Con tecnología de Blogger.
  • Inicio
  • Catalejo
    • Poéticas
    • Periódico de poesía
    • Otra parte
    • Granta
    • Buenos Aires Poetry
    • Magazin
  • Concursos literarios
  • Fin del episodio
  • Antología EPO
  • Contacto

El poeta ocasional

Jorge Aulicino-Poesía argentina


Jorge Aulicino en “El hombre con el codo en la ventana” a contrapelo de cierta poesía argentina contemporánea, para decir dos palabras emplea dos palabras. La simpleza nunca reproduce una sola cosa y la verdad como irrupción de algo intangible logra hallar su espacio en todo cuanto se puede ver y oír. La peripecia significativa es ardua materia; dicho con el doblez apacible del lenguaje natural: los muchachos del verano ya no imitan ni hurtan y hay ancianos que sólo plantan árboles o tienden al simbolismo (“sin contradicción con el lenguaje oficial, / que establecía una métrica, un ritmo, / y sobre todo un vocabulario según el cual / era preferible decir domicilio que casa, / residencia que hogar, cambio social en / vez de revolución (o siquiera revuelta”). Todos perdimos alguna parte de nuestras personas en un crepúsculo apacible o ante el silencio, que es el principio de todo, sugiere el autor (“Luz es lo que la gente necesita, luz y viento, eso solo / es la vida, efímera, circunstancial, hueca, / para que en ella soplen canciones y fantasmas”).
En esta dulce tierra de porveniristas y conversos, de poetas oficialistas y poetas consulares, siempre estamos hablando de la naturaleza, un territorio (una extensión limitada, un espacio, un segmento histórico): parcelas, proporciones, partes, civiles, uniformadas; y qué palabras serán las electas para dar cuenta de ello, el ritmo y la estrategia de los versos, confiar en las palabras, en la oscuridad de la vida o si se prefiere, la laboriosa concepción del uso del cuerpo, la percepción y el lenguaje a través de su finalidad más radical: zozobra y voluptuosidad (“¿Por qué corre hacia un origen que / no conoce, que no conoció, que no conocerá?”); y el pespunteado invisible de una trama incómoda: escribir es el arte de adivinar el pasado.

El hombre del codo en la ventana     

 

Evocaba a Hölderlin: 
‘Hay una oscura armonía en las cosas.’ 
En la sombra 
Y se decía: 
“La especie libra rencillas todo el tiempo, 
Basta observar el tránsito vehicular,
Los rostros encendidos, los ojos ofuscados, 
pero mira desde lo oscuro el estallido
de la vida”.
“De otra suerte, muere en uno,
y no tiene espacio para celebrarla.
Cara al sol mueren los fascistas, 
los higos y las naranjas.”
Un segundo después el mundo caía 
en un torbellino
de negocios subterráneos,
compras de votos, disputas estentóreas,

gargantas rotas,
ruina de las familias.
meditaba acerca de la luz 



De: "El hombre del codo en la ventana", Barnacle, 2025
Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí
Imagen en Clarín

Malas memorias


Malas memorias     




Creo que Piglia es el que cuenta que una vez en que hablaba de poesía con Germán García este tapó una copa con la mano y la saco de la mesa. "La poesía habla de la copa que no está", dijo. Si fue así, y pido que me corrijan, y sobre todo si Germán García tiene razón, la poesía es siempre elegía. Incluso en la épica y en la oda. Se citaron hace poco aquí unos versos sentimentaloides, muy conocidos, de Neruda, de aquel Poema XX de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada". Todos recuerdan el viento de la noche que gira en el cielo y canta, por no decir el ya desgastado "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". Para mí, pese a algunas buenas imágenes, el poema podría dormir en el armario de la cursilería, si no fuera por una idea que sí me pareció misteriosa: "Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise." Antes de evocar su sentimiento, que por ser pasado debería estar muerto, Neruda dice:  "Como para acercarla mi mirada la busca. / Mi corazón la busca, y ella no está conmigo." ¿La amaba o la ama? ¿No la quiere o la sigue queriendo mucho? Corrigiendo levemente a Germán García diría que la poesía es lo que está a medio camino de no ser, o a medio camino de ser, lo cual es lo mismo. Añoranza de lo que sucedió -o mejor dicho, está a punto de dejar de suceder- y de lo que no ocurrió -o mejor dicho, está a punto de ocurrir-. La poesía existe, como tal, en un cruce de caminos fantasmales.



JORGE AULICINO en Facebook
Enlaces: Poemas de Jorge Aulicino
Imagen en China Daily



Jorge Aulicino


La firmeza de la soledad en los manubrios




No necesito los anchos campos para oír la soledad poblada –
oír o ver, oler o palpar, un sentido debe dar cuenta de esto.
Estás parada ahí,
tras un sillón, en un estrecho espacio, de espaldas a una ventana
de vidrios esmerilados –
no puedo evitar un escalofrío a lo Poe, pero recuerdo,
y el recuerdo hace tu sombra más amable.
La diafanidad de los campos y los espectros tienen un raro vínculo.

Sustancial es esta ancha soledad en las motocicletas estacionadas sobre la vereda.

Tarde de diciembre, 2013. Buenos Aires.
Sustancial en el agobio que siente hasta el sol estrellado
contra un cielo de celeste ardiente.

El desierto de gentes recorrido, de beduinos, de motociclistas sin raíces,
pero cuyas raíces portan el lejano partir de una embarcación cualquiera,
una chalupa guerrera, un barco al palio, un petrolero.
Raíces imantadas de desierto y de soledad y de palabras
que se recuerdan, que mitigan, que ahondan a la vez, el fantasma.

Nadie escribe en estas paredes Viva mi madre. Nadie escribe la verdad.



Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí
De: "El Cairo", libro inédito
Imagen: foto de Leticia Scattini

Jorge Aulicino

Hueso duro de roer




decir
una mujer se parece a una catedral
es mezclar el arte con la naturaleza

una mujer sólo se parece a sí misma
reino velado, luz en tinieblas
hueso duro de roer

una mujer es obvia, impenetrable.



Romance de barrio




Tres versiones sobre vos son posibles.
Una, la estación de lluvias y una dama de pique que baja de un taxi;
otra, la enfermedad, el desasosiego, las
polillas aplastadas con el dedo en un ventanal frente al mar;
la última: la cita lejana de abril, la humedad,
las sequías, la fuga al galope tendido hacia el desierto,
un hombre entre los restos de un naufragio construyendo
casas con mesas, jardines con madera podrida, estopa,
un casco con la vieja cacerola para parar la lluvia de meteoritos,
la simplicidad del momento.



