Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2021

Mayco Osiris Ruiz

Imagen
Cerca de aquí un taxista lamenta el destino de un hombre que dice ser Homero      Homero soñó con bajeles, con barcos de gran envergadura  que se bebían las aguas del Egeo.  Una nave cualquiera, una modesta balsa  —este ronco Sedan 1983— habrían sido en sus manos  el más grande portento de la navegación.  Pero aquí estamos: varados y esperando,  esperando a que cambie la luz en el semáforo,  a que entre tanta bulla vislumbremos siquiera  un signo favorable, una brecha en el tráfico  por la que continuar.  Tanta loa y tanta fama, tanta reputación,  para acabar también sumido hasta las barbas  en este muladar,  en este atoradero de cafres y camiones que le escatiman todo, desde el paso hasta el Ser. Tantas horas aquí y no comprendo, no alcanzo a comprender por qué este ciego que soñó con bajeles y despertó en nosotros la ilusión de los puertos, continúa aquí sentado, esperando conmigo a que cambie el semáforo,...

Maité Lluch

Imagen
Animal Tengo un animal   muriéndose adentro  se retuerce herido medio tuerto  brutales espasmos lo mastican  solloza ronca voz de jilguero  la cantata vecina de la muerte.  Si me abriera la panza  cuchillo tramontina en mano  pulso de ciruja errante  resonaría su aullido en todo el cuarto  los vecinos dirán que hice brujería   los vecinos dirán  que la noche me devora  hasta dejarme pura piel figura  imposible del abrazo.  Allí descansa, desafiante, algo inquieto  no tiene cara que le exista ni digna zoología que lo nombre es un montoncito vivo de carne picada muerde el llanto, grita herida está a punto de explotar  en silencio conmigo. Ph Hay un sol en tu ventana juro haberlo visto aparecer entre los techos de las casas las antenas retorcidas el alambre del paredón. Se ve desde la puerta que hoy es tu ventana despertando con delicadeza la luz pincelada temblaba entre las plantas verdes inquil...

Marcelo Díaz: La llegada de la felicidad

Allegro   No sé por qué pienso en nubes con formas de animales  aquella –por ejemplo--es un oso polar   debajo suyo dibujo un pez  en el aprendizaje celeste   de cerca parece decir:  “yo que tenía la felicidad del frío  ahora descanso en la nieve  yo que temía la separación del mundo  ahora soy la idea de un cuento de hadas  y esto será extraordinario”  Por qué alejarnos del día  cuando creemos en la llegada de la felicidad   si lo que creíste irreparable se reparó.  ¿Será cierto que todos los poetas del mundo  escribimos una y otra vez  el mismo poema? ¿Quién te lo dijo? ¿El pez? ¿El oso polar? ¿La grafía invisible de las nubes? Entonces había una historia dicen que para salvarnos tendríamos que hacer como los mamíferos del ártico  la prueba existencial consiste en recuperar la canción la acústica de la alegría  los versos más sentimentales y bajo el círculo de la esperanza dec...

Jonio González: Un modo de relatar la realidad

Imagen
Jonio González / poesía argentina Carta a Ricardo Reis  las palabras nunca son  del tamaño de las cosas  ¿o deberían serlo?  ¿debería el cielo entrar  en la palabra cielo?  el nombre designa  aquello que traiciona  lo que se nombra es un residuo  la radical extrañeza de la reducción  un pacto  entre lo visto y lo oído  un modo de relatar la realidad  por similitudes  por aproximaciones  por cuanto a pesar  de la aceptación de los signos queda  al margen Otros poemas de  JONIO GONZÁLEZ,   aquí

Arturo Carrera: La infinita paciencia

Imagen
Dioses impares    Fermín (14) y yo (41);  varones de la casa este verano.    "creía que todas las cosas del universo eran,  inevitablemente, padres o hijos."    "creía -dijo Daniel sonriendo-, que siendo  padres no se podía ser marginal..."    "Pero he aquí que mi dolor de hoy  no es padre ni es hijo".    Ahora imagino que duermen  y no duermo; que hablo  y no hablás.    Son hilillos de luz, inciertas discusiones. Y una pasión cuya dimensión sobresalta a la humilde extrañeza de pertenecer a otro universo la costumbre: cada uno atiende de su gen el fuego altanero, tan remoto y tan visible cada él. La culpa cierta de un don que nos empuja a rozar sobre la tierra el aire, los utensilios, el fuego, y los gestos que ahora son de lenguaje; no repetidos más sino en la altísima ilusión cuya elegancia aparta leyes conocidas del deseo. Une en la aceptación de un duelo infinito. Une en la adopción de silencio...

Álvaro Mutis: Donde sucede el encuentro

Imagen
Cita    In memoriam  J. G. D.         Bien sea en la orilla del río que baja de la cordillera    golpeando sus aguas contra troncos y metales dormidos,    en el primer puente que lo cruza y que atraviesa el tren  en un estruendo que se confunde con el de las aguas;      allí, bajo la plancha de cemento,                          con sus telarañas y sus grietas                          donde moran grandes insectos y duermen los murciélagos;                                                . allí, junto a la fresca espuma que salta contra las piedras; allí bien pudiera ser. O tal vez en un cuarto de hotel, en una ciudad a donde acuden los tratantes de ganado,  lo...

