Miguel Huezo Mixco
El árbol de Haroldo A la memoria de Haroldo Conti Al principio fue igual que el árbol de Haroldo: sentir que un surco se abre paso por dentro la mitad del cuerpo, nido a la noble sensación de estar sobre el camino en forma de cosquilleo, de inquietud. por esto me decidí a escribir un poema del camino y a pesar de mis fracasos hice una o dos canciones adelgazadas y sucias por el uso. Las saqué en limpio sobre una gran mesa de pino y con ellas he conseguido acompañarme bajo los estruendos de la lluvia y la pólvora. Han dejado su rastro en este libro de caminos. Viajero Dije a toda voz el nombre de la amada y el océano replicó pero era eco quien así me engañaba Abismo de polvo y moho Página 303 de la enciclopedia ilustrada Grité otra vez y el viento enredó la melena de los bosques submarinos y aspiré el ...