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octubre 05, 2022

Hugo Toscadaray: Si el grillo canta

El mono pálido, poesía argentina


humedal nueve



si el grillo canta no ataca el sapo
espera.
lo asusta el canto lo detiene lo anula en su voracidad.
el grillo debe cantar sin detenerse para no ser festín.
el sapo harto de esperar puede ir en busca de otro alimento
o el grillo puede quedar exhausto y ser comida.
¿has visto cómo en un segundo el sapo lo devora?
¿se puede cantar hasta el agotamiento? es decir
cantar por cantar sin otro motivo que evitar ser plato de otros.
el grillo canta sin detención intuyendo un fin terrible.
el sapo en cambio espera.
¿el grillo es el poeta que cantando derrotará a la muerte?
¿o el poeta es el sapo que aguarda el momento incandescente para desplegar su lengua?

Otros poemas de HUGO TOSCADARAY, aquí
Imagen en Facebook

octubre 04, 2022

Fabio Pusterla

poesía suiza, el agua de Medel


El agua de Medel     




¿Elegido? No precisamente; el curso ya estaba dado.  
¿No sería preferible 
bajar hacia el sur con las otras aguas, 
expandirse al sol empinado, 
ir hacia el llano? 
Pero una mano de hielo  
ha modelado el mundo, ha puesto obstáculos, 
y empuja mi camino hacia el norte, 
en la roca emblanquecida.
Me detendré en un lago inhóspito
enroscado como un pálpito en el viento ,
y luego la pena del río y del dique,
la promesa de un mar helado. 
Sin embargo, aunque no he elegido, no he renunciado.



L’acqua di Medel




Scelto? Non proprio, il corso era già dato.
Non avrei preferito
scendere verso sud con le altre acque
dilagare nel sole scosceso
andare ai prati?
Ma una mano di ghiaccio
ha modellato il mondo eretto ostacoli
e spinge il mio cammino verso nord,
nella roccia sbiancata.
Sosterò in un lago inospite
aggricciato come un brivido nel vento
poi la pena del fiume e dell’argine
la promessa di un mare gelato.
Pure, se non ho scelto, non ho rinunciato.



Traducción: Diego Bentivegna
Otro poema de FABIO PUSTERLA, aquí
Imagen en schweizerkulturpreise

octubre 01, 2022

Un poema de Luis Franco

Fue un importante poeta, escritor y ensayista catamarqueño. Nació en Belén, provincia de Catamarca, el 15 de noviembre de 1898, hijo de Luis Antonio Franco y de Balbina Acosta de Franco. Poco antes de terminar la escuela primaria, su familia se trasladó a la capital de la provincia para realizar los estudios secundarios. Se destacó como alumno en el Colegio Nacional y a la par satisfacía su curiosidad de vida y de mundo a través de los libros. Regresó a su pago amado a los 19 años, en 1917. En 1918 a sus 20 años, ganó su primer premio de honor en el certamen literario Juegos Florales, presidido por Jaimes Freyre, con su Oda Primaveral.

Luego de aquel suceso se inició como escritor. Luis Franco hizo el servicio militar en Buenos Aires durante el cual pasó gran parte del tiempo en el calabozo a causa de su temperamento. Posteriormente inició la carrera de abogacía pero la abandonó dos años más tarde para dedicarse a su gran pasión: las letras. Durante varios años, Franco alternó entre el ajetreo de la ciudad de Buenos Aires y la vida campesina en Belén ya que si bien la vida del campo le proporcionaba la paz para poder leer y estudiar, a veces necesitaba buscar información en bibliotecas y librerías. En Buenos Aires trabajaba en la Biblioteca Nacional de Maestros para sustentarse; mientras que en Belén se desempeñaba como labrador en una finca. Hacía de patrón, capataz, de peón, a la vez; de herrero, carpintero, talabartero cuando era necesario.

