenos Aires, 2008, reeditado en 2015 por La Mariposa y la Iguana; Música del Límite (poesía), El Suri Porfiado, Buenos Aires, 2010, distinguido en el Concurso Nacional Macedonio Fernández; El damero de los sueños (poesía), La Mariposa y la Iguana, Buenos Aires, 2015; Pescador (poesía), La Mariposa y la Iguana, Buenos Aires, 2016; Zorro cazador de pumas (poesía) en Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2022.

noviembre 08, 2022

A.E. Stallings

Burned


Quemado     




No puedes desquemar lo que has quemado.  
Raspes o no el cuchillo en la tostada, 
No puedes regresar. Lo habrás notado: 
 
La mantequilla seguirá en su estado.  
No puedes desenviar la carta enviada,  
No puedes desquemar lo que has quemado.  
 
Aquel antiguo amante rechazado, 
El puente que precisas más que nada.
No puedes regresar. Lo habrás notado:

Esa reputación se la ha ganado
Por algo el humo, no es fanfarronada–
No puedes desquemar lo que has quemado.

Buscabas un hogar, y justo al lado,
En la playa, tu nave calcinada.
No puedes regresar. Lo habrás notado,

Que aún y cuando hubieras regresado
Serías un fantasma a tu llegada.
No puedes regresar. Lo habrás notado,

Que lo que está quemado está quemado. 



BURNED




You cannot unburn what is burned.
Although you scrape the ruined toast,
You can’t go back. It’s time you learned

The butter cannot be unchurned,
You can’t unmail the morning post,
You cannot unburn what is burned–

The lovers in your youth you spurned,
The bridges charred you needed most.
You can’t go back. It’s time you learned

Smoke’s reputation is well earned,
Not just as an acrid, empty boast–
You cannot unburn what is burned.

You longed for home, but while you yearned,
The black ships smoldered on the coast;
You can’t go back. It’s time you learned

That even if you had returned,
You’d only be a kind of ghost,
You can’t go back. It’s time you learned

That what is burned is burned is burned.





A.E. STALLINGS
(Alicia Elsbeth Stalling, 1968, Decatur, Georgia, Estados Unidos de NA)
Traducción: Pedro Poitevin 
Fuente: Dialnet
Enlaces: Otra Iglesia es Imposible | Poetry International | Isliada | Círculo de Poesía |
Imagen en Mc Arthur Foundation

noviembre 02, 2022

Raquel Guzmán



LA huella iridiscente del lagarto deja 
una estela de luces en la sombra del zócalo  
Las escalinatas de mármol registran, ya no el roce de las faldas, sino las fatigas del tiempo   
los golpes de bastonazos, caídas, las huellas de las ratas  
Yuyos que crecen en las grietas y se enredan en los pasamanos. Los hierros, ya no candentes, ya no   forjados, desmemoria de la opulencia. El primer escalón puede ser para la almohada, el segundo la   mesa de noche,  
El cuerpo extendido tapa la piedra, grita otra desnudez, recuerda las manos que calzaron los herrajes,  que cargaron el jaspe, que cavaron los cimientos, que soportaron los ladrillos. 
Duermen juntos, despiertan al amanecer con el oído pegado a la tierra, escuchan el murmullo del  tiempo 
y desprecian los gritos de la historia. 
En el mármol se mueven inquietantes las olas del agua, dibujan los vientos y la tormenta, la niebla y los  icebergs, 
mientras tanto, en el quicio, asoma otro 
náufrago. 



AQUÍ, afuera, llueve. El viento impiadoso levanta los cartones.
Nadie duerme.
Algunos buscan la recova del cabildo. Otros el pórtico de los teatros
el andén de las estaciones, el vestíbulo de las grandes tiendas
abrazados, inermes, arrastrados por el viento
atravesados por la noche
oscuros, ensombrecidos entre la ráfagas
tantean el lugar del amparo
los pies se arrastran, los cuerpos caen
las sirenas cortan la ciudad
la rebanan en capas de desasosiego.
¿Quién ve los bordes? ¿las rayas que trazan las rodillas?
¿las huellas del llanto?
La ciudad se calma, del torbellino quedan leves ondas.
En la puerta del teatro
una mujer seca la gomaespuma de su único colchón.





RAQUEL GUZMÁN (1954, Monteros, Tucumán. Reside en Salta, Argentina)
Profesora y Licenciada en Letras, Magíster en Educación y Doctora en Humanidades. Ha recibido diversos premios y distinciones por sus investigaciones y libros de poesía. Ha publicado Elogio de la poesía. Aproximación a la poesía de Sara San Martín (2005) Investigación y Literatura (2014), Poesía y sociedad (2015), además de artículos críticos. Entre sus textos literarios se cuentan Quiero volver a casa –Premio de Poesía Argos 1991-, Zócalo -Premio Provincial de Poesía en Salta 2016- Inundación -Poesía UNL 2018- Ómnibus y Ondulaciones -Killa 2019- Verde Billar –Microrrelatos 2018- y Poema del cuerpo fugitivo -Poesía 2020. Junto a la poeta Miriam Fuentes coordinó la antología cooperativa Eva decidió seguir hablando. Poesía de mujeres en el noroeste argentino (2009). Participa de Micrósfera, proyecto de producción y difusión del microrrelato, con autoras de la ciudad de Salta. En FILBA
Fuente: Secretaría de Cultura de Salta
Enlaces: Cultura Salta | FILBA | Enciudarte N° 6
Imagen en FILBA

noviembre 01, 2022

Albert Balasch



EL mal trago es tener que respirar. 
Si respirar no fuese el mal trago no sería nada. 
Aquello que se merece, por el simple hecho de ser, el mal trago de existir como un aliento 
que hiede a vida, a ganas de presencia. 
Aquel, pues, que respira está traumatizado hasta la muerte 
que no respira ni puede ser. 
 
Así puede ser el mal de los vivos: 
tenemos el azar que no nos merece, nosotros somos el azar. 
Tenemos el viejo que recoge la vida, el viejo chochea y huele mal ante el fuego. ¿Y qué hacer? Volar por los cielos del artificio.
¿Y qué decir?

El llanto ya no conmueve a nadie.
No hay final que sea un principio, Mr. Eliot,
ni un principio
que no sea fin.
Es el final que no se detiene. Así puede ser el mal de los vivos.

Tener que respirar el mismo cielo, el mismo siglo.
Así puede ser el mal de los vivos, que sí respira sí puede ser.



TE veo con el pelo mojado, los ojos en el corazón mirando las gotas.
Ya derraman tus pechos detalles de otra vida sin tiempo.
Ya se mueve tu boca, carne de carne roja, hacia aquí,
la nueva isla de los desconocidos, que te habla sin lengua.

Te veo porque no estás, en cada paso ya dicho de mi pasado,
en cada noche podrida de locura, en cada línea métrica.
Y te quiero así, desconocida, quieta, fuera de los inicios,
atenta al daño que sabes, que sé, nos queremos hacer sin encontrarnos.

Tan solo, eso sí, no dejaremos de reír juntos. Y el uno del otro.





poesía española
ALBERT BALASCH
(1971, Barcelona, Cataluña, España)
Traducción: Eva Garrido y Andreu Jaume
Fuente: Aires de libertad
Enlaces: Revista de Letras | Otra Iglesia es Imposible
Imagen en Avui