Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2017

Michael Hartnett

Imagen
Aquel beso de actor Besé a mi padre en su cama del hospital. Las enfermeras arrastraban el paso soñoliento y los viejos discutían el día entero consigo mismos. Las siete décadas encerradas en su cabeza se congelaron en un bloque que goteaba, atemporal, el pintor perdió su noción de todo salvo el gris. Aquel beso de actor cayó por un pozo demasiado profundo para devolver ecos que yo habría valorado — el ‘29 era el ‘41 el ‘84, todo uno en su mirada caleidoscópica (él deseaba para mí su amargura y su sed, su fría habilidad para cerrar una puerta). Más tarde, tomando un trago, me di cuenta de que aquel fue nuestro último beso y, ay, el primero.  Michael Hartnett (1941, Croom / 1999. Dublin, Irlanda) Traducción: Gerardo Gambolini Imagen: Wikipedia

Alicia Silva Rey

Imagen
El poder de unos límites   1  Escucho voces en el silencio de la planicie o pampa. Hablan aquí las almas muertas y vivas que han sido conmigo en mí. Esa primera persona donde confluyen río y mar, dos órdenes o filiaciones, ¿recuerdas? Se dice de mí: "por qué el tú".  Porque ahí nace el plural. Estoy en el vestíbulo de mi ojo por primera vez. Una pequeña judía de la estepa que subsiste en el bosque consumiendo raíces (se hizo quitar el lunar de la espalda porque su varón era lento e impresionable), trató de entrar a la antigua luz por la fuerza y prendió velas rústicas para incendiar su lista de mortificaciones.  (declinar latines en lenguas, de pastores; habitar casas que otros habían olvidado incendiar). Ese resto de sí era una horquilla de oro. "Alondra", murmuraba. Ninguna cosa era ya comestible y sus maestros habían usado con ella la vara de azotar. ¿Cuánto dura el destierro? ¿Discutirá eso con los altos poderes? ¿Temblará? ¿Entrará cubierta o descalza? Meditará...

Catalina Boccardo, poemas inéditos

Imagen
A veces hace  así: con un solo ojo observa una rama.  Y la rama se  mece y le provoca un temblor.  Cuentan que hace  miles de años otra paloma fue lanzada en medio del diluvio.  Regresó con gajos  de Olivo de tierra cercana.  Está  escrito.  Ahora un  minúsculo animal se asombra por primera vez ante la naturaleza; crea un árbol, el cielo, las hojas entregando la sombra. Divino pájaro del mito aunque éste real y terrestre se pierda en las tormentas y nos deje vacíos. G ezi Pronuncio chino de manera ridícula y aún así decidí llamar Chú a mi paloma, se asemeja a esas formas, un poema oriental, la imitación fonética de la naturaleza del aire. Las sílabas repetidas en las mañanas junto al alféizar tocan la atención de Chú, pequeña y teme, luego deja de temer ante los objetos nuevos. Ahora escucho su picoteo a un bollo de papel y al ver el color blanco, comprendo, la tristeza de las supersticiones. Chú, dejá eso, Chú, ¿quién está allí? Vu...

Nicolás Alberte

Imagen
No veíamos algo así desde Caravaggio Antiguamente cuando las cosas se podían esconder como un cuadro que se cuelga en una sala oscura o una virgen fecundada por la luz de la ventana que es ahogada en el Tíber sin saber de quién es el niño que muere con ella en el agua, había una cosa en que los muertos eran superiores a los vivos: mantener la pose. Antiguamente cuando la gente se moría joven mientras Caravaggio los iluminaba con una oscuridad que sólo la noche puede susurrar a la pequeña luz de unas velas, ese soplo como un barco que se escapa de uno de los capítulos del libro de la épica salido de las costas ásperas de Ilión para venir a Roma viejas orillas del arte a las que jamás pudimos regresar. Un hombre sin ropas que llora no es un hombre desnudo, es un hombre descubierto. Creo en que está todo escrito: el maquillaje las barbas la luz el amor los ojos persuasivos todo ese teatro que se acerca remando al precipicio pero desde Caravaggio que no veíamos algo así. Hendrix toca ...

