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abril 27, 2020

Jane Kenyon: Podría haber sido de otra manera


De otra manera    



Me levanté de la cama 
Con dos piernas fuertes. 
Podría haber sido 
De otra manera. Comí 
Cereal, leche 
Dulce, un melocotón 
Maduro, perfecto. Podría 
Haber sido de otra manera. 
Llevé el perro cuesta arriba 
Al bosque de abedules. 
Toda la mañana hice 
El trabajo que me gusta.
Al mediodía me acosté
Con mi compañero. Podría
Haber sido de otra manera.
Cenamos juntos
En una mesa con candelabros
De plata. Podría
Haber sido de otra manera.
Dormí en una cama
En una alcoba con cuadros
En la pared
Y planeé otro día
Exactamente igual a éste.
Pero un día, lo sé,
Será de otra manera.



Navidad lejos de casa



Su enfermedad me trajo a Connecticut.
Por las mañanas, yo ando con el perro: esa parte de la vida
está intacto Quién está pintado, quién está aislado
o poner el revestimiento, quién ha quemado el césped
con lima: esas son las noticias en Ardmore Street.
Las hojas del respetable vecino
los rododendros se curvan bajo el frío.
Él ha respaldado el automóvil
a través del nimbo blanco de su escape
y desapareció por el día.
En el hiato entre alcaldes
la ciudad ha dejado hojas en las cunetas,
y los coches que pasan los elevan en maelstroms.
Pasamos la casa dos puertas más abajo, la
con las luces más salvajes del barrio,
un establecimiento sin ironía.
Todo el verano su putto vacía un bote de agua,
su San Francisco alimenta a los pájaros.
Ahora son ángeles, festones, cintura alta
velas y cisnes tirando de trineos.
Doscientas millas al norte dejaría que el perro
corre entre los abedules y la sombra negra de los pinos.
Extraño las colinas, el bosque y la piedra
arroyos, donde el chasquido de las mangas de la chaqueta
contra mi lado parece fuerte, y un cuervo
caga somnoliento al amanecer.
Por ahora, las secuencias deben ejecutarse bajo una máscara
de hielo, burbujas de aire blanco que pasan erráticamente,
como las células sanguíneas a través de una vena. Pronto el correo,
reenviado, comenzará a llegar a mí aquí.



Otherwise



I got out of bed
on two strong legs.
It might have been
otherwise. I ate
cereal, sweet
milk, ripe, flawless
peach. It might
have been otherwise.
I took the dog uphill
to the birch wood.
All morning I did
the work I love.
At noon I lay down
with my mate. It might
have been otherwise.
We ate dinner together
at a table with silver
candlesticks. It might
have been otherwise.
I slept in a bed
in a room with paintings
on the walls, and
planned another day
just like this day.
But one day, I know,
it will be otherwise.



Christmas Away from Home



Her sickness brought me to Connecticut.
Mornings I walk the dog: that part of life
is intact. Who's painted, who's insulated
or put siding on, who's burned the lawn
with lime—that's the news on Ardmore Street.

The leaves of the neighbor's respectable
rhododendrons curl under in the cold.
He has backed the car
through the white nimbus of its exhaust
and disappeared for the day.

In the hiatus between mayors
the city has left leaves in the gutters,
and passing cars lift them in maelstroms.

We pass the house two doors down, the one
with the wildest lights in the neighborhood,
an establishment without irony.
All summer their putto empties a water jar,
their St. Francis feeds the birds.
Now it's angels, festoons, waist-high
candles, and swans pulling sleighs.

Two hundred miles north I'd let the dog
run among birches and the black shade of pines.
I miss the hills, the woods and stony
streams, where the swish of jacket sleeves
against my sides seems loud, and a crow
caws sleepily at dawn.

By now the streams must run under a skin
of ice, white air-bubbles passing erratically,
like blood cells through a vein. Soon the mail,
forwarded, will begin to reach me here.

Otros poemas de Jane Kenyon. aquí
Fuente: Atelier de la palabra y la poesía
Enlaces: La raíz invertida | Daniel Jándula
Imagen:Blodaxe Books

abril 24, 2020

Carlos J. Aldazábal: Quiero decir


Motivos



No es fácil perder tantas peleas,
remontar las tareas cotidianas,
decidirse a vivir con la náusea en la nuca.

Resucitar por día, por minuto,
reencarnado en helecho o en hormiga,
resucitar contrarreloj en la caída
para evitar morir de doble muerte.

No es posible aflojar: así es el juego,
esta sutil condena de continuar naciendo a pesar de los otros.

Por eso es que persisto en mi disfraz de circo,
porque la risa y el amor son escaleras
que trepamos sin miedo mientras nos resbalamos

Quiero decir:

tus ojos me han mirado,
y así vale la pena tanto esfuerzo.



Pasaporte



No sería esta carta el único motivo:
los coleópteros vuelan hasta donde pueden
y si la noche cae en emboscada
no es indignidad entregarse en sus brazos.

Hablo de una carta como excusa,
lo que justifica el sello del fracaso,
una pregunta por la irrealidad de las fronteras.

Hoy que las cartas sólo son pasaportes
rememoro el momento de la firma,
cuando alguien creía en las pisadas,
en los tramos difíciles convertidos en polvo.

Y el polvo era de arena movediza
y las pisadas débiles gateos
y la firma un arrebato de temblor.

En el zaguán que adorna la frontera
hay plomo que mira desde los uniformes,
para que acepte la suerte que me toca.
Y esta carta que tengo no me sirve:

hace mucho que porta mi cadáver,
coleóptero pueril que se ha perdido
sin llegar a su flor, a su alimento


Carlos Aldazábal
Otros poemas de Carlos J. Aldazábal, aquí
Enlace: La poesía alcanza | Eterna Cadencia

abril 22, 2020

Paula Jiménez España


Espacios naturales



El fuego enlaza la ramita y desenlaza
el halo que se va, su cola tornasol al disiparse
o baja y prende en lo cercano.
Todo sigue su ritmo natural,
enlace y desenlace llegan juntos,
se van al mismo tiempo.
El fuego como el ojo
del huracán, observo,
es un centro que repta, se desplaza
y en su camino alumbra
lo que quema.
Crepita la madera murmurando
su queja y no obstante
acepta este momento, se despide.
Me dijo volveré, seré cenizas.
Vuela, se mete en la nariz
de mi gato que estornuda,
él sacude su trompa y en las ramas
los pájaros escuchan la advertencia,
revoloteo de plumas en huida
o escondite en el barro
de sus nidos.
Todo sigue su ritmo natural
la mezcla del azar, la biología
y una pequeña parte de intención
que no sirvió de nada.
El polvo dice es tan fácil caer.
Y todas las partículas son una
hablan al mismo tiempo
como un coro de grillos
que en la noche imitan el silencio.
No tengas miedo, dice, no hay temor
alguno en el amor por eso el fuego
bendice lo que quema, la lluvia lo que inunda.
Y todo sigue su ritmo natural.
No hay historia ni hay hechos,
oxígeno convertido en fuego
materia en aire puro
permanente desenlace y salvo
los sauces inclinados sobre el río,
nada llora.



Pearl



Cuando suena Move over tomo sol en la terraza
bajo mi espalda hierve
la membrana plateada impermeable
y el verano y el aceite Johnson me calcinan la piel.
Cuando suena Move over me pregunto
cuantas cosas podré hacer en esta vida
y concluyo que todas.
Estoy despierta, pero el mundo duerme
su antigua siesta mientras Move over suena
y en el zaguán de un edificio tomado
mi amante palestino
me da un beso. Su lengua asoma
femínea y delicada
entre los pelos negros de la barba
cuando suena Move over.
Pero una chica como yo – y él no lo sabe-
hubiera muerto por besar a Jannis Joplin
entrando a la cabina de un estudio
con manos anilladas y vibrando
a capella Summertime.
Los platillos redoblan las campanas
porque ella sigue ardiendo o porque nunca
lo estuvo más que cantándome Move over
en mis auriculares.
La música es un río que esta tarde
desemboca en su boca que es el cuadro de Munch
y los golpes de bata alejan como un viaje de Roiphnol
cualquier pasado, con excepción del suyo.
Y al sonar de Move over, Janis Joplin
tiene los ojos de mi amiga Carolina, ocultos bajo lentes
redondos y dorados y el pelo revuelto y abundante.
Ella me mira con el verde de esos iris que atraviesan los vidrios
me mira con la fuerza concentrada de ese verde
muriendo en su esplendor
como el amor
mientras suena Move over.