Un poema inédito de Jorge Aulicino

Imagen
El fantasma de la estación de transferencia Se creía en otros tiempos que aquí moría el espíritu. Pero no. Esa empresa no puede lograrse. La muerte del espíritu pudo ser imaginada a partir de sitios como este, una estación de transferencia de residuos, un amontonamiento de lo vano, destazado y fortuito. Como una trinchera donde al fin las gentes se hacen pedazos, lo cual ya eran. Heme aquí, como resplandor o voz o insinuación o movimiento en la basura, que ha de ser de aquí llevada a los sitios de "disposición final", tan evidentemente parecidos, en su formulación, a un cementerio. Heme aquí y allá contribuyendo con otros espectros a golpear puertas las noches de viento y a embargarlos de una depresión irracional a bordo de un vagón del subte, o metidos en la cama sin que medie recuerdo ni imágenes, cuando todo es vacío. Y ustedes, sombras terribles * de lo que fue y será. * “¡Sombra terrible de Facundo voy a evocarte, para que sacudiendo el ensangrentado polvo que cu...

Mordejai Geldman

Imagen
Porno    En otras circunstancias, me hubiera enamorado de ella.  Tenía una mezcla de beldad francesa  con cierta hermosura oriental de indefinible origen.  La esbeltez de su cuerpo, su rostro y la gracia de su andar   convertían en horribles a las mujeres que hasta ese momento había conocido.  Su encanto persiste y hace de la belleza física  una pregunta cruel. Por momentos, la más cruel de las preguntas.    Desearla, con los otros tipos. Todos:  aquellos que se exhibían en la peli haciéndole cosas frente a mí  y los demás que conmigo la contemplaban, rechinando en sus asientos:  ancianos aferrados a sus deseos últimos;  maricas franeleando;  negros que migraron a Tel Aviv para blanquearse los destinos y cuya temerosa extranjería aun en la oscuridad se revelaba; trabajadores árabes: migrantes, sucios, pobres, masturbándose en los rincones con una pasión desesperada, ávidos de expulsar al invasor sionista; si...

Jorge J. Locane

Imagen
Utilidad del camino de sirga    Esos hombres embrutecidos por el clima,  el desarraigo, el escorbuto y el hambre  que acarrearon las cuatro chalupas  desde el camino de sirga rumbo oeste  por el Río Negro territorio tehuelche  haciendo valer, al margen de una imaginación  a prueba de balas,  únicamente el derecho de gentes  en favor de la flotación, navegación,  pesca, salvamento y, valga decir,  colonización de tierras indiferentes  al llamado y promesas de dios  iban al país de las manzanas  al país de las manzanas para que mi mujer hoy pueda, todavía aletargada por el sueño, aplicar dos cortes, sin embargo, diestros, perpendiculares, sobre una manzana extranjera mientras mi hija profiere palabras, todavía, incomprensibles Plaza de las banderas De la barda a las banderas hay un paso, sin embargo, que pasa por Baradero. Qué ve quien mira la plaza al fondo de la Avenida Argentina. Ya no ve los mástiles, veintitan...

Delia Pasini: El dolor o la perplejidad

Imagen
La otra orilla      Chorrea el verano en amarillo  con el sol estirándose en las casas.  Brillan las paredes a la cal; las figuras  se ahuyentan, dejan caer sus sombras.  Las voces se asordinan en el chirrido de la siesta,  en la constancia de seguir un rumbo  (aunque no maldito) con ramalazos de      calma y de añoranza.  "Lo que no es, ya nunca será», repite,  mientras los parches de sombra enfrían el jardín.  Tedio sin fin entre las lajas. Se ofrece el agua,  río que parece el mar. Cerca, tan cerca,  las palmas chapotean, lo acarician, se ofrecen.  Su chasquido distiende los sentidos,  corre por un cuerpo que ya no será igual,  casi un desconocido. Se apaga la luz  sobre los pliegues: el dolor o la perplejidad  instalaron rictus sobre la imagen desgastada.  El robo ocurre en el lugar de la rapiña, del otro lado de la corriente, en la orilla de barro agarrotada por quiene...

Gianni D'Elia

Imagen
LXI   Pero el anteinfierno existe, basta que se apague  la luz de la escalera, cuando vuelves a subir, ya  sin bolsas, la noche de la basura cotidiana;    de repente, la oscuridad más profunda y densa  te asalta, y te acercas de memoria al led  luminoso del interruptor con temporizador; en el piso,  incluso en ese lapso, de escalón en escalón,  el pensamiento se ve golpeado por el intervalo  y se sobresalta, traduce, alegoriza el sentido    de esta oscuridad inconsciente, cercana,  detrás de la calidez de tu propia casa,  que por la rendija de la puerta envía luz  como si fuera el puerto de arribo de un náufrago… allí está ella, la cena, una noche más, y, tras las otras puertas, gente casi ignota, asomada, como tú, a la barandilla, a la nada de una existencia que ignora lo adyacente… LXI Ma l’antinferno esiste; basta si spenga la luce delle scale, mentre risali, senza più sacchetti, la sera del rifiuto quoti...

