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mayo 30, 2023

Erika Martínez

 

Abolirse     




Se podría afirmar: yo soy mi cuerpo. 
Sin embargo, si perdiera la pierna derecha en una batalla o huyendo 
de la batalla o más bien en un estúpido accidente doméstico, 
seguiría siendo yo. 
También seguiría siéndolo si perdiera las dos piernas, o incluso 
todos mis miembros. 
¿Cuánto cuerpo tendría que perder para dejar de ser yo?
Quizás una mínima parte de mí representaría al resto por sinécdoque. O
quizás mis restos me convertirían en otra.
Cortarte las uñas te modifica existencialmente


De Chocar con algo, Madrid, Pre-Textos, 2017



ERIKA MARTÍNEZ
(1979, Jaén, Andalucía, España)
Fuente: Infobae
Imagen en Facebook 









mayo 24, 2023

Próximamente en este blog



Es materia sabida que escribir poesía, o mejor dicho, intentarlo (cada cual mediante sus dones), requiere demasiados detalles y que resulta necesario captar todo de nuevo para lograr hacerlo, para encontrar las palabras O una palabra: la mitad del silencio. En "23", Alfredo Lemon, sin regodearse en vanos enunciados ni pretender recalar en la vida social de la literatura, o en su defecto, en el progresismo hormonal de la época, capta y bruñe cada verso para que el mundo siga andando dentro de esas pocas líneas juntas que supone un poema (“Dios es Un poema que no terminaré de escribir"), en la inferencia de que el tiempo se lleva consigo más tiempo ("El deseo dice que no es tarde. Que tal vez”) propone al desocupado lector una manera en que sería Factible recordar algo, buenas nuevas O cualquier noticia cotidiana que habrá de guardarnos de nosotros mismos y que no será dado conocerla antes de que ese momento ocurra; porque siempre se trata de volver un día para cantarlo mejor y que el corazón diga lo que falta (“Dejo una rosa en el muelle y una moneda en la arena/ Abrazo mi entusiasmo insensato").

Barnacle Ediciones. 2023


Adélia Prado: Con perdón de la palabra


Adélia Prado


Algunos otros nombres de la poesía     




Querría una ciudad abandonada 
para encontrar cosas en las casas, objetos de hierro, 
un cuadro interesantísimo en la pared, 
olvidados en la prisa. 
Pero sin guerra aparente y con la vida tan cara, 
¿quién deja atrás siquiera una aguja? 
Encuentro cosas en mi sueño, 
en el rico sótano del sueño, cosas que no tendré. 
Toda la vida resistí a Platón, a sus hombros anchos,
a su república defectuosa de donde exilió a los poetas.
Sin embargo, los errores de traducción son ordinarios,
no sé griego,
no comí con él una bolsa de sal.
Por eso lo que él dijo es lo que yo digo
es carne ofrecida a las fieras,
excepto lo que soñamos.


Uns outros nomes de poesia



Queria urna cidade abandonada / para achar
coisas nas casas, objetos de ferro, / um quadro interessantísimo na parede, /
esquecidos na pressa. / Mas, sem guerra aparente e com a vida tão cara, / quem
deixa para tras urna agulha se­quer? / Eu acho coisas é no meu sonho, / no rico
porão do sonho, / coisas que não terei. / Toda a vida resistí a Platão, a seus
ombros largos, / á sua república aleijada, donde exilou os poetas. / Contudo,
erros de tradução são ordinários, /eu não sei grego, / eu não comi com ele um
saco de sal. / Por isso o que ele disse e o que eu digo / é carne dada as
feras, / menos o que sonhamos.




