Xochitepec Esos animales que nos seguían en sueños son devorados por la aurora, pero, ¿qué hacer con los que nos cazan, olfatean, nos asaltan en la vida, rodean por encima de ella, panza arriba, cazan nuestros proyectos de construcción, con fantasmas del delirio, símbolos de muerte, heráldicos, y sombras, amenazantes? -justo antes de dejar Tlalpam nuestros gatos yacían temblando bajo el magüey; un sentido había escapado, y ahora murió, con ellos, el chico los balanceaba medio muertos, abajo en la hondanada, donde ahora entramos, y cuyo nombre es infierno, pero nuestra última noche aún tiene su animal: el cachorro, en el cabaret, obsceno, dando vueltas de campana y ensuciando todo el suelo y atándose a sí mismo a ese horror de nuestra última noche: mientras el día final cuando me...