Paula Jiménez España
PAULA JIMÉNEZ ESPAÑA (1969, Buenos Aires, Argentina
Fuentes: Literal Magazine | Revista Guka
Enlaces: El infinito viajar | Entrevista Evaristo Cultural

abril 18, 2020

Charles Simic: Siempre fuiste para mí más real que Dios.

La vida de los alquimistas




El gran esfuerzo fue siempre el de borrarse a sí mismo
y reaparecer como algo totalmente diferente:
la almohada de una joven enamorada,
una bola de pelusa que pretende ser una araña.
El tedio oscuro de lluviosas noches de campo
hojeando los escritos de adeptos ilustres
que dan consejos de cómo proceder para transmutar
una fantasía de tiempo en eternidad.
El verdadero maestro, uno de los recomendados,
necesita unos cien años para perfeccionar su arte.
Entretanto, conformarse con el esoterismo exiguo de la sartén,
el olor a aceite de oliva y ajo flotando
de una habitación vacía a otra, la gata negra
frotándose contra tu pierna desnuda,
mientras arrastras los pies hacia la luz distante
y el tintineo de vasos en la cocina.


Al Destino




Siempre fuiste para mí más real que Dios.
Armando el decorado para una tragedia,
remachando los clavos,
con solo unos pocos amigos íntimos invitados a presenciar.
Para pasar por buen vecino, volviste renga a una hermosa chica,
atropellándola con una motocicleta.
Puedo pensar en un millón de ejemplos similares.
Ídem: Cómo nosotros dos nos seguimos encontrando.
Una máquina de chicles que adivinan la suerte en Chinatown
puede tener la respuesta,
una puerta vieja que chirría al abrirse en una película de horror,
un mazo de naipes que dejé en una playa.
Puedo sentirte acurrucado junto a mí, a la noche,
con tu aliento caliente, tus manos frías –
y yo como un piano ya viejo,
oscilando, fuera de la ventana, colgado en la punta de una soga



Naranja de sangre




Está tan oscuro que parece que se acerca el fin del mundo.
Creo que está por llover.
Los pájaros en el parque hacen silencio.
Nada es lo que parece ser,
tampoco nosotros.

Hay un árbol tan grande en nuestra calle
que podemos todos escondernos en sus hojas.
No necesitaremos ropa siquiera.
Me siento vieja como una cucaracha, dijiste.
Yo, en mi mente, soy un pasajero de buque fantasma.

Ahora, ni siquiera un suspiro detrás de la puerta.
Si han dejado un niño sobre nuestro umbral,
debe estar dormido.
Todo ríe nerviosamente en los bordes de todo
con una sonrisa serena.

Es porque en este mundo hay cosas
que no se pueden evitar, dijiste.
Justo entonces, oí a la naranja de sangre
rodar de la mesa y con un golpe seco
quedar en el suelo, partida en dos


The Lives of the Alchemists



The great labor was always to efface oneself,
Reappear as something entirely different:
The pillow of a young woman in love,
A ball of lint pretending to be a spider.
Black boredoms of rainy country nights
Thumbing the writings of illustrious adepts
Offering advice on how to proceed with the transmutation
Of a figment of time into eternity.
The true master, one of them counseled,
Needs a hundred years to perfect his art.
In the meantime, the small arcane of the frying pan,
The smell of olive oil and garlic wafting
From room to empty room, the black cat
Rubbing herself against your bare leg
While you shuffle toward the distant light
And the tinkle of glasses in the kitchen.


To Fate



You were always more real to me than God.
Setting up the props for a tragedy,
Hammering the nails in
With only a few close friends invited to watch.
Just to be neighborly, you made a pretty girl lame,
Ran over a child with a motorcycle.
I can think of a million similar examples.
Ditto: How the two of us keep meeting.
A fortune-telling gumball machine in Chinatown
May have the answer,
An old creaky door opening in a horror film,
A pack of cards I left on a beach.
I can feel you snuggle close to me at night,
With your hot breath, your cold hands--
And me already like an old piano
Dangling out of a window at the end of a rope.


Blood orange



It looks so dark the end of the world may be near.
I believe it's going to rain.
The birds in the park are silent.
Nothing is what it seems to be,
Not are we.

There's a tree on our street so big
We can all hide in its leaves.
We won't need any clothes either.
I feel as old as a cockroach, you said.
In my head, I'm a passenger on a ghost ship.

Not even a sight outdoors now.
If a child was left on our doorstep,
It must be a sleep.
Everything is teetering on the edge of everything
With a polite smile.
It's because there are things in this world
That just can't be helped, you said.
Right then, I heard the blood orange
Roll on the table and with a thud
Lie cracked open on the door



Al destino, poesía norteamericana
 Otros poemas de CHARLES SIMIC, aquí
 Traducción: Adam Gai
 Imagen: University of Arizona







abril 17, 2020

Mariangela Gualtieri


Y no lo sé decir



Estoy desgarrada, soy en pretérito perfecto
soy siempre cinco minutos atrás
mi decir está en quiebra
no soy nunca toda, nunca toda, pertenezco
al ser y no lo sé decir, no lo sé decir
yo pertenezco y no lo sé decir, no lo sé decir
pertenezco al ser, al ser y no lo sé decir

soy sin adjetivos, soy sin predicados
vuelvo débil la sintaxis, desgasto las palabras
no tengo palabras preñadas, no tengo palabras
tornasoladas, no tengo palabras cambiantes
no desarticulo, no tengo palabras perturbadoras
no tengo palabras bastantes, las palabras se me
gastan, no tengo palabras que revelen, no tengo
palabras que descansen
no tengo nunca bastantes palabras, nunca bastantes
palabras, nunca bastantes palabras

sólo tengo palabras corrientes, sólo tengo palabras en serie
sólo tengo palabras de mercado, sólo tengo palabras
en quiebra, sólo tengo palabras decepcionantes
sólo tengo palabras que me decepcionan,
mis palabras me decepcionan, siempre me decepcionan

siempre siempre me decepcionan, siempre me faltan
yo no soy nunca toda, nunca toda, pertenezco
al ser y no lo sé decir, no lo sé decir,
pertenezco al ser y no lo sé decir, no lo sé decir
pertenezco al ser, al ser y no lo sé decir.



Fuoco centrale e altre poesie per il teatro (2003)

dalla sezione: Fuoco centrale


Io sono spaccata, io sono nel passato prossimo,
io sono sempre cinque minuti fa,
il mio dire è fallimentare,
io non sono mai tutta, mai tutta, io appartengo
all'essere e non lo so dire, non lo so dire,
io appartengo e non lo so dire, non lo so dire,
io appartengo all'essere, all'essere e non lo so dire

io sono senza aggettivi, io sono senza predicati,
io indebolisco la sintassi, io consumo le parole,
io non ho parole pregnanti, io non ho parole
cangianti, io non ho parole mutevoli,
non ho parole perturbanti,
io non ho abbastanza parole, le parole mi si
consumano, io non ho parole che svelino, io non ho
parole che puliscano, io non ho parole che riposino,
io non ho mai parole abbastanza, mai abbastanza
parole, mai abbastanza parole

ho solo parole correnti, ho solo parole di serie,
ho solo parole fallimentari, ho solo parole deludenti,
ho solo parole che mi deludono,
le mie parole mi deludono, sempre mi deludono,

sempre sempre mi deludono, sempre mi mancano
io non sono mai tutta, mai tutta, io appartengo
all'essere e non lo so dire, non lo so dire, io
appartengo e non lo so dire, non lo so dire,
io appartengo all'essere, all'essere e non lo so dire.



Mariangela Gualtieri
MARIANGELA GUALTIERI (1951, Cesena, Romagna, Italia)
Enlace: La Farfalla di Fuoco
Imagen: Aula41






abril 16, 2020

Roberto Mussapi: El único exiliado en mí

La casa



Viví en más de una casa
y no se pierde nada de cada una:
la primera en Corso Dante, cuando era niño
y los pinos crecían bajo una gran cantidad de nieve,
luego Viale degli Angeli, en la orilla del río:
desde allí mi madre me vio salir
en coche. , mirando desde el balcón a
la tierra de nadie que me secuestró,
y luego a Valdieri, y a la luz radiante
Via delle Palme, en Liguria, en el mar,
y Via Marsili 11, en Bolonia
donde subí escaleras infinitas,
y ahora aquí, en Milán, en Via Mameli.
De todo lo que recuerdo son las voces, los rostros, las personas,
el aliento imperceptible que se respira
y se transforma en una forma de pensamiento
en el recuerdo que me mantiene vivo.

Pero solo por un corto tiempo cada uno de ellos
fue verdaderamente mi hogar,
en el corto tiempo en que era extraño para mí,
antes de que entrara en mí, con sus propias vidas.
Nunca he vivido realmente en una casa,
soy la casa de cada casa con ellos,
con todos los que la hicieron mía,
tan presente que ya no soy yo, el
único exiliado en mí,
desalojado de mi corazón.



