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septiembre 15, 2026

Wendell Berry | En la presencia del agua quieta

La imagen muestra al poeta Wendel Berry con un aspecto jovial. Viste un saco oscuro y camisa blanca. El fondo es un lugar en el exterior con árboles sin hojas


Advertencia a mis lectores    



No me crean amable 
porque elogio 
la amabilidad, ni elegante 
porque honro la gracia 
que mantiene este mundo. Yo 
soy igual de bruto que cualquiera, 
grosero de palabra, intolerante, 
obcecado, iracundo, lleno 
de pataletas y berrinches. Que
algunas veces haya hablado
bien no es algo natural. 
Es un milagro.


Fuente: Substract de Ezquiel Zaidenwerg

La paz de las cosas salvajes




Cuando me crece una desesperación por el mundo
y me despierto de noche al menor ruido
asustado por lo que será de mi vida y la de mis hijos,
voy y me tiendo donde descansa el pato salvaje,
hermoso sobre el agua, y donde come la fabulosa garza.
Entro en la paz de las cosas salvajes
que no le imponen a sus vidas la previsión
de las penas futuras. Entro en la presencia del agua quieta.
Y siento por encima de mí las estrellas ciegas al día
esperando con su luz. Durante un tiempo
descanso en la gracia del mundo, y soy libre.



A Warning To My Readers



By Wendell Berry
 Do not think me gentle
because I speak in praise
of gentleness, or elegant
because I honor the grace
that keeps this world. I am
a man crude as any,
gross of speech, intolerant,
stubborn, angry, full
of fits and furies. That I 
may have spoken well
at times, is not natural.
A wonder is what it is.



The Peace Of Wild Things



When despair grows in me
and I wake in the night at the least sound
in fear of what my life and my children's lives may be,
I go and lie down where the wood drake
rests in his beauty on the water, and the great heron feeds.
I come into the peace of wild things
who do not tax their lives with forethought
of grief. I come into the presence of still water.
And I feel above me the day-blind stars
waiting for their light. For a time
I rest in the grace of the world, and am free.


WENDELL BERRY (1934, Louisville / 2026, Port Royal, Kentucky, Estados Unidos de NA)
Imagen en Religion Services

septiembre 06, 2026

Mario Obrero | Desde los acantilados enciendo un poema

Poeta español apoyado sobre una pared color gris. Tiene abundante cabellera en forma de rizos y viste una remera color beige. Está cruzado de brazos y muestra una leve sonrisa

Mario Obrero (Madrid, 2003) comenzó a escribir a los siete años. En 2018, su libro Carpintería de armónicos resultó ganador del XIV Premio de Poesía Joven Félix Grande. En 2019 publicó su segundo libro, Ese ruido ya pájaro. Actualmente es alumno de Humanidades en el instituto público La Senda de Getafe.

«Podemos recibir a Mario Obrero como una revelación de la poesía última. Había dejado indicios en dos libros anteriores, pero es aquí, en Peachtree City, cuando desborda el caudal de su escritura. Estos poemas fueron escritos entre Atlanta (EE. UU.) y Getafe (Madrid), pero lo que importa, más allá de su localización, es el ímpetu del que vienen: el desconcierto, la celebración, la ironía, el paisaje trascendido y una absoluta libertad para hacer del idioma un acontecimiento, una armonía y una fiesta de imágenes donde la vida se propulsa en todas direcciones. Obrero no renuncia a compañeros de viaje (Lorca, Whitman, Ginsberg, León Felipe), pero el camino es extraordinariamente suyo. Él se habla a sí mismo, con rotunda y hermosa ambigüedad, y en esa voz el lector se embarca sin meta: “el poeta es alguien que no sabe qué o por qué pero sabe cómo”, escribe. La poesía de este autor zarandea porque llega a una elegante solución inesperada: entre los rifles expuestos en el supermercado Walmart y el limonero del patio de la abuela, en medio, vibra el poema».