Por su amor a la tierra que sufrió en varias oportunidades la cárcel. Fue encarcelado por defender el agua de riego, respaldando a los labriegos y por ser considerado enemigo del gobierno y de la sociedad. Durante su vida escribió alrededor de 52 obras; 18 versos y 34 prosas, entre ellas su primer libro llamado: La Flauta de Caña (1920). Entre sus obras se destacan: Los hijos del Llastay (1926), Los trabajos y los días (1928), Suma (1938), Catamarca en cielo y tierra (1944), Pan (1948), Constelación (1959), Pequeño diccionario de la desobediencia (1959), La hembra humana (1962), Cuentos orejanos (1968), El zorro y su vecindario (1976) e Insurrección del poema (1979).

Simpatizaba con las ideas de León Trotsky (a quien le escribió un poema homenaje a pocos días de su asesinato) y participó de la revista “Estrategia” junto con Nahuel Moreno y Milciades Peña, entre los años 1933 y 1965, adhirió al PST (Partido Socialista de los trabajadores) y estuvo en el congreso de Fundación del MAS (Movimiento al Socialismo). Fue censurado y poco reconocido por sus contemporáneos locales, debido a su ateísmo y su carácter intransigente, motivo por el cual se lo identificaba con el comunismo y anarquismo. Sin embargo, Franco rechazaba esta categorización debido a que sentía repugnancia orgánica por los “ismos” en política como en literatura, más allá de su simpatía con estos movimientos políticos.

Recibió el premio de honor de las SADE (Sociedad Argentina de Escritores) recién en el año 1984, donde según sus palabras tuvo que aceptarlo finalmente ya que le daba vergüenza seguir negándose a recibirlo. Lo mismo sucedió con el gran premio de honor de la Fundación para la Poesía. También fue galardonado con el premio KONEX (diploma al merito en la disciplina poesía).

Fue arduo defensor de la libertad como valor máximo, su visión dialéctica y laica del mundo y de la existencia lo convirtieron en un filósofo. Falleció el 1° de junio de 1988, próximo a cumplir 90 años, en la localidad de Ciudadela, provincia de Buenos Aires, donde vivió sus últimos años en soledad y pobreza. Fue enterrado en el cementerio de la Chacharita, donde permaneció por largos 23 años hasta que el Gobierno de Catamarca decidió su traslado a su amada ciudad en Belén. Luis Leopoldo Franco obtuvo, finalmente su merecido reconocimiento como el máximo exponente de las letras que dio Catamarca. Sus restos se encuentran en la necrópolis belicha, donde descansa unido a su gran fuente de inspiración: la tierra.


Saludo a lo que deviene    



¡Salud! Todo está hecho con material de fuga 
con su adiós y su albricia en cada extremo. 
El presente es un baile de libélula. 
 
Todo está caminando y avanzando 
y todo está cambiando y ascendiendo, 
y ella, ella la temida, es forma del movimiento sólo. 
 
Más allá de latidos y amapolas y sueños, 
más allá del espanto y la ceniza, 
lo que fue recomienza. 
Ninguna cosa existe fuera del tiempo en marcha. 

El movimiento, sacra levadura,
lo leuda todo.
El letargo, las pausas y las lápidas
son ilusiones transeúntes.
El eterno reposo es la quimera
de las almas cansadas.
Y las mismas estrellas vivaquean
sin detenerse, es claro.
La muerte es el más vano de los sueños.
Lo que está adentro estuvo afuera
o aún lo está.
¡La cantidad, oh, dioses, trocándose en espíritu!
Ya por los agujeros que el gusano
abre en la oscuridad
se miran las estrellas.

La apariencia se impregna de esencia y se hace diáfana.
La vida angosta hecha de sustancia infinita.
Las formas venideras fraguándose a ojos vistas.
¿No zumban las abejas ebrias de miel futura?
¿No puede un beso ser inmortal de belleza?

El cargado de augurios y destino,
el hombre jornalero de la tierra y la historia,
el que avanza creciendo como un río
¿no es el que ya transita por encima
de las nubes y el tiempo?

