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julio 30, 2025

Alí Calderón: Hay una transparencia que lastima

El poeta ocasional | Alí Calderón

Sarajevo    




El viento es frío quema 
y hace temblar a quien aguarda 
el sordo paso del tranvía 
Los ancianos reclinan 
la cabeza en el vidrio 
El tedio de vivir les surca el rostro 
Empañan los cristales con miradas 
perdidas su lejana indiferencia 
Es Sarajevo el sol 
se encaja en los disparos de mortero
las ruinas las fachadas
Hay una transparencia que lastima
el vuelo el rumbo de las aves
Lontano  
las colinas y al acecho
caen sobe la Sniper Alley
Nada me asombra ya ni me resigna
si dices que te vas
que sólo sabes irte
Las aguas del Miljacka
corren de pronto envejecidas
oscurecen su paso bajo el puente de Princip
De un disparo perfecto asesinaron
aquí a un Archiduque
Nosotros hemos muerto
hasta el hartazgo muchas vidas juntos
En el umbral de una iglesia ortodoxa
alguien observa cómo
se consume la luz de las candelas
Extintas ya las teas se remueven
Ha quedado vacío el kirostatis
Welcome to hell advierten
grafitis de otro tiempo
Del infierno no queda
sino esta lenta calma
prolongado después que nos habita
Los gatos hurgan en bolsas de basura
Crece la yerba en lápidas de parques cementerios
Ha cruzado el tranvía deja
un estruendo el temblor
del aire tras los rieles
quizá un recuerdo
nada



AHORA que la noche es una flor carnívora de sombra
y que todo destello en la negrura
invoca antiguas llagas que humillaron la carne
ahora que silencio y día son
la ceniza que me habita estarás
collar de flores y rasguño
atemperada
ignota en otras manos
Deslazado por el viento y esparcido
un escándalo descenderá por tu cabello
Se agitarán tus pendientes al terso ritmo de tu risa
y ahora será un punto en el tiempo
plegado para siempre entre nosotros
Ahora tus tacones de alta aguja inundarán la casa con su eco
ensayarás el gloss de escarlata tono el escote sport
las fragancias de discreto dulce
La distancia será el ahora que se extienda hasta más allá
de lo tocado por la vista
y ahora
mientras me consumo en el aire enrarecido
y desmaquillas en lento espiral tu rostro
arde tu desnudez bajo mis párpados
Ahora que tu nombre está rodeado de polvo y de mutismo
que no mudarán en carne mis palabras nominándote
que presagio serás inacabado
y no habrás de aparecer de pronto si te pienso
ahora justo ahora
ahora
me quiebro




ALÍ CALDERÓN
(1982, Puebla, México)
Fuente: Facebook Oscar V. Conde
Imagen en mirada malva


julio 20, 2025

W.H. Auden / Giles Deleuze: La opinión sobre los otros

julio 18, 2025

Jim Moore

Jim Moore | El poeta ocasional

Se observa una persona de edad, pero de aspecto juvenil con una gorra negra y gran visera de estilo deportivo. Viste una remera también negra con una gorra deportiva. Está apoyado sobre una pared color beige

A donde me lleve    


Al olivar más allá 
de Bassano, y a la mancha azul grisácea de la colina más allá, como el humo de un fuego que no deja de arder. 

        A un hombre muerto llamado Cristo, y margaritas cerca de su rostro gris, pintor
       anónimo, bizantino, primer piso de la Academia.

A la cara de Lida cuando nos contó cómo los fascistas
sacaron a su padre de la casa, la hizo ver cómo le disparaban.

        Cerca de rosas silvestres a lo largo de las vías del tren en St. Paul
        donde Dale Street comienza a salir de la ciudad.

Cerca de rosas silvestres, en cualquier lugar.

         A ese niño en Irak, acostado en un colchón, llorando,
         su padre muerto sin ninguna razón más que nosotros.

El asiento trasero del coche, el día después de Pascua, mirando a cinco monjas grises
caminar lentamente a través de la luz menguante por las escaleras de la catedral hacia Dios.

         A estos cuervos más negros que cantan desde la rama rota en la cima del almendro,
         las flores van y vienen. Como si un dios gritara en su interior, toda la belleza huyó.