Antonio Lucas en https://www.zendalibros.com/oemas-de-mario-obrero-peachtree-city/  


Suena la «Sonata Gallega» en un centro comercial de Atlanta


sobre el musgo español que cae de las encinas unos
ángeles románicos discuten el color del cielo en el
estado de Georgia casa del faro de Tybee y de las
cacerolas de gambas con papas y salchicha
aquí como en los charcos de las carreteras caen peces de
terciopelo y claveles rojos

dos novios comen pizza californiana en el suelo de las
tiendas

yo escucho a las madres probándose bañadores y escucho
a las niñas con trenzas de hilo negro

toda esta luz el sabor a nueces de los escaparates la
suciedad dormida bajo la uña de una cajera las cajas
de fresas mohosas poco tienen que ver con la arela
arela es una palabra gallega que significa o desexo moi
forte dunha cousa

pero la arela no es escuchar al camarero del Starbucks
decir Meriou por megafonía

no discutiré si las armas son un derecho de seres
humanos libres o si la sanidad pública es básica para
un país de cowboys que se hace llamar democracia

yo solo vine aquí a buscar unas flores que alguien guardó
bajo las sudaderas rosas

yo solo vine aquí a afeitarme la barba ignota de algún
arquitecto sumerio

vine con una foto de mi bisabuelo y las Cartas a un joven
poeta

y en la séptima planta del garaje todas gritan
I, too, sing America

y los hombres en tacones esparcen canela y sal del
Himalaya a las cuberterías de segunda mano

mi madre es poeta y mujer

mi madre descorona a las estatuas y da miel con limón a
los niños afónicos

al ver estas estrellas pienso en qué verá ella desde su
habitación

la curvatura ha hecho un sendero de amapolas
machacadas

quizá esté yo en la piel de todos los esclavos y en el
encefalograma que enmarcan las floristas y en las
máscaras que venden a los niños en la feria

quizá esté yo en los que dormidos maquillan la
margarina del desayuno y se alistan a la armada en el
cumpleaños de Abraham Lincoln
quizá esté yo en el Teatro Campesino de Luis Valdez o en
un lago pescando truchas

ese yo que como una sábana recién lavada ondea a las
puertas del granero

el que sentado en la jura de bandera se hace una falda
con mandarinas y plumas de albatros América
transcurre en mí y yo coso aurículas de lana
y todas las jóvenes de Sweet Apple Ohio y los que con
una sonata de guitarra atada al culo cruzan el pasillo
del motel se sientan en el jardín los días cálidos y
aprenden español mientras los recolectores bailan
ballet a la sombra
así mi corazón crece y mis ojos en el olivar como un
mochuelo en las manos del muerto
América transcurre en mí y yo encuentro a Ginsberg
subido a los coches de golf

encuentro a León Felipe mirando al mar con un perrito
caliente y una caja de música

encuentro a Antonio José exprimiendo limones delante
de la escuela cian de la aldea

encuentro a los dos brigadistas taiwaneses cantando el
«Himno de Riego» con una corona de gardenias

me encuentro y hablo a esa yo tumbada de lluvia suave
como el lomo de los corderos

con millones de preguntas y una cerilla

escribiendo ensayos de acceso a la universidad y velando
la legaña de los muertos

mi corazón tiene una lengua donde los herreros acuden
sin darse cuenta

allí las caracolas solo suenan a desierto lleno de peces

desde los acantilados enciendo un poema.

MARIO OBRERO (2003, Madrid, España)
Fuente: Zenda Libros
Imagen en La Bella Varsovia


septiembre 03, 2026

María Gómez Lara | Cada uno guarda el lenguaje donde puede


El lugar de las palabras     

          Para el doctor Javier Romero 
      que me encontró el lugar de las palabras  

i. 

