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agosto 23, 2024

Karoline Brændjord

Karoline Brændjord

Poeta noruega Karoline Brændjord con fondo difumado

Quiero despertar al mundo
 es el primer libro de la poeta Karoline Brændjord, nacida en 1990 en Sørum, Noruega. Publicado aquí en Argentina por la Editorial LLantén con la traducción de Roberto Elvira Mathez. En el prólogo escrito por quien traduce leemos: » este poemario es una apología a la vida. Es la conciencia de la necesidad de seguir adelante para todas las madres y padres que transiten abismos. Es una forma para los hijos de comprender lo que parece tan lejano, hasta que se convierten en padres. No hay acusación, resentimiento ni quejas, solo el intento de comprender algo íntimo, ir más allá y plantar la semilla que nos despierta al mundo»

María José Bozzone en Te leo te cuento


EL pecho del pájaro lata más rápido de lo que pensaba.
No es demasiado tarde, abro la mano y suelto
al pájaro que agarré mientras mi madre caía.


SOÑÉ con tu nombre. Se revolcó en la nieve como una cría de ciervo. Intentó seguir tus pasos hasta nosotros, para consolarnos y pedirnos que lo mantengamos vivo.


UN día, el momento no es más que un momento. Desde la ventana sigo con la vista una bandada de pájaros. Son cautivadores, encantadores, extraños. A veces, algunos desaparecen
en las nubes. No vuelan en formación
o no entiendo sus reglas. Los pájaros me sorprenden.
No se reconcilian, no reparan y no curan las heridas. Estoy
feliz.


KAROLINE BRÆNDJORD (1990, Sørum, Noruega)
Fuente: Instagram de Alejandro Boero
De: "Quiero despertar al mundo", Llanten, 2024
Traducción: Roberto Elvira Mathez

agosto 18, 2024

Dolores de Elizalde

SALIÓ el sol
dicen
con alegría con entusiasmo
y también con docilidad
y confianza
qué importa
qué importa
si no hay nada nuevo acá abajo
los días y las horas
las miradas tensas
las manos secas
y los besos ausentes
todo sigue igual
todo sigue igual

TODAVÍA dura
el círculo cerrado
de la pena
girando
sobre sí mismo
sobre ese centro gris
la monotonía
de la palabra prevista
tan esperada
que no termina de nacer
ni de morir
rígida
cobarde
dos muros
que no paran
de crecer
la negación suena
desde lejos
era previsible
algo en mí
sigue deseando
la claridad del sí
la fluidez del agua mansa
en cambio
una y otra vez
llegan lo oscuro
y lo rígido
y lo implacable
en fin
el desamor
qué tiempo será
digo
de volar
o tiempo
de arrastrarme
pegada al suelo
aire o tierra
qué tiempo sería
pregunto
el tiempo del encuentro
el de jugar
a las escondidas
y perderme
para siempre
en el bosque
llega tu voz
desde otros mundos
qué juego inútil
el vacío está
irremediable
espeso
y tu voz
hiere el aire
como una flecha triste

aún dormimos
a veces
bajo un mismo cielo
escuchamos
los mismos
truenos
en una noche
como esta
nos deslumbran
los mismos relámpagos
en noches así
no tan lejos
tal vez
nos desvelan
los mismos recuerdos
de otras noches en vela
como esta
dando vueltas
por la casa oscura
sintiendo
el piso helado
bajo los pies
otras noches
como esta
acallando
gritos
ahogados
horas
pálidas
sin aire ni fuego
como esta


AHORA
la madrugada me despierta
con brazos fríos
la luz
esa luz
todavía opaca
sin calor
ni ternura
pero algo
de firmeza
algo
y mi cuerpo
ahora
un espacio de certeza
acaricia
no se abren ya
los párpados
a la tristeza
sin lágrimas
ahora
es claridad tensa
y el cuerpo
que aprende
el misterio
de estar ahí
sin furia

DOLORES DE ELIZALDE
De: "El lugar de mi quietud", Barnacle, 2024
Es licenciada en Letras (UCA) y se dedicó a la docencia universitaria y secundaria en Literatura comparada a lo largo de 35 años. Coordinó talleres de lectura.
La escritura es un hábito mayormente privado: tiene una vasta obra inédita de poesía y cuentos, y una novela policial en progreso.

