Mircea Cărtărescu
juguete mecánico este verano los árboles se habían vestido con hojas de oro que caían crujiendo sobre el asfalto hinchado este otoño las mujeres habían llevado pequineses de oro accionados por un mecanismo complicado el propio viento parpadeaba como ruedas dentadas transparentes las mujeres tenían todas sentimientos las casas eran de látex y tenían un balcón cuadrangular todo era gangoso y hacía muecas estirando los pechos de chicle todo dependía de las pequinesas desobedientes accionadas por un mecanismo complicado. –¡quiéreme, quiéreme! –¡abrázame, abrázame! este otoño tengo el miocardio de oro y todos los doctores llevan bata blanca y el quirófano está hecho de un celofán que se arranca –¡cuídame! –¡estoy en el suelo! mi vida fue dura, movida por una rueda dentada y una vara paso a paso caminé por el asfalto curvado –¡quiéreme, mujer!, y ella había gritado accionada por un mecanismo complicado. el propio viento limpió el cristal y la joya y la montura del re...