Palabras del buzo de Paestum



Soy el alma de tu padre, el buzo:
te seguí todos los días, estoy a tu lado,
conozco tus áreas de sombra como entonces,
el lenguaje de los movimientos trazados por tu rostro,
nada ha cambiado desde entonces, en este sentido .
Esto es lo primero que descubrí,
lo primero que quería decirte: la percepción
de tus momentos no cambia, ya que no cambió
en la noche, en el sueño o en la distancia.
Sé que mi aliento (desde el fondo del agua, entre las actinias)
será para ti como mis palabras una vez:
eso te inculcó la memoria y el coraje,
más que el vino o una mujer que te mira.
Mi primer descubrimiento, la primera verdad es que nada se
rompe en el secreto del alma.
El resto es confuso, es temprano
para tratar de referirte a ti,
corales, actinias, vidas que se extraen de una moto de agua
y desaparecen instantáneamente.
No todo es luz, transparencia, silencio,
madrigueras de oscuridad, respiraciones comprimidas, luego voces
que inhalan en mí como si estuviera hablando.
Me deslizo hacia un fondo cada vez más distante
y siento que una luz sumergida me llama desde el Este:
no sé dónde termina por ahora,
no sé qué es, pero sé que el amor lo
mueve y determina su respiración.
Hablaré sobre este viaje más tarde,
cuando lo experimente será conocimiento,
puedo hablar sobre lo que me queda,
sobre la superficie azul de las aguas,
entre las arenas blancas, las palmeras,
la sombra de los olivos, el vino
que se derramó de las ánforas:
ama la tierra rosada en la puesta del sol,
sumérgete en el mar por diversión, como un tritón,
prueba la fruta, el pan, bebe y come,
escucha la risa de las chicas,
busca su boca, ríe y desespera,
agradece a tu brillante país todos los días.
No soy tu padre sino su alma,
no sé lo que vivo pero recuerdo,
la orilla, la piscina, los colores que forman
el extraño diseño de la vida mortal.
Vive en esa deslumbrante cerámica y espera
lo que pueda contarte más tarde, al final del viaje.
Pero ahora que duermes como en una cuna
Parecía que estabas buscando los secretos del mundo,
ahora que tienes los hombros más anchos y el cabello más delgado,
escucha las palabras de mi alma:
no sé mucho sobre ella, sobre mí mismo
(es temprano, hijo, no sé lo suficiente,
acabo de empezar, Estoy nadando),
no pienses en mi cuerpo (es tarde,
perlas, cuáles eran mis ojos
y mis labios contraídos en coral),
pero tengo conocimiento de su matrimonio,
de cuándo vivieron al unísono en el mundo
y yo, alma de tu padre, el buzo
, solo te doy esta certeza experta
(desde el fondo del abismo, en la emoción de la inmersión):
ese hombre también puede amar eternamente.



La casa



Ho abitato più di una casa
e di ognuna niente è perduto:
la prima in Corso Dante, quando ero bambino
e i pini crescevano sotto masse di neve,
poi Viale degli Angeli, sull’argine del fiume:
di lì mia madre mi vide partire
in automobile, guardando dal balcone
la Terra di Nessuno che mi rapiva,
e poi Valdieri, e nella luce radiosa
Via delle Palme, in Liguria, sul mare,
e Via Marsili 11, a Bologna
dove ho salito infinite scale,
e ora qui, a Milano, in Via Mameli.
Di tutte ricordo le voci, i volti, le persone,
l’impercettibile respiro respirato
e trasformato in forma di pensiero
nella memoria che mi tiene in vita.

Ma solo per poco ognuna di loro
è stata veramente la mia casa,
nel breve tempo in cui mi era straniera,
prima che entrasse in me, con le sue vite.
Io non ho mai davvero abitato una casa,
io sono la casa di ogni casa con loro,
con tutti quelli che la fecero mia,
così presenti che non sono più io,
unico esule in me,
sfrattato dal mio cuore.



Parole del tuffatore di Paestum



Io sono l’anima di tuo padre, il tuffatore:
ti ho seguito ogni giorno, ti sono accanto,
conosco come allora le tue zone d’ombra,
il linguaggio dei moti tracciato dalla tua faccia,
niente è cambiato da allora, in questo senso.
Questa è la prima cosa che ho scoperto,
la prima che volevo dirti: non cambia la percezione
dei tuoi attimi, come non cambiava
di notte, nel sonno, o per la distanza.
So che questo mio soffio (dal fondo dell’acqua, tra le attinie)
sarà per te come le mie parole un tempo:
che ti infondevano memoria e coraggio,
più del vino o di una donna che ti guarda.
La mia prima scoperta, la prima verità è che nulla
si spezza nel segreto dell’anima.
Il resto è confuso, è presto
per cercare di riferirti,
coralli, attinie, vite che si disegnano da un moto
d’acqua e si dileguano all’istante.
Non tutto è luce, trasparenza, silenzio,
cunicoli di buio, respiri compressi, poi voci
che inalano in me come se io parlassi.
Scivolo verso un fondo sempre più distante
e sento che una luce sommersa mi chiama da Oriente:
non so dove finisca, per ora,
non so che cosa sia ma so che amore
la muove e ne determina il respiro.
Di questo viaggio parlerò più avanti,
quando esperito sarà conoscenza,
posso parlarti di quanto ho lasciato,
sopra la superficie azzurra delle acque,
tra le sabbie bianchissime, le palme,
l’ombra degli ulivi, il vino
che veniva versato dalle anfore:
ama la terra rosa nel tramonto,
immergiti nel mare per gioco, come un tritone,
gusta la frutta, il pane, bevi e mangia,
ascolta le risa delle ragazze,
cerca la loro bocca, ridi e dispèrati,
ringrazia ogni giorno il tuo paese lucente.
Io non sono tuo padre ma la sua anima,
non so quello che vivo ma ricordo,
la riva, la piscina, i colori che formano
lo strano disegno della vita mortale.
Vivi in quella ceramica smagliante e attendi
quanto saprò dirti più avanti, alla fine del viaggio.
Ma ora che dormi come quando in una culla
sembravi cercare i segreti del mondo,
ora che hai spalle più larghe e più radi i capelli,
ascolta le parole della mia anima:
non so molto di lei – di me stessa –
(è presto, figlio, non conosco abbastanza,
ho appena iniziato, sto nuotando),
non pensare al mio corpo (è tardi,
perle, quelli che furono i miei occhi,
e le mie labbra contratte in corallo),
ma ho conoscenza del loro matrimonio,
di quando vivevano all’unisono nel mondo
e io, anima di tuo padre, il tuffatore
ti consegno solo questa esperita certezza
(dal fondo dell’abisso, nel brivido del tuffo):
che anche l’uomo può amare eternamente.






Roberto Mussapi
ROBERTO MUSSAPI (1952, Cuneo, Italia)
Fuente: Poesía in rete
Imagen: Fundazione Teatro Due

Roberto Mussapi , nacido en Cuneo en 1952, vive en Milán. Es autor de teatro, ha publicado ensayos y traducciones de autores clásicos y contemporáneos y numerosas colecciones de poesía: La gravità del cielo (1984), Luce fronte (1987), Gita meridiana (1990), Racconto di Natale (1995), La dust y el fuego (1997), Antártida (2000), El cuento del caballo azul (2000), El hechicero del fuego y la nieve (2001), Al lado del río oscuro (2005), Las cosas de la sombra y las cosas (2007 ), La coronación de pájaros en el jardín (2010),La veneziana (2010), Fragmentos de la existencia de María (2012), todos reunidos en el volumen general Le Poesie (2014).
En https://www.oscarmondadori.it/libri/i-nomi-e-le-voci-roberto-mussapi/


abril 13, 2020

Antonio José Trigo

Poeta Jose Trigo sentado en un sillón blanco


“La noche es un mundo que la misma noche alumbra”
Antonio Porchia


Fragmento I



Y en todo estabas tú…
Ahora tan sólo persiste tu encendimiento
con los bordes carcomidos por la sombra.
Tu palpitación, sitial de mis desgarramientos
donde aves de verano sorben
el agua de mi mirada
formulando otros silencios;
donde se deslíe en paisaje
el rumor implume con que giran
las alas vacías en mitad de la noche,
como en aquel tiempo antiguo
borrando los deslindes del sueño
en que de pronto sentíamos
convertirnos en piedra como el cielo.