agosto 17, 2024

Magdalena Chocano

Sobre "poemas aconceptuales" o la señal de lo amorfo (fragmento)    

por Tania Favela    


"Trabajo con las palabras. Tanteos. Trabajo de exploración. Poemas aconceptuales nos sitúa frente a construcciones verbales esquivas y, paradójicamente, de gran precisión. El desajuste y la negación se imponen en ese suelo movedizo que rehoye toda proposición categórica, toda noción normativa. Los sistemas se cuestionan, las teorías se pulverizan ante el humor serio, indiferente y frío.de unos labios que se cuartean; mueca o sonrisa, gesto ambiguo que se desliza entre el escepticismo y la sorna. La mímica más sutil, casi imperceptible, es capaz de borrar el mundo: "la inexistencia / se hace notar / en lo cómico de cada parpadeo / que en un segundo / oculta orbes", leemos en el tercer poema, que pone al descubierto como en juego infantil, la precariedad de todo andamiaje que simule sostener lo que aparenta solidez. Se trata entonces, quizás, de abrir resquicios desde los cuales decir y pensar. o como lo dice la propia Chocano: "de abrir fisuras por donde se cuelen energías alternas que desintegren lo evidente para reintegrarlo en un absurdo que, no obstante, es capaz de adentrarse en la persona como la mejor afirmación alcanzable". De ahí la constante evasión del significado y también la mixtura verbal que proponen los poemas; el ensamblaje de distintos registros: el culto, el coloquial, el arcaizante, aunado a términos matemáticos, geométricos, filosóficos, botánicos, astronómicos, anatómicos y musicales, que forman texturas heterogéneas (sonoras, táctiles y visuales) de aguda inteligencia y de gran alcance a nivel sensorial. La solidez de cada verso interpela al que lee desde una "voz cóncava", que al afirmar o negar atiende lo previsible para mostrar la disparidad entre el pensamiento poético y el rumbo obcecado de un mundo cínico que intenta disfrazar su catástrofe..."



ACÁ
pues
se viene
a alcanzar
la mayor resistencia
                        teórica
frente a eso
que se hunde o se manifiesta
en la superficie de sus trazos

se sabe de aparatos
                      ultrasensibles 
que una vez calibrado
              el entorno
 se autodestruyen
 con toda una belleza 
                                  acumulada de datos
                                  sobre las nubes tormentosas de Júpiter
                                  que son oses y rojizas
                                   y precisan diez veces más oxigeno 




En Letral Nro. 9, 2012



OTRO día bello y frío, 
otro día europeo 
se instala en el horizonte, 
otro día acompañado por su noche 
electrificada con el primor de un orfebre 
que puliese cada gema y sus facetas 
(hay que decir algo de esa contención, 
de ese empeño sin freno) mejor, murmurar, 
como contando pasos. 
De todos modos, es un día temible: 
zarabanda de letras, caracteres letales se 
ordenan (lo esencial es esquivar sus aceradas 
puntas // prudencia ante la exacta caligrafía// 
ante la imposible salpicadura de tinta) 
ruido de pisadas, 
parecen voces firmes del destino 
(ires, venires, trayectorias, bocetos -- hasta una espada) 
y un avanzar con los ojos entrecerrados 
permitiéndose apenas el tanteo, 
las interrogantes son tangenciales a la certeza 
¡la certeza! es ése el cielo que nos exige 
la luz de este día 
enmarcado con residuos de dadaísmo y método 



MAGDALENA CHOCANO (1957, Lima, Perú)
Imagen: Antonio López García

agosto 09, 2024

Alfredo Rescia


5     



Más allá 
de días 
amargos a la memoria. 
 
Buscas 
una mirada, 
 
cuyo oficio sea la aurora. 


7     



Clausurados 
los talleres del alma. 
 
En cuarentena 
la risa. 
 
Son para otro viento 
las alas. 
No tienen tierra firme 
los sueños. 
  
Y puede el corazón 
llenarse de niebla 
como un pantano. 



14   




Como un avión de línea  
han caído los sueños.  
 
Ah, el canto
será canto de sobrevivientes.



38     



Buscas una tierra
donde nunca se ponga el día.

Mas
la vida,
es este sol
nacido para el ocaso.


ALFREDO RESCIA
 (Leones, Provincia de Córdoba, Argentina)
De: "Postales de invierno. Cielos de enero", Barnacle, 2024