Cezanne


                                        a Santiago Kovadloff


sólo con inclinarme de derecha a izquierda
de izquierda a derecha, me basta,
escribía Cezanne

podría pasarme la vida aquí
inclinándome de derecha a izquierda
y de izquierda a derecha
y no agotaría la realidad, explicaba

espacios en blanco en las últimas telas de Cezanne
indican a los expertos
que había llevado su teoría hasta el último extremo

otros
los atribuyen a problemas de la vista:
Cezanne dejó en blanco lo que no podía ver

en este caso (o en ambos)
¿por qué Cezanne no esforzó la imaginación?

el interrogante debe hacer pensar
a esos esoteristas vernáculos, a
distintas especies de mistificadores

¿por qué Cezanne no quiso pintar lo que sus ojos
- aun moviéndose con su cuerpo de derecha a izquierda
de izquierda a derecha - no podían ver?

¿por qué escriben sobre lo que el corazón no ve?
¿por qué escriben sobre lo que la inteligencia no celebra o llora?



Enlaces: Jorge Aulicino
De: "Poeta antiguo", de Jorge Ricardo, Ediciones Botella al Mar, 1980

Poeta Jorge Aulicino de perfil sobre fondo violeta claro


Saint Germain des Prés    




El viejo temor. En una iglesia de París  
encendí una vela y no supe -aun con mi más 
ferviente deseo penetrando mis huesos, 
como el frío entre aquellas piedras medievales-
si podía creer, si me era dado creer, si mi fe era cierta
y aceptada. Eran indescifrables los labios
de la Virgen en aquella piedra tan gastada.
El viento, no el de ayer, no el del Quinientos,
un viento frío de hoy -aunque puro en cierto modo,
o puro contra todo- apagó una vela. Creí que era
mi pequeño cirio, mi querido cirio, el cirio de mi deseo, rojo
en su cápsula de vidrio. Y aun creyendo
que había perdido todo, que la boca de Dios
o del Averno
o del siglo
lo había apagado,
lo volví a encender
con el mismo encendedor de plástico.
Y luego de rezar de algún modo, me di cuenta
de que no era mi vela la que había vuelto a encender,
sino otra, la de al lado, chamuscada, vieja, ennegrecida.
Fui raramente feliz y lo confieso.
Sin quererlo, había avivado otra plegaria,
un rezo desconocido, el rezo de otro.


Enlaces: Jorge Aulicino
Fuente: "El Cairo", Ediciones del Dock, 2015

Mujeres que cuentan su experiencia





Mujeres que cuentan su experiencia,
el alto tejado ajeno, el regreso
a la casa paterna,
el dentista, los chicos ensortijados, altos ya.
El trabajo alienante las has hecho sentir la distancia
-que en realidad existe- entre lo que se recuerda
y lo que se ve: bolsas negras
para devolver a la tierra
la ropa y el tocador de la madre muerta;
cartas que no se sabía que existían, el dentista,
el plomero, el trastorno de hoy, el auto finalmente
parado en el costado de una calle,
y mirar enfrente a los que corren en el parque.



Jorge AulicinoDe: "Corredores en el parque", Barnacle Libros, 2016
Fuente: De lo que no aparece en las encuestas
Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí




Posiciones frente a la luz en el barrio de Flores




En esa casa no vive nadie hace rato, las ventanas de la planta baja
fueron tapiadas con ladrillos y las del primer piso tienen los vidrios rotos.
Los pisos son altísimos y mi amigo advierte cómo se ve el cielo desde allí.
Lo dice como si estuviera dentro de la casa y no mirándola desde afuera.
Para mí, allí donde se ve el cielo de Buenos Aires se ve la pampa.
El cielo está lleno de pampa. pero la casa es gótica y no es difícil imaginar
el fantasma del poeta Guido Spano levantándose de la cama
sólo para ir a buscar un vaso de agua -porque allí, dicen,
vivió Guido Spano sin salir de la cama-.
Mi amigo se ha desplazado en esos planos mentales como suele hacer.
No puedo acompañarlo mientras su mirada mira el cielo por encima de los   techos.]
Sólo con ver el cielo desde la calle sé que ha gritado un tero,
que se pierden los ruidos en la pampa tremenda
y que el aire argentino tiene una luz que casi hiere
como el borde de una hoja de papel,
y a la vez es huidiza; nueva o muy vieja parece,
no lo sé, pero no es la luz opaca de tantos otros países, es una luz
que a la final molesta, te ha rasguñado y no te diste cuenta;
tampoco es insoportable y agresiva como en el Caribe donde
Lezama Lima entornaba todo el día los postigos para verla tamizada
y para, en última instancia, disfrutar el fresco del ladrillo o la piedra.
Es otra cosa acá.
Acá, fácil, uno se hace amigo de la oscuridad.




De: "El Cairo", Ediciones del Dock, 2015Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí
Imagen: Facebook de JA. Jorge Fonderbrider, Jorge Aulicino y Jonio González







Jorge Aulicino



"La poesía tiene una felicidad que le es propia" 



Sobre el pentagrama Haendel
señaló el momento en que comenzó a quedarse ciego
y el manuscrito yace ahora en su casa natal donde
el visitante es invitado a sentarse y escuchar el furioso advenimiento del Mesías
o lo que es igual todo es sacudido por la música
hasta los clavecines y los pisos donde Haendel jugueteó de niño
mientras la inscripción marginal señala que hay que cerrar los ojos
y pensar en la música del caos, algo
que ignoran los astronautas o que conozco
por repetidas incursiones a la realidad
pero que para Haendel fue quedarse ciego
tentar el borde la cama, probar el vacío a cada paso
con el orinal en la mano por esos pasillos de Dios.


Enlaces: Jorge Aulicino
De: "La caída de los cuerpos", El lagrimal trifulca, 1982
Imagen: launicarevista.com

Eurostar, Riachuelo, Jorga Aulicino


Via del Corso     
Roma 


1 


Cerca de la Piazza del Popolo y de la Piazza di Spagna, 
como dictado por una agencia de turismo 
mi fantasma anda entre muebles repintados 
en el amanecer poblado de perfiles y grúas 
gaviotas y revoques, 
glorietas achaparradas en las terrazas, 
eructos de hongos en escaleras, 
cruces y cúpulas. 
Todo esto era más verdad que la cercanía de la casa de Keats. 



2


Una ciudad y otra,
lluvias y perfiles de acueductos
fueron creados por mi manos y un teclado: es un juego que repito desde hace años.
Todas las ciudades romanas comercian entre sí
y se incendian a veces sus palacios o pocilgas
y hay una columna de humo en el horizonte tranquilo 
    de gaviotas.
Así nacen, de verdad, y mueren las ciudades —Dios sabrá qué significa “de verdad”—. Porque
el paisaje anaranjado, con grúas-espiga en el horizonte 
    y casas secas
es tan irreal o digital o virtual como este juego en el que nacen 
    y renacen, 
cada noche, ciudades, y tan adentro del corazón 
     se desmoronan.



El Puente Viejo
Barracas, Buenos Aires


1


El estrecho puente sobre el que 
un mediodía de invierno se detuvo el Citroën 3CV
y lo arrancaste a manija, fines de los 70,
cuando atronaba el silencio del mediodía
y el agua densa remaba como una mala digestión,
hacia el Plata.