Fragmento III



Con lento dolor algo amanece
dentro de la alta oscuridad
y se aleja sin volver por sus orígenes
y se me pierde, flama de mis vigilias,
descendiendo, buscando el centro
en esta hora última —nudo de agonía—,
en que alumbro el deseo oscuro de ti.

¡Ah si pudieras ver en mi mirada,
no el largo surco de desmentida lluvia,
sino el cordel de lejanías
que ata el blanco esquivo de mis ojos
a la órbita negra de tu iris
o planeta múltiple salpicado de mar!

¡Ah si pudieras mirar la noche
estirar su ala dura
de vuelta de quién sabe qué mundos,
línea de mar donde el mar tropieza,
abierta para siempre a mis afiladas singladuras!

La luz a ciegas por extraños caminos
descubre el paso tranquilo de tu senda;
desgaja tu aire, tu aleteo de alondra
sobrevolando los largos arrecifes
de mucho confín adentro.
Luz increada que sobre ti columna,
encubriendo tu desnudez de río sin orillas.

Sólo de sí, hipnotizado en su vacío,
tu cuerpo toma del silencio la forma,
mientras en el cristal de lo oscuro ofreciente
aldabean las pupilas desnudas de los pájaros.

De: "Rapsodia de lo Oscuro Ofreciente", Aquilea, Cuadernos de Poesía, Málaga, 1990



XI



En el agua ardida de la noche
enarbolas el pulso de mis fingidas muertes,
idéntica en tu luz al sol primero,
mas, siempre queda la otra incertidumbre;
este ciego ver que no se ve que se ve
y se gana lo que se pierde;
este monótono saber que no queda nada
de tanto ardor y tanto sufrimiento
mientras la caída final del astro de los pájaros
se suma en la distancia
para no ser más errabunda materia
entre la granada deshecha del fervor
y la invalidez de todas las consistencias.


De: "Estancia de los detenimientos", Editorial Playor, Madrid, 1990

X



El mar, llamémosle así, fue siempre mi herida,
mas también fue la excitación vencida de mi mirada.
El mar, el mar, reanudando una y otra vez
su precario oficio de marcar el paso de las lunas
sin saber si es un ala caída de no se sabe
qué comba agonía del aire, un espejismo
de mirada candidísima que se beben
los pájaros al girar una rueda de estaciones
o una lluvia extraviada que se olvida en sus memorias.

Aquí me quedo, lejos del mar, a un paso,
como quien vuelve de un largo viaje
a lo que siempre fue cuando no era un adarme de sal,
a lo que nunca dejó de ser siendo un adarme de sal,
sin hacer inventario de restos en la arena,
aunque (siempre que la noche insidiosa lo permite)
le digo al mar que venga a sentarse a mi mesa,
porque –oh paradoja– he de subsistir
como el agua subsiste a pesar del cierzo o la sequía.

Entonces, rota la imagen inventada desde la niñez
y sin espejo donde estar que especula,
el mar me lleva así de la mano y me enseña
que soy, como todo hombre, de la luz que me sigue.


De: "Esquemas para una decoración del agua", La Cuerda del Arco, Sevilla, 1990

ANTONIO JOSÉ TRIGO
Fuente: Blog de Antonio José Trigo
Imagen: Poetas Antología Mundial
Nací en Lora del Río (Sevilla), el 22 de abril de 1961, diez días después del viaje al espacio del ruso Yuri Gagarin y trece días antes del viaje del americano Alan Shepard. Un mes después, mi padre hizo un curso de vuelo sin motor. Estuve en órbita hasta los 17 años, en que dejé de entregarme al proceso del mundo, abandonando los estudios oficiales, al darme cuenta de que "en él (el mundo) no sólo se mueven ruedas despiadadas, también se derrama un aliviador aceite" (el arte, según Nietzsche), y de que sólo podemos llamar nuestro —como observó Goethe— “la energía, la fuerza y la voluntad”. Desde entonces, sin más estudios que una licenciatura en el vuelo de las aves y las regiones estelares, y un máster en Estudios Audaces sobre mis Noches y mis Días, trato de darle voz a la sorpresa de las cosas. He publicado varios libros de poemas y de ensayo, dirigí una revista de poesía llamada “La Cuerda del Arco”, y dibujo y pinto cuando me viene en gana.

abril 12, 2020

50 hojas



12/04/2020


A veces siento, al leer ciertos poemas, que la encriptación del mensaje es obligada.


06/10/2018

Ahora, los poemas son más trabajados que inspirados. Un cuerpo lleno de costuras; el arte se aplica a cómo disimularlas.

26/03/2017

Esperando que el semáforo de peatones me permita cruzar la avenida, recreo vanamente la idea de una realidad circundante, física, compuesta de luces, de estructuras de metal, puertas de vidrio, marquesinas, autos, un ciclista. Cómo reflejar la inconsistencia del mundo alrededor, sutil y vaporoso.

Cuando leí el poema de Jorge Aulicino descubrí la palabra clave. Mis intentos fallidos consistían en no encontrar esa palabra de partida. "Todo flota". Objetos desvinculados, objetos desperdigados en el asiento trasero de un auto. Ideas sin ilación mientras espero la otra luz del semáforo.

En el magnífico blog de Silvia Camerotto, este poema inédito de Jorge Aulicino


[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.

El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.


09/02/2016


He leído algunos poemas donde las acciones toman la delantera. La supremacía del verbo ante un posible estado atemporal e innominado.

Un poco de narrativa a los poemas. Nilton Santiago me desintoxica.

"Marie-Claire Walker (1937- ), bisnieta de Oswald Durand, publicó en 1977, en París, una colección de versos con un título muy significativo: Poèmes (Poemas).

"Mary Jo Bang: ¡..........!En este blog. Mary Jo Bang


31/12/2014

Observaciones sobre "Las visitas" (ver entrada anterior)

Conversión de lo animado a objetos: pinzones (gorriones) en sillas.
Altura, vuelo liso sintácticamente (hasta el alfeizar) y luego la repisa hasta un plano, el camino.
El arroyo seco, rebosante de anhelos de lluvia. Anhelos, la palabra clave.
Ahora las sillas transmutan en humanos (dos sillas paradas) para esperar las visitas.
Siempre vuelven: lo indudable y su reverso, el anhelo.

El poeta ocasional


11/07/2014


Empiezo a leer "Tres veces al amanecer", de Alessandro Barrico (Editorial Anagrama), y antes de pasar a la siguiente página, el primer cortocircuito: "Tenía así una forma de caminar un si es no es cansado, y de sujetar...". Dependencia, libros importados, traductores importados.

Cada día me cuesta más leer prosa, sometido por la poesía, por el televisor y la pereza de atender sucesos en el tiempo. A veces, empiezo un libro de poesía por la ultima página.

24/06/2014

Mark Strand menciona a dos poetas aquí, Joanna Klink y D.A. Powell.No hay traducciones de estos poetas, o al menos, no encuentro en una recorrida apresurada por la web.

Cómo traducir el vacío de palabras apelando a distracciones al borde de la rendición de la cabeza. No hay intercambio de la palabra ilegible por otra que me contacte, no hay traducción de esto que me pasa: nada.

Lo que queda para Bill y Sandy Bailey

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado de la ruta.
Cuando se hace de noche arraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.

¿De qué sirve?. Las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre. Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes. ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda mi vida.

Enlaces: Mark Strand


24/05/2014


Hace varias semanas que no diviso ni una palabra en el horizonte, se precipitaron al abismo. Como un organismo salvaje, el síntoma de la ausencia de palabras, intuye el remedio, que consiste en releer algunos poemas, simples, de dos o tres poetas. "La simplicidad es expansión". En estos momentos, la pregunta primaria es: "¿Tengo algo qué decir?. Sí, tengo algo qué decir, no sé qué. Las palabras me lo dirán.

"El poema no es esa palabra, es comienzo, y la palabra no comienza nunca, pero siempre dice otra vez y siempre vuelve a comenzar. Sin embargo, el poeta es el que escuchó esa palabra, el que se convirtió en la unión, en el mediador, el que le impuso silencio pronunciándola. En ella, el poema está próximo al origen porque todo lo que es original es a prueba de esta pura impotencia del recomienzo"

"El espacio literario", de Maurice Blanchot


18/12/2013


Un cartel publicitario dice "Yo también creo en vos" sobre el margen inferior de la imagen de un Papá Noel tomando una gaseosa. Un cartel publicitario no dice "Yo creo en vos también". Sutiles cambios de dirección. Un cartel publicitario me recuerda que el poeta es un afinador de sentidos.


