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diciembre 31, 2012

Lorena Curruhinca


X-men 2    




Michael Phelps es el mayor medallista olímpico de todos
los tiempos.

Como con todo lo extraordinario, se estudió qué causas

hacen
desafiar lo teorizado acerca de las técnicas natatorias;

ignorando que la técnica, también, es carácter humano.
Sus brazadas son tan eficaces que casi no hay burbujas a

su alrededor.
Su inmersión es más extensa que el resto de los nadadores:
esto evita la resistencia de olas. Michael usa la

propulsión de su patada
para ir más profundo.
Su entrenador explica que 

cuando él está sumergido
actúa como un delfín: imita la rigidez del mamífero,
la cual funciona de soporte mientras la parte inferior se

mueve. Esto es:
propagar la potencia en toda la extensión corporal.

Phelps hace su retórica acuática desde la imposibilidad;
aguanta la respiración y se aproxima al interior.
Esa pelea, íntima, en un medio espeso
vibra y esparce para los que continúan flotando.



Hay quienes comparan nadar
con un regreso a la panza de la madre:
revivir estar en líquido amniótico.

El saco amniótico es un recinto reducido
(se estira, estira la piel todo lo que se pueda)
que amortigua y el feto puede saltar ahí, moverse:
estar protegido de posibles golpes exteriores.

El río es un lugar inmenso, no hay paredes ni barandas
donde sostenerse.


La relación entre mamá y yo no está en el agua:
nunca nadé soñando estar dentro de ella.
Doy brazadas sin ninguna pretensión embrionaria:
hago inmersiones sin buscar ningún sentido a nuestro vínculo
salgo a respirar como todo mamífero que sueña con ser pez

pero sabe que en el aire está su vida.

Mi mamá me enseñó a crecer
sin tener que dejarme el traje de buceo puesto.


LORENA CURRHINCA (1981, Viedma, Provincia de Río Negro, Argentina)
De: "Una chica de río", Colectivo Semilla, 2012
Blog: http://principiodeincertidumbre.blogspot.com.ar/



diciembre 29, 2012

Alicia Genovese, dos poemas de Aguas



ME dejo estar en la ducha,
hago la plancha, floto
en el verano del río.
En diálogo con el agua tomo
las mejores decisiones.
En el agua pienso
en el agua descanso
encuentro
la boca blanda
hacia todas las cosas.



PARA permanecer
saber del agua.      
La orquídea para vivir
necesita convencerse
de que puede morir
ni sol directo
ni agua anegadiza
la media sombra asfixiante
de la selva tropical
la sola humedad.

Desde su retiro, lejos
de aguaceros la orquídea
elige el resplandor,
el aire denso
y agua de nubes
filtradas por el bosque
como por un lienzo.

La perfección sensible
de esa vara
tolera más la falta
que el exceso.



De: "Aguas", Ediciones del Dock, 2014

diciembre 28, 2012

Diana Bellessi




La tentación de la luz







Sola, de una colmada soledad


en la noche de abril que empieza   


con sus rosas


en el gris del cielo y abre


por un momento la entera luz


del día que va a morir





haciéndome sentir


colmadamente sola


en el sagrado instante


donde este cáliz deja


caer la gota sobre mi boca


que el ansia seca


por los malgastados días                       


acongoja sin saber por qué





y se abisma en olas


rojas sobre el follaje


del arce o el ciprés


con esa luz extraña


en la última luz del día


tan única y tan colmada      


de soledad entre las hojas


como lo estoy yo misma







Diana Bellessi (1946, Zavalla, Provincia de Santa Fe, Argentina)

Enlace: www.laestafetadelviento.es





diciembre 25, 2012

José María Pallaoro


Derrotas



El amor sigue
creciendo
y también
su pena.

Sos
la belleza
que duele.

La derrota
del no
avanzar
jamás.

De: "Una medida adecuada para todo", Libros de la talita dorada, 2012


Certezas



Sé que hay un pájaro
en tu mirar

Sé que en ese mirar
la dicha es luz

Además sé
que en vos
la dicha es

un pájaro
que no me ve

De: "Son dos los que danzan", Libros de la talita dorada, 2012





diciembre 24, 2012

Simon Armitage

Simon Armitage


Chiste nevado



¿Te sabes el del tipo aquel de Heaton Mersey?
La mujer en casa, la amante en Hyde, la querida
en Newton-le-Willows y dos lindas chicas
en Werneth, en tercero de prepa. Bueno,


pues como iba ya tarde y en un muy buen coche
desdeñó las señales de alarma y quiso sortear
las seis millas finales de nevada en los Altos;

y en cosa de minutos, dicen, se había atascado.

Se entretuvo pensando en la vida y en cosas así,
lo que hace el perro al morderse la cola,
y la serpiente que se devora así misma.
Y veía que la nieve ascendía por los vidrios

y se sintió a gusto; y el whisky en la anforita
estaba tibio y suave, y aunque no tiene gracia
el chiste termina más o menos así.

Lo hallaron recostado en el manubrio
con las letras de VOLVO marcadas al revés
en la frente escarchada. Y alrededor de un ponche
discutieron después en el pub
quién de ellos tenía el mérito mayor.

Si el que confundió la antena con una vara seca,
el que reconoció la silueta del coche,
o el que dijo que oyó el quejido de la bocina
como un despertador bajo la almohada.




Snow joke



Heard the one about the guy from Heaton Mersey?
Wife at home, lover in Hyde, mistress
in Newton-le-Willows and two pretty girls
in the top grade at Werneth prep. Well,

he was late and he had a good car so he snubbed
the police warning-light and tried to finesse
the last six miles of moorland blizzard,
and the story goes he was stuck within minutes.

So he sat there thinking about life and things;
what the dog does when it catches its tail
and about the snake that ate itself to death.
And he watched the windscreen filling up

with snow, and it felt good, and the whisky
from his hip-flask was warm and smooth.
And of course, there isn’t a punchline
but the ending goes something like this.

They found him slumped against the steering wheel
with VOLVO printed backwards in his frozen brow.
And they fought in the pub over hot toddies
as who was to take the most credit.

Him who took the aerial to be a hawthorn twig?
Him who figured out the contour of his car?
Or him who said he heard the horn, moaning
softly like an alarm clock under an eiderdown?

SIMON  ARMITAGE (1963, Marsden, Inglaterra)
Versión de Carlos López Beltrán y Pedro Serrano

diciembre 23, 2012

Tetsuo Nakagami



Un día ofrecido como regalo




Como dejé el equipo de pesca en casa,
regresé por el camino del rio
y los pantalones se llenaron de cadillos.
Luego, en una hondonada donde había remolinos
escuché murmullos de insectos y discursos de pájaros.

Un par de ojos se sobrecogieron
ante el color violeta de las flores de arrurruz
y el plata de las espigas.
Cuando me puse en marcha,
voló una comadreja de mis pies,
y atravesó el vado un faisán.
No es cierto:
voló un faisán de mis pies
y atravesó el vado una comadreja.
Vi a lo lejos unos niños que lanzaban
y recogían
sucesivamente
los señuelos del estanque.
En el cielo planea despacio un milano,
y me quedé viéndolo hasta cuando
me dolió el cuello.
Pronto un hombre gritaría
al encontrar un nido de ruiseñor
entre las cañas.


TETSUO NAKAGAMI (1939, Osaka, Japón)
Enlace: Revista Arquitrave

diciembre 20, 2012

Hugo Mujica





Hugo Mujica







Hay perros que mueren de la muerte de su amo













Hay perros
que mueren de la muerte de su amo



cuerpos que no hacen


el amor,
hacen el miedo 






que no se agitan,
                 
tiemblan. 






Y hay hombres
en los que muere dios
como una gota de lacre
sobre el pecho
          de un torso de mármol,






son los que lloran
cuando creen
estar hablando,
o gritan soñando, pero al alba
olvidan el grito
con que encendieron la noche. 






Hay hombres en los que
gime dios
por no encontrar un hombre
               
donde morir de carne, 






pero no llora como
quien lo hace
solo,
llora como quien llora abrazado a un niño.










Insoslayable










Apenas una brisa,
un estremecimiento en las hojas del roble,                                 
un temblor que la piel acoge.






También la ausencia es huella,                           
pasos sin pisadas y, no obstante,                                                                       
insoslayable camino.