El pasado
es venerable como la armadura
de un héroe difunto,
pero a nosotros no nos sirve
y nos estorba ya.
El hombre corcovado de siglos y despojos
¿no ha de asumir al cabo
la contagiosa navidad del alba
con su alma siempre encinta de esplendores inéditos
que peligró morir bajo la carga
de un astro muerto:
la fe vuelta de espaldas?
(En secreto las brújulas vuélvense hacia el futuro,
septentrión verdadero.)

Espoleada por el hombre
y hastiada ya de su horizonte inmóvil
escribirá la Esfinge su secreto
en su piso de arenas y de siglos
donde hundidos están los horizontes
que emergerán mañana.







Lilébula, poesía argentina
LUIS FRANCO
(1898, Belén, Catamarca / 1988, Ciudadela, Buenos Aires, Argentina) 
Fuente:  IzqWeb
Enlaces: Poetas argentinos | Aromito Revista
Imagen: Edo Batter



septiembre 30, 2022

Raquel Jaduszliwer: Apartada del fuego


HAY una hora en que las cosas encuentran su apego por el aire,  
se orientan a lo menos pesado 
porque las mueve un deseo más vasto aún que el de volar. 
Eso quiere decir 
que será suspendida toda afirmación, toda constancia, 
y tendrá su vaivén ritual la permanencia. O quién sabe mejor 
se tratará de un viaje, un recorrido 
bajo el sol más profundo que hace nido en la noche 
y aguarda la mañana. 



HA pasado el ángel de la siega,
había filo en el pliegue de su ala,
no descanse tu mente, esté despierta,
centinela constante, que haga guardia,
que vigile la forma del acero
que se ensaña azaroso
sobre un atribulado corazón.



ME hablabas de la bruma. Se esparcía,
dijiste, un poco más allá —ese vidrio
la había vuelto intangible, 
apartada del fuego en el hogar.

Hermanada a la nieve,
la bruma dibujaba los momentos
más perdidos del bosque.

Transcurre en el invierno, dijiste.
Aquí, en cambio
es la estación de las postrimerías. 

Acá es melancolía, dijiste:
esa caída violeta en las ramas desnudas,
en las nubes cargadas del atardecer.

También aquí es melancolía, le respondo.
La vida suspendida,
el afuera remoto y el adentro,
ese nido irreal de las últimas cosas.



MUCHO habrá que esperar hasta que la cabeza gire
para mirar atrás. Verla girar cuando mira hacia atrás,
hacia lo que dejó. Por un solo momento
la cabeza es un trompo, un giroscopio,
remate provisorio para ese torso arduo,
esa existencia en riesgo —el corazón adentro,
las escamas por fuera,
intentos fragmentarios de la respiración.
Ahora,
desnudo ya de toda desnudez, 
las algas con las que se cubría ya han caído,
lo que fue de ese cuerpo va desnudo,
volcado y sin su traje. Sigue viaje. 
Su tendencia lo arrastra a la orilla perdida.



De: "Los diagramas radiantes", Barnacle, 2022
Otros poemas de RAQUEL JADUSZWILER, aquí
Imagen en Otra Iglesia es Imposible

septiembre 29, 2022

Eugenio Montale: Nada ha transcurrido



EL AUNO EN ROVEZZANO     




Los grandes ríos son la imagen del tiempo,   
cruel e impersonal. Observados desde un puente 
declaran su nulidad inexorable. 
Sólo la ensenada hesitante de algún pantanoso 
juncal, algún espejo 
que reluzca entre musgo y espesos pajonales, 
puede revelar que el agua, como nosotros, se piensa
antes de hacerse violencia y torbellino.
Tanto tiempo ha pasado, nada ha transcurrido
desde que te cantaba en el teléfono “Tú
te haces la dormida ’ con una triple risa burlona.
Tu casa era un relámpago visto desde el tren. Inclinada
sobre el Arno como el árbol de Judas que quería protegerla.
Quizá esté todavía o no sea más que una ruina.
Toda llena, me decías, de insectos, inhabitable.
Otro confort hace para nosotros, ahora, otro
desconsuelo.