01/05/2013


Navegando por Internet y hundido por grandes olas de desaliento cuando no encuentro un poema VIP, y otra vez emergiendo, eligiendo páginas múltiplos de diez como quien despliega las velas para avistar pronto los acantilados de una isla que oculta el tesoro al final de señales a traducir. Un nombre, no clavado en el tronco de un árbol fabuloso, sino en la imagen de una tapa marrón claro de un libro: Henrik Nordbrandt. Es un poeta danés, exhibido con admiración en algunas páginas. En una de ellas se transcribe un poema de su libro "Nuestro amor es como Bizancio".

Nuestro amor es como Bizancio
tuvo que haber sido
la última noche. Tuvo que haber habido
me imagino
un resplandor en los rostros
de los que se agolpaban en las calles
o formaban pequeños grupos
en las esquinas de las calles y en las plazas
hablando en voz baja,
un resplandor que tuvo que haberse parecido
al que tiene tu cara
cuando te echas el pelo para atrás
y me miras.

La traducción convirtió el contenido del cofre en monedas de hojalata. No interesa conocer el original. De ningún modo me permito leer en español "tuvo que haber sido (...) Tuvo que haber habido...(...)" y celebrar el poema.

Hasta mañana. Feliz día del Trabajador y viva el infinitivo compuesto


29/03/2013


Un comienzo y el final de un texto que no prosperó


"el canto de los pájaros en exceso turba la mente"
"no todo lo que brilla es oro
(...)
un arbolito dorado,
porque lo pequeño es, majestad de los sueños,
puro candor,
nuestro dominio."

(Un árbol de hojas completamente amarillas en otoño en la senda que rodea el Jardín japonés)


09/01/2013


No todo es color rosa (o violeta) como las flores del jacarandá. Esta ciudad ya no tiene "dulces atardeceres". Es mísera y lastimosa. No hay complacencia posible paseando por las plazas de Tribunales, atravesando las plazoletas de la 9 de Julio. Tullidos del Obelisco. Un tipo durmiendo en los cajeros del Galicia entre el orín y la diarrea a la hora de entrada de los empleados. Esta ciudad medieval más allá de las latitudes de 678, ni echando 20 centavos en la ranura...

20/06/2012


Unos poetas, editores de blogs, han cometido el desacierto de publicar algunos textos míos. Por mi parte, gracias. A mi agradecimiento lo acompañan mis disculpas. Los textos publicados, estuvieron o permanecen en un proceso de recomposición (o descomposición) para alcanzar la "mejor" expresión. En consecuencia, esos textos, en dos o tres palabras o versos completos, no coinciden con los publicados en mi blog a la fecha o los de mi archivo electrónico.

Ya sabemos lo de Borges. Estoy obligado a considerar mis palabras en una estructura del género como un raro organismo en actividad, extraplanetario, que se traduce a sí mismo en búsqueda de lo inalcanzable.

24/05/2012

La balada del mar salado, de Hugo Pratt



La sombra: se avecina la tragedia.
Corto Maltés, fumando. Se consume el cigarrillo y, en momentos, una vida.
Cuadro siguiente, la detonación del pelotón de fusilamiento: los pájaros espantados, en vuelo, y nubes amenazantes. El sujeto (el fusilado) no se muestra.
Hasta aquí, elementos de un poema.
Los dos últimos cuadros, conclusiones, elementos del crítico. Si se incluyen en el poema, se arruina.


21/04/2012


La lección de música de : Como quien avanza en el poema citando objetos en detalle, incompletos por predicados inconclusos
17/04/2012

En las 10 preguntas del suplemento de Cultura de "Perfil", Gabriel Bellomo contesta la última:

-¿Cuál es el comienzo favorito de la literatura universal?
-Prefiero los finales, ya que creo que en el final de un relato o de una novela se condensa el pathos de toda la obra. Cito las últimas líneas de Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar: "Mínima alma mía, tierna y flotante, huésped y compañera de mi cuerpo, descenderás a esos parajes pálidos, rígidos y desnudos, donde habrás de renunciar a los juegos de antaño. Todavía un instante miremos juntos las riberas familiares, los objetos que sin duda no volveremos a ver. Tratemos de entrar en la muerte con los ojos abiertos".

Gabiel Bellomo en Cultura, suplemento del diario Perfil del 15/04/2012Imagen: Memoria de Adriano en www.periodismohumano.com

28/01/2012


Es la hora de la siesta en el barrio de Floresta. Abro la puerta de la casa de mi tío Salva. Todos duermen.

En el primer cuarto, con la ventana a la calle, el escritorio y la biblioteca. Recorro los lomos de los libros: Jean Paul Sarte, Teatro completo de William Shakespeare, Schopenauer, magazines de teatro. Elijo un libro al azar, pequeño, de tapas duras. Abro otra puerta, pero de una dimensión monumental, y ornamentada, con un friso que dice El escarabajo de oro, Edgar Alan Poe. Es mi iniciación literaria. La travesía se completa en la terraza, en el cuartucho de Isabel, la empleada doméstica. Olor intenso a Minino, obviamente, un gato, blanco y negro. Una pila de revistas de historietas, El Tony, Intervalo. De Poe a El Principe Valiente, Rip Kirby, El Fantasma, Johnny Hazard. Afuera, la tarde de Floresta, "un gran silencio como un dios que duerme".

Paradoja del recuerdo: la literatura abajo y encumbrado, en la terraza, el género "menor". Es la tarde de un sábado, quizás. A la noche, el tío Salva, burrero como mi padre, quineliero, festivo y compadrito de funyi que caminaba como John Wayne, recitará a Vacarezza o a Delmira Agustini, ¡Cumbre de los Martirios!... ¡Llevar eternamente,/ desgarradora y árida, la trágica simiente ..."

(https://epoelpoetaocasional.blogspot.com/2011/06/delmira-agustini_29.html)









To be continued (o fin del episodio)


14/11/2011


Un taxista poetiza el intenso tránsito de la ciudad: "...andamos a vuelta de rueda". Considero un posible texto que empiece con "un taxista". Es el sujeto del mundo exterior presentado fugazmente. No se agrega nada más, para no demorar la introspección. Quizás algunas referencias accidentales. Un viaje inverso a lugares cerrados donde no existe la dimensión de un destino...


02/10/2011


Leo por primera vez al poeta Ezequiel Alemian en http://campodemaniobras.blogspot.com/2011/09/ezequiel-alemian-dos-poemas.html.
El poema 20 se instaló aquí en mi casa o adonde mis zapatos me trasladen.

...Entonces, las luces apagadas otorgan preeminencia a otro sentido, el sonido (el sonido de la ducha). Veo una casa casi oscura, (la cualidad de absoluta oscuridad se exluye por la luz de la luna) . La cámara se aleja o yo mismo, entrometido en el poema, retrocedo por un pasillo hasta el espacio exterior. El sonido del agua permanece en primer plano. Es el mínimo y hasta elemental indicio de la presencia, aunque invisible, de Alguien en la penumbra.


01/09/2011


En el cuestionario Schmidt contesto a la pregunta "Qué objetos te acompañaron toda tu vida". Entre otras cosas mencionadas agregué:."... la dedicatoria de Marcelo Cohen en su primer libro". La autocensura matizada de baja dosis de egocentrismo o el convencimiento de la nula relevancia que significará para los demás un hecho privado me impiden transcribir la dedicatoria. Igual que un mapa de un tesoro, las pistas se interrumpen y el paradero final se resguarda, el tiempo que sea posible, en mi cabeza. El mensaje en la primera página del libro se refiere a un puente elemental de palabras. No pienso en un puente descomunal, un gigantesco tejido de tirantes de acero y toneladas de cemento de columnas plantadas en el lecho de un ancho río. Es un puente, el que construyo para alcanzar la palabra a quien está en la otra orilla, de ligaduras naturales con un destino agregado:la poesía, que a partir de cierto punto, transfigura mi identidad. Indiana Jones trastabillando, aferrándose a lianas entrelazadas, oscilando de un lado a otro en el abismo. Abajo, los rápidos de un río. Y el final que se demora, la orilla opuesta. Escribir un poema parece esto: la aventura de un explorador que huye.