El alfabeto en el parque



Sé escribir.
Escribo cartas, notas, lista de compras,
composición escolar narrando el bello paseo
a la hacienda de la abuela que nunca existió
porque ella era pobre como Job.
Pero también escribo cosas inexplicables:
quiero ser feliz, esto es amarillo.
Y no puedo, esto es dolor.
Vete de mí, tristeza, campana tartamuda,
personas diciendo entre sollozos:
"no aguanto más."
Vivo en un lugar llamado globo terrestre
donde se llora más
que el volumen de las aguas denominadas mar,
para donde llevan los ríos otro tanto de lágrimas.
Aquí se pasa hambre. Aquí se odia.
Aquí se es feliz, en medio de invenciones milagrosas.
Imagina que una vuelta al mundo
propicia paseos y vértigo entre
luces, música, novios en éxtasis.
¡Qué bueno! De un lado los chicos
del otro las chicas, yo loca por casarme
y dormir con mi marido en el cuartito
de una casa antigua con suelo de listones
No hay cómo no pensar en la muerte,
entre tantas delicias, querer ser eterno.
Soy alegre y soy triste, mitad y mitad.
Te tomas todo a pecho, dice mi madre,
ve a dar una vuelta, distráete, ve al cine.
Mi madre no lo sabe, el cine es como decía mi abuelo:
"El cine es gente pasando.
Las viste una vez, las viste todas."
Con perdón de la palabra, quiero caer en la vida.
Quiero estar en el parque, la voz del cantor azucarando
    la tarde...
Así escribo: tarde. No la palabra.
La cosa.



O alfabeto no parque



Eu sei escrever. / Escrevo cartas, bilhetes, lista de compras, / composição escolar narrando o belo passeio / à fazenda de vovó que nunca existiu / porque ela era pobre como Jó. / Mas escrevo também coisas inexplicáveis: / quero ser feliz, isto é amarelo. / E náo consigo, isto é dor. / Vai-te de mim, tristeza, sino gago, / pessoas dizendo entre soluços: / 'Não aguento mais.' / Moro num lugar chamado globo terrestre / onde se chora mais / que o volume das aguas denominadas mar, / para onde velam os dos rios nutro tanto de lágrimas. / Aqui se passa fome. Aqui se odeia. / Aqui se é feliz, no meio de invenções miraculosas. / Imagine que urna dita roda-gigante / passeios e vertigens entre / luzes, música, namorados em êxtase. / Como
é bom! De um lado os rapazes, / do outro as mocas, eu louca ora casar / e
dormir corra meu marido no quartinho / de urna casa antiga com soasar de tábua.
/ Não há como não pensar na morte, / entre tantas delicias, querer ser eterno.
/ Soca alegre e sou triste, meio a meio. / Levas tu a cito, diz minha mãe, /
da urna valía, distrai-te, vai ao cinema. / A mee não sabe, cinema e corno dizia
o av6: / 'cinema é gente passando. / Viu urna vez, viu todas.' / Com perdão da
palavra quero caer na vida. / Quero ficar no parque, a voz do cantor azucarando
a tarde... / Assim escrevo: tarde. Não a palavra. / A coisa.



Constelación



Miraba a través del ventanal
derramarse la Vía Láctea
sobre la masa de los árboles.
A causa del cristal, de la transparencia del aire,
o porque me nacían lágrimas,
tenía la impresión de que algunas estrellas
se sumergían en el río,
otras se detenían en las ramas.
Pasajeros dormían,
yo clamaba por Dios
como el perro que sin amenaza aparente
ladraba desesperado en la noche maravillosa:
¡Oh Cordero de Dios, oh Cruz del Sur,
oh Cordero, oh Cruz!
Como el can, mi lengua ladraba
a la aterradora belleza.



Constelaçao



Olhava da vidraça /derramar-se a Vía Láctea / sobre a massa das árvores. / Por causa do medro,
da transparência do ar, / ou porque me nasciam lágrimas, / tinha a impressão
de que algumas estrelas / mergulhavam no rio, / outras paravam nos ramos /
Passageiros dormiam, / eu clamava por Deus / como o cachorro
que sem ameaça aparente / latia desesperado  na noite maravilhosa: / Cordeiro
de Deus, ó Cruzeiro do Sul, / ó Cruzeiro! / Como o cão, minha
língua ladran / à aterradora beleza