IL ARNO A ROVEZZANO




I grandi fiumi sono l’immagine del tempo,
crudele e impersonale. Osservati da un ponte
dichiarano la loro nullitá inesorabile
Solo Y ansa esitante di qualche paludoso
giuncheto, qualche specchio
che riluca tra folte sterpaglie e borraccina
puó svelare che l’acqua come noi pensa se stessa
prima di farsi vórtice e rapina
Tanto tempo é passato, nulla é scorso
da quando ti cantavo al telefono “tu
che fai Taddormentata" col tríplice cachinno.
La tua casa era un lampo visto dal treno. Curva
sull Amo come l’albero di Guida che voleva proteggerla.
Forse c’é ancora o
non é che una rovina.
Tutta piena mi dicevi, di insetti, inabitabile
Altro comfort fa per noi ora,altro
sconforto.



Otros poemas de EUGENIO MONTALE, aquí
Traducción: Jorge Aulicino
Imagen en Times News

septiembre 27, 2022

Billy Collins: La rueda de la fortuna

Diseño, design


Diseño      




Vierto una capa de sal sobre la mesa 
y trazo un círculo en ella con el dedo. 
Este es el ciclo de la vida 
le digo a nadie  
Esta es la rueda de la fortuna, 
el Círculo Ártico. 
Este es el anillo de Kerry 
y la rosa blanca de Tralee 
les digo a los fantasmas de mi familia, 
los padres difuntos, 
la tía que se ahogó, 
mis hermanas y hermanos 
no nacidos, mis hijos nonatos. 
Este es el sol con sus rayos brillantes
y la amarga luna.
Este es el círculo absoluto de la geometría
le digo a la grieta en la pared,
a los pájaros que cruzan por la ventana.
Esta es la rueda que acabo de inventar
para rodar por el resto de mi vida
digo
tocándome el dedo con mi lengua.



Design




I pour a coating of salt on the table
and make a circle in it with my finger.
This is the cycle of life
I say to no one.
This is the wheel of fortune,
the Arctic Circle.
This is the ring of Kerry
and the white rose of Tralee
I say to the ghosts of my family,
the dead fathers,
the aunt who drowned,
my unborn brothers and sisters,
my unborn children.
This is the sun with its glittering spokes
and the bitter moon.
This is the absolute circle of geometry
I say to the crack in the wall,
to the birds who cross the window.
This is the wheel I just invented
to roll through the rest of my life
I say
touching my finger to my tongue.




Traducción: Issac Goldemberg
Otros poemas de BILLY COLLINS, aquí
Imagen en Los cuadernos de Vieco

septiembre 25, 2022

Cecilia Pontorno

Algo que siempre estuvo     




Desde que me fui de esa casa  
para siempre 
duermo con una remera de los Doors que dice  

The end 
 
y el dibujo que me regaló Rocambole  
colgado en la pared de la pieza.
Fue en su cumpleaños. Éramos 10
cantándole a ese señor de pequeño porte y voz imperceptible,
con las ideas tan claras, que nunca vi en mi vida 
semejante contradicción.
Miraba la luz de la vela como anotando,
en un papel de fuego, sus Memorias.
Podría ser mi abuelo, pensé. Antes de eso, tomábamos vino 
en la cocina de la casa de su amiga, a quién 
conocí 
porque tenía una galería de arte en las afueras de La Plata 
y yo, por esos días, frecuentaba lugares 
donde la vida estuviera detenida,
lugares de casi muerte.

