Raquel Jaduszliwer: Apartada del fuego
HAY una hora en que las cosas encuentran su apego por el aire, se orientan a lo menos pesado porque las mueve un deseo más vasto aún que el de volar. Eso quiere decir que será suspendida toda afirmación, toda constancia, y tendrá su vaivén ritual la permanencia. O quién sabe mejor se tratará de un viaje, un recorrido bajo el sol más profundo que hace nido en la noche y aguarda la mañana. HA pasado el ángel de la siega, había filo en el pliegue de su ala, no descanse tu mente, esté despierta, centinela constante, que haga guardia, que vigile la forma del acero que se ensaña azaroso sobre un atribulado corazón. ME hablabas de la bruma. Se esparcía, dijiste, un poco más allá —ese vidrio la había vuelto intangible, apartada del fuego en el hogar. Hermanada a la nieve, la bruma dibujaba los momentos más perdidos del bosque. Transcurre en el invierno, dijiste. Aquí, en cambio es la estación de las postrimerías. Acá es m...