Christophe Manon: Sostenidos por la temblorosa dicha

Imagen
07.XI.17   Vulnerables  tan vulnerables y sin embargo  sostenidos por la temblorosa dicha   de respirar pero sin jamás  poder curar las heridas    a las afueras del deseo  porque las palabras  en su extrema tensión  aumentan el volumen de su resonancia  a través de los profundos silencios  cristalizados entre los espacios en blanco  como ínfimas fluctuaciones de la luz  sobre el agua en movimiento  donde lentamente se agota  la oblicua perspectiva de las emociones.    23.VIII.18   En el tumulto y el furor repletos de ardor y prestos a abrasarnos tanto como a hartarnos es así que vivimos así que pasamos como vapores que un poco de viento disipa sin siquiera sospechar la conmovedora belleza de las escarpaduras por las que andamos ni saborear en su necesario alternancia la dicha y la turbación que son como se debe nuestro lote desconcertados de permanecer en el estrépito aéreo de los dí...

María Laura Blanco: Todo transcurre sin prisa

Imagen
Q uedan manchitas   en el plato  unas pocas semillas   de lino y girasol   (pasadas de horno)   me seduce ese conjunto   tal vez mañana  ( un poco más hacia el mediodía)   extreme mis cuidados   y no escriba   esta noche no hay límites   pero al sol le tengo miedo  ( entonces nos perdemos)    hay luna   hay estrellas   está la propia cadena   de ADN   está nublado   todo es difuso  nada tiene que ser   exacto  ( es más fácil)   y estoy sola.  e ncendí una vela de miel es casi roja  ahora que cesó el viento puedo escuchar breves casi imperceptibles  bullicios entre el pabilo y la cera en medio la llama pienso que estos días  se me ha agudizado el oído  o estoy más alerta a los sonidos  mi olfato recrudece en exigencia  días raros  como esta primavera...

Alejandra Pultrone, poesía y psicoanálisis

Imagen
Alejandra Pultrone nació el 24 de marzo de 1964 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, República Argentina. Es Profesora en Letras por la Universidad de Morón. Desde 1997 y hasta 2009, de modo ininterrumpido, realizó estudios de psicoanálisis. De entre las antologías en las que ha sido incluida, destacamos “Animales distintos: Muestra de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los sesentas” (Ediciones Arlequín, ciudad de México, 2008). Fue directora de “Stevenson” (1992-1997), librería especializada en poesía, y asistente de dirección de la revista-libro de literatura “Sr. Neón”, desde sus inicios (nº 1, julio 1992) hasta su edición final (nº 10, diciembre 1995). Co-dirigió el sello editorial de poesía “Libros del Empedrado” (1994-2004). En soporte papel publicó los poemarios “La cuerda del silencio” (1991) y “Hopper” (1995). Este último cuenta con segunda edición en formato caja-libro (2005). En formato caja-libro apareció en 1997 un tercero: “Ciudad demolida”, el cual ...

Alberto Cisnero: Atravieso la presencia fugaz de los demás

Imagen
6- mercado   aportando o en negro; también  fui delegado por los compañeros  de obra, tantos como uno, aluvial,  sin sofisticación y sin lecturas  pero dudábamos y comíamos  parecido; donde el mercado central  nos tocó enchufes y agua sucia.  picana y golpes. ¿ves? la paz   sea con otros.    8- verano     mi viejo muestra su negro ceño, tiende  ya la mano al sombrero, descubre otro  pequeño montón de canas y confortan  como una compañía los grillos y, más  que a un sentimental y a un provinciano,  el cielo nos pareció falso a ambos y pasó el tiempo; bajé o bajamos las pupilas de bueyes, era feriado ¿he de llamar sólo elíptico ese momento? 14- retiro, 1 de noviembre de 1959 me ahorraron otra explicación; es sólo un lugar donde ir de mientras, sito en algún pago al sur o al naciente; detrás de mis diez y nueve años de vida, atravieso la presencia fugaz de los demás y todo un descampado...

Silvana Franzetti: tres poemas inéditos

Imagen
Mientras el cielo  igual a una Mimosa púdica  se va cerrando ante   la mínima posibilidad   de ser tocado  y aun así la música  lo va a atravesar    y ahora el tempo  agujerea el espacio    entonces  las sombras de un día nublado    sugieren el límite  entre una y otra pausa    hacen que los objetos  cambien de lugar    incluso que la mirada cambie de lugar sostienen una línea de pájaros que migran hacia el sur cambian la dirección del viento norte granulan el papel vegetal danzan en verano con las paletas del ventilador alargan los hilos de coser obturan el colador de té usado esta mañana  para hacer café lentifican todavía más el relato de las mil y una noches dispersan las piezas de ajedrez y la jugada ablandan la escalera del museo y sus marcos desplazan la conversación acerca de Zoo o Cartas de no amor cuando el amor se exilia en Berlín. De Sujetos a variación (inédito...