22/08/2011


La "sincronía" en la lingüística fue un término incorporado por Ferdinand de Saussure para facilitar el estudio de la lengua. Lo que propone el análisis sincrónico es el estudio de la lengua en un determinado momento o período de la historia. El estudio diacrónico analiza su evolución pero a lo largo del tiempo. En la Metodología de la Investigación se compara también con la forma de estudio Transversal. Ejemplos : fructus->frucho->fruto Sincronía / diacronía: hacen referencia al tiempo, a la cronología. La sincronía es el tiempo en un momento dado, un tiempo concreto. La diacronía es una progresión en el tiempo. Hasta entonces, sólo se habían hecho estudios diacrónicos. Ejemplos: Estudio de la lengua del siglo XV. (Sincronía) Estudio de la lengua en el siglo XV al siglo XVIII. (Diacronía)
De: wikipedia.org


Qué quiere decir :)
09/05/2011 Destellos minutos antes del sueño. Repicando el último verso de Veiravé: "a cuya sombra hablaban portugués nuestros amigos". (aquí) Tanto repicar que me olvidé de los cangrejos. El verso fue expropiado naturalmente. Lo ajeno se transforma en lo propio aunque mis amigos no hayan hablado nunca portugués a la sombra de un árbol desconocido. La desconexión de la última imagen justificada por ese "¿por qué no? logra su autonomía. La nostalgia no se puede representar de una manera inteligible: habla otro idioma. Me dormí, pensando en los amigos que no oigo y en los lejanos.


23/12/2010


Matisse

Como suspendida por hilos invisibles: la dimensión única. Las formas pugnan por instalarse en el primer plano. Como en los poemas de Frederick Seidel. Las capas del tiempo se agrupan. Todo es tiempo activo, duración. La dificultad: encontrar el coordinante apropiado, la disimulada juntura


12/09/2010


Desde el comienzo me entusiasma el poema de Billy Collins. "El otro día...", el referente próximo a la realidad más inmediata. Es "un otro día" común a todos. Nada de vastedades del Ser, poemas sinfónicos: no puedo concluir la lectura


01/09/2010:


El poema de e.e cummings sobre Buffalo Bill


Buffalo Bill's
defunct

who used to
ride a watersmooth-silver
stallion
and break onetwothreefourfive pigeonsjustlikethat
Jesus
he was a handsome man
and what i want to know is
how do you like your blueeyed boy
Mister Death

e.e.cummings (1894 / 1962, Estados Unidos de NA)

Traducción de Andrés Marceño


El difunto Buffalo Bill,
montado en corcel plateado
y fluido como el agua,
disparaba a los palomos:
¡bang, bang, bang y bang!
y atinaba todos los balazos.
¡Oh, cómo era galán!
Y yo quisiera saber
qué tal se lleva usted
con ese gallardo jovenazo
de los ojos azules,

Señor Muerte


Traducción de David Mochen


El finado
Buffalo Bill
tenía por corcel
.un semental plateado y suave
como el agua
y tiraba al pichón... unodostrescuatrocinco acertabacomosinada
¡Dios mío!
cuán apuesto era.
.y me pregunto
si se lleva bien con su muchachitodeojosazules

Señor Muerte

Traducción de Leopold Bloom


El difunto
Buffalo Bill
cabalgaba

un semental de plata
suave como el agua
y partía unodostrescuatrocinco palomas comosinada
Jesús
era un hombre apuesto
y lo que quiero saber es
si le gusta su chico de ojos azules

Señora Muerte

Traducción de David Lagmanovich


Buffalo Bill está
difunto
el que solía
montar un caballo de plata bruñida
-----------------------------como agua
y bajar unodostrescuatrocinco pichonescomosinada
........................................................ Cristo
era un hombre guapo
------------------------y lo quiero saber es
si le gusta su muchacho de ojos azules

Señor Muerte

Traducción de Alfonso Canales


Buffalo Bill está
difunto
-----------------y solía
cabalgar un corcel de plata buida
------------------------------------como agua
y romper unodostrescuatrocinco pichonesdeungolpe
---------------------------........................................................ Jesús
era un hombre excelente
----------------------------------------y lo que yo quisiera saber
ahora es si le gusta su muchacho de ojos azules
Señora Muerte


07/08/2010:


-¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?

-"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo." (Pedro Páramo, Juan Rulfo). Creo que es bastante equilibrado. No aspira a "gran comienzo" y sin embargo es uno muy bueno. Siempre me llamó la atención el "vine", el tipo se sitúa de movida en Comala y te arrastra desde la primera palabra hasta ese lugar.

Diez preguntas a Félix Bruzzone, diario "Perfil", domingo 1° de agosto de 2010.


19/06/2010:


Tal vez la espesa nube de vapor favoreció la aparición, esa veladura en movimiento, verdadero huso de niebla a punto de deshacerse, desmaterializó la consistencia sin eludirla. Era como el dibujo de un desnudo a medio hacer.

Las esfumaturas competían con el trazo, el contorno presentaba el volumen y volvía a retirarlo. Esbeltez lánguida con relumbrones de humedad. El pelo mojado, partido al medio y echado hacia atrás palidecía la frente pura. Los ojos despiertos me confrontaron sin asombro. Era una mirada rendida y clara, afectada de una franqueza inhabitual. Un brazo hermoso y fresco manoteó rápidamente un toallón y los pechos temblaron en su firmeza, El agua chorreaba entre ellos.

De:"Cita en Marruecos", novela de Rodolfo Rabanal publicada por Seix Barral, 1996

Cita en Marruecos


Tal vez la espesa nube de vapor favoreció la aparición,
esa veladura en movimiento,
verdadero huso de niebla a punto de deshacerse,
desmaterializó la consistencia sin eludirla.
Era como el dibujo de un desnudo a medio hacer.
Las esfumaturas competían con el trazo, el contorno
presentaba el volumen y volvía a retirarlo. Esbeltez lánguida
con relumbrones de humedad.
El pelo mojado, partido al medio
y echado hacia atrás palidecía la frente pura.
Los ojos despiertos me confrontaron sin asombro. Era
una mirada rendida y clara,
afectada de una franqueza inhabitual.
Un brazo hermoso y fresco manoteó rápidamente un toallón
y los pechos temblaron en su firmeza,
El agua chorreaba entre ellos.


18/06/2010:


Qué es eso, que parece que la tierra está gritando, y él respondió, Es mi mujer, que está dando a luz en aquella cueva, y ellos dijeron, No eres de por aquí, no te conocemos, Hemos venido de Nazaret de Galilea, a censarnos, en el momento de llegar le aumentaron los dolores y ahora está naciendo. El crepúsculo apenas dejaba ver los rostros de los cuatro hombres, en poco tiempo todos los rasgos se apagarían, pero proseguián las voces. Tienes comida, preguntó uno de los pastores, Poca, respondió José, y la misma voz, Cuando esté todo acabado, ven a avisarme y te llevaré leche de mis ovejas, y luego la segunda voz se oyó, Y yo queso te daré. Hubo un largo y no explicado silencio antes de que el tercer pastor hablase. Al fin, con una voz que parecía, también ella, venir debajo de la tierra, dijo, Y yo pan he de llevarte.

De: "El evangelio según Jesucristo"


En Francia, en los tiempos de la monarquía, cuando el rey moría, aparecía siempre un cierto dignatario que anunciaba y al mismo tiempo proclamaba "Le roi est mort! Vive le roi!". Creo que no van a faltar razones para que empecemos a pensar en decir "¡El comunismo ha muerto! ¡Viva el comunismo!"

De "Cuadernos de Lanzarote" (1993-1995)

José Saramago


08/06/2010:


Una carroña


Recuerda aquel objeto que vimos, alma mía,
un día estival y soleado:
al borde de un camino, una carroña infame
en un lecho de piedras sembrado.
Con las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
quemante y sudando veneno,
abría de manera abandonada y cínica
su vientre de emanaciones lleno.
El sol resplandecía sobre esa podredumbre
como para cocerla a punto,
y devolver al céntuplo a la naturaleza
cuanto ella había puesto junto.
Y el cielo contemplaba la osamenta magnífica
expandirse como una flor.
Creíste desmayada caer sobre la hierba,
tan fuerte era el hedor.
Las moscas bordoneaban sobre aquel vientre pútrido,
del que salían batallones
de larvas negras, que corrían como líquido espeso
por esos vivientes jirones.
Todo aquello bajaba, subía cual las olas,
o desprendíase crujiendo;
dijérase que el cuerpo, lleno de un soplo vago,
multiplicábase viviendo.
Y todo eso sonaba con una extraña música;
de agua o de viento era el rumor,
o de grano que con rítmico movimiento,
agita y vuelve el acechador.
Las formas se borraban, no eran ya más que un sueño,
un esbozo confuso y lerdo
en la tela olvidado, al que el artista acaba
solamente por el recuerdo.
Y detrás de las rocas, una perra intranquila
nos miraba con ojo airado,
acechando el momento de recobrar en la osamenta
el apetecido bocado.
-Y sin embargo, igual serás a esta basura,
a toda esa horrible infección,
estrella de mis ojos, sol de mi vida entera,
¡tú, mi ángel y mi pasión!
Sí, tal habrás de ser, oh reina de las gracias,
después de los últimos rezos,
cuando bajo la hierba florida y lujuriante
te enmohezcas entre los huesos.
¡Entonces, oh mi bella, díles a los gusanos
que te devorarán a besos,
que yo guardé la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos!