¿A quién le importaba la paradoja, en tanto retórica? 
Era olvidable, mucho más que las chapas del Citroën
que se sacudieron cuando engranó de nuevo
el pequeño motor de dos cilindros.

Estacionaste el auto y en el húmedo y cálido útero
del bodegón El Puentecito comiste
una gigantesca milanesa a la napolitana.



2


En el nuevo puente Pueyrredón, a unas cuadras,
una mañana de primavera se quedó parado el trajinado 
     Peugeot 404,
porque no funcionaba el indicador del combustible,
y tomaste a tu hija en brazos, bajaste el puente, volviste con el 
     bidón lleno.
La normal circulación no se alteró.
Tu epopeya fue tan mínima
que, en comparación, la de las hormigas junto al surtidor,
empeñadas en deshacer un pedazo de pan y transportarlo,
fue la hazaña gigantesca de ese día.
Pero todos los días estaban hechos de pequeñas epopeyas
y muertes silenciosas.



3


El olor del Riachuelo te despertaba cuando volvías de un viaje.
Era la señal de que estabas en casa. La ciudad resurgía en la 
    ventanilla
como si no la conocieras.

El olor del Riachuelo era indescriptible, no era orgánico, era
el de la putrefacción de los metales
si fuera posible, un olor a maceramiento de ácidos y aguas 
     cloacales, pero no repugnante;
era el olor de tus cosas, del borde de tu ciudad,
como el de un cuerpo que recién se despierta y deja
un suave hedor sobre la sábana.

(Bajo un puente, se hundió 
     un tranvía en 1930.
El poeta Tuñón tenía 25 años y mencionó en la crónica
     que un obrero joven llevaba un sándwich de milanesa
     en el bolsillo.
Una milanesa simple, no una napolitana
como la que comiste en la orilla aquel invierno,
cincuenta años más tarde, en el borde
del agua negra y familiar, en el borde también de la ciudad
de los hechos,
de las cosas que se quieren y siempre son lejanas.)



Estación Perú
Buenos Aires



1


Un mundo entramado queda afuera:
sistemas de semáforos, mensajeros en motos, antenas, 
    ondas, calles, cortadas, puertas viejas,
ascensores:
estamos en el andén, el comercio se reduce a diarios,
alicates y cuchillos, llaveros, billeteras de plástico.
El santuario abre sus bocas en los extremos y el aire 
emite vibraciones que agitan el olor a cable
y grasa, el eléctrico olor del Subte.

Irán los vagones rápidos, transitorios, como el sueño;
las ondas electromagnéticas —ciertas pero fantasmales—
nos seguirán y buscarán 
teléfonos celulares en los vagones, pasaje
fortuito, como el de los sueños.
No habrá piratas petrificados en las paredes ni esqueletos 
fósiles de pájaros,
y sin embargo el túnel conduce a mundos
en su mayor parte imaginarios,
sin que haya un mundo específico del Subte,
una fauna, una flora, descontando las ratas, que también
están de paso.



2


Por alguna razón Disney imaginó que el viaje hacia las islas de
los piratas debía ser por un túnel,
como una galería de los prodigios
(águilas, cabras, serpientes, humanos, caballos entremezclados,
producen grifos, hipogrifos, quimeras, sátiros, centauros).
Un túnel como el de la Corte de los Milagros,
como la madriguera del conejo,
raíces que cuelgan del techo.
Y aquellos cielos puros y las aguas del Caribe,
de color turquesa, y el milagro de peces de colores,
el coral, los manglares,
     el sudor de las mulatas,
convertidos en un cielo de tormenta,
     un agua de cloaca, 
una isla de esqueletos, figuras de cera
pelos en las axilas, cicatrices negras,
risas del Infierno. 
     Una Estigia, el mar.
Un viento de túnel, el huracán.
Un olor de metales recalentados, el de las especias.
Un humo tormentoso, el del tabaco.



3


Y aunque el Subte es sistema, red, 
el túnel va a la nada.
Se mete en uno, en los bronquios, en las cavernas físicas.
Cava. 

Puede que todo lo pueda el túnel.
Que llegue más allá del mar.
—Eurostar hizo un túnel bajo el Canal de la Mancha—.
Se pueden cavar túneles debajo del Atlántico, 
quizá existan subtes bajo el mar.
Hay un túnel que no termina, en alguna parte.
Los que entran en él, ven para siempre 
jardines y viveros, hojas y ramas,
techos que se suceden, campanarios, cúpulas, mundos de peces,
de anémonas, mundos de espadas, trompos,
mundos de cuerpos desnudos,
detalles interminables de un ojo:
guirnaldas, movimientos de un caleidoscopio.
Cosas de las que siempre se estuvo afuera.
Eso debe ser la muerte o la vida eterna, que son lo mismo, 
en términos prácticos.






De: "El libro de los lugares sagrados", Barnacle, 2022
Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí
Imagen en Facebook





24    




Como un amor que se estrangula a sí mismo, 
   así es el río. 
El amor no se tolera a sí mismo y sólo lo tolera 
el que pesca con tanza, el de pocas luces. 
Es mejor, decía, pescar en la oscuridad. 
evitar la pasión, que termina en oscuridad. 
Y no con absurda caña, sino con tanza, cordel 
que tiembla sobre el costado del dedo,
que presiente la gravitación del pez.
El río no se tolera a sí mismo, por eso
se abre, se aparta de todo, lleva
lo que encuentra, que no es mucho, pero
no desespera, se abre más, porque esa es la ley
de la llanura, sobrevolada por loros.
Todo canta a su alrededor. El río lo consigue
pero no escucha cantos: los envuelve, los diluye,
   los lleva.
Liberado de pasión, no de amor, el río no es él mismo.
Una gota de vino cuelga a veces del labio
del pescador, se embriaga apenas, a veces.
Pero no pregunta lo que no comprende.
Apagó todas sus luces, como el río,
al que iluminan apenas el farol de una canoa,
   los astros.


Carpe diem




Muchos creían oír el
sonido del día
y nada oían
sino el sordo caer de la
civilización,
Y a esto el encierro
nos conduce, pero no han
puesto
todavía final a nuestra
cabeza,
y eso es lo mejor que
podemos decir de este eufemismo.
Ya no llueve como antes
llovía: es lo cierto.
No
sobre adoquines como los
de antes,
aunque aquello fuera
también ilusión.
El nombre de la verdad
no era aquel
resplandor sobre unos
techos de teja
después de la lluvia en
el barrio del Aeropuerto;
no los confusos truenos
del cielo o de los aviones
entre nubes gris y
gualda.
Quizá tampoco esa confusión,
fue la verdad. Ni ese
sonido
que llamaste día
y es para mí el de una
rajadura que se extiende
por la totalidad de las
cosas
y sólo oímos vos, yo,
los inútiles que no
tienen
otra cosa que escuchar.



