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marzo 16, 2013

Jean Portante



AL SALIR eché un metro cúbico de luz
en el cráter como si de ti a mí se hubiera
metódicamente apagado el ir y venir 
de las cosas           el
oleaje y la resaca

conoces tú el trabajo de la sombra en torno
a nuestros ojos y todo lo que pasa
inadvertido cuando de repente tocamos
la hora que cae como cae

un sol que al caer aprende 
a brillar           hay en tu
última mirada
una obra inconclusa y en la mía 
la urgencia de un día que se acaba

y en la tuya ahora una escala ascendente
que sube a varear la fruta de un árbol que
no es ni del sur ni del norte
mientras fuera la noche y el día

comen a la misma mesa
nada se mueve en esta
línea que va de tus ojos a los míos
en la que nada se mueve ni deja de moverse



NO HACE MUCHO QUE SACO las viejas fotos
de sus cajas
          gracias a ellas 
he llegado hasta aquí pero ellas también
me deben alguna cosa
          nada

falta en los rostros que clavo 
en las paredes de mi
habitación           tu
sonrisa 
no sufre cuando con el martillo en una 
mano en la otra se alarga el

episodio siguiente          
esto sucede 
cerca de un pozo en el centro del patio de un
castillo medieval
          hace tiempo que 
nadie ha venido a
beber           los
visitantes

de hoy tienen todo lo necesario en 
sus botellas de
plástico           también se
dice 
que desde la última sequía los habitantes 
de los alrededores han tirado allí a sus muertos

pero no es de eso de lo que te 
quería hablar
                              ese
clavo sobre 
tu cabeza no es ni una aureola ni un

castigo           es apenas
el camino 
que he recorrido antes de colgar mi vida
a un muro lejano y blanco y desde él 
te espío y me espías y no tenemos

los dos acaso un martillo en la 
mano y en la otra los clavos comunes
de nuestra historia

JEAN PORTANTE (1950, Differdange, Luxemburgo)
Traducción: José M.G. Holguera


J’AI EN SORTANT versé un mètre cube de lumière


dans le cratère comme si de toi à moi s'était
méthodiquement éteint le va-et-vient
des choses           la houle
et le ressac

connais-tu le travail de l'ombre autour
de nos yeux et tout ce qui passe
inaperçu quand soudain nous touchons
l'heure qui tombe comme tombe

un soleil qui en tombant apprend
à briller           il y a
dans ton dernier regard
une œuvre inachevée et dans le mien
l'urgence d'un jour qui se termine

et dans le tien à nouveau une échelle
montant battre les fruits d'un arbre qui
n'est plus ni du sud ni du nord
tant que dehors nuit et jour

mangent à la même table
rien ne bouge sur cette
ligne qui de tes yeux va aux miens
rien n'y bouge et rien n'y est figé



DEPUIS QUE JE RESSORS les vieilles photos
de leurs boîtes         
c’est grâce à elles que
je suis arrivé jusqu’ici mais elles aussi 
me doivent quelque
chose           rien ne

manque dans les visages que je cloue
au mur de ma
chambre           ton sourire 
ne souffre pas quand d’une main je
tiens le marteau et que s’attarde dans

l’autre l’épisode qui suit
         cela se passe 
près d’un puits au milieu d’une cour d’un
château médiéval         
voilà longtemps que 
personne n’y est venu
boire           les visiteurs

d’aujourd’hui ont tout ce qu’il faut dans
leurs bouteilles en
plastique           on dit
aussi
que depuis la dernière sécheresse les 
habitants des alentours y ont jeté leurs morts

mais ce n’est pas de cela que je
voulais te parler
                                        ce
clou au-dessus de 
ta tête n’est pas une auréole ni un

châtiment          c’est à
peine le chemin 
que j’ai parcouru avant d’accrocher ma vie
à un mur lointain et blanc et c’est de là
que je t’épie et que tu m’épies et n’avons

nous pas tous les deux un marteau dans 
la main et dans l’autre les clous communs 
de notre histoire 

marzo 14, 2013

Jaime Quezada


Tabla de astronomía



En el verano de 1910 el cometa Halley
apareció en los cielos de Chile
Ese mismo año murió el presidente Pedro Montt
En 1758 hubo una lluvia de aerolitos
Y piedras de fuego quemaron los muchos bosques
del verde territorio
También una sequía en 1834
Y una plaga de ratas y ratones asoló campos y graneros
al igual que en le verano de 1986
Sólo que ahora incluyendo cárceles secretas
cuarteles estadios de fútbol conventos y ciudades
(Y la muerte del presidente)

