Anna Świrszczyńska
El mismo interior Caminando hacia tu casa para una fiesta amorosa vi en una esquina a una anciana mendiga. Tomé su mano besé su delicada mejilla, hablamos, ella era el mismo interior que yo soy, de la misma clase, me dí cuenta al instante como un perro conoce por su olor a otro perro. Le dí dinero, no podía apartarme de ella. Después de todo, uno necesita a alguien que esté cerca. Y entonces ya no supe por qué iba caminando para tu casa. Construyendo la barricada Teníamos miedo mientras construíamos la barricada bajo fuego. El tabernero, la amante del joyero, el peluquero, todos nosotros cobardes. La sirvienta cayó al suelo mientras arrastraba un adoquín, estábamos terriblemente asustados ...