#10 Qué tren, qué tren. No hay abismo, el tren existe en su ruta callejera insiste el acero en dejarla rodar, hay huella marcada en realidad. Cuentan las estaciones que hubo una vez y habrá tantas como sean necesarias hasta que entienda el ganador: que lo humano se pierde, pero no se olvida. No hay abismo, hay soledades como trenes sin estación dentro de nadie, todo, es algo ahí donde la sangre está seca se unen músculos, huesos y piel. Pero no hay abismo, eso es religión hay historia en treinta mil pedazos hay cercos que romper, por los trenes que aún no salen, por la estación amanecer. b Nuevos ritmos, viejos aromas, rocío matinal de maldiciones celestes, ricos de pobreza humana recreos serviles consientes, reos de la propiedad fantasmas luminosos de las noches dulces, aptos de calamidad callejera, perecederos de bellas durmientes dorados de plata falsa, perdurables claros de luna nueva, hijos del dueño de nada fieles trepadores del futuro, cíclicos, sistémicos monitos con...