De: "Adélia Prado Poesía reunida", Griselda García Editora, 2019
Otros poemas de  ADÉLIA PRADO, aquí
Traducción: José Ioskyn
Imagen: Flickr

mayo 23, 2023

Álvaro Mutis: Como hélice secreta


CIUDAD     




Un llanto 
un llanto de mujer  
interminable, 
sosegado, 
casi tranquilo. 
En la noche, un llanto de mujer me ha despertado. 
Primero un ruido de cerradura, 
después unos pies que vacilan 
y luego, de pronto, el llanto.  
Suspiros intermitentes 
como caídos de un agua interior, 
densa, 
imperiosa, 
inagotable,
como esclusa que acumula y libera sus aguas
o como hélice secreta
que detiene y reanuda su trabajo
trasegando el blanco tiempo de la noche.
Toda la ciudad se ha ido llenando de este llanto,
hasta los solares donde se amontonan las basuras,
bajo las cúpulas de los hospitales,
sobre las terrazas del verano,
en las discretas celdas de la prostitución,
en los papeles que se deslizan por solitarias avenidas,
con el tibio vaho de ciertas cocinas militares,
en las medallas que reposan en joyeros de teca,
un llanto de mujer que ha llorado largamente
en el cuarto vecino,
por todos los que cavan su tumba en el sueño,
por los que vigilan la mina del tiempo,
por mí que lo escucho
sin conocer otra cosa
que su frágil rodar por la intemperie
persiguiendo las calladas arenas del alba.


Otros poemas de ÁLVARO MUTIS, aquí
Imagen en Pigonsa4

mayo 16, 2023

Mario Cesariny


Poema pudiendo servir de posfacio    



calles donde el peligro es evidente  
brazos verdes de prácticas ocultas  
cadáveres en la superficie del agua  
girasoles   
y un cuerpo   
un cuerpo para cortar las lámparas del día   
un cuerpo para descender un paisaje de aves  
para ir de madrugada y regresar muy tarde  
rodeado de enanos y de campos de lilas 
un cuerpo para cubrir tu ausencia 
un cubierto 
un perfume 
o esto o su contrario, mas de algún modo hiante 
y un gentío arremolinado para ver de qué va
esto o una población de sesenta mil almas devorando 
almohadones escarlatas sobre el camino de la mar 
y llegando 
al crepúsculo 
reclinados sobre los submarinos 
esto o un torso desalojado de un verso 
y cuya muerte es el orgullo universal 
¡oh pálida ciudad edificada 
como una fiebre entre dos descansillos de escalera! 
vamos a entregar a domicilio 
tierra para los candelabros 
lechos de humo para amantes erectos 
tablillas con palabras prohibidas 
–una mujer para éste que ya casi ha perdido el gusto 
de vivir –hala, ahí va– 
dos nietos para esa viejecita del final de la fila –ya no 
nos quedan más– 
saquear el museo para dar una diadema al mundo y 
obligar a restituirla al mismo sitio 
y para tí y para mí, asentados en un espacio útil, 
veneno para derramar en los ojos del gigante 
esto o un rostro solitario como un barco 
en demanda de vientos flojos para la noche 
pues si somos arena que se filtre 
a un viento débil entre arbustos pintados 
si un propósito debe alcanzar su margen como 
las corrientes terrestres tempestades y náufragos 
si el hombre de las hospederías y de las pensiones alza su 
frente de empapado cráter 
si en la calle el sol brilla como nunca brilló 
y si por un minuto 
vale la pena 
que esperemos 
o esto o una alegría igual a la sencilla forma de una mano 
brillando entre el ramaje de las más altas lámparas 
o esto o la alegría del avión de cartas 
entrada por la ventana salida por el tejado 
¡ah! pero, entonces, ¿la pirámide existe? 
¡ah! pero, entonces, ¿la pirámide habla? 
¿la pirámide es, pues, el secreto de cada uno con 
el mundo? 
en efecto amor mío la pirámide existe 
la pirámide nos dice muchas cosas
la pirámide es el arte de bailar en silencio 
y en cualquier caso 
hay plazas donde esculpir un lirio 
zonas sutiles donde el azul se expande 
gestos sin dueño bajo las flores barcos 
y una canción para oírte llegar 