Charles Baudelaire (Paris, Francia, 1821 / 1867)
De: "Las flores del mal", Editorial Losada, 1997


Vela

Toda una noche
echado junto
a un compañero
masacrado
con su boca
rechinante
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor
No he estado
nunca
tan unido a la vida


Giusseppe Ungaretti (Alejandría, Egipto, 1888 / Milán, Italia, 1970)
De: Antología, Cia.General Fabril Editora, 1971


01/03/2010:

"En plena noche con niebla y caballos" de "Bajo una luz marina", de Raymond Carver, Colección....No tengo la versión en inglés, pero se tradujo así: Estaban en el cuarto de estar.


06/02/2010:


Empieza con una carga algo repentina de brigada en desuso, de guitarreros viudos hace miles de años: cuarto de siglo más tarde se hace extranjera pero nostálgica referencia a los bajos entonces mal iluminados de Villa Urquiza, en particular la franja urbana sin acceso posible para nadie que no hubiera nacido en la franja y donde la legendaria barra de Tomasol, la que defendía el criterio de frontera, mantuvo a cualquier precio el fuego sagrado del ocio: todo esfuerzo embrutece, toda tentativa para incorporarse a la caravana del sudor se relaciona con el resto de la ciudad marmota, inminente, sacudida por el hollín y los despertadores.

Siberia Blues, de Néstor Sánchez


08/05/2010:


Hoy sábado 8 de mayo, empiezo a leer el reportaje a Fabián Casas en la revista Ñ. Ya en el primer párrafo, una palabra me cierra los ojos. No puedo seguir leyendo, a pesar de que todo lo que diga o escriba Fabián Casas me interesa sobremanera. Doy vuelta la página, abandono la revista en la mesa del living. Quizás más tarde me entere qué dice Fabián Casas sobre el libro que reúne su obra. Pienso sobre el entrevistador: "Debe ser un pibe". Quizás no haya vivido en cercanos o en otros relacionados con él lo que esa palabra evoca. Universalidad, mundos privados. Antes de abandonar la revista, le echo un vistazo al final del reportaje. Algo se dice sobre el pánico.


29/01/2010:


¿Quiere levantar el brazo un segundo, por favor? -pidió.
-¿El brazo? ¿Por qué?
-Levántelo. Un segundo solamente.
Nicholson levantó el brazo unos centímetros por encima del nivel de la hamaca.
-¿Este?-preguntó.
Teddy asintió.
-A eso, ¿cómo lo llama?-preguntó.
-Qué quieres decir? Es mi brazo. Un brazo.
-¿Cómo lo sabe?-preguntó Teddy-Usted sabe que se llama brazo, pero, ¿cómo sabe que es un brazo? ¿Tiene alguna prueba de que sea un brazo?
Nicholson sacó un cigarrillo y lo encendió.
-Francamente, todo esto me suena a sofisma de la peor clase-dijo, exhalando el humo-. Es un brazo, diablos, porque es un brazo. En primer lugar, tiene que tener un nombre para que se lo pueda distinguir de los otros objetos. Quiero decir que no puedes simplemente...
-Se está usted poniendo lógico-dijo Teddy sin perder la calma.
-¿Me estoy poniendo cómo?-dijo Nicholson con un leve exceso de cortesía.
-Lógico. Me está dando una respuesta corriente, inteligente-dijo Teddy-. Yo estaba tratando de ayudarlo. Usted me preguntó cómo me las arreglo para salir de las dimensiones finitas cuando quiero. desde luego, no empleo la lógica cuando lo hago. La lógica es lo primero que hay que dejar de lado.

JD Salinger (New York, 1919 / New Hampshire, 2010, EUA)
De "Teddy" en "Nueve cuentos", Alianza Editorial, 1990


18/01/2010:


"haber sido"

-Qué (?)

Releo en campodemaniobras "Cuesta abajo" (este tango y Margot sólo los puede cantar Gardel):
la vergüenza de haber sido/y el dolor de ya no ser

Me cruzo en Internet con "Lo fatal" de Rubén Darío:
y el temor de haber sido y un futuro terror . . .


16/01/2010:


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso...

Julio Cortázar en https://epoelpoetaocasional.blogspot.com/2009/12/encargo-no-me-des-treguano-me-perdones.html


07/12/2009:

yo no canté hoy Gricel
ni un avez canté: he cortado papeles en silencio

la melancolía atraganta las líneas telefónicas

extendemos las fatigadas sábanas y amanece

yo era imprevisible y desbordaba
las costillas me oprimían como una camisa vieja


06/12/2009


El poema comienza, pero antes de materializarse la primera letra, un cataclismo sucede a otro, el caos se resiste. Finalmente las aguas se aquietan, se acomodan las grietas y el oído algo escucha. El poema espera actuar, espía entre visillos.
Los que siguen son A continuación, mis comienzos favoritos:
"El grado más alto de la tristeza tanto puede ser/un general ciego mendigando a través de las islas/como hacia las 3 de la mañana la avenida
de la Opera.
No hay límites para la melancolía humana."
"Licantropía contemporánea" de Louis Aragon.
"Sur, paredón y después..."
"Sur", tango de Homero Manzi
La creación de un espacio, deseo y pavor de la aventura iniciada, el sustrato del poema.


29/11/2009


Buscando una foto de Eugenio Mandrini, encontré la del diario La Gazeta de Tucumán y la elegí, de manera casi impensada, para encabezar el poema. La foto refleja la figura del poeta repetidamente, como un eco. Nada más contrapuesto al poema que habla de los silencios extremos. Pero no importa. Parafraseando a Panigazzi, una imagen es una imagen y un poema es un poema.



abril 10, 2020

Damián Lamanna Guiñazú



SON dos cables tensados con precisión y fuerza
separan el cielo en tres partes como si
de una pileta olímpica se tratara, allí cuelgo
las camisas del trabajo, escarpines y pantalones
del tamaño de un juguete; hasta un corpiño con encaje
que la luz se encargó de percudir, poco a poco
vamos cerrando puertas, bajamos la música
en las habitaciones brillantes del pasado
y salimos a mirar el cielo sin pensar en la nostalgia
el rito sagrado de los vivos, pero hoy
simplemente cumplo y es el sol el mayor aliado
del viento que hace bailar y endurecer la tela
debajo de los pies, los brazos de un río de pis seco
arrastran las estrellas a la espera
de que una mano las junte en una bolsa
los cables todavía no han comenzado a perder su fuerza
dentro de cuánto tiempo los puños se acercarán al suelo
acaso se mezclen con el río
desde los bordes se humedezcan
una degradación de oro volverá reales nuestras cosas
no haremos lo imposible por salvarlas



UN año después la escena es la misma
salvo por esa uña de oro que se recorta
en el medio del cielo. las sogas ahora están
quietas. reivindican la elegancia del frío para imaginar
un escenario poético. los que antes eran pobres
ahora son más pobres y están más cerca
de un lenguaje que los obligue a salir a la calle
piensa y graba en su teléfono:
“esa línea de luz que se abre frente a vos
es tu boca que viene a devorarte
sus dientes podridos por la noche
como un campo sereno rodeado de jazmines
esa boca que se abre frente a vos
y ahra sonríe
es tu corazón que viene a devorarte”
si alguien más viera este laberinto de trapos temblar
en una noche como ésta: un pañuelo latinoamericano,
el pantalón de las efemérides, la remera del águila marchita
si alguien más viera cómo la oscuridad cede
frente a la pantalla. la noche muestra los cuernos
es un toro que infla los músculos y se acerca
por eso baja las escaleras con la ropa en brazos y empuja
la puerta con cuidado. su hijo podría estar del otro lado


DAMIÁN LAMANNA GUIÑAZÚ (1985, Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
Enlaces: La ficción del olvido | Evaristo Cultural

abril 08, 2020

Jorge Nájar: Frente a las murallas de Lutecia


Una que tanto



Más allá del plumaje, en los temblores.
los de adentro, y también en los pavoneos,
uno que tanto sangró, uno que tanto
vio arena del desierto royéndola,
el tren del verano dislocando la soledad,
esta infancia, en fin, lavándole las manos.
Uno que tanto, en suma, la amó
ahora ya no es más o tal vez ya nunca
en ese pavoneado plumaje y andares
de ave augusta, complacida
en finos y honorables gestos.
Así yo ya no. Así yo ya no más.
Habrá que esperar, sin embargo, Señora
-trate de no olvidarlo-
encontrada más tarde desnuda y pelada
amando a sudores, temblando en las entrañas
y ya otra o quien sabe la misma,
pero ya otra, en la privacía total,
sin plumas ni pavoneos
y ya sólo entonces volver a sangrar
esta vez sí para siempre.


