Mayco Osiris Ruiz
Cerca de aquí un taxista lamenta el destino de un hombre que dice ser Homero Homero soñó con bajeles, con barcos de gran envergadura que se bebían las aguas del Egeo. Una nave cualquiera, una modesta balsa —este ronco Sedan 1983— habrían sido en sus manos el más grande portento de la navegación. Pero aquí estamos: varados y esperando, esperando a que cambie la luz en el semáforo, a que entre tanta bulla vislumbremos siquiera un signo favorable, una brecha en el tráfico por la que continuar. Tanta loa y tanta fama, tanta reputación, para acabar también sumido hasta las barbas en este muladar, en este atoradero de cafres y camiones que le escatiman todo, desde el paso hasta el Ser. Tantas horas aquí y no comprendo, no alcanzo a comprender por qué este ciego que soñó con bajeles y despertó en nosotros la ilusión de los puertos, continúa aquí sentado, esperando conmigo a que cambie el semáforo,...