Poema podendo servir de posfácio 


ruas onde o perigo é evidente | braços verdes de práticas ocultas | cadáveres à tona de água | girassóis | e um corpo | um corpo para cortar as lâmpadas do dia | um corpo para descer uma paisagem de aves | para ir de manhã cedo e voltar muito tarde | rodeado de anões e de campos de lilases | um corpo para cobrir a tua ausência | como uma colcha | um talher | um perfume || isto ou o seu contrário, mas de certa maneira hiante | e com muita gente à volta a ver o que é | isto ou uma população de sessenta mil almas | devorando almofadas escarlates a caminho do mar | e que chegam | ao crepúsculo | encostados aos submarinos | isto ou um torso desalojado de um verso | e cuja morte é o orgulho de todos | ó pálida cidade construída | como uma febre entre dois patamares! | vamos distribuir ao domicílio | terra para encher candelabros | leitos de fumo para amantes erectos | tabuinhas com palavras interditas | – uma mulher para êste que está quase a perder | o gôsto à vida – tome lá – | dois netos para essa velha aí no fim da fila – não | temos mais – | saquear o museu dar diadema ao mundo e depois | obrigar a repor no mesmo sítio | e para ti e para mim, assentes num espaço útil, | veneno para entornar nos olhos do gigante || isto ou um rosto um rosto solitário como barco em | demanda de vento calmo para a noite | se nós somos areia que se filtre | a um vento débil entre arbustos pintados | se um propósito deve atingir a sua margem como | as correntes da terra náufragos e tempestade | se o homem das pensões e das hospedarias levanta | a sua fronte de cratera molhada | se na rua o sol brilha como nunca | se por um minuto | vale a pena | esperar | isto ou a alegria igual à simples forma de um pulso | aceso entre a folhagem das mais altas lâmpadas | isto ou a alegria dita o avião de cartas | entrada pela janela saída pelo telhado | ah mas então a pirâmide existe? | ah mas então a pirâmide diz coisas? | então a pirâmide é o segredo de cada um com | o mundo? || sim meu amor a pirâmide existe | a pirâmide diz muitíssimas coisas | a pirâmide é a arte de bailar em silêncio || e em todo o caso || há praças onde esculpir um lírio | zonas subtis de propagação do azul | gestos sem dono barcos sob as flores | uma canção para ouvir-te chegar 



poesía portuguesa
MARIO CESARINY
(1923 / 2006, Lisboa, Portugal)
Fuente: Sites.google
Imagen en Observador

mayo 13, 2023

Irene Gruss: El garabato enmarañado

 

Limpieza    


Jabón y agua tibia arrastran lo que quedó de la fiesta. 
Todavía no es rancio el perfume del vino 
y el ahora pastoso manjar barrido de los platos es burbuja 
que salta en un mover sagrado; 
otra vez la vajilla sin mácula, nada que reste de alegría 
esmerada en un dudar interior. 
Lo que brilla es pasado y preparación para lo que urge, lo 
que se aproxima.



Conversaciones




Ahora está más claro lo que quería decir. Antes, era
un nudo cuasi misterioso. Que habría ahí, por qué no dije
eso que ahora perturba más que lo resuelto.
No tires el original, ve el nudo, el garabato enmarañado;
porque era eso.




De: "Entre la pena y la nada", Ediciones del Dock, 2015
Otros poemas de IRENE GRUSS, aquí