De: "El río y otros poemas", Barnacle, 2019
Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí

EL tallo que detiene el ojo
crece un centímetro por día
en la ansiedad del día.
A un centímetro diario el tallo crecerá
3,65 metros anuales.
Pero el ojo no se engaña:
el árbol joven del jardín
no crecerá hasta esa altura en un año.
Hoy, solamente ahora, crece
un centímetro diario.

No durmió bien el observador.
El jardín, en una barrio
que hace cien años fue rico,
tiene plantas frondosas, oscuras, frescas.
El árbol joven, ensimismado entre ellas,
insolente y frágil,
no promete una copa frondosa
ni pájaros ni el suavísimo sonido a sedas
de las hojas de los otros árboles
pero crece, hoy, 3,65 metros anuales.

El momento es absoluto
para los árboles mayores,
lentos o eternos
con velocidad de acuario,
y para el tallo nuevo,
ágil y voraz.
Tallo  que no entiende, como los árboles mayores,
que su objeto es limitar el infinito,
no conquistarlo;
este tallo joven quisiera, en su velocidad,
abarcar con su copa, ramificada millones de veces,
el espacio completo
hasta anular todo dibujo del espacio
entre sus futuras ramas y sus futuras hojas.
Lo comprende bien el hombre que no durmió esta noche.
Su espíritu es
los árboles:
los viejos
y el nuevo.


JORGE AULICINO
De. "Almas en movimiento", Libros de Tierra Firme, 1995
Enlace: El poeta ocasional
Imagen: festivaldepoesiaderosarioenfotos.blogspot.com

Nueva Caledonia     




Nada quedaba ya de Troya 
ni de Babilonia ni de todas las ciudades del oriente, 
incluida Samarcanda y Labuán, 
ni siquiera de los suburbios de Buenos Aires, 
donde anduvo la sombra de un imperio. 
Nueva Caledonia era el refugio natural. 
Alzaste allí versos y columnas ecuestres, 
y con soldados de plomo y desguaces militares 
formaste tu ejército blindado.
Inútil.
Es sabido que los versos no admiten defensa.
Caen y renacen como esas plantas
entre los rieles que viste tantas veces,
durante tus esperas en estaciones del abandonado ferrocarril
bonaerense.
Antes de los zumbantes camiones, los contendores, antes
de las autopistas que cintilan.



Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí










Premio Nacional de Poesía













Poemas de Jorge Aulicino / Poemas de Jorge L Escudero /Poema de Hugo Padeletti










TENGO que decir que la ex revista Ñ volvió a publicar un "balance" anual de los [mejores] libros -y otras formas del arte- y le destinó solo un recuadro en muchas páginas -en todas sus páginas- a la poesía. La evaluación, a cargo de Nora Catelli, notable ensayista rosarina que menciona solo tres libros... de autores rosarinos.
El poco espacio dedicado a la poesía en estas encuestas y en general en las publicaciones literarias no solo consterna porque desconoce una parte sustancial de la literatura -cuya historia escriben estas encuestas, entre otros artilugios- sino también porque funciona de acuerdo con la estrategia de mercado de las editoriales en general: no se vende poseía, no se publica, no se comenta. Que no haya memoria de ella es lo de menos.


JORGE AULICINO en Facebook
Enlaces: Revista Ñ | Jorge Aulicino, poemas



12/04/2020


A veces siento, al leer ciertos poemas, que la encriptación del mensaje es obligada.


06/10/2018

Ahora, los poemas son más trabajados que inspirados. Un cuerpo lleno de costuras; el arte se aplica a cómo disimularlas.

26/03/2017

Esperando que el semáforo de peatones me permita cruzar la avenida, recreo vanamente la idea de una realidad circundante, física, compuesta de luces, de estructuras de metal, puertas de vidrio, marquesinas, autos, un ciclista. Cómo reflejar la inconsistencia del mundo alrededor, sutil y vaporoso.

Cuando leí el poema de Jorge Aulicino descubrí la palabra clave. Mis intentos fallidos consistían en no encontrar esa palabra de partida. "Todo flota". Objetos desvinculados, objetos desperdigados en el asiento trasero de un auto. Ideas sin ilación mientras espero la otra luz del semáforo.

En el magnífico blog de Silvia Camerotto, este poema inédito de Jorge Aulicino


[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.

El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.


09/02/2016


He leído algunos poemas donde las acciones toman la delantera. La supremacía del verbo ante un posible estado atemporal e innominado.

Un poco de narrativa a los poemas. Nilton Santiago me desintoxica.

"Marie-Claire Walker (1937- ), bisnieta de Oswald Durand, publicó en 1977, en París, una colección de versos con un título muy significativo: Poèmes (Poemas).

"Mary Jo Bang: ¡..........!En este blog. Mary Jo Bang


31/12/2014

Observaciones sobre "Las visitas" (ver entrada anterior)

Conversión de lo animado a objetos: pinzones (gorriones) en sillas.
Altura, vuelo liso sintácticamente (hasta el alfeizar) y luego la repisa hasta un plano, el camino.
El arroyo seco, rebosante de anhelos de lluvia. Anhelos, la palabra clave.
Ahora las sillas transmutan en humanos (dos sillas paradas) para esperar las visitas.
Siempre vuelven: lo indudable y su reverso, el anhelo.

El poeta ocasional


11/07/2014


Empiezo a leer "Tres veces al amanecer", de Alessandro Barrico (Editorial Anagrama), y antes de pasar a la siguiente página, el primer cortocircuito: "Tenía así una forma de caminar un si es no es cansado, y de sujetar...". Dependencia, libros importados, traductores importados.

Cada día me cuesta más leer prosa, sometido por la poesía, por el televisor y la pereza de atender sucesos en el tiempo. A veces, empiezo un libro de poesía por la ultima página.

24/06/2014

Mark Strand menciona a dos poetas aquí, Joanna Klink y D.A. Powell.No hay traducciones de estos poetas, o al menos, no encuentro en una recorrida apresurada por la web.

Cómo traducir el vacío de palabras apelando a distracciones al borde de la rendición de la cabeza. No hay intercambio de la palabra ilegible por otra que me contacte, no hay traducción de esto que me pasa: nada.

Lo que queda para Bill y Sandy Bailey

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado de la ruta.
Cuando se hace de noche arraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.

¿De qué sirve?. Las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre. Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes. ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda mi vida.

Enlaces: Mark Strand


24/05/2014


Hace varias semanas que no diviso ni una palabra en el horizonte, se precipitaron al abismo. Como un organismo salvaje, el síntoma de la ausencia de palabras, intuye el remedio, que consiste en releer algunos poemas, simples, de dos o tres poetas. "La simplicidad es expansión". En estos momentos, la pregunta primaria es: "¿Tengo algo qué decir?. Sí, tengo algo qué decir, no sé qué. Las palabras me lo dirán.