Hugo Mujica (1942, Buenos Aires, Argentina)

Fuente: www.hugomujica.com.ar


Imagen: objetolibro.com



diciembre 18, 2012

Norma Etcheverry


Somewhere



Todo está en los Sueños
también esa palabra estaba allí
como un prendedor antiguo
en el fondo de un alhajero

una palabra invertebrada me persiguió en la noche
una palabra sin asidero ni paraíso
como un ojo dantesco amarrado a su cauce
una palabra que incardinalmente permanece
entre el dasein y el tikún

somewhere
ella tensiona accionar y destino
y desde allí la veo aguardarme como al hijo pródigo
el perro ladra en la oscuridad
y la noche se repliega
así yo mismo cada vez le ladro a la muerte
para que deje de perseguirme
y cada vez en consecuencia ella
me toma de las manos a modo de saludo
y me vuelve al camino.



Señales


“…la poesía es un faisán perdiéndose en la espesura.” (Wallace Stevens)


una palabra invertebrada me delata 
cuando el pulso de la casa
se arrastra hacia la luz

debo extraer su sangre su sentido
antes de que resbale hacia la nada

buscar indicios en el mapa
desenterrar los dones
que la salven del vértigo
del caos 
hacer un camino real 
asumir el riesgo de escarbar la tierra
mientras el ave de bello plumaje se pierde en la espesura.


Revelación




Todo el viaje con esa congestión ese malestar
y esos sueños nocturnos
esas visiones impresionantes la última vez
el hombre ahorcado pendiendo de una soga en un árbol
era el rostro del poeta, colgando como en el juego
de los niños que completan casilleros con letras
el D.F. ruidoso y abarrotado de olores y banderas
y colores y sabores fuertes y voces por todas partes
como si fueran 
tras la huella del Kauyumari
siempre esa congestión ese estado febril y ese desapego
lejos de todo lejos del propio centro
la Cupaima
dijo que era importante
dejar hablar al cuerpo dijo que era 
tiempo de escucharse el almita.


poesía argentinaNORMA ETCHEVERRY (1963, Ranchos, Provincia de Buenos Aires, Argentina,. Reside en La Plata)
Fuente: semanadeletrasylacultura.blogspot.com

diciembre 16, 2012

Martha Asunción Alonso


La loca de los gatos


                        (Dedicado a Blanca.... y  a su gato) 


Cada vez hay más
sitios donde no puedo entrar:
el verbo adorar, por ejemplo; o esa puta
talla38 de Inditex.
Y cada vez me gustan más los gatos.
Y pienso todo el día en gatos y por las noches
sueño que sueño con gatos,
sueño que adopto a todos los gatos
tristes de todos los callejones de este mundo;
gatos y gatos y más gatos, locos
y hambrientos y leucémicos
y huraños y con un ojo a la birulé;
zarpas para crear una armada invencible,
mi propio ejército de malas pulgas
-literal-.
No sé: serán los veintiséis.
Serán estas tres canas, que ha subido la luz
y debería hacerme unas lentejas
y no es bueno estar sola. 
Me consumen las
ganas de arañarte.


poesía españolaMARTHA ASUNCIÓN ALONSO (1986, Madrid, España)
Fuente:
www.desdeeldesvan.blogia.com

diciembre 15, 2012

Ilhan Berk

poesía turca

Menos    




Una mañana nos despertamos para encontrar todas las puertas 
Cerradas y todas las calles ocupadas 
No es cosa fácil recobrarse 
Temo que las calles ya no se alarguen más y acaben en algún sitio sin ti 
Que sin ti ni una ventana pueda abrirse ni un mar pueda 
Espontáneamente llegar a detenerse ante tu casa 
Ni la lluvia pueda pensar en caer de repente sin ti 

Quizás vivir en Bizancio esté bien o quizás esté mal o quizás
Ni siquiera puedo decir esto
No me gustan las calles sin tiendas ni cafés ni me gustan
Tampoco las habitaciones ni los muros
No me gustan ni pizca los reyes
Supongamos que lo que dijiste resultara cierto, demos por
Sentado que primero saliste de nuestras calles
Nada de pebeteros nada de pescado friéndose
Tú estás en una calle
Todo lo declaré ausente verdes lechugas y membrillos y el
Color de la pobreza
Un montón de cosas no irá a los hombres no en un día
Qué más quieres lograr ya estás aquí
Constantino VI te ha concedido todas las aguas
Esto no es cambiar el universo
No lo es.