nunca había pensado 
que las palabras      ocupan un espacio en el cerebro 
un rincón preciso    justo irremplazable 
hay un lugar en donde están almacenadas 
tampoco había entendido 
que todos los cerebros son distintos 
que cada uno guarda el lenguaje donde puede 
tú por ejemplo 
dice el médico
lo debes tener en todas partes
vamos a buscar
exactamente
dónde aparece tu lenguaje dónde es que lo guardas
vamos a dar con el lugar de las palabras
para ver si está comprometido
el examen es una resonancia
(ya me han hecho tantas reconozco la cápsula cerrada y aún me aturden los ruidos)
pero esta vez vas a pensar palabras piénsalas no las digas en voz alta
vas a ver en la pantalla una palabra por ejemplo bicicleta
y piensas bicicleta pedales timón cadena
para rastrear tu lenguaje
lo más importante
es la generación de verbos
ves por ejemplo la palabra puerta
y piensas todos los verbos que puedas mientras más mejor
pienso abrir cerrar derrumbar deshacer levantar empujar jalar portazo (no es un verbo pero es linda la palabra portazo concéntrate maría piensa un verbo)
door
open close that’s about it
no olvides no mezclar los idiomas si ves la palabra en inglés piensa en inglés mantenlos separados
vamos a hacerte un examen bilingüe
primero en español luego en inglés
you are going to see the first words in Spanish
en español se me ocurren más verbos
(puedo actuar con más ímpetu con más precisión
qué curioso que el lenguaje se mida con acciones
que hacer sea más fuerte que nombrar
yo pensaba que las palabras más palabras
eran los nombres de las cosas)
en todo caso el examen bilingüe
es porque tampoco sabía
que el cerebro guarda en un lugar la lengua materna
y en otro distinto los idiomas aprendidos
depende de la edad en que se aprendieron
(yo por ejemplo aprendí tarde y tengo acento en todos los idiomas)
el cerebro además procesa de manera diferente la información que sabe y la que no sabe
(yo por ejemplo no sé cuántos jugadores tiene un equipo de basketball: no sé en español no sé en inglés y quieren que responda que piense algo que piense ahora la respuesta
pienso entonces          cualquier número
supongo que no me estarán midiendo lo que sepa de deportes porque la verdad es que no sé nada así que al menos en eso estoy tranquila: ahí no hay nada que perder)
quieren encontrar todas mis palabras
incluso las que uso para traducirme en esta tierra helada
can I think in Spanish?
le pregunto a la enfermera
me dice que sí afortunadamente
primero porque en inglés no conozco
el vocabulario específico de las bicicletas
ni sé nombrar las partes de una puerta
y sobre todo porque si hay que escoger
me quedo con mis palabras en español
de eso no cabe duda
prefiero salvarlas mil veces


ii.

por alguna razón
siempre pensé que las palabras
sólo sufrían de amenazas metafóricas
a diferencia del cuerpo o incluso el corazón
(porque ambos empezaban a romperse con el mundo)
y los oía quebrarse
sentía los huesos rotos
sentía la vida hecha polvo se anunciaba el dolor desde antes
cuando oía el golpe el estruendo el portazo la caída
por ejemplo
cuando llegaste tú
las palabras eran otra cosa
las palabras eran mías
y si se rompían yo podía repararlas
por ejemplo cuando no sabía
cómo nombrar la herida que dejaste
para empezar a cerrarla
escribí y escribí y escribí
tantos poemas
que no se parecían a tu nombre
que no eran suficientes
que no trazaban la forma de tu hueco
palabras y palabras y palabras que no bastaban para borrarte
pero ocupaban un espacio en la página
y al verlas dibujadas
comenzaba a sanar
al rodearte con ellas
empezaba a convertirte en cicatriz


iii.

en cambio ahora
hay una bomba de tiempo en mi cerebro
que quién sabe cuándo explota
quién sabe cuándo se transforma
puede ser nunca o mañana o en un año
quién sabe
cuándo
empieza
a crecer
y a invadir
el territorio
donde viven
mis palabras
a desplazarlas
a acorralarlas
a doblegarlas
a arrinconarlas
¿dónde las voy a poner
si están comprometidas?
¿existirá algún lugar en donde pueda guardarlas?
¿cómo las protejo
cómo las escondo?
¿en dónde me resguardo
si he perdido mi refugio?
¿dónde vivo yo si las palabras son mi casa?


MARÍA GÓMEZ LARA (1989, Bogotá, Colombia)
Fuente: Substrack Ezequiel Zaidemberg
Imagen en El español