mayo 05, 2023

Gabriel Pantoja

poesía argentina, composición la vaca





ESCRIBÍ, madre, sobre vacas.   
No te creas que es sobre vínculos  
reales que escribo, siempre es otra  
cosa que finge volverse vínculo lo  
que escribe, siempre es al revés  
de lo que uno piensa lo que pasa,  
y lo que pasa así no pasa, y lo  
pensado no es que lo piense uno  
y uno tampoco es la suma de 
uno, un vínculo no es entre dos 
elementos sino que casi naturalmente 
siempre hay tres, y se restan para 
chocar y continuar chocando esos 
tres levemente porque chocando 
se vinculan y chocando también 
se gastan y en el gasto hay 
comercio y comercio es circulación 
y circulación no siempre es vínculo. 
No sé a cuánto está el pan y la 
leche porque me he quedado 
hablando, madre, con el kiosquero 
y hablar no siempre requiere el saber 
sobre cantidad o peso de las cosas, 
hablar es también gastarse entre las 
cosas, pulir hasta achicar esa parte 
de uno que se quiere acabado en uno, 
desembocado en uno y no en tres, 
en dos, en los choques anteriores, 
en los residuos de los choques 
anteriores a los anteriores, en los 
olvidos del saber, en las marcas 
chisposas del olvido, en la pérdida 
de peso de la cosa consistente por 
la que ahora escribo, podría escribir 
así madre, toda la tarde, sobre vacas. 
Si vieras en sus ojos manchados 
de negro, de pronto una luz, azulísima 
como desde un fondo fulgura. 
comienzo de clases. Composición



Composición
(Línea argumental) 



Ese dedo dice: este es un dedo 
que señala: hacia aquel hombre 
pensando contra el 
árbol 
a metros de sí 
en la vaca, 
en la carnal mancha de la vaca metafísica, 
en la carnal mancha que tiene 
en el ojo 
la vaca 
metafísica. 
Pero ese dedo que dice 
no dice en verdad vaca sino ojo negro 
de la real metafísica. La real 
metafísica que lo tiene al hombre 
además, así: mirado por la profunda 
academia de la vaca. Lo tiene 
al hombre contra el árbol, de tal modo 
viendo el ombligo profundo que hace 
crecer de raíz la negritud vacuna 
de las cosas. 
Es un atardecer de otoño. 
Después ese dedo dice: ese 
no es un dedo sino éste y no 
dice necesariamente sino observa. 
Está observando este dedo: la brisa 
de los últimos días de marzo 
golpear un rostro. Y es leve 
el rostro 
en esa brisa de marzo atardecida. 
Ahora sí. Este dedo entonces 
muestra: en el profundo atardecer 
de otoño el árbol, el amplio pasto, la carnal negrura 
de lo profundo, el minúsculo viento 
formando un rostro que se borra, un rostro llevado 
ahora por el dedo 
profundo de la real negrura metafísica 
a la mancha. 
Es llevado hasta aquí, 
donde apenas si sabe de la fuerza 
que declina y quema 
el pasto de las cosas, 
el amplio pasto sobre cuyas láminas gastadas 
dibuja la vaca metafísica su carnal 
sombra 
extendida. 
Después dice: 
ese hombre recostado 
en el extenso pasto del otoño 
muestra 
ese decir que no llega a dedo ni a carne 
ni 
a 
hueso, 
ese dedo que no llega 
sino a la real cadencia de la metafísica 
cuando hace materia al caer contra el pasto, 
cuando hace materia al caer, cuando hace 
peso contra el amarillo quemado 
de las cosas y del hombre, 
ese dedo no 
dice sino 
hiere. 
Entonces esta vaca que ha quebrado 
digo esta (monu)mental vaca otoñal que ha 
quebrado 
más bien el dedo metafísico del hombre 
ha apuntado una vez hasta mí 
apunta ahora mismo hasta 
mí 
que estoy a metros de todo esto 
mirando el hilo continuo de su sed 
que crece de mis órganos 
como un levísimo viento que mueve las formas 
de la mancha, un levísimo 
viento ondulándose 
sobre un espejo de agua. 


GABRIEL PANTOJA
(1978, Córdoba, Argentina)
De: "327 vacas", Barnacle, 2023
Imagen en Youtube

mayo 04, 2023

Donde dice https://epo2daepoca...Debe decir: https://epoelpoetaocasional.blogspot.com

 

El poeta ocasional cambió de dirección

El poeta ocasional cambió de dirección: ahora es https://epoelpoetaocasional.blogspot.com. Siempre con excelentes poemas