ILHAN BERK (1918, Manisa / 2008, Bodrum, Turquía)
Fuente: www.ivomaldonado.blogspot.com
Imagen: http://www.solkitap.net/siir-b-c-d-e-f/1526-ilhan-berk-siirler.html

diciembre 14, 2012

Shin Kyong-Rim


En una noche de invierno




Nos encontramos en la última habitación del Molino de la
cooperativa
jugando a las cartas por un plato de muk
mañana es día de mercado. Bulliciosos mercaderes
se sacuden la nieve en el patio delantero de la posada.
Campos y colinas relucen de un blanco novísimo, la nieve que cae
adviene arremolinándose densamente hacia abajo.
Las personas hablan acerca del precio del arroz y los fertilizantes,
y acerca de la hija del magistrado local, una profesora.
Hey, parece que Puni, está en Seoul trabajando de criada
va a tener un bebé. Bueno, tendremos un sniff?
¿Habremos de emborracharnos? La chica del bar huele
a polvo barato, ¿pero aún, tendremos un sniff?
Somos los únicos que conocemos nuestros dolores.
¿Habremos de intentar criar aves este año?
Las noches de invierno son largas, comemos muk
bebidas rastreras, peleamos acerca de las tarifas del agua
cantamos al ritmo del palillo chino de la chica del bar.
y mientras cruzamos el campo de cebada para dar un mal rato
en la barbería al hombre recién casado
miren eso: el mundo es todo blanco. Ven nieve, flota alto,
alto como el techo, sepúltanos profundo.
¿Habremos de enviar una carta de amor
a aquellas chicas envueltas en sus faldas,
que se ocultan tras la torre de sirena?
Somos los únicos que conocemos nuestros problemas.

¿Habremos de engordar cerdos este año?


SHIB KYONG-RIM (1935, Ch'ongju, Corea del Sur)
Fuente: Festival de poesía de Medellín

diciembre 12, 2012

Edoardo Sanguineti: hoy mi estilo es no tener estilo


15



La poesía todavía es practicable, probablemente: 
yo la practico, lo ves, en todo caso, prácticamente así: 
con esta poesía muy cotidiana (y muy
de lo cotidiano, cierto): y esta poesía muy diaria 
(y muy periodística, también, si quieres) 
es más clara, además, que aquel artículo de Fortini 
que habla de la claridad de los artículos de los diarios, si has visto 
el “Corriere” del 11, lunes, y que tiene por título, precisamente: “por qué es difícil escribir claro” (y que hasta dice, ay de mí, que la claridad es como la virginidad y la juventud): (y que es necesario perderlas, parece, para encontrarlas): (y  yo digo, mira, que es mucho mejor perderlas que encontrarlas, en el fondo):
porque yo sueño con hundirme de cabeza,
ahora, en un absoluto anonimato (hoy, que que perdido todo, o casi): (y 
esto significa, creo, en lo profundo, que yo sueño absolutamente en morir,
esta vez, lo sabes):
hoy mi estilo es no tener estilo:

Traducción: Hiram Barrios
Fuente: http://www.puntoenlinea.unam.mx
Enlaces: Edoardo Sanguineti
 


: acróbata (s.m.) es quien camina en puntas (de pie): (eso, al menos, 
es por el étimo): después procede, pero naturalmente, en punta de dedos, también 
de manos (y en punta de tenedor): y sobre la cabeza: (y sobre los clavos, 
faquirando, funambulando): y sobre los hilos tensos entre dos casas, por las calles 
y las plazas: en un trapecio, en un circo, en un círculo, sobre un cielo): 
da vueltas sobre dos perros, flexiblemente, enfilado en dos vasos, en dos zapatos, 
en dos guantes (dentro del humo, en el aire): neumático y somático, dentro del vacío 
neumático: (dentro de neumáticos plásticos, dentro de golpes y botellas): y salta mortalmente: 
y mortalmente (y moralmente) rueda: 
(así ruedo y salto yo en tu corazón): 


Traducción: Guillermo Piro
Fuente: www.taringa.net






















       










diciembre 11, 2012

Carina Sedevich



19




Yo sé que en algún lado nuestro amor existe
como existen los esteros y los ríos.
Ajeno a nosotros como si fuera un hijo.
Un hijo que se fue.
Y lo pensamos.
En algún lado, le damos nuestro cuerpo.
Le damos todavía nuestros gestos.
Nos preguntamos.
En nuestra memoria es tan distinto
como cada día que tuvimos.
Hasta podemos saborear su sangre
como después de un puñetazo.
Porque hoy nuestro amor no nos asiste.
Aunque esté erigido en algún sitio
o fluya sobre un cauce
o se haga brasa.

De: "Como segando un cariño oscuro", Ediciones llantodemudo 2012               

Soy una cosa 


voy a dejar sin mí
las otras cosas
voy a dejar de repetir 
las cosas
debajo de la luna
cuando amaine.
No contaré
los gramos de lo hermoso
ni moleré
ni iluminaré
ni contendré lo duro
de las cosas.


Mi sed
mi hambre
mi frío
son pequeñas
cosas dentro de otra cosa


y morirán. 



iii 




Ahora
la luz de la luna hace visibles
ciertas ramas del pino.

Pronto se van a borrar
como la sombra
de un cuerpo en otro cuerpo
demasiado cercano.



xiii




Un pájaro
de las mañanas frescas
canta.
Jura
sobre el otoño
que vivo.


De: "Cosas dentro de otra cosa", Ediciones Lítote, 2000

CARINA SEDEVICH (1972, Santa Fe, Argentina)

diciembre 09, 2012

Silvina López Medin

Siesta



Nos dábamos la espalda
ese sonido ahogado
madre, qué era:
por primera vez te escuchaba llorar,
me quedé quieta
apreté la almohada contra la oreja
la almohada con el olor de tu pelo
no pregunté
no me di vuelta
esperé que pasara pero crecía
tu llanto
entre las dos.
Hicimos lo que pudimos, quedarnos
cada una en su lugar
y en algún momento dormirnos.


Como y duermo con un desconocido



Lo que un avión permite:
el filo moderado de un cuchillo,
dos o tres formas de acomodar el papel metal
plegado prolijamente o hecho un bollo, las mismas formas
de acomodar el cuerpo en el asiento
ahora que la azafata apaga las luces sin palabras de despedida
como una madre severa o muda,
esta cabeza desconocida no encuentra el lugar
no se entrega al sueño
cae en mi hombro, se levanta
prudente oscilación
del vino en la copa descartable
no cruzamos palabra
pero algo cruza cada tanto
la frontera del apoyabrazos
mi mano que alcanza
la copa a la azafata, o el ritmo de esa respiración
que se agrava, se resigna
se quedó dormido, pienso
pero quién
se quedó dormido
no tiene nombre
se quedó dormido
insisto y mis párpados
se van cerrando
como una madre cierra
lentamente la puerta
hasta escuchar el click
mi cabeza cae, estoy
en el hueco de un hombro.





SILVINA LÓPEZ MEDIN (1976, Buenos Aires, Argentina)
Imagen: f de Silvina López MedIn













diciembre 08, 2012

Silvia Camerotto


Los tiranos olvidan




Cerca de la ferretería del barrio
en una calle muerta
reuniste en el balcón tres de los siete axiomas
y la ropa de ella
Dormiste en una cama levantada con tacos de madera
compraste flores
pagaste el diezmo
Dijiste lo que corresponde según las circunstancias  

Bajo el arco de una parábola
hábilmente
calculaste el espacio perfecto
Reductio ad absurdum te sentaste a escribir
algunas líneas
sobre un lugar que fue bello como lo era en otro tiempo
y también escribiste: enchastre,

traición, perseverancia
Deliberadamente o no
el punto hacia el cual caen todas las cosas.



El ruido del motor




El ruido del motor te aturde
¿Vas a subir al auto?
¿A esgrimir velocidad cuando el aire que choca contra los

árboles
se ha detenido y la violencia de las flores permanece

encerrada
en un cuadro amarillo como el color de las enfermedades

mortales?
Otra vez vas a subir y a escuchar los alegatos a favor o
en contra de la belleza y de sus formas
y de los que llevan sus formas hasta el límite
el sonido de las gomas apretadas contra el piso
Vas a perder la noción del tiempo
ahora que el tiroteo -después del odio y de la fiebre-

parece haber cedido
Rebajes a ciento veinte kilómetros por hora
pájaros volando directo al parabrisas
y el resplandor que cae sobre el pavimento mojado y los

campos al costado de la ruta
Nada más, complejidades del bien
y del mal.




De: "La Grosse Fuge", Edicones del Dock, 2012