A ti, niña, que estás de pie bajo el ciprés justo después del cementerio de la ciudad, saludando
mientras pasaba tan rápido que nunca me di cuenta de lo corta que es la vida.

          Dormir con sus sueños y luego, despertar, de nuevo en la historia.
          A la muerte y a la esperanza de Dios, y, por el amor de Dios, a Filippo Lippi, a la belleza

A los extraños en busca de la belleza, es decir, a nosotros en necesidad,
a nuestra desesperación, qué interminable, qué necesario.

          Fumar en la colina al amanecer y el camino blanco que no lleva a ninguna parte, 
          vacío como siempre.

          A la forma en que las cosas desaparecen sin dejar rastro, llevándome cada vez con ellas.


Where it takes me



To the olive grove past Bassano, and the blue-gray smudge
of the hill beyond, like smoke from a fire that won’t stop burning.

To a dead man called Christ, and daisies near his gray face,
anonymous painter, Byzantine, first floor in the Accademia.

To the look on Lida’s face when she told uTs how the fascists
dragged her father from the house, made her watch as they shot him.

Near wild roses along the railroad tracks in St. Paul
Where Dale Street begins to leave the city.

Near wild roses, anywhere.

To that boy in Iraq, lying on a mattress, crying,
his father dead for no reason save us.

The back seat of the car, the day after Easter, watching five gray nuns
walk slowly through the failing light up the cathedral stairs toward God.

To these blackest of crows calling out from the broken branch on top of the almond tree,
blossoms come and gone. As if a god is crying out within, all beauty fled.

To you, little girl, standing under the cypress just past the town cemetery, waving
as I drove past so quickly I never noticed how short life is.

To sleep with its dreams and then, waking, again into history.
To death and the hope for God, and, for God’s sake, to Filippo Lippi, to beauty

To the strangers in search of beauty, that is, to us in need,
to our desperation, how unending, how necessary.

To smoke on the hill at dawn and the white road that leads nowhere, empty as always.
To the way things disappear without a trace, each time taking me with them.


JIM MOORE (1943, Decatur, Illinois, Estados Unidos de NA)
De: "Prognosis", Graywolf Press, 2021
Fuente: Jim Moore poet
Versión Google en español
Imagen en libnews

julio 13, 2025

Sergio Sepúlveda: Los años se irán como una promesa sin vías

El poeta ocasional | Sergio Sepúlveda

La imagen muestra un retrato en interiores de un hombre con camisa azul claro y una bufanda gris oscuro. Está sentado frente a una ventana desde la cual se ve vegetación afuera, lo que sugiere un entorno tranquilo y posiblemente hogareño o artístico. En la pared, a su derecha, cuelga una fotografía en blanco y negro que parece representar una escena urbana o arquitectónica, con edificios y una calle o sendero. La luz natural entra desde la ventana, iluminando suavemente al sujeto y creando una atmósfera acogedora, como de entrevista, reflexión o lectura.

El libro de poemas Civilización y barbarie (Buenos Aires Poetry, 2022), del escritor chileno Sergio Sepúlveda (Rengo, 1985), indaga en el quiebre de las relaciones interpersonales en una sociedad dominada por las lógicas de mercado. La temática principal que se deja entrever es una crítica al sistema económico y la forma en que los vínculos humanos se modelan en base al consumo.  

Esta crisis actual del sujeto se conforma como un hilo conductor y expresa la soledad a la que nos enfrentamos en el mundo actual. El autor ofrece una mirada sobre la caducidad de los cuerpos, el temor a envejecer en una realidad dominada por la juventud y la levedad de nuestra existencia. Con un estilo minimalista y de concisión descriptiva, el escritor narra pequeños mosaicos de lo cotidiano y de aquello que nos rodea. Uno de sus poemas dice:


LOS años se irán como una promesa sin vías
Y nuestra carne quedará vacía.
Seremos desechados
Quedaremos obsoletos en la compra/venta
Y un nuevo producto nos reemplazará en la cadena.
Gritaremos en el bullicio de nuestra pantalla táctil
Donde nada importa
Donde nada queda.