"El poema no es esa palabra, es comienzo, y la palabra no comienza nunca, pero siempre dice otra vez y siempre vuelve a comenzar. Sin embargo, el poeta es el que escuchó esa palabra, el que se convirtió en la unión, en el mediador, el que le impuso silencio pronunciándola. En ella, el poema está próximo al origen porque todo lo que es original es a prueba de esta pura impotencia del recomienzo"

"El espacio literario", de Maurice Blanchot


18/12/2013


Un cartel publicitario dice "Yo también creo en vos" sobre el margen inferior de la imagen de un Papá Noel tomando una gaseosa. Un cartel publicitario no dice "Yo creo en vos también". Sutiles cambios de dirección. Un cartel publicitario me recuerda que el poeta es un afinador de sentidos.


01/05/2013


Navegando por Internet y hundido por grandes olas de desaliento cuando no encuentro un poema VIP, y otra vez emergiendo, eligiendo páginas múltiplos de diez como quien despliega las velas para avistar pronto los acantilados de una isla que oculta el tesoro al final de señales a traducir. Un nombre, no clavado en el tronco de un árbol fabuloso, sino en la imagen de una tapa marrón claro de un libro: Henrik Nordbrandt. Es un poeta danés, exhibido con admiración en algunas páginas. En una de ellas se transcribe un poema de su libro "Nuestro amor es como Bizancio".

Nuestro amor es como Bizancio
tuvo que haber sido
la última noche. Tuvo que haber habido
me imagino
un resplandor en los rostros
de los que se agolpaban en las calles
o formaban pequeños grupos
en las esquinas de las calles y en las plazas
hablando en voz baja,
un resplandor que tuvo que haberse parecido
al que tiene tu cara
cuando te echas el pelo para atrás
y me miras.

La traducción convirtió el contenido del cofre en monedas de hojalata. No interesa conocer el original. De ningún modo me permito leer en español "tuvo que haber sido (...) Tuvo que haber habido...(...)" y celebrar el poema.

Hasta mañana. Feliz día del Trabajador y viva el infinitivo compuesto


29/03/2013


Un comienzo y el final de un texto que no prosperó


"el canto de los pájaros en exceso turba la mente"
"no todo lo que brilla es oro
(...)
un arbolito dorado,
porque lo pequeño es, majestad de los sueños,
puro candor,
nuestro dominio."

(Un árbol de hojas completamente amarillas en otoño en la senda que rodea el Jardín japonés)


09/01/2013


No todo es color rosa (o violeta) como las flores del jacarandá. Esta ciudad ya no tiene "dulces atardeceres". Es mísera y lastimosa. No hay complacencia posible paseando por las plazas de Tribunales, atravesando las plazoletas de la 9 de Julio. Tullidos del Obelisco. Un tipo durmiendo en los cajeros del Galicia entre el orín y la diarrea a la hora de entrada de los empleados. Esta ciudad medieval más allá de las latitudes de 678, ni echando 20 centavos en la ranura...

20/06/2012


Unos poetas, editores de blogs, han cometido el desacierto de publicar algunos textos míos. Por mi parte, gracias. A mi agradecimiento lo acompañan mis disculpas. Los textos publicados, estuvieron o permanecen en un proceso de recomposición (o descomposición) para alcanzar la "mejor" expresión. En consecuencia, esos textos, en dos o tres palabras o versos completos, no coinciden con los publicados en mi blog a la fecha o los de mi archivo electrónico.

Ya sabemos lo de Borges. Estoy obligado a considerar mis palabras en una estructura del género como un raro organismo en actividad, extraplanetario, que se traduce a sí mismo en búsqueda de lo inalcanzable.

24/05/2012

La balada del mar salado, de Hugo Pratt



La sombra: se avecina la tragedia.
Corto Maltés, fumando. Se consume el cigarrillo y, en momentos, una vida.
Cuadro siguiente, la detonación del pelotón de fusilamiento: los pájaros espantados, en vuelo, y nubes amenazantes. El sujeto (el fusilado) no se muestra.
Hasta aquí, elementos de un poema.
Los dos últimos cuadros, conclusiones, elementos del crítico. Si se incluyen en el poema, se arruina.


21/04/2012


La lección de música de : Como quien avanza en el poema citando objetos en detalle, incompletos por predicados inconclusos
17/04/2012

En las 10 preguntas del suplemento de Cultura de "Perfil", Gabriel Bellomo contesta la última:

-¿Cuál es el comienzo favorito de la literatura universal?
-Prefiero los finales, ya que creo que en el final de un relato o de una novela se condensa el pathos de toda la obra. Cito las últimas líneas de Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar: "Mínima alma mía, tierna y flotante, huésped y compañera de mi cuerpo, descenderás a esos parajes pálidos, rígidos y desnudos, donde habrás de renunciar a los juegos de antaño. Todavía un instante miremos juntos las riberas familiares, los objetos que sin duda no volveremos a ver. Tratemos de entrar en la muerte con los ojos abiertos".

Gabiel Bellomo en Cultura, suplemento del diario Perfil del 15/04/2012Imagen: Memoria de Adriano en www.periodismohumano.com

28/01/2012


Es la hora de la siesta en el barrio de Floresta. Abro la puerta de la casa de mi tío Salva. Todos duermen.

En el primer cuarto, con la ventana a la calle, el escritorio y la biblioteca. Recorro los lomos de los libros: Jean Paul Sarte, Teatro completo de William Shakespeare, Schopenauer, magazines de teatro. Elijo un libro al azar, pequeño, de tapas duras. Abro otra puerta, pero de una dimensión monumental, y ornamentada, con un friso que dice El escarabajo de oro, Edgar Alan Poe. Es mi iniciación literaria. La travesía se completa en la terraza, en el cuartucho de Isabel, la empleada doméstica. Olor intenso a Minino, obviamente, un gato, blanco y negro. Una pila de revistas de historietas, El Tony, Intervalo. De Poe a El Principe Valiente, Rip Kirby, El Fantasma, Johnny Hazard. Afuera, la tarde de Floresta, "un gran silencio como un dios que duerme".

Paradoja del recuerdo: la literatura abajo y encumbrado, en la terraza, el género "menor". Es la tarde de un sábado, quizás. A la noche, el tío Salva, burrero como mi padre, quineliero, festivo y compadrito de funyi que caminaba como John Wayne, recitará a Vacarezza o a Delmira Agustini, ¡Cumbre de los Martirios!... ¡Llevar eternamente,/ desgarradora y árida, la trágica simiente ..."

(https://epoelpoetaocasional.blogspot.com/2011/06/delmira-agustini_29.html)









To be continued (o fin del episodio)


14/11/2011


Un taxista poetiza el intenso tránsito de la ciudad: "...andamos a vuelta de rueda". Considero un posible texto que empiece con "un taxista". Es el sujeto del mundo exterior presentado fugazmente. No se agrega nada más, para no demorar la introspección. Quizás algunas referencias accidentales. Un viaje inverso a lugares cerrados donde no existe la dimensión de un destino...


02/10/2011


Leo por primera vez al poeta Ezequiel Alemian en http://campodemaniobras.blogspot.com/2011/09/ezequiel-alemian-dos-poemas.html.
El poema 20 se instaló aquí en mi casa o adonde mis zapatos me trasladen.