Le pont au Change



Qué hago aquí desnudo temblando
                de frío / de calor
frente a las murallas de Lutecia
después de haber cruzado tantas llanuras
     a pie a mano / riendo llorando.

Qué hago aquí con una ganas locas
de escribir una postal a mis amigos
y decirles el sol del mediodía
resplandece sobre el Sena
mientas un paraíso de alcohol
invade mi visión penetra en mi vida.

Y Le Pont au Change se desmorona
                y caigo / y caigo
en brazos de la locura de la gendarmería
que exige el oro y el moro el sudor y el semen
y yo sonrío y fumo sin nada
salvo el fondo de una visión
en la que vuelo con las patas ardiendo
de tanto caminar con la boca abierta
observando el avance de las aguas
que devoran mi paraíso corroen
mi conciencia nuestros ritmos latinos
cuyos resplandores no dejan dormir
a los tunantes a los prósperos
tristes que ni las bestias soportan
                 y tú / y yo
amigo César
estamos aquí a punto de creer
que en estos pantanos alguna vez
haya alumbrado faro más luminoso
que la candela natural el fuego
que nos protege y nos pone radiantes
frente a este pálido fulgor
que de lejos quema centenas de ojos
y de cerca sólo es artificio.
             Oh Dios
no quiero cambiar mi luz en falsía
ni permanecer encendiendo faroles
      en el invierno / en el verano
no quiero contar garbanzos toda la vida
sueño con un gorro multicolor
con el aire una colina en mis cabellos
un castillo embarcarme para no volver
a tropezar con vacía de barbero
suponiendo yelmo de Mambre
otra vida y no la pestilencia
que dejan las carrozas mientras resuena
el galope de los bárbaros que bajan
por la colina de Sainte Genevieve

Y me voy con ellos alucinado
mezclándolo todo el infierno
el cielo la tierra sin un sol
en los bolsillos la vida en blanco
mis pobres alas desplumadas quemadas
después de haber cruzado tantas llanuras
    a pie a mano / riendo llorando
qué hago aquí desnudo temblando?


JORGE NÁJAR (1946, Pucallpa, Perú)
Fuente: Durazno sangrando
Enlace:La Prensa
Imagen: Habla Sonia Luz




abril 06, 2020

Alejandro Schmidt | Esa es la naturaleza de lo tangible



Mientras tanto



Perdí los anteojos por un rato
Perdí la precisión de mirar
Encontré un grillo en el baño y lo saqué afuera a la calle y sentí su vientre y sus patitas
Nunca maté un bicho en mi vida
Una planta
Herí personas en su corazón o dignidad o en su confianza
muchas veces
finalmente los anteojos estaban sobre un libro de Platón al fondo del estante de mi mesa de luz

perdí las ganas de ir al super
todavía me quedan cigarrillos

perdí ya    mucho de mi cuerpo mortal
y no perdí el deseo
ni la revulsión que me provoca la injusticia en general
los crímenes espirituales en particular

anoche dormí bien
me uní a las almas de millones
con los diálogos amplísimos del inconsciente

me llamaste
interrumpí feliz esta divagación

éste no saber continuo de mí
los anteojos ayudan a mirar
lo que vemos esconde una cosa u otra
esa es la naturaleza de lo tangible
una cosa adentro de otra y de otra
perdiéndose
esa también es la naturaleza del amor

tendría que haberme comprado una radio portátil para escuchar música

hay mucho silencio de ruido de autos

prendo la tele para escuchar voces norteamericanas
no miro tele
me lo prohíbe la superstición de la inteligencia

la historia de un matrimonio fracasado
no está mal
mejor
lo leés en Carver

Mientras tanto ...

De: "Problemas con la vida" (inédito)
Otros poemas de ALEJANDRO SCHMIDT, aquí
Fotografía: Hugo Suárez

abril 04, 2020

Cecilia A. Olguín


Soledad



Acomodar
la posición del leño
la tensión del fuego
el movimiento del aire

No toda ausencia significa vacío. 



Mariano



Aquel día de marzo extrañé
la ronda habitual de las bestias
alrededor mío:
menos Felisa
que atraviesa las puertas
solo en pos del desquicio del sexo,
los otros animales de la casa
estuvieron a los pies del amigo.

Cuando llegó el momento,
él levantó al gato
remolón acomodado
en su falda,
acarició la cabeza del cachorro,
bromeó con nosotros.

Y se paró
para irse.



Jardín



El brote espeso traspasa toda reja;
la dulce savia de la gozante bestia
arrastra consigo cualquier frontera.


Viento



El fuego consume
distinto a cada uno.

Apagada la materia
perdura otro calor,
consuelo de los cuerpos. 



Apagada



Después de las partidas, las aristas.

Ojalá anocheciera
de un solo tajo
todo el sol que fuimos. 




Cecilia A. OlguínCECILIA A. OLGUÍN
De: "Jardín animal", Barnacle, 2020
Enlace: Poetas del mundo

Brian Álvarez: Una ventana en la que hay un toro

Fotografías




La ventana en la que dos mecánicos
miran un documental sobre el bombardeo
del cincuenta y cinco. La ventana
con un bebé que lanza proyectiles
de papilla naranja por primera vez.
(Ventanas
vacías.)
La ventana de blindex de la concesionaria
sin nadie, sobre Olaya. Largos
ventanales de un shopping cerrado
que reflejan los uniformes amarillos
de los repartidores de pizzas que pasan.
Una ventana en la que una chica de 30
practica en partidas en línea la defensa eslava
una y otra vez. (Ventanas VIP.)
Las ventanas de sus adversarios.
Pequeñas ventanas: las mirillas
de las puertas donde los carteros
dejan palabras. Las ventanillas del tren.
Un perro con un ojo:
la ventana de su alma.
Una ventana gigante en la cafetería
de la estación de servicio.
Siempre quisiste decir gasolinera,
y como no quedaba bien en tu país
claudicaste, pero esta es tu revancha:
las ventanas de la gasolinera.
Una ventana en la que una mujer descubre
cómo medir la edad de una estrella.
(Una ventana cerrada.)
Un ventanal en el que hay números.
Nada más que números.
Una pequeña ventana tras la que
se oculta un gobierno de derecha.
Una ventana en la que un peón da el paso
definitivo de la revolución industrial
y no lo sabe. Las ventanas
de los dientes de leche.
Una ventana que en la tierra abrió una hormiga
para que pasaran por ella las demás.
Una ventana oscura
donde aparecés de espaldas
en el balcón de un edificio negro.
Una ventana en la que hay un toro
que te mira a los ojos y empieza a correr.


[Este poema fue difundido por Bruno Di Benedetto en Facebook y se reproduce aquí tal cual fue publicado en su muro] 

Lo que piensa Ramírez cuando va a la cancha


Afuera hacía frío, pero más afuera
había plagas que devoraban a la gente,
pero en la zona exterior a esa no había rastro humano
y si alguien llegaba hasta ese punto
después de sobrevivir al frío,
al hambre, al cuerpo entumecido,
al cuerpo sin lenguaje, a las preguntas
del cuerpo, que no da respuestas
hasta que es tarde, digamos
si alguien llegó hasta ahí
debió encontrar no un escenario vacío
sino un campo vaciado, como el que deja
la basura espacial cuando deriva
entre partículas de hidrógeno.
Ningún nombre para esa experiencia,
ningún calor, ninguna cercanía.
Ni siquiera un canto para la derrota,
como los de las películas: «Estamos fritos,
Houston, ha tocado para nosotros
la hora solitaria de la última instancia»,
ningún lazo, ni siquiera el peor.
Si hubiera alguien más en esa tierra,
al menos podrían compartir el horror,
una bala en común, un desprecio en común.
Si alguien llega hasta allá, sabrá al fin
que está al margen
que ha ido demasiado lejos
y que si aguanta el tiempo suficiente
se olvidará de aquello que ocupaba
el lugar que la nada ocupa ahora
y se olvidará entonces de esa nada
y de las plagas se olvidará, y del frío.


Quiero mirar de frente hacia el final de esta ruta




y a la verdad lista a incorporarse
en currículas de eso que viene
con lo escolar de los días
darle la espalda:
no más llegar a horario
no más saludos con los ojos ciegos
amor elegido en donde estaban
las cosas puestas porque sí
no más mirar cielo de rodillas mientras
se desea el corazón del mar
y compartirte esto como si pudiera.

BRIAN ÁLVAREZ 
(1991, La Matanza, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
Enlaces: Op.cit |Jampster | Electrodependiente