Las cruces




Es el movimiento de las olas
la hierba que se agita
en la lejanía de los insectos
ya no es necesaria la distancia de los objetos
he tratado de olvidar este cuerpo 
desechable.
La levedad de este piso
lo imperecedero del licor y del fuego
el abrigo de tu cuerpo
es el último destello
es quizás el único triunfo
al final de la noche.



SERGIO SEPÚLVEDA (1985, Rengo, Chile)
Imagen en Il punto quotidiano

julio 12, 2025

Anne Talvaz


PARA la Fiesta de Muertos 
Cori me hizo una 
Calaca-una mujer-esqueleto. 
 
Baudelaire ya lo dijo bien 
si me perdonan este atajo. 
 
Esta la mía-es de papel mâché 
y yo encima le puse un sombrerito sobre su cabeza tan redonda y lisa 
 
Oscilando sobre mi mesa de trabajo 
más o menos chueca por ser artesanal
"arte popular mexicano"

De hecho
a veces le hago cosquillas a Calaca bajo el mentón
le acaricio la cabeza
como a un animal

"arte popular mexicano"
así es como la presento
como se las presento

Dicho esto, a los europeos les parece horrible
y si no estuviéramos en Europa
no me tomaría el trabajo de exhibirla.



POUR la Fiesta de Muertos
Cori me fit une/ Calaca -une dame-squelette.

Baudelaire a déjà bien dit la chose
si vous me pardonnez ce raccourci.

Celle- ci-la mienne-est en papier mâché
et j'ai encore perché un bibi sur sa tête si ronde et lisse

Oscillant sur ma table de travail
plus ou moins bancale car artisanale
"art populaire mexicain"

De fait
il m'arrive de chatouiller Cala- ca sous le menton
de lui caresser la tête/ comme à une bête

"art populaire mexicain"
c'est ainsi que je la présente
que je vous la présente

Cela dit, les Européens la trouvent horrible
et si nous n'étions pas en Europe
je ne me donnerais pas la peine de l'exhiber.


ANNE TALVAZ
(1963, Bruselas, Bélgica. Reside en Paris, Francia)
Fuente: Diario de Poesía
Traducción: Jorge Fondebrider
Imagen en Marché de la poésie

julio 07, 2025

Carlos A. Capella


Unidades desmedidas     




la distancia se apropia de la distancia 
que esparce el gesto que fuga 
 
se alarga sobre la línea de tiempo 
y queda extendida 
como una regla o un trazo 
 
qué extraño este dolor en los huesos



Cardinal




en una esquina de semáforos
llega la llamada
desde países intangibles

cambiar todo por nada
ya que corazón no es dínamo
y todo sin nada es nada



Relevo de la zona



en plena tarde
se hacen evidentes el pie inestable
y la plena tarde

todo es amenaza o todo es presa
tras el decoro de la ciudad
como una campana de cristal
como una casita de palabras
a la que alguien selló la salida




CARLOS A. CAPELLA
(1961, Buenos Aires, Argentina
De: "Actas capitulares", Amazon Kindle, 2022

Viendo en particular: Ignacio Vleming

V     




Voy a enseñaros las postales que compran los turistas. 
Esto es exactamente lo que quiero deciros. 
Dos niñas con vestidos tradicionales 
no son un souvenir. 
Fuera de foco abren sus manos 
para pedir limosna. 
  
 

VI 




Los viejos bulevares son la parodia de lo que fueron,
porque perdidos en sus aceras
nosotros ignoramos el valor de los pasos,
el precio de unas botas cosidas en Tailandia
por menores de edad.
Sencillamente nos da lo mismo,
con ellas los pies vuelan
y los modelos flotan en las pantallas de los dispositivos.
¿Acaso no sabemos quién le limpia la mierda
al chico pelirrojo?
«No quiero que me griten los hijos de la inmigración».



VII




Pronto recordaremos las cúpulas, las torres
desmochadas, el viejo caserón que hacía esquina
sin el trino vivaz de los gorriones, al borde
del abismo de su extinción.
Las humaredas bajaron a los túneles del metro
y lamieron los muros. Esta mañana
hay polvo de oro en los párpados del revisor.






IGNACIO VLEMING
(1981, Madrid, España)
De: "La revolución exquisita", La Bella Varsovia, 2022
Enlaces: Letras Libres
Imagen en 3trsreinos
Publicación original: 11/1/2023