Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2018

Alicia Genovese: La ruta del desierto

Imagen
La ruta del desierto     Si algo aprendí es a irme, cuando los cuerpos se cierran cuando las palabras se enfrían y sostienen la lógica, pero no a mí, me dejo ir hacia un lugar perdido, un país detrás de las cosas. Con un adiós imperceptible el vacío comienza, desaparecen los edificios, los autos, los semáforos, que no son ahora señales. Ya no estás ahí, estás en la ruta del desierto, en marcha hacia lo inconexo, lo áspero, lo faltante. Podés ver abrojos en los pastos escuálidos se inclinan y sisean como serpientes. Podés ver el color seco del Mojave, es Arizona hacia Albuquerque, es el camino monótono en la meseta patagónica que emerge. Estás a la intemperie, no hay engaño, lo visible es lo existente Manejás por una ruta sin límites. La única emisora de radio dejó hace rato de captarse y la aguja del tanque de nafta baja como un cuchillo; no hubo tiempo para previsiones. Manejás, el volante apretado como si sostuvieras en tu eje el giro de las cubiertas. Irse lejos con el...

Ruth Fainlight: Como la Olimpia de Manet

Imagen
Luna llena de agosto Tanto si miro por una, como si elijo la otra, aquí en mi estudio donde la mesa ocupa una esquina entre dos ventanas, la veo: la Luna llena de agosto. Avanzando laboriosamente hacia esta plenitud, desde ayer se ha liberado de sí misma, ha purgado y disuelto los humores que perturbaban su forma, haciéndola parecer hinchada y torpe, oscureciendo su amarillo De cuero descolorido hasta llegar al ojo veteado, azotado, de mejilla de anciana. Como si hubiese descargado sus venenos en mis venas, hoy estuve casi enloquecida, saturada, confusa, apenas despierta o capaz de moverme entre casa y jardín. Pero la Luna, plateada en un cielo sin estrellas, noche sin viento después de un día de éxtasis y de Sol, desdeña tales efectos en quien, por débil, sufre este vínculo agotador con sus necesidades: yo, que aquí sentada bostezo y tiemblo a pesar del calor de una noche perfecta, yo, que pronto me retiraré, vencida, a la cama, para huir más allá de los sueños, al vacío, huir de este...

Elisa Molina

Imagen
Fantasma Despierta de la pesadilla de no saber quién es, cuánto tiempo ni qué hizo de su vida. Afuera, todavía no empalidece el cielo, por eso las cosas apenas proyectan sombras. Se inquieta en el segundo de no entender que son casi las siete de una tenue mañana de invierno -otra más- y vacila entre la mano que le tiende desde su orilla el saber del día y la visión aérea de la ciudad del sueño. Pero se desleen las imágenes, se licuan, le quedan las palabras, algunas frases sueltas, y la operación de traducir que la define como un fantasma que no puede vivir más que oscilando en el vacío de ambos lados. El ángel de lo diminuto El ángel de lo diminuto sueña en pequeño. Vive en el ojo de una aguja de coser. La aguja está en una lata que fue de galletas. La lata, en un cajón. El cajón en un mueble de la casa. Antes de dormirse, en el capullo de su oscuridad, enciende en la noche un cigarrillo para ver el hilo de humo rodar más allá del delgado óvalo de acero que es su morada y la ínfima br...

Revista "Poesía"

Imagen
http://poesia.uc.edu.ve/ Poemas de Diego Brando y Alberto Cisnero sobre Valeria Cervero

Jonio González, un poema inédito

Imagen
Chéjov    a medida que se alejan  el uno del otro  confusos se preguntan  por qué si la pérdida es la misma  el dolor es distinto:  respuesta  o razón  que recordarán cuando  la airada voz no sea signo  ni expresión  advertencia o coartada  sino imposibilidad de comprender  hacia dónde dirigirse en busca  de lo que sin saber se añora  Otros poemas de JONIO GONZÁLEZ,  aquí

Aleš Šteger

Imagen
Hace dos días que limpio la casa de la que se mudaron  los inquilinos. En el último cuarto, bajo el radiador,  encuentro una moneda de un centavo y dos clips,  enganchados uno al otro, un par en abrazo infinito.  Escurro el trapo para limpiar el piso; agua negra y arena  corren por el desagüe del lavabo. Todo lo que hago es  cambiar de lugar el polvo.  Acabo de empezar a mirar Carretera perdida cuando suena el teléfono. La voz dice que anoche, de camino a su casa, ha muerto Svetlana. Esa voz la conocía desde hace treinta y cinco años. Mucho se reprocha que en la última charla, le dijo a ella que se preocupaba en exceso y era una quejosa insufrible. Cuando alguien muere, éste es nuestro primer pensamiento: ¿dónde fue la última vez que vi a esa persona, de qué hablamos? El lugar de la última vez. Sobre el alma es fácil ser un lúcido, dice el profesor. El dualismo de Platón y el alma de los antiguos padres de la Iglesia. El espíritu que sale del cuerpo y ...

Carol Ann Duffy

Imagen
Prenda de amor      No una rosa roja o un corazón de satén.  Te regalo una cebolla.  Es una luna envuelta en papel madera.  Promete luz  como el cuidadoso desvestirse del amor.  Aquí está.  Te cegará de lágrimas  como un amante.  Hará de tu reflejo una tambaleante fotografía de pena. Yo trato de ser honesta No una tarjeta hermosa o un besograma. Te regalo una cebolla. Su  beso fiero quedará sobre tus labios, posesivo y fiel como somos, por el tiempo que existamos. Tómala. Sus círculos de platino se reducen a un anillo de bodas, si quieres. Letal. Su aroma se adherirá a tus dedos, se adherirá a tu cuchillo. Valentine Not a red rose or a satin heart. I give you an onion. It is a moon wrapped in brown paper. It promises light like the careful undressing of love. Here. It will blind you with tears like a lover. It will make your reflection a wobbling photo of grief. I am trying to be truthful. Not a cute card or a kissogram. I give...