Acá me preguntan todo el tiempo 
dónde está el vuelto. Me olvidé.
Estoy pensando en Charlie Parker y si habrá muertos en su placard.
Cuánta magia puede encerrar un pedazo de metal 
si el alquimista no es un chanta. 
Igual que los fierros. Una vez tuve uno 
a centímetros de mi cuerpo. 
Una tumbera negra, opaca. Detrás, 
un poco más atrás de los tatuajes a lo largo del brazo,
cinco puntos, Juana y Rogelio, una mujer en tetas con el rostro deforme, 
estaban dos ojos ciegos, furiosos, con la jocosidad 
morbosa del payaso asesino.
El amor tiene formas misteriosas de hacerse el gil.

Mi lengua es un talismán. 
La palabra justa sale en el momento justo, me salva
o me entrega.
Pero el relicario de mi cabeza atesora la oscuridad del impulso
como la foto en la que está mi abuela al lado de su esposo, 
llena de miedo
y de hijos que no quiso. 
No hace falta ser anticuario para darse cuenta de que hay alhajas
forjadas por el diablo.

Mi estrategia no suele ser la palabra amable.

Llevo una punta en el llavero desde entonces. De cualquier forma, 
llave y punta abren lo mismo, 
y la habilidad del cerrajero se ve en las emergencias.

La canción siempre es la misma,
el fin está cerca.
Algo que siempre estuvo, algo hermoso, si lo vemos con los ojos
de aquel payaso ciego.
Un film donde sos protagonista y espectador, pero el director es Tarantino, y Lynch
mira de reojo y putea porque no le da la sangre para ser él
el comandante.
De todas formas, las más sencillas y las más complejas, aunque 
me inclinaría por las segundas, la vida  
es un programa de televisión con el volumen al máximo 
que nadie mira
porque todos están picando carne o tomando whisky
mientras 
por acá aparecen, de golpe, 
la música, los pájaros, los libros, la poesía,
aunque tengan cinco o seis razones
para no estar.

Hay horror en nuestra piel.
Y apenas unos gemidos, la canción 
siempre es la misma

but you'll never follow me







CECILIA PONTORNO
(1979, La Plata, Buenos Aires, Argentina)
Enlaces: Revista Cardenal | Periódico de poesía | Revista Kametsa
Imagen en Facebook

septiembre 24, 2022

Laura Escudero Tobler: Las cosas se revelan a sí mismas

Laura Escudero Tobler

Mecanismo    




Mi papá desarmaba relojes  
los abría. En cada casa  
donde vivimos había una mesa 
destornilladores  
tornillos y algo abierto  
mostraba su interior  
confuso. 
 
Siempre le sobraban piezas  
olvidaba dónde iban  
y no es que no tuviera  
memoria  
creía que podía encontrar
el camino de regreso 
por pura voluntad
en el momento.

Que las cosas se revelan
a sí mismas. 

O quizá amaba las piezas 
que sobraban.

Como alguien debió amarlo
cuando nació gemelo de una nena
que fue la nena amada.

Él, la pieza que sobró
trataba de entender por qué
algo de uno no encaja en la vida
de los otros.

Ahora que volvió
al lugar donde todo 
empieza y se termina
quisiera imaginar que algo
de lo que está encerrado 
en un cuerpo un día se abre
y se mueve en sincronía
con lo demás en ese reloj 
donde nada sobra
y cada pieza 
brilla.



El descanso de las cosas




Este lugar se empieza 
a vaciar de a poco
hay 
viento suave
no se ve pero las hojas
suenan cada vez 
de manera diferente
¿escuchás cómo respira 
el monte? ¿los pájaros cigarras
una avispa? ¿ves cómo trae
el picaflor las patas adelante
mueve las alas
y te mira? 

eso 
desaparece

 ¿ves los árboles
mientras se borran 
  como se borran 
     las sillas 
     la mesa 
y aparecen estrellas? 

no sabemos
si existen o hace tiempo
se apagaron

¿ves que tus zapatos 
desaparecen y desaparece también
un pie y el otro adentro
de la sombra?

los contornos se cansan
de sostener las cosas
y las dejan

¿ves?
lo que había desaparece
no te preocupes 
mañana todo vuelve
ahora 
vamos a dejar que la noche
haga su trabajo.






