Cromwell Castillo Cabrejos
Esta vez su disposición adquiere la forma de mi lenguaje, es decir, su aspecto se hace universal desde mi boca. De todas sus posibles determinaciones, aquí, en lo habitable, sólo se espera su adaptabilidad; después de esto, quizá ella deba ser algo que no comprenda. Pero lo no comprendido se explica también a partir de mi desorden: Silenciosa ventaja suya la de enturbiar mi contenido. Todo forma y se deforma magníficamente a partir de su espacio, entonces, de mi voz a lo insondable, ella es un poema transmutando sus abismos. 2 Al representarla, también esta hoja mimetiza su apariencia y se torna transparente: No hay nada aquí que no se advierta, no hay nada aquí que no contenga su curso y fluya desde su impenetrable hondura. A veces ella, en este fondo blanco, no resiste su propia densidad y pareciera recortarse a medida que tocan sus giros, mis palabras. Pero no, siempre desde estos trazos desbordará su cualidad a más imágenes, entonces su retorno seguirá siempre cambiante y escurridi...