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julio 31, 2024

Piergiorgio Viti

Se observa al poeta con un saco negro y camisa blanca, sonriente delante de una pared azul con figuras modernas, estilizadas


HABÍA apoyado los ojos, 
con toda su firmeza, 
en tu rostro codiciado 
por las luces en tránsito 
de ciudades que lentamente desaparecían.  
Luego la oscuridad, obedeciéndose a sí misma, 
eclipsó la imagen 
y todos nos convertimos en embriones
en espera del mundo.
Así, tu rostro absorto
solo podía imaginarlo
como una hipótesis,
hasta cuando fuera resucitado
después del túnel.



ERA finales de agosto cuando tomamos
el baño de noche. Tenía miedo de que alguien
pudiera verme desnudo, temblaba por el frío,
sin embargo, recitaba el rol de quien en la vida
superó bien otros obstáculos.
Desde el mar vimos
las luces anaranjadas de la estatal hacerse llamitas 
que poco a poco se difuminaban.
A lo lejos, las notas de la disco music años Setenta,
junto a la voz rufiana de un dj de provincia.
Nosotros nos burlábamos de él,
aquel dj que confundía las t con las d,
nadábamos en una oscuridad petrolífera 
y mientras tanto nos preguntábamos si el próximo año
el agua será más cálida.



(insomnio)


Cuando te confesé que por un tiempo
hubiera preferido dormir a solas,
no lo tomaste bien, mirándome 
con ojos de vagabundo:
aquella mirada, un temblor 
tras otro, me sacudió el corazón…
Sí, poco a poco, lo sentía agrietarse,
en un enjambre sísmico sin fin.

Entonces Llamen a los bomberos 
a la Defensa Civil
a la unidad de primeros auxilios,
me dije,
y los bomberos la Defensa Civil
la unidad de primeros auxilios
estaban todos de acuerdo
en una inmediata marcha atrás.

Así, te confié que las ojeras
no están tan mal
cuando me pongo la camisa a rayas,
que en el fondo una siesta
puedo tomarla aún después del almuerzo
y tú sonreíste,
enviando a casa bomberos brigadas médicas
y yo me sentí torniquete soldadura,
el aire que finalmente retorna a su lugar. 



(luciérnagas)


Esperamos mucho tiempo
y finalmente
Este verano no vinieron,
ya es demasiado tarde, dijiste,
mientras la noche engullía  
el lago las colinas el pequeño chalet
en una oscuridad primordial.

Solo se oían algunas ranas,
la saeta ensordecedora
de los autos en el paso elevado
y nosotros allí,
adormecidos en las tumbonas,
fantaseando
con quedarnos hasta el alba,
cuando quizás las habríamos visto
en la luz atenuada
de un nuevo día.

Solos en la vana espera,
nos hemos contado
pedazos de vida,
a veces faroleando
como niños,
y a medida
que la noche avanza,
aquí estoy, cada vez más ligero,
una hoja de papel,
sí, me sentía una hoja de papel,
en la paz acuática
que nos seducía,
una hoja de papel
en blanco, deslumbrante
donde tú
habrías podido escribir de todo.



ENTRA, entra en mi habitación,
cruza aquella puerta que tantas veces
nos ha dejado de lado.
Enséñame el consuelo,
el abracadabra 
para un nuevo comienzo,
enséñame el siroco 
que a mediodía viene
a secar una pena
de fundas húmedas,
enséñame las dioptrías
de un sol encendido,
el lavatorio del perdón.
Esto y más enséñame.
Pero cruza aquella puerta,
entra y véndame
mi corazón tiene hemorragia,
luego cúralo como a un ruiseñor
en el nido
que se te ha abierto entre las manos