Otro poema de LAURA ESCUDERO TOBLER, aquí
Enlaces: Colectivo Glauce Baldovin
Imagen en Feria del Libro

septiembre 23, 2022

José María Fonollosa

Times Square II     




Contemplo cómo salen del local 
parejas enlazadas de las manos. 
Cuánta mujer hermosa en todas partes. 
El vestíbulo exhibe con orgullo 
su muestrario de chicas estupendas. 
Un amigo a mi lado me saluda. 
Me comenta: «Qué film más aburrido. 
Las historias de amor son soporíferas». 
Yo asiento. Y admirados vigilamos
a una mujer preciosa. Acompañada.  
Observo cómo mira ávidamente
las muchachas que surgen de la sala
como los coches surgen de un garaje
ostentando sus líneas sugestivas.
Como las miro yo seguramente.
También él siente el tedio. Ambos quisiéramos
un amor, un hogar de esos que vemos
en el cine y decimos nos aburren.
No igual a aquel que tienen los amigos
que en su gran mayoría se han casado.
Ante una moto grande y esplendente,
como un bello caballo de fuel puro,
nos paramos: «¿Te dejo en algún sitio?»,
precavido pregunta. Yo no acepto.
Buscaré a alguna chica por el Village.



Ronda de Sant Pere




No es cierto que transiten por las calles
solo seres frustrados, transportando,
cansados, su cadáver insepulto.
A veces también pasa muchos jóvenes
llevando al hombro sueños y pancartas.
Y ellos no están frustrados. Todavía.



9




Miro a mi alrededor. De la penumbra
surgen enamorados que se besan.
Otros siguen el film atentamente.

¿Será, quizá, el amor lo que han logrado?
¿O sólo una muchacha a quien besar
como las que yo llevo algunas veces?

Seguro que hay amor. Como el del cine,
como aquel que palpita entre los libros
o el que uno se imagina estando a solas.

Mas yo no tuve suerte. O persistencia.
No sé de un gran amor. Sí de pequeños.
Únicamente rozo muestras nimias.

Breves, menudos cielos para el tacto,
los sentidos. Tristeza que da al alma
diminuto dolor. Amor pequeño.

Sólo un amor minúsculo y no obstante
me creo tan capaz de un amor grande,
de ese amor que aparece en libros, cine…





poesía española
JOSÉ MARÍA FONOLLOSA
(1922 / 1991, Barcelona, España)
Fuente: El cuaderno digital
Enlaces: Carlos Alcorta | La Tempestad | Zenda Libros
Imagen en Zenda

septiembre 22, 2022

Jorge Galán

poesía salvadoreña, El viaje, Premio de Literatura


El viaje     




El sonido de las cigarras es propicio para este viaje. 
El frío baja a los pinos como la ancianidad al cabello de un hombre: 
una belleza blanca sin densidad alguna. 
 
El mundo se aleja y se acerca. 
 
La ciudad se va volviendo un bosque, 
y el bosque, una ciudad inusitada. 
En la noche los árboles emanan su propio miedo. 
 
Aunque todos duermen, nadie en realidad duerme:
Los seres cohabitan en una alerta cotidiana.

De perderme, al principio sería solo un niño perdido,
pero poco después sería un hombre guiándose por la luna.

En lo terrible es que se aprende a ser terrible.

Hay algo aquí muy joven
pero también hay algo muy antiguo.
El principio del mundo ha besado estas piedras.

El deterioro aquí es continuidad.

La muerte no existe porque de alguna forma solo la vida existe.
Cuando se ha visto lo que he visto se entiende lo genuino.
Del deterioro ha surgido la niebla
que hace posibles las siluetas que observo.

Todo posee cierto brillo y cierto sabor distintos,
incluso lo distante posee una sustancia diferente,
incluso lo inmediato.

La fineza del polvo da cuenta de los seres
que han pisado este mundo.