Carlos Barbarito | Si estiro el brazo, tal vez alcance. Al menos roce…

Imagen
Si estiro el brazo, tal vez alcance. Al menos roce… Si estiro el brazo, tal vez alcance. Al menos roce esa materia jamás bruñida o cincelada, con la que jamás se hizo una copa, una bailarina, un códice. Si me extiendo en sueños hacia donde más refulge, hacia donde más y mejor irradia. Pero, ¿qué veía o creyó ver Turner en el momento en que se abrían de golpe las ventanas? ¿Qué encontró el hijo de Swansea en el amarillo y en el mar austero, luego de la primera muerte, por entre las parábolas del sol y las leyendas de las verdes capillas? ¿Vino puro, antes de la lluvia? ¿Garzas limpias de barro? ¿Alta cúpula sobre cuya aguja hay un pájaro inmóvil? ¿Pasarán ante mí un amor desatado, una nítida caligrafía con aspecto de nieve, un dorado sin error, un iris libre de mercurio? Pero, si me alargo, ¿y es sólo el engaño, el espejismo, un rocío de belladona, seis estratos de locura que creeré almohada, una edad que, antes de ser, ya será fósil? Otros poemas de CARLOS BARBARITO ,  aquí Imagen:...

Valeria Cervero: Un destello infinito

Imagen
Tal vez lo que quede simplemente sea el hueso, el que hizo de sostén todo este tiempo, antes y después de la caída, de la aparición en medio de la tarde –como una maravilla de puro olor a jazmines–, el hueso, en medio de un cielo que no es cielo ni arte. ¿Porque cuántas vidas abarca una vida? ¿Cuánto amor puede guardar un cuerpo? Pero el hueso sigue ahí, en la espera, en la dicha, en el borde de tanto, como el ojo del tigre en la espesura o un destello infinito en el desierto. Otros poemas de Valeria Cervero, aquí

Celina Feuerstein

Imagen
MIRÁ  los trenes parece que siguen siempre un mismo ritmo pero no ahora corren los trenes atraviesan desde ese riel los campos verdes que van quedando atrás y cada vez se ven más chicos los pastizales con puntos amarillos como en una pintura de Van Gogh así en mi memoria las pinceladas de los momentos en que pude saborear lo dulce y lo amargo escandalosa y pudorosamente viva mirá los trenes son como la vida misma se mueven y llevan en su interior caras tristes o ilusionadas entra un resplandor por las ventanas pequeñas hasta que se hace noche y se cierran mirá los trenes parece que siguen siempre un mismo ritmo pero no ahora van lentos les pesa el viento en contra esas bandadas de pájaros y esos insectos que se estrellan en los cristales mirá los trenes y escuchá el sonido cuando atraviesan el campo es como escarcha que lastima la piel o como fuego es como dos que se aman y como esa luz que titila suave y se apaga en el andén LES  dije que estoy triste triste no sensible ...

Yrsa Daley-Ward

Imagen
sabbath La abertura de tu falda es demasiado larga para ir a la iglesia. Los ancianos lanzan miradas furibundas. Digna hija de tu madre. Siempre con buenas intenciones, siempre decepcionando a los demás. ¿Dónde está ella estos días? preguntan con cara de saberlo ya. Tú no les das nada. Dices, París esta semana, luego, Italia. Ellos dicen, oh, qué bien con sus bocas y el aire dice todo lo demás. No te importa. Todo el mundo dice que tú tienes su cara y una cara así abrirá puertas. Incluso puertas bien cerradas. Especialmente puertas bien cerradas y así, la abertura de tu falda es demasiado larga para la iglesia pero el cepillo de la iglesia es para ti. Pareces una actriz, dice el sacristán. Siéntate aquí. Justo aquí. Relájate. hueso Del Número Uno que dice, ‘No llores. Te gustará después de un rato’. Y del Número Dos que dice gracias después del asunto y no puede mirarte a la cara. Al Número Tres que paga tu desayuno y un taxi para volver a casa y el alquiler de tu madre. Al Número Cuat...

Charles Simic | No había nadie más en el parque, sólo árboles desnudos con una infinidad...

Imagen
Una carta Queridos filósofos, me pongo triste cuando pienso. ¿Les pasa a ustedes lo mismo? Justo cuando estoy por hundir mis dientes en el noumenon, una novia de mi juventud viene a distraerme. “Ni siquiera está viva”, pongo el grito en el cielo. La luz de invierno me desvió del camino. Vi camas cubiertas con idénticas sábanas grises. Vi hombres sombríos sosteniendo a una mujer desnuda mientras la bañaban con el agua fría de una manguera. ¿Para calmarle los nervios o como castigo? Fui a visitar a mi amigo Bob que me dijo: “alcanzamos lo real cuando superamos la seducción de las imágenes” Me llené de alegría hasta que me di cuenta que tal abstinencia no me era posible. Me quedé atrapado mirando por la ventana. El padre de Bob estaba llevando el perro a pasear. Andaba penosamente, el perro lo esperaba. No había nadie más en el parque, sólo árboles desnudos con una infinidad de formas trágicas que hacían que fuera difícil  pensar. A Letter Dear philosophers, I get sad when I think. Is...