Sandra Pasquini

Imagen
A hora voy hacia el lado oculto de las cosas  me muevo próxima a sus bordes más inquietantes  donde lo que ha sido dicho perdura sellado  voy hacia la impermanencia  Todo lo tuve   el padre transido de locura  la madre brutal golpeando como la tempestad sobre mis costas  el hijo sobrenatural precioso como un ángel  venido de otro mundo  pájaros desprendidos de sus fábulas flores germinadas de otro tiempo  perros y caballos la calle del pinar la playa  el fondo del océano mi sagrada manta la voz el trino el tímpano atento el resplandor secreto la estrella última agotando su fulgor sobre la escarcha Todo lo tuve Dios ha sido generoso ahora voy hacia el lado oculto de las cosas las clavículas ardiendo como una brasa la ribera del pulmón siniestro donde pequeños obuses estallan un puñado de coágulos escarlata arrancados con la primera tos de la mañana Dios ha sido generoso Todo lo tuve el tiempo se ha cumplido sin extravagancias. M...

Los poemas serán buenos o malos, comparativamente mejores o peores que los que escribí antes o que los que escribieron otros.

Imagen
Los poemas serán buenos o malos, comparativamente mejores o peores que los que escribí antes o que los que escribieron otros. No me importa: nadie me quita la satisfacción de haberlos escrito y nadie comprende esa satisfacción en los mismos términos en que yo la experimenté. Esa es una de las dos formas de felicidad que me permite la poesía. La otra tiene que ver con la lectura de los versos de otros. Reconocer lo que haya en ellos de poesía –algo que no siempre se logra– es la otra forma de la felicidad. Y cuando consigo llegar a ese punto, me siento de veras orgulloso. Jorge Fondebrider

Pedro Montealegre

Imagen
Laura Giordani,  poeta argentina, radicada en España, presentó este poema de Pedro Montealegre en Facebook e inmediatamente le solicité publicarlo en este blog. Laura aceptó complacida y como a otros poetas, autores o transciptores de poemas ajenos, le agradezco que lo haya compartido en Facebook para posibilitar su lectura a los visitantes del blog.  https://elpoetaocasional.blogspot.com/search/label/Laura%20Giordani Las aves agoreras cantan mal si te olvido  me recuerdan que la muerte es una sola belleza  no tiene explicación con poesía ni pastos  cantan mal si te olvido los grillos  los insectos que se esconden en los troncos  los cardos . los helechos . la ciudad es un recuerdo que me sube por el hombro las aves agoreras cantan mal si te olvido tu recuerdo es doloroso por su solo esplendor me trae tu aroma entre estas hojas invisibles con clavos de olor seré crucificado. De. "Flores de Ulmo" (*) Salmo suicida Lanza al aire tus esferas del escándalo...

Fernando Callero

Imagen
Una cacería rápida        En ayunas salgo a ver amanecer  todavía están prendidas las luces del Centro  Armo un bigote rubio de tabaco y fumo  contra el aire frío  Los pastos congelados, el tanque de oxígeno  Las cabañas familiares alineadas  contra el cerco de pinos negros     Pasa un ordenanza, saluda: buen día  está muy desabrigado  Se apagan las luces y se abre el resplandor  Dos calandrias gordas picotean deshechos  mi nervio adormecido. Toda la noche  de un tirón soñando con un hombre  que me quiere vender matas perfumadas  para ahuyentar los mosquitos  cuando arrimo la nariz, se desperezan  Son animales extraños  que hay que domesticar  Yo los rechazo, son mamíferos  no sabría qué hacer con ellos  Servirles la leche temprano  para que no se vuelvan locos  y empiecen a destruir con sus hocicos la tranquilidad Vas a salir con la gorra de tu pad...