JORGE GALÁN (Jorge A. Portillo Galán, 1973, San Salvador, El Salvador)
Fuente: Universidad Externado de Colombia
Enlaces: Círculo de poesía | Aire nuestro | Ablucionistas | La estafeta del viento
Imagen en La Vanguardia

septiembre 21, 2022

Una pintura


La pregunta es uno de los resultados del valor estético de la pintura. Botes enfilados hacia una posible y más o menos calculada distancia. Botes enfocados desde el muelle en representación del ojo humano.
¿Qué es la otra orilla?


MAGÍ PUIG
Enlaces: Pinterest | Sitio de Magí Puig


septiembre 20, 2022

Diego L. García: Un refugio que el cuerpo reconoce

fotografía de un café     




leamos los (puntos suspensivos) 
como lo que completa la fotografía de un café 
y sus circunstancias. en el agua 
ondularon palabras y más. 
no habría forma más perfecta de seguir 
ese curso que nadie ha limpiado 
ni limpiará. la cercanía es impensada 
para aquello que acontece sin memoria 
de un trayecto. de todos modos 
basta con el relámpago de saberse en un lugar seguro. 
un refugio que el cuerpo reconoce
más allá de toda referencialidad.
las ventanillas del día hicieron un salto imposible.
el punto de descenso nos podría causar gracia
dentro de unos años. ahora no es otra cosa:
la luz sobre el café contornea
universos cerrados para el mundo



Otros poemas de DIEGO L. GARCÍA, aquí
De: "(fotografías)", Zindo&Gafuri Ediciones, 2018
Imagen en Facebook 





septiembre 16, 2022

Dot Dannenberg


Rodin dijo que la paciencia también es una forma de acción        




Rodin dijo que la paciencia  
también es una forma de acción,  
y estás como,  
anótalo en el calendario.  
Tareas para hoy:  ten paciencia .  
Siéntate en tu patio trasero  
en el lodo húmedo de septiembre, 
cierra los ojos 
y espera un maldito minuto. 
Aquí tienes con tu vibra, tu estado de ánimo, 
tu té caliente, un puñado de anacardos. 
Una lista de verificación en un cuaderno  
con cajas apiladas como ventanas de apartamentos, 
abriendo contraventanas a la espera. 
Espacio: check 
Tiempo: check 
Silencio: check 
Cada rasguño de tu lápiz propulsando 
la nada. 
Mira lo que sucede 
mientras estás sumido en este acto de paciencia:
el mirto crepe muda su corteza, 
la neblina ensangrienta el sol otra vez,  
los gansos se van y regresan. 
El cabello de tu hija crece,  
sus preguntas se vuelven más insistentes. 
Su forma ocupa cada vez más 
espacio en la entrada. 
¿Qué es eso ? ella
 pregunta ¿Que es eso? Una nube, dices. Un lecho de río. 
Un trozo de piedra.



Rodin said patience is also a form of action 




Rodin said patience
is also a form of action,
and you’re like,
put it on the calendar. 
Tasks for today: be patient. 
Sit on your back patio
in the humid September muck,
close your eyes,
and just wait a god-damned minute. 
Here you go with your vibe, your mood,
your hot tea, a little handful of cashews. 
A checklist in a notebook 
with boxes stacked like apartment windows,
opening shutters into the waiting.
Space: check
Time: check
Silence: check
Every scratch of your pencil propelling
the nothingness. 
Look what all is happening
while you’re deep in this act of patience:
the crepe myrtle sheds its bark,
the haze bloodies the sun again, 
the geese leave and return.
Your daughter’s hair grows longer, 
her questions grow more insistent. 
The shape of her takes up more and more
space in the doorway.
What’s that? She asks. What’s that?
A cloud, you say. A riverbed. 
A hunk of stone.





poetas norteamericanas, Rodin
DOT DANNENBERG
(Alexandria, Virginia, Estados Unidos de NA)
Fuente (en inglés): Rhino Poetry
Imagen en Medium