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junio 22, 2024

Campbell McGrath

La mariposa zebra     



Cuarenta años esperé,   
desconcertado,  
estas noches de invierno,
cuando las mariposas
se pliegan como garzas de papel
a dormir en las raíces
flotantes de las orquídeas
que cuelgan en cajuelas
de un cedro vivo.
Cuántas serán.
Seis. Ocho. Once.
Al rociarlas bajo la luz de la luna,
los tallos y los capullos
se mueven, pero no despiertan,
sienten y sueñan
el nectar de las
pasionarias. Nunca antes
nos han complacido
de tal manera, nunca antes
han aquietado su vuelo
en el jardín. En alas
fueron traídas desde la lejana seda
del pasado, tan certeramente como
un viento compasivo
nos condujo
a un atracadero de
abundante gracia,
Elizabeth. Toda mi vida
he buscado, sin saberlo,
este momento.


 

The Zebra Longwing




Forty years I’ve waited,
uncomprehending,
for these winter nights
when the butterflies
fold themselves like paper cranes
to sleep in the dangling
roots of the orchids
boxed and hung
from the live oak tree.
How many there are.
Six. Eight. Eleven.
When I mist the spikes
and blossoms by moonlight
they stir but do not wake,
antennaed and dreaming
of passionflower
nectar. Never before
have they gifted us
in like manner, never before
have they stilled their flight
in our garden. Wings
have borne them away
from the silk
of the past as surely
as some merciful wind
has delivered us
to an anchorage of such
abundant grace,
Elizabeth. All my life
I have searched, without knowing it,
for this moment.
 


 CAMPBELL MCGRATH (1962, Chicago,     Illinois, Estados Unidos de NA)
 Fuente: Círculo de poesía
 Enlaces: Campbel McGrath | Poetry Foundation
 Traducción: Francisco Larios
 Imagen en case.fiu.edu








junio 21, 2024

Jorge Carrol

muchacha de la calle         


ella no es una mujer 
no es siquiera un simulacro 
ni una acechada por mi boca 
ni mucho menos mi clamor 
 
me voy del muere al muere
no por la noche de esperarla
sino por el recorrido misterioso
donde pululan sus caricias

ella nació en mi sangre
o en mi memoria escrita quizá para virgen
para el obrero que amenacé trashumar

ella me redujo a un nombre
o la pródiga costumbre de lavarse entre otras mujeres
destornilladas a la vista del hombre
hay noches hay días enteros y lunas
en las que me desenvuelvo religiosamente a sus pies
ella no viene cuando mis olas regresan
y tampoco se va cuando no estoy
ella no viene ni está
acaso tampoco lo esté para encontrarnos

necesariamente el fuego me atora
y no me es necesaria ni deseo conocerla
ni amarla no me es tampoco innecesaria
desgraciadamente me está permitida

ella no es nada
y mucho más que yo en su infinito


JORGE CARROL
 (1933, Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
Fuente: Correspondencia nº 2    

junio 08, 2024

Miriam Reyes



Estamos preparados para ver causa 
donde sólo hay azar 
 
la pasión por un tema o una disciplina 
el ritmo idéntico idéntico el sentido del humor 
ciertos puntos de vista 
ciertos vicios ciertas neurosis 
 
nos reconocemos en la misma incandescencia 
como si de pronto nos hubieran colocado 
frente a un espejo trucado para vernos mejor 

curiosamente los experimentos demuestran
que no es la razón sino el instinto
lo que nos hace buscar coherencia
y es más común más automático
y difícil de detectar
de lo que podamos reconocer
sin ruborizarnos

de ahí la importancia de permanecer alerta
ante los peligros de la falsa ilusión de sentido

una luz que suaviza las facciones
y disimula las marcas del tiempo
una corriente que nos arrastra
borrando las evidencias

por ejemplo yo a ti
ni te encontré ni te estaba esperando
por ejemplo yo y tú
ni tenía que ser ni no ser

Eso mismo.


Poeta Miriam Reyes con un lápiz en la boca
MIRIAM REYES
(1974, Orense, España)
Fuente: Revista Tarántula
Enlaces: Ardea | Bella durmiente | Miriam Reyes
Imagen en Altazor

junio 01, 2024

Dylan Thomas: Los ríos alumbrados por la luz de las frutas caídas.


Mucho antes de que tuviésemos cualquier verso de Dylan Thomas bajo nuestros ojos supimos de él: en las ilustraciones de tapa de cierto disco debido a un conjunto musical que no escuchábamos (ni escuchamos) aunque el progresismo experto los militaba y milita; su referencia también llegó a nosotros en declaraciones de troveros norteamericanos que se cambiaban el apellido en honor del vate; y en una alusión al trillado episodio acerca de la postrer frase que se le atribuye a nuestro autor tras el nombre de una revista de poesía nativa (abruptamente truncada luego de su segundo episodio).

Para empezar por el principio, algunos datos con escrúpulo enciclopédico. Dylan Marlais Thomas, poeta galés en lengua inglesa. Trabajó como periodista en el South Wales Evening Post (donde redactaba obituarios, crítica de cine y teatro); durante la Segunda Guerra Mundial fue guionista en la BBC. Quiso enrolarse para ir al frente de batalla pero fue declarado no apto. Escribió guiones radiofónicos y cinematográficos. En vida publicó ocho libros; el primero de ellos se tituló Dieciocho poemas (1934). En Retrato del artista cachorro (1940), incluyó una decena de cuentos que narran su infancia y adolescencia. La antología Poemas escogidos 1934-1952 (1952) (una versión de ella se aloja ahora en tus manos) recibió el premio “William Foyle”. Nunca adhirió a secta o movimiento libresco alguno y no sabía leer en galés. En White Horse Tavern (número 567 de la Hudson Avenue) pronunció sus últimas, y ya míticas, palabras: “Tomé 18 whiskys, creo que es el récord”.

Se le han adosado distintos marbetes a su obra: maldita, bucólica, surrealista. Todas la rozaron, pero no así la invistieron en su totalidad. Todas resultan atinadas, aunque escasas. Cada generación literaria busca sus palabras y siempre se pierde algo en ellas. La poeta Silvia Camerotto ha escrito la presente traducción; con hermosura implacable y profunda claridad logra el ritmo poético y visual de quien según sus propios términos intentó “sacar a la luz las fuerzas ocultas” (la biblia, la prédica, el folclore de su terruño y el doctor Freud, entre otros tópicos) mediante el uso recurrente de la ambigüedad y la indeterminación del sentido incluso en un mismo vocablo y en una misma frase. ¿Oíste hablar de otras materias mágicas, desocupado lector?

El Editor


Nota de la Traductora


En septiembre de 1933, en una de sus cartas a Pamela Hansford Johnson, Dylan Thomas dice: “Pongo mi fe en la poesía y muchos poetas la niegan”. Meses más tarde se queja de que luego de la publicación de ‘La luz rompe donde no brilla el sol’ la BBC prohíbe su poema, ya que el editor recibió una gran cantidad de cartas, quejándose de la ‘repugnante obscenidad’ de dos de sus versos. Si bien, el poeta admite su propia oscuridad, esta ha sido analizada por la crítica una y otra vez omitiendo el procedimiento de su escritura.