En el año de 2062 el cometa Halley
aparecerá otra vez en los cielos de Chile
Para entonces yo Jaime Quezada
sobreviviente chozno de tanta historia
Estaré a la sombra de una nube atómica
Rascándome con una teja en medio de la ceniza
O muy sentado en una mecedora silla de neutrones
A sombra de un nuevo manzano en flor
Recordando la infancia de mi padre
Cuando se hacía retratar bajando de un caballo en 1910.


NGC  3324

Búscame
por el cielo y me verás pasear
Gabriela Mistral



En el ojo beta-Amor-alfa del telescopio mayor del Cerro Tololo 
La noche-día-mes de los astrónomos más allá de las alturas y tinieblas
Fotografiando electrónicamente una nebulosa
filtro a filtro nueva y remota
Y su número NGC 3324 como marca de ave de presa
en los registros astronómicos del mundo
La galaxia infinita con su gas y su polvo de hidrógeno titilando
entre las estrellas y conjunciones y llenos y cuartos lunares
En la Vía Láctea
roja-verde-amarilla a 9.000 años-luz de la Tierra
En
la constelación de Carina cercana a la Cruz del Sur

a kilómetros antárticos de la mancha-nube-polar de Magallanes titilando
Como señal ferroviaria en una estación nocturna y terrestre
Como señal de tránsito urbano walk not walk en una aldea-metrópoli cualquiera 

Como señal intermitente y luminosa de radar radioactivo perdido en el espacio

Allí en un allí de ocho minutos-luz de nuestro árbol-cielo planetario
Como quien canta una canción también nueva y remota
debajo del árbol manzano te resucité 
Tu rostro de perfil de cordillera de Los Andes oh Lucila de María
Perfecto e iluminado de cielo semejante al día último y primero de tu Valle.


poesía chilena, Antología El poeta ocasionalJAIME QUEZADA (1942, Los Ángeles, VIII Región, Chile)
De: www.literatura latinoamerciana.com





marzo 12, 2013

Franco Castignani, poemas inéditos



IV



al acecho de algo que ya era tu mirada
serpentea bajo el rocío; es aún temprano
el cuerpo no despierta una taza y otra de
café no aplazan el cansancio ni callan el
rabioso canto de la carne bajo los árboles

volvés a tu casa decidís quedarte allí
sin demasiadas pretensiones sólo
esperar la llamada de alguien
que en otro tiempo te vestía
de sierva o nodriza para reinventar cada
amor cada dolor;  “ el problema no es la
libertad sino encontrar una salida “ te decís,
la radio anuncia próxima invasión de abejas
producto del indeclinable cambio climático,
se acostaba con el juez, quien luego la
prostituía para que el mundo sepa y
entienda de una vez cómo hay que
tratar a las mujeres;  

ellas corren como lobos enfebrecidos
beduinas a punto de perecer en la mitad
del desierto;

no es sencillo todo esto el resto de los
mortales duerme o grita en silencio
vos intentás abrir otra puerta
una grieta interrogar las cicatrices
aún abiertas desaparecer entre
la gente salir