De: " Como un cerezo al mediodía", Barnacle, 2024

PIERGIORGIO VITI (1978, Sulmona dell'Aqulla, Italia) 
Es Profesor de Literatura, traductor, poeta y escritor de toda la vida. Es uno de los poetas italianos más traducidos en el extranjero (francés, español, rumano, chino, árabe, griego, inglés y sueco) y ganó más de cuarenta premios de poesía en su juventud. Como poeta, tiene en su haber seis publicaciones: “Accorgimenti” (2011, L’arcolaio), “Se le cose stanno così” (Itálica, 2015), “Aperto per inventario” (2019, Pequod), “Ritratti senza andare a capo” (2021, Terra d’ulivi), “Quando l’aria aveva paura di Nureyev” (2021, Terra d’ulivi) y “Dentro al petto mi si muove un canto” (2023, Arcipelago Itaca). 
Está presente en los principales sitios literarios, tanto italianos como extranjeros, y en numerosas antologías mundiales. También ha escrito para teatro: “La fiabola di Virginio e Virgilio con Tosca” y “I sogni di Ray” con Carlo Di Maio.  Como divulgador cultural, concibió “Versus”, un festival de poesía en Recanati y celebra seminarios y encuentros sobre lectura y escritura.

ANTONIO NAZZARO (1963, Turín, Italia) 
Periodista, poeta, traductor, video artista y mediador cultural. Fundador y coordinador del Centro Cultural Tina Modotti. Es director de diferentes colecciones de poesía italiana y latinoamericana para varias casas editoriales. Publicó los poemarios “Amor migrante y el último cigarrillo” (RiL Editores, Chile; Arcoiris, Italia, 2018) y “Cuerpos humeantes” (Uniediciones, Bogotá, 2019). La fotonovela poética “Diario amoroso sin fechas” (Edizioni Carpa Koi, Italia, 2022). Un libro de cuentos breves: “Olor a, Turín Caracas sin retorno” (Edizioni Arcoiris, Italia, 2014) y el libro de crónica y poesía: “Notas desde Venezuela. 2017, Vivir en las protestas” (Edizioni Arcoiris, Italia, 2017). 
En 2022 publicó “La dittatura dell’amore” (Delta 3 Edizioni, Italia). Sus textos han sido publicados en diferentes idiomas en revistas y antologías nacionales e internacionales. En la India recibió, en el Naji Naaman literary prizes 2019, el premio por la mejor obra social con el libro “Appunti dal Venezuela. 2017: vivere nelle proteste”.

Imagen en Liberamo.org

julio 27, 2024

Hérib Campos Cervera


Testimonio     


I  

No sé: yo no podría nombrarlos de otro modo 
que enterrando en las venas sedientas de la pólvora 
sus simples iniciales de símbolos caídos. 
  
Este que está a mi lado, redimido de luces, 
palpando espesos muros de abrumados silencios; 
o aquel en cuyos párpados 
se demoró el relámpago del plomo,
no fueron al estrago, no acudieron al riesgo
mortal, ni al alto duelo
contra el nivel pesado del agua traicionada;
no se echaron de bruces detrás de la pequeña
frontera de sus huesos
para vestir de mármoles y nubes
la fragorosa arcilla combatiente
de su dulce estatura.

No serviría de nada labrarles una máscara
a quienes desde siempre
nacieron y habitaron entre chispas de piedra.

No. Eran otros los rumbos que imantaban los pasos
de estos inaccesibles guerrilleros del alba.
No fueron al encuentro de una selva de bronce;
no buscaron metales solemnes, no quisieron
anchas investiduras, ni charangas, ni cantos.
Simplemente
bajaron a morir para dejarnos
otro tiempo más limpio y otra tierra más clara;
algún laurel más alto y un aire más sencillo;
otra categoría de nubes y otra forma
de dar un aposento, de nombrar una cosa;
o acaso otra manera de abrir una ventana
para llamar al Día del Hombre Venidero.

¿Cómo escribir siquiera la cifra que llevaron
sin lastimar el polvo de sus nombres?

No puedo hablar de lágrimas
frente a esta primavera de espigas derrumbadas,
porque ellas no besaron las márgenes del llanto
en esos días inmensos en que el rayo buscaba
nada más que la talla del Hombre para herirla.

Si hoy nosotros estamos de pie sobre este cieno,
es porque el firme fuego de todo aquel calvario
trabajó los cimientos de este cieno.

Si mañana tocamos la espada del rocío,
es porque ellos tendieron un puente hasta el acero
y nos dieron su trigo, sus hondos minerales
y el Norte y la medida del camino.

HÉRIB CAMPOS CERVERA (1905, Asunción, Paraguay / 1953, Buenos Aires, Argentina
Fuente: Zenda Libros

julio 26, 2024

Carlos Battilana: ¿Qué fatiga, qué bellísima fatiga nos disuelve?

Poeta Carlos Battilana con remera negra en foto blanco y negro



Liviano ante las ruinas de este jardín, 
el aire 
que atravesó ciudades y ríos 
roza la superficie. ¿Qué 
fatiga, qué bellísima fatiga 
nos disuelve? 
En esta tarde de junio 
de un cielo plomizo
dejo atrás lo que viví,
y el escaso margen que queda,
el frío
es
-sabemos-
una llama blanca
que encenderá una letra, una voz y
una caligrafía
con que se pueda escribir
eso que cada uno,
a su modo,
conoce:
que las horas y los días,
que las lluvias torrenciales
son apenas
hechos pasajeros
que más allá
de sus destrozos,
los temporales pueden dotar de fuerza
a los seres
inmersos
en su estruendo
y que el olvido,
que todo lo arrasa
y todo lo ve,
no tiene fin
que, a pesar de todo,
las tempestades
pueden volverse benignas
como animales nocturnos
disolviéndose.



Otros poemas de CARLOS BATTILANA, aquí 

julio 21, 2024

Pankhuri Sinha

Poeta india Pankhuri Sinha con vestido tradicional amarillo y rojo


Poeta y narradora bilingüe de la India. Tiene dos poemarios publicados en inglés, dos colecciones de cuentos publicados en hindi y cinco poemarios publicadas en hindi, y muchos más están en camino. Ha ganado numerosos premios prestigiosos a nivel nacional e internacional, ha sido traducida a más de veintiún idiomas y forma parte de muchas antologías nacionales e internacionales. Su escritura está dominada por temas como el exilio, la inmigración, la igualdad de género y otras preocupaciones ambientales. Después de obtener su licenciatura de la Universidad de Delhi y su diploma PG en periodismo de Symbiosis Pune, Pankhuri hizo su maestría en historia de SUNY Buffalo y tiene un doctorado inconcluso de la Universidad de Calgary, Canadá. (De La libélula vaga)   

Horario de Oficina




Si no me hubiera seguido
tan de cerca,
si no me hubiera seguido
de una manera que revelaba
que no solo se trataba de extraños
vigilándome
en todas mis actividades,
incluyendo mis viajes a restaurantes,
sino mi propia gente,
con una cuenta de las facturas
que se generaron.
Y mi esposo,
a quien luego fueron enviadas,
todos me observaban atentamente,
y esto lo hacía sentir con el derecho
de aparecer al azar,
de aparecer ante mí
en estos lugares,
como si formalmente
y vocalmente me tuviera bajo su mirada.
Y
si no hubiera ejercido
sus poderes en extremo,
excesivamente,
no le habría preguntado
la mecánica exacta
de cómo lo logró,
dado que la ciudad estaba toda con él
y en contra mía.
Todas las distancias estaban a su alcance.
Pero si no se hubiera aprovechado
de todo su espionaje,
los estudiantes no se habrían lanzado contra mí
de la forma en que lo hicieron,
y yo no habría insistido tanto
en descifrar el mecanismo exacto,
tras su constante acecho y patrullaje.
Y así, podría haber evitado
innumerables conflictos.

julio 13, 2024

May Sarton

Canticle 6    



Alone one is never lonely: the spirit 
                  adventures, waking 
In a quiet garden, in a cool house, abiding single there; 
The spirit adventures in sleep, the sweet thirst-slaking 
When only the moon’s reflection touches the wild hair.
There is no place more intimate than the spirit alone:
It finds a lovely certainty in the evening and the morning.
It is only where two have come together bone against bone
That those alonenesses take place, when, without warning
The sky opens over their heads to an infinite hole in space;
It is only turning at night to a lover that one learns
He is set apart like a star forever and that sleeping face
(For whom the heart has cried, for whom the frail hand burns)
Is swung out in the night alone, so luminous and still,
The waking spirit attends, the loving spirit gazes
Without communion, without touch, and comes to know at last
Out of a silence only and never when the body blazes
That love is present, that always burns alone, however steadfast.



MAY SARTON
(Eleanore Marie Sarton, 1912, Wondergem, Bélgica / 1995, York, Estados Unidos de NA) 
Imagen en Pinterest

"Varias décadas atrás, en la biblioteca de la Universidad de Buffalo, Charles Abbott les pidió sus papeles de trabajo a los poetas y armó una colección extraordinaria. Desde entonces, otras bibliotecas siguieron el ejemplo y ahora es posible, para estudiantes de diversas partes del país, explorar la mente de un poeta cuando trabaja, y seguir la pista hasta la fuente de eso que Marianne Moore denominó “el sentimiento y la precisión, la humildad, la concentración y el placer” que debe intervenir en la escritura de un poema. Pero hay algo que ningún papel de trabajo puede hacer evidente y debo empezar hablando de eso. Me refiero a la disposición que precede a cualquier escritura. Alguien quizás tensione esta idea lo suficiente como para decir que el aspecto formal de un poema, el aspecto más artesanal, es solo un juego. El uso de determinadas palabras para lograr determinados efectos no sería distinto a un crucigrama o cualquier otro juego de ingenio. Lo que muestran las hojas de trabajo sería la jugada en sí. Lo que no pueden mostrar es que, si bien la poesía es lúdica, se trata de juego sagrado..." 

Canticle 6 traducido por ChatGPT

julio 05, 2024

Ismail Kadaré


NOCHE DE HELSINKI    



De repente la lluvia se detuvo, 
la gente se apura. 
En fila corren 
abrigados 
hacia los dancings. 
Solamente las estatuas quedan en sus pedestales, 
como si temiesen que sus lugares fuesen ocupados 
por los seres vivientes. 

En la calle los dos corremos.
Las estatuas bien pueden tomarse un descanso,
no queremos sus lugares a ningún precio;
¡Oh, qué aburrimiento quedarse en un pedestal!
Bajo la lluvia somos eternos
esta noche, juntos los dos.



PAPÁ




Una noche llegó borracho,
sentándose cerca del fuego tiró lejos
su vieja gorra, sacó
el diario del bolsillo.

Nada contó por qué había bebido.
Mamá dijo: "Vaya una a saber".
Alguien había criticado en el diario
los versos de su hijo mayor.

En el bar repleto de ruidos y humo
le mostraron el recorte del diario,
alguien dijo: "Jodida
la poesía de tu hijo".

A los versos de su hijo nunca nadie le prestó
un interés particular.
Esa noche fue la primera vez,
entre el espeso humo del estrecho bar.


ISMAIL KADARÉ (1936, Gjirokastra / 2024, Tirana, Albania)
Imagen en Albspirit 
Resumen y sinopsis de El palacio de los sueños de Ismaíl Kadaré
La construcción fabulosa de una especie de reino de la muerte, de un infierno en el que los sueños y el inconsciente colectivo son analizados y censurados, se convierte en una de las mejores alegorías del poder totalitario de Ismaíl Kadaré, así como uno de sus más perfectos logros narrativos. El joven Mark-Alem, vástago de los Quyprilli, influyente familia de procedencia albanesa, y promotora de importantes reformas en el seno del Imperio Otomano, consigue un atractivo puesto de funcionario en EL PALACIO DE LOS SUEÑOS, inquietante organismo estatal al que cada ciudadano está obligado a enviar por escrito un informe de lo soñado durante la noche. (En Lecturalia)

julio 04, 2024

Textos de arte doméstico

El viaducto, una aproximación   




La sombra oblicua que recorta el viaducto 
parece petrificada. 
Los autos no logran un punto 
de ascenso ni descenso 
No es la luz al final del túnel, 
sino emerger a la nada.
Melodramático el sesgo de tu mundo, 
 exagerado como un tano, me dirás,
pero no incluyas que exagero
el dolor de cabeza en persistente contraste
con la sombra y los autos.
Hiperbólico, diría yo,
afinador de palabras.

Diré lo que pienso
al emerger del viaducto. 



Abba, otra vez


no me canso de escuchar The winner takes it all,
pero en los intervalos, el hastío, según mi versión,
pregunta si los cartílagos
no se fatigan o reposa el corazón.
Algo que decir,

el rastro, hoy miércoles o mañana, que ilusione
acomodar las sillas al borde de la noche
y ventilar el humo.
No sigamos en este punto.
Sigo hacia este otro: 
     el fondo de la calle, extraña y miserable,
donde cruzan autos invisibles


PEDRO DONANGELO

Enlace: fin del episodio