Campbell McGrath
La mariposa zebra Cuarenta años esperé, desconcertado, estas noches de invierno, cuando las mariposas se pliegan como garzas de papel a dormir en las raíces flotantes de las orquídeas que cuelgan en cajuelas de un cedro vivo. Cuántas serán. Seis. Ocho. Once. Al rociarlas bajo la luz de la luna, los tallos y los capullos se mueven, pero no despiertan, sienten y sueñan el nectar de las pasionarias. Nunca antes nos han complacido de tal manera, nunca antes han aquietado su vuelo en el jardín. En alas fueron traídas desde la lejana seda del pasado, tan certeramente como un viento compasivo nos condujo a un atracadero de abundante gracia, Elizabeth. Toda mi vida he buscado, sin saberlo, este momento. The Zebra Longwing Forty years I’ve waited, uncomprehending, for these winter nights when the butterflies fold themselves like paper cranes to sleep in the dangling roots of the orchids boxed and hung from the live oak tree. How many there are....