VII



eterna la música de una palabra,
guerra que se vuelve absurda
y prolongada / ni adentro ni afuera
sólo un testigo muy pocas veces invocable;

te acomodás sobre la almohada no hay
mejor posición que aquella que se encuentra
y en el mismo instante se pierde pensabas
se siente en los brazos los tobillos se hinchan
las venas a punto de estallar el infinito de un
cuarto sutil imagen para lo que muere;  

desordenaste los recuerdos / otra vez es otra
noche y la misma  el cielo arquea su boca
de azufre pronto sudestada quizá todo acabe
de una vez para recomenzar los esclavos canten
al fin sus deseos sin ser apaleados tu pena y la mía
aquí como peces heridos que vierten su sangre

inocente en círculos sobre todas las costas
se pierden alojan el mar



VIII

                                                       minding me to know that I`m glad

                                                                                              Sufjan Stevens

oís sol moribundo siete cisnes 
tocan la puerta melodía de lobos
hambrientos por detrás se abren
el pecho muestran su secreto
luz tenue quién violentaría
este instante sino un rostro
desde siempre amado y
perdido conmoción mis
hermanas se han alejado
como agua que corre
busca huracanes cojo
cazador tanto bosque encinto
de malvones te abruma sopla
viento fuerte aquí aliento redime
voz  muñeca ronca bocanada
se tuerce hasta dar en el blanco
distancia es aquello que merece
cada lobo al subir la montaña
más empinada ya sin pelo
sombra o presa que
alcanzar
  

Franco Castignani,FRANCO CASTIGNANI (1985, Bragado, Provincia de Buenos Aires, Argentina)
De: "Poemas de amor y guerra" 
Imagen: wwwlabioslibres.blogspot.com






marzo 10, 2013

Hannes Sigfússon


Ballenas y hombres     



Dispersar témpanos de hielo 

en forma de cohetes 
con el solo propósito inocente 
de beber la limpidez del cielo 
antes de explorar el abismo… 
Si fuésemos
de dos mundos
como las ballenas
y rasgásemos el cielo
y bebiésemos la oscuridad
de su bóveda
antes de ahondar
en la claridad
¿comprenderíamos entonces
mejor
las sombras de nuestra vida?


HANNAES SIGFÚSSON (1922 / 1997, Islandia)

De: www.desdebabia2.wordpress.com

marzo 09, 2013

Pedro López Adorno

Interludio


Interludio sureño    



Puede ser la hoguera de la casualidad, 

el paladar de un vacío. Fugaz en el hallazgo 
los cuerpos aterrizan. Episodio, 
contemplación, abismo, 
melodía, seducción, 
la metáfora de pájaros sedientos 
que en la orilla zozobran. Puede 
ser el gran olvido sobre la miel de 
los glúteos. Temblores 
de cielo 
entre sílabas y no hay mejor 
poema que esa pareja 
de enemigos en el lecho. Puede 
ser esa línea recta que lleva 
al amor a New Orleans y del Mississippi
superfician los dones de la sombra, las salchichas
y mariscos testigos de la primera
cópula. Puede ser. Siempre
puede ser la blancura de la página la dueña
de ese jazz que sólo desde y sólo
hacia (o viceversa) puede ser sin
ser 
asfixia.



Cómo pasar la noche en Baton Rouge



El cielo

parcialmente nublado
inicia su descenso. Debe uno
seguir la inscripción
del I-10. Acelerar el desvelo.

Una pareja. Se hace imprescindible una pareja. Del piso
13 al más allá. El delirio
de las primeras sombras. El drama.

Por ese piso 13 de leyenda
transmigra lo que tan in-
condicionalmente se desea aunque uno erre
el tiro 70 veces 7.
Como diría desde Chillán mi
querido Gonzalo
si aterrizara en este abismo.

Tendrá uno que apoyar su sin razón
en un Fonseca Porto.

Con jambalaya y zumo de cangrejos
la cultura gastronómica
aroma el incienso que exuda
la piel cuando la miel
roza el clima de los vientres.

Solemnidad y jolgorio del cielo
si a media noche
se trata de salchichas tan conscientemente
concebidas. Sólo hacen falta
el resplandor del Fonseca,
los óleos, la levedad del sinfín,
para que el deseo sea lo que haya paladeado 
el destino.


PEDRO LÓPEZ ADORNO (1954, Arecibo, Puerto Rico. Reside en New York, USA)
De: www.catedradepoesia.blogspot.com
Imagen: Código CDMX

marzo 07, 2013

Franca Mancinelli





Franca Mancinelli









dejo de llorar sólo


cuando el motor está encendido:


las imágenes pasan, cierro los ojos


en el asiento trasero mientras conduces


por rutas de colinas donde el cielo


a través de las hojas se trasluce.


No dejes que se te note, no me digas


que la huida se ha encerrado en un círculo,


no me des este mundo inmóvil


de cosas encaladas y colgando


si me abrazas no puedo


dar mi mejilla en la oscuridad, te pido


que me dejes como a un gato lejano


en la vuelta, en la orilla de un camino


donde se abren valles


de vides y olivares y no encuentro la casa.











Franca Mancinelli (1981, Fano, Italia)


De: "Jardines secretos. Joven poesía italiana", Sial/Contrapunto, Madrid 2009


Traducción: Emilio Coco



Imagen: Poesia del Nostro Tempo








smetto di piangere solo


quando il motore è acceso:


le immagini scorrono, chiudo gli occhi


nel sedile dietro mentre guidi


sulle strade in collina dove il cielo


traspare dalle foglie.


Non farti accorgere, non dirmelo


che la fuga s’è chiusa in un cerchio,


non darmi questo mondo fermo


di cose intonacate e appese


se mi abbracci non posso


dare la guancia al buio, ti chiedo


lasciami come un gatto lontano


alla svolta, sul ciglio di una strada


dove s’aprono valli


di viti e ulivi e non trovo la casa.



marzo 06, 2013

Hwang Kem Chan

El poeta ocasional | Hwang Kem Chan

Una mariposa en el autobús 



Dentro del autobús
vuela
una mariposa.

Habrá entrado por la ventanilla
cuando la tuvimos abierta en alguna parada.
El autobús tiene ya las ventanas sin abrir
y corre a toda velocidad
a 120 kilómetros
por hora.

La mariposa cree que está volando en algún huerto,
pero la verdad es que está viajando a Pusan
en el expreso.

Y yo ¿desde cuándo
estoy viajando hacia el final
en un expreso llamado
el tiempo?

Sé que la mariposa
si se abre la ventanilla, encontrará flores.
Y yo ¿qué encontraré en el final?
Estoy viajando con la mariposa. 




HWANG KEM CHAN (1919, Chuncheon, Corea del Sur) 

marzo 03, 2013

James Schuyler



La gente que ve subir burbujas



tal vez está nadando, nunca ahogándose,
o sólo sumergiéndose, subiendo.
O mirando peces en una pecera.
O: “¿Vodka con soda, era?.

“Sí, por favor”.
Voy en un tren (Bridgehampton-Nueva York),
Darragh está conmigo, lee Proust;
en francés, por supuesto: papel Biblia,
tapas de cuero marrón, marrón
como las hojas de octubre que pasamos:
encino, supongo. No, todavía
están verdes. Correosas, pero verdes.

Hoy al mediodía, o a la tarde temprano,
fui caminando entre papas aún sin cosechar
(una achicoria estaba en flor, en flor de azul)
hasta Lag Sag; quiero decir, Laguna Sagaponack.
El centeno de invierno la cruzaba con su
increíble niebla verde, tan suave, tan clara,
y los árboles alrededor de una casa amarilla,
árboles que no reconocí, eran
de un intenso rojo oscuro. A la derecha, los arces
hacían su numerito extravagante.
Los perros, las charlas, las cenas,
el insomnio y el sueño:
el pésimo libro sobre V. Sackville-West:
para mí, un fin de semana variadito.
Y sin embargo, me encantó. Siempre
me encantan el jardín y la casa que hizo Bob
y cómo era la primera luz
por las ventanas del cuarto de huéspedes
a través de cortinas violetas. Estar ahí acostado,
mirándola, como quien se sumerge
y, con los ojos abiertos, ve subir las burbujas.



Bote blanco, bote azul



Dos botes
estacionados
y posando en
el soleado
paisaje
invernal:
pastos secos,
ralos con
manchones verdes
Contra corteza
de color
parejo
ramitas gráciles
con brotes rojos
en las puntas:
no lo ves,
el rojo,
y cuando
lo ves, no podés
no verlo
contra un tronco
descamado que,
más alto que tres
hombres uno
sobre otro,
se vuelve
más troncos.
Detrás,espartillo
y juncos en
rápidos rasguños.
Pasa una mujer,
también su perro,
a trancos cortos:
un cuzquito.
El día
no puede ser
más claro,
más luminoso,
pero se aclara,
se aclara,
tanto y tanto
más bajo
la infinita
ausencia de nubes,
espacios glaciales,
misterio sin fin.



JAMES SCHUYLER (1923, Chicago / 1991, New York, Estados Unidos de Norteamérica)
De: "Una ciudad blanca", Ediciones Gog y Magog, 2012
Traducción: Laura Wittner


marzo 02, 2013

Robert Creeley



Conozco a un hombre




Como le dije a mi
amigo, porque siempre
estoy hablando: John, le

dije, aunque no era
su nombre, la oscuridad nos
rodea, ¿qué
podemos hacer?
o bien, podemos,
¿por qué no?, comprar un jodido cochazo,

conduce, dijo, por
dios, mira
por dónde vas.


Enlaces: ROBERT CREELEY
Traducción: Jonio González

febrero 28, 2013

Salvatore Ritrovato

poesía italiana


Sobre una vieja fotografía     




¿Quién de vosotros me mira en esta cartolina? 
¿Qué murmullo ha desaparecido de la pantalla 
muda de esta kodak? 
Treinta años y una palabra para tener 
aquellas pupilas, filmar el modo 
justo que ellas siguieron en una circunstancia 
su consentimiento fulminante 
el instante de maravilla, no basta. 
Iré a vivir un día con vosotros 
donde no fluye savia, no rezuma 
espíritu de hogar y la piedad se ofusca. 
Y todo acabará, en un ostensorio cincelado 
esmeradamente o en un cáliz
levantado en el altar; terminaré el vaivén
entre vosotros y yo que me esperáis
allí abajo, en las escaleras, después de una boda.


SALVATORE RITROVATO (1967, San Giovanni Rotondo, Italia)
Enlaces:Revista Omnibus
Imagen: Facebook de SR

Su una vecchia fotografia



Chi mi fissa di voi in questa lucida carta?
Che brusio è scomparso dallo schermo
muto di questa kodak?
Trent’anni e una parola per tenere
quelle pupille, filmarne il verso
giusto che esse seguirono in un frangente
il loro consenso fulmineo
l’attimo di meraviglia, non basta.
Verrò ad abitare un giorno con voi
dove non scorre linfa, non trasuda
spirito di focolare e pietà s’appanna.
Pure finirà tutto, in un ostensorio cesellato
accuratamente, o in un calice
sollevato sull’altare; cesserà l’andirivieni
fra me e voi che mi aspettate
laggiù, sulle scale, dopo un matrimonio.

febrero 24, 2013

Marcelo Carnero

Marcelo Carnero



UNA vez tuve una hermana roja. 
Una vez bellísima de papel de fuego.
Las almendras de sus ojos eran 
desconsoladas frutas para ir. 
Frente al espejo, yo peinaba su larga cabellera de murciélago fresco.
Los crespones morados de la seda del vino, no podían otra cosa que alumbrarnos.
Los racimos de plata de los ojos del búho, no podían otra cosa que alumbrarnos.
El miedo no podía.
Cuando se fue, 
no te preocupes, dijo,
va a pasar este tiempo y el siguiente. 
Una noche, despierto 
porque una mano helada te tire de las piernas,
vas a saber mi muerte.
Lo último que hicimos fue no hablar de recuerdos. Tratar de                          no decir la palabra verano 
y dejarnos morar por la tristeza. 
Después saber el mundo 
y el dolor 
como un solo camino para todas las cosas 
o la música rota de no poder volver.



LE temo a los ciegos, porque miran las cosas para adentro.
Con una leve magia de los dedos
descubren al instante cómo se llama el mundo.
Una vez 
de tanto ver el sol quedamos ciegos  
yo y mi hermana.  
Cada vez que acertábamos el nombre de una cosa 
los parpados brillaban como rayos o conejos. 
Cómo nos divertimos 
escondidos de todo 
a plena luz del día.
Duró poco la gracia. 
Mi madre nos deshizo la ceguera con una componenda de ajo y huevo.
Extraño esos días, en que los ojos no eran extenuados dadores de belleza
y como en el amor, si no hay forma de dar con la mirada, el mundo es una piedra. 
Le temo a los ciegos 
porque no pueden saber 
que los asusto.
Canto el tiempo de mis aparecidos. 
Trepan por los vidrios, caen de los árboles, 
son pelusitas, 
son panaderos. 
Mientras lloramos y nuestras voces se abrazan con el vino,  cantan con nosotros.    
A veces los miramos sin sentido 
y la vida es tan triste cuando no sabemos. 
Nos quedamos temblando en ese rastro de invierno tras sus pasos. 
Y ellos, 
pacientes como todo espejo,
se agitan en la sangre de lo que no crece.  
A veces alguien entra a una casa y encuentra uno sentado a la mesa. 
Entonces lo lleva hasta la puerta, le besa la frente, le encarga saludos para el viaje y lo sopla 
pidiendo tres deseos. 
Y ellos, con algún dejo de tristeza, 
bajan por el aire de la calle, se pierden para siempre.


MARCELO CARNERO (1978, Buenos Aires, Argentina) 

febrero 23, 2013

Zulma Liliana Sosa


 Cuestión de suelas



si vaticina él / el despojo inminente / y los pasos están
adentro / adentro donde no suenan / si la copa sufre de
vejez prematura / y a la escasa uña / el pie provoca la
visión de la uva /
si en otro sonámbulo rincón de pocos / muchos convocan
la acritud del asilo / no hay tumulto / y cada cual se va
con su desgracia / el celo en el bolsillo /¿el celo erecto
en su derrumbe?/
si la moneda existe y extenuada está la bestia /¿ habrá
olor y víspera ?



II



y no habrìa /
sino podrìa /
con la noche / alma /
mi ausencia emana
viendo tu presencia /
subida a la espalda gigante /
de la palabra.
interiores
saliendo seguro /
a esta hora /
y yo tan dèbil /
contrayendo deudas /
para ver màs lejos /
para vos y mi fatiga.
no quiero devolver a nadie /
entraña /
mis muertes inclinadas.

                                                                    A Rodolfo Walsh


ZULMA LILIANA SOSA (1945 / 2016, Formosa, Provincia de Formosa, Argentina)
De: Escenas de fin de guerra", Ediciones Libros de Alejandría, 1995

febrero 21, 2013

Miguel Martínez Naón


Escondidas



Se ocultan
para no ser despedidas del alma.

El barco que las atraviesa se hace polvo.

Se quitan de encima los escombros se sacuden
las enaguas.
Ya pasó lo peor dice una
quitando los diarios que forran los ventanales.

Se propaga la luz.
Expuestas al gentío los ojos como postigos se enlutan.

Dos mujeres en un cuerpo
atravesadas por un barco.

Lo advertí desde la vereda de enfrente
cuando  sus ojos me abandonaron.


Todo


Para G.A con cariño


El río que yo más quiero,
no se puede detener.
Con el ruido de sus aguas,
no escucha que tengo sed

(Violeta Parra)



Nadie quiere quedar atrapado
como un pez
o llorar.
Hay cielo suficiente
para ver más allá.

Pero mi corazón, recóndita sed,
llora lo hueco y lo desmesurado
en su canasto.

Todo lo que no es río es miedo.
Miedo lo que sobró de la cena,
soldados de cáscara,
claveles a destiempo,
miedo.

Lo que no es alma es carozo,
y al mundo sólo lo conciben los niños.

Lo que no es luz es chatarra,
un rastrojero lanzado al infinito,
óxido en el aire que no da de beber.

Lo que no es inocencia es rencor,
un tango sin autoría,
los alfileres de ginebra,
eso que ya conocemos.

Una sonrisa común,
una sonrisa aquerenciada,
sentí que me pedías
una sonrisa
así
muy de cerca
sentí
que me pedías

y no era
yo
lo suficiente.


poesía argentina
MIGUEL MARTÍNEZ NAÓN 
( 1976, Buenos Aires, Argentina)
De: "Estación de servicio"