...Entonces, las luces apagadas otorgan preeminencia a otro sentido, el sonido (el sonido de la ducha). Veo una casa casi oscura, (la cualidad de absoluta oscuridad se exluye por la luz de la luna) . La cámara se aleja o yo mismo, entrometido en el poema, retrocedo por un pasillo hasta el espacio exterior. El sonido del agua permanece en primer plano. Es el mínimo y hasta elemental indicio de la presencia, aunque invisible, de Alguien en la penumbra.


01/09/2011


En el cuestionario Schmidt contesto a la pregunta "Qué objetos te acompañaron toda tu vida". Entre otras cosas mencionadas agregué:."... la dedicatoria de Marcelo Cohen en su primer libro". La autocensura matizada de baja dosis de egocentrismo o el convencimiento de la nula relevancia que significará para los demás un hecho privado me impiden transcribir la dedicatoria. Igual que un mapa de un tesoro, las pistas se interrumpen y el paradero final se resguarda, el tiempo que sea posible, en mi cabeza. El mensaje en la primera página del libro se refiere a un puente elemental de palabras. No pienso en un puente descomunal, un gigantesco tejido de tirantes de acero y toneladas de cemento de columnas plantadas en el lecho de un ancho río. Es un puente, el que construyo para alcanzar la palabra a quien está en la otra orilla, de ligaduras naturales con un destino agregado:la poesía, que a partir de cierto punto, transfigura mi identidad. Indiana Jones trastabillando, aferrándose a lianas entrelazadas, oscilando de un lado a otro en el abismo. Abajo, los rápidos de un río. Y el final que se demora, la orilla opuesta. Escribir un poema parece esto: la aventura de un explorador que huye.


22/08/2011


La "sincronía" en la lingüística fue un término incorporado por Ferdinand de Saussure para facilitar el estudio de la lengua. Lo que propone el análisis sincrónico es el estudio de la lengua en un determinado momento o período de la historia. El estudio diacrónico analiza su evolución pero a lo largo del tiempo. En la Metodología de la Investigación se compara también con la forma de estudio Transversal. Ejemplos : fructus->frucho->fruto Sincronía / diacronía: hacen referencia al tiempo, a la cronología. La sincronía es el tiempo en un momento dado, un tiempo concreto. La diacronía es una progresión en el tiempo. Hasta entonces, sólo se habían hecho estudios diacrónicos. Ejemplos: Estudio de la lengua del siglo XV. (Sincronía) Estudio de la lengua en el siglo XV al siglo XVIII. (Diacronía)
De: wikipedia.org


Qué quiere decir :)
09/05/2011 Destellos minutos antes del sueño. Repicando el último verso de Veiravé: "a cuya sombra hablaban portugués nuestros amigos". (aquí) Tanto repicar que me olvidé de los cangrejos. El verso fue expropiado naturalmente. Lo ajeno se transforma en lo propio aunque mis amigos no hayan hablado nunca portugués a la sombra de un árbol desconocido. La desconexión de la última imagen justificada por ese "¿por qué no? logra su autonomía. La nostalgia no se puede representar de una manera inteligible: habla otro idioma. Me dormí, pensando en los amigos que no oigo y en los lejanos.


23/12/2010


Matisse

Como suspendida por hilos invisibles: la dimensión única. Las formas pugnan por instalarse en el primer plano. Como en los poemas de Frederick Seidel. Las capas del tiempo se agrupan. Todo es tiempo activo, duración. La dificultad: encontrar el coordinante apropiado, la disimulada juntura


12/09/2010


Desde el comienzo me entusiasma el poema de Billy Collins. "El otro día...", el referente próximo a la realidad más inmediata. Es "un otro día" común a todos. Nada de vastedades del Ser, poemas sinfónicos: no puedo concluir la lectura


01/09/2010:


El poema de e.e cummings sobre Buffalo Bill


Buffalo Bill's
defunct

who used to
ride a watersmooth-silver
stallion
and break onetwothreefourfive pigeonsjustlikethat
Jesus
he was a handsome man
and what i want to know is
how do you like your blueeyed boy
Mister Death

e.e.cummings (1894 / 1962, Estados Unidos de NA)

Traducción de Andrés Marceño


El difunto Buffalo Bill,
montado en corcel plateado
y fluido como el agua,
disparaba a los palomos:
¡bang, bang, bang y bang!
y atinaba todos los balazos.
¡Oh, cómo era galán!
Y yo quisiera saber
qué tal se lleva usted
con ese gallardo jovenazo
de los ojos azules,

Señor Muerte


Traducción de David Mochen


El finado
Buffalo Bill
tenía por corcel
.un semental plateado y suave
como el agua
y tiraba al pichón... unodostrescuatrocinco acertabacomosinada
¡Dios mío!
cuán apuesto era.
.y me pregunto
si se lleva bien con su muchachitodeojosazules

Señor Muerte

Traducción de Leopold Bloom


El difunto
Buffalo Bill
cabalgaba

un semental de plata
suave como el agua
y partía unodostrescuatrocinco palomas comosinada
Jesús
era un hombre apuesto
y lo que quiero saber es
si le gusta su chico de ojos azules

Señora Muerte

Traducción de David Lagmanovich


Buffalo Bill está
difunto
el que solía
montar un caballo de plata bruñida
-----------------------------como agua
y bajar unodostrescuatrocinco pichonescomosinada
........................................................ Cristo
era un hombre guapo
------------------------y lo quiero saber es
si le gusta su muchacho de ojos azules

Señor Muerte

Traducción de Alfonso Canales


Buffalo Bill está
difunto
-----------------y solía
cabalgar un corcel de plata buida
------------------------------------como agua
y romper unodostrescuatrocinco pichonesdeungolpe
---------------------------........................................................ Jesús
era un hombre excelente
----------------------------------------y lo que yo quisiera saber
ahora es si le gusta su muchacho de ojos azules
Señora Muerte


07/08/2010:


-¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?

-"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo." (Pedro Páramo, Juan Rulfo). Creo que es bastante equilibrado. No aspira a "gran comienzo" y sin embargo es uno muy bueno. Siempre me llamó la atención el "vine", el tipo se sitúa de movida en Comala y te arrastra desde la primera palabra hasta ese lugar.

Diez preguntas a Félix Bruzzone, diario "Perfil", domingo 1° de agosto de 2010.


19/06/2010:


Tal vez la espesa nube de vapor favoreció la aparición, esa veladura en movimiento, verdadero huso de niebla a punto de deshacerse, desmaterializó la consistencia sin eludirla. Era como el dibujo de un desnudo a medio hacer.

Las esfumaturas competían con el trazo, el contorno presentaba el volumen y volvía a retirarlo. Esbeltez lánguida con relumbrones de humedad. El pelo mojado, partido al medio y echado hacia atrás palidecía la frente pura. Los ojos despiertos me confrontaron sin asombro. Era una mirada rendida y clara, afectada de una franqueza inhabitual. Un brazo hermoso y fresco manoteó rápidamente un toallón y los pechos temblaron en su firmeza, El agua chorreaba entre ellos.

De:"Cita en Marruecos", novela de Rodolfo Rabanal publicada por Seix Barral, 1996

Cita en Marruecos


Tal vez la espesa nube de vapor favoreció la aparición,
esa veladura en movimiento,
verdadero huso de niebla a punto de deshacerse,
desmaterializó la consistencia sin eludirla.
Era como el dibujo de un desnudo a medio hacer.
Las esfumaturas competían con el trazo, el contorno
presentaba el volumen y volvía a retirarlo. Esbeltez lánguida
con relumbrones de humedad.
El pelo mojado, partido al medio
y echado hacia atrás palidecía la frente pura.
Los ojos despiertos me confrontaron sin asombro. Era
una mirada rendida y clara,
afectada de una franqueza inhabitual.
Un brazo hermoso y fresco manoteó rápidamente un toallón
y los pechos temblaron en su firmeza,
El agua chorreaba entre ellos.


18/06/2010:


Qué es eso, que parece que la tierra está gritando, y él respondió, Es mi mujer, que está dando a luz en aquella cueva, y ellos dijeron, No eres de por aquí, no te conocemos, Hemos venido de Nazaret de Galilea, a censarnos, en el momento de llegar le aumentaron los dolores y ahora está naciendo. El crepúsculo apenas dejaba ver los rostros de los cuatro hombres, en poco tiempo todos los rasgos se apagarían, pero proseguián las voces. Tienes comida, preguntó uno de los pastores, Poca, respondió José, y la misma voz, Cuando esté todo acabado, ven a avisarme y te llevaré leche de mis ovejas, y luego la segunda voz se oyó, Y yo queso te daré. Hubo un largo y no explicado silencio antes de que el tercer pastor hablase. Al fin, con una voz que parecía, también ella, venir debajo de la tierra, dijo, Y yo pan he de llevarte.

De: "El evangelio según Jesucristo"


En Francia, en los tiempos de la monarquía, cuando el rey moría, aparecía siempre un cierto dignatario que anunciaba y al mismo tiempo proclamaba "Le roi est mort! Vive le roi!". Creo que no van a faltar razones para que empecemos a pensar en decir "¡El comunismo ha muerto! ¡Viva el comunismo!"

De "Cuadernos de Lanzarote" (1993-1995)

José Saramago


08/06/2010:


Una carroña


Recuerda aquel objeto que vimos, alma mía,
un día estival y soleado:
al borde de un camino, una carroña infame
en un lecho de piedras sembrado.
Con las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
quemante y sudando veneno,
abría de manera abandonada y cínica
su vientre de emanaciones lleno.
El sol resplandecía sobre esa podredumbre
como para cocerla a punto,
y devolver al céntuplo a la naturaleza
cuanto ella había puesto junto.
Y el cielo contemplaba la osamenta magnífica
expandirse como una flor.
Creíste desmayada caer sobre la hierba,
tan fuerte era el hedor.
Las moscas bordoneaban sobre aquel vientre pútrido,
del que salían batallones
de larvas negras, que corrían como líquido espeso
por esos vivientes jirones.
Todo aquello bajaba, subía cual las olas,
o desprendíase crujiendo;
dijérase que el cuerpo, lleno de un soplo vago,
multiplicábase viviendo.
Y todo eso sonaba con una extraña música;
de agua o de viento era el rumor,
o de grano que con rítmico movimiento,
agita y vuelve el acechador.
Las formas se borraban, no eran ya más que un sueño,
un esbozo confuso y lerdo
en la tela olvidado, al que el artista acaba
solamente por el recuerdo.
Y detrás de las rocas, una perra intranquila
nos miraba con ojo airado,
acechando el momento de recobrar en la osamenta
el apetecido bocado.
-Y sin embargo, igual serás a esta basura,
a toda esa horrible infección,
estrella de mis ojos, sol de mi vida entera,
¡tú, mi ángel y mi pasión!
Sí, tal habrás de ser, oh reina de las gracias,
después de los últimos rezos,
cuando bajo la hierba florida y lujuriante
te enmohezcas entre los huesos.
¡Entonces, oh mi bella, díles a los gusanos
que te devorarán a besos,
que yo guardé la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos!

Charles Baudelaire (Paris, Francia, 1821 / 1867)
De: "Las flores del mal", Editorial Losada, 1997


Vela

Toda una noche
echado junto
a un compañero
masacrado
con su boca
rechinante
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor
No he estado
nunca
tan unido a la vida


Giusseppe Ungaretti (Alejandría, Egipto, 1888 / Milán, Italia, 1970)
De: Antología, Cia.General Fabril Editora, 1971


01/03/2010:

"En plena noche con niebla y caballos" de "Bajo una luz marina", de Raymond Carver, Colección....No tengo la versión en inglés, pero se tradujo así: Estaban en el cuarto de estar.


06/02/2010:


Empieza con una carga algo repentina de brigada en desuso, de guitarreros viudos hace miles de años: cuarto de siglo más tarde se hace extranjera pero nostálgica referencia a los bajos entonces mal iluminados de Villa Urquiza, en particular la franja urbana sin acceso posible para nadie que no hubiera nacido en la franja y donde la legendaria barra de Tomasol, la que defendía el criterio de frontera, mantuvo a cualquier precio el fuego sagrado del ocio: todo esfuerzo embrutece, toda tentativa para incorporarse a la caravana del sudor se relaciona con el resto de la ciudad marmota, inminente, sacudida por el hollín y los despertadores.

Siberia Blues, de Néstor Sánchez


08/05/2010:


Hoy sábado 8 de mayo, empiezo a leer el reportaje a Fabián Casas en la revista Ñ. Ya en el primer párrafo, una palabra me cierra los ojos. No puedo seguir leyendo, a pesar de que todo lo que diga o escriba Fabián Casas me interesa sobremanera. Doy vuelta la página, abandono la revista en la mesa del living. Quizás más tarde me entere qué dice Fabián Casas sobre el libro que reúne su obra. Pienso sobre el entrevistador: "Debe ser un pibe". Quizás no haya vivido en cercanos o en otros relacionados con él lo que esa palabra evoca. Universalidad, mundos privados. Antes de abandonar la revista, le echo un vistazo al final del reportaje. Algo se dice sobre el pánico.


29/01/2010:


¿Quiere levantar el brazo un segundo, por favor? -pidió.
-¿El brazo? ¿Por qué?
-Levántelo. Un segundo solamente.
Nicholson levantó el brazo unos centímetros por encima del nivel de la hamaca.
-¿Este?-preguntó.
Teddy asintió.
-A eso, ¿cómo lo llama?-preguntó.
-Qué quieres decir? Es mi brazo. Un brazo.
-¿Cómo lo sabe?-preguntó Teddy-Usted sabe que se llama brazo, pero, ¿cómo sabe que es un brazo? ¿Tiene alguna prueba de que sea un brazo?
Nicholson sacó un cigarrillo y lo encendió.
-Francamente, todo esto me suena a sofisma de la peor clase-dijo, exhalando el humo-. Es un brazo, diablos, porque es un brazo. En primer lugar, tiene que tener un nombre para que se lo pueda distinguir de los otros objetos. Quiero decir que no puedes simplemente...
-Se está usted poniendo lógico-dijo Teddy sin perder la calma.
-¿Me estoy poniendo cómo?-dijo Nicholson con un leve exceso de cortesía.
-Lógico. Me está dando una respuesta corriente, inteligente-dijo Teddy-. Yo estaba tratando de ayudarlo. Usted me preguntó cómo me las arreglo para salir de las dimensiones finitas cuando quiero. desde luego, no empleo la lógica cuando lo hago. La lógica es lo primero que hay que dejar de lado.

JD Salinger (New York, 1919 / New Hampshire, 2010, EUA)
De "Teddy" en "Nueve cuentos", Alianza Editorial, 1990


18/01/2010:


"haber sido"

-Qué (?)

Releo en campodemaniobras "Cuesta abajo" (este tango y Margot sólo los puede cantar Gardel):
la vergüenza de haber sido/y el dolor de ya no ser

Me cruzo en Internet con "Lo fatal" de Rubén Darío:
y el temor de haber sido y un futuro terror . . .


16/01/2010:


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso...

Julio Cortázar en https://epoelpoetaocasional.blogspot.com/2009/12/encargo-no-me-des-treguano-me-perdones.html


07/12/2009:

yo no canté hoy Gricel
ni un avez canté: he cortado papeles en silencio

la melancolía atraganta las líneas telefónicas

extendemos las fatigadas sábanas y amanece

yo era imprevisible y desbordaba
las costillas me oprimían como una camisa vieja


06/12/2009


El poema comienza, pero antes de materializarse la primera letra, un cataclismo sucede a otro, el caos se resiste. Finalmente las aguas se aquietan, se acomodan las grietas y el oído algo escucha. El poema espera actuar, espía entre visillos.
Los que siguen son A continuación, mis comienzos favoritos:
"El grado más alto de la tristeza tanto puede ser/un general ciego mendigando a través de las islas/como hacia las 3 de la mañana la avenida
de la Opera.
No hay límites para la melancolía humana."
"Licantropía contemporánea" de Louis Aragon.
"Sur, paredón y después..."
"Sur", tango de Homero Manzi
La creación de un espacio, deseo y pavor de la aventura iniciada, el sustrato del poema.


29/11/2009


Buscando una foto de Eugenio Mandrini, encontré la del diario La Gazeta de Tucumán y la elegí, de manera casi impensada, para encabezar el poema. La foto refleja la figura del poeta repetidamente, como un eco. Nada más contrapuesto al poema que habla de los silencios extremos. Pero no importa. Parafraseando a Panigazzi, una imagen es una imagen y un poema es un poema.



Entradas anteriores

LOS MÁS VISTOS EN 7 DÍAS

  • Halyna Kruk | En tiempos de Armagedón, la ansiedad es inevitable
    Refugio antiaéreo      Sueño con un refugio antiaéreo en los albores de mi memoria,  el único vestigio de las clases de entrenamiento milita...
  • Dos poemas de Cesar Garcia Lima
    El ciervo en la planicie helada         Respirá, amigo.  Olvidá que vivís en el cuerpo   y descansá  el alma intranquila.  Conversemos sobre...
  • Fabio Cardarelli | Poemas vencidos
    ¿Cómo se genera un recuerdo? Fabio Cardarelli ha escrito sobre ese territorio que encuentra correspondencia con lo frágil y su significado, ...
  • Juan Luis Martínez | La imagen de una Virgen o la imagen de un Buddha
    La probable e improbable desaparición de un gato por extravío de su propia porcelana              a R. I. *    Ubicado sobre la repisa de la...
  • Aníbal Costilla
    Marzo La tarde estrecha relámpagos  y el sendero se corrompe por el barro oscuro, impenetrable.  Nadie detiene la agonía de la ausencia de l...

AUTORES

POÉTICAS NACIONALES

  • poesía afgana
  • poesía albanesa
  • poesía alemana
  • poesía argelina
  • poesía argentina
  • poesía australiana
  • poesía austríaca
  • poesía barbadense
  • poesía belga
  • poesía bielorrusa
  • poesía boliviana
  • poesía bosnia
  • poesía brasileña
  • poesía búlgara
  • poesía canadiense
  • poesía chadiana
  • poesía checa
  • poesía chilena
  • poesía china
  • poesía colombiana
  • poesía coreana
  • poesía costarricense
  • poesía croata
  • poesía cubana
  • poesía danesa
  • poesía dominicana
  • poesía ecuatoriana
  • poesía escocesa
  • poesía eslovaca
  • poesía eslovena
  • poesía española
  • poesía estadounidense
  • poesía estonia
  • poesía finlandesa
  • poesía francesa
  • poesía galesa
  • poesía griega
  • poesía guatemalteca
  • poesía holandesa
  • poesía hondureña
  • poesía húngara
  • poesía india
  • poesía indonesia
  • poesía inglesa
  • poesía iraní
  • poesía iraquí
  • poesía irlandesa
  • poesía islandesa
  • poesía israelí
  • poesía italiana
  • poesía jamaiquina
  • poesía japonesa
  • poesía keniana
  • poesía latina
  • poesía letona
  • poesía libanesa
  • poesía liberiana
  • poesía lituana
  • poesía luxemburguesa
  • poesía macedonia
  • poesía marfileña
  • poesía marroquí
  • poesía mexicana
  • poesía mozambiqueña
  • poesía neozelandesa
  • poesía nicaraguense
  • poesía noruega
  • poesía palestina
  • poesía panameña
  • poesía paquistaní
  • poesía paraguaya
  • poesía peruana
  • poesía polaca
  • poesía portuguesa
  • poesía puertorriqueña
  • poesía rumana
  • poesía rusa
  • poesía salvadoreña
  • poesía santalucense
  • poesía senegalesa
  • poesía serbia
  • poesía siria
  • poesía srilankés
  • poesía sudafricana
  • poesía sueca
  • poesía suiza
  • poesía surcoreana
  • poesía tunecina
  • poesía turca
  • poesía ucraniana
  • poesía ugandesa
  • poesía uruguaya
  • poesía venezolana
  • poesía vietnamita
Mostrar más Mostrar menos

TEMAS

  • Antología EPO
  • El baúl
  • Entrevistas
  • Los poetas y el trabajo
  • Lugares
  • Narradores poetas
  • Poetas norteamericanas
  • Poetas y padres
facebook twitter tumblr instagram linkedin Club de Traductores L de BA Cuarta prosa Culturamas Dardanelos El escarabajo El mal pensante Espacio Murena Eterna cