Anne Sexton: Y mi amor sigue brillando con vehemencia
Divorcio Maté nuestra vida juntos, haché cada cabeza, con sus pobres ojos azules pegados a una pelota de playa que rueda por separado hasta la vereda. Maté todas las cosas buenas pero son demasiado obstinadas para mí. Aguantan. Las pequeñas palabras de compañerismo gatearon hasta sus tumbas, el hilo de la compasión, querido como una frutilla, los cuerpos mezclados que pusieron dos hijas dentro nuestro, ver cómo te vestías, temprano, la ropa separada, prolija y doblada, sentado al borde de la cama lustrando tus zapatos con pomada negra, y te amé entonces, tan sabio fuera de la ducha, y te amé muchas otras veces y estuve, por meses, queriendo ahogarlo, enterrarlo profundo, dejar su gran lengua roja sumergida como un pez, pero donde sea que mire están encendidos, el róbalo, la anchoa, la platija ardiendo entre las algas marinas como muchos soles golpeando las olas y mi amor sigue brillando con vehemencia, sus espasmos no van a irse a dormir, y yo estoy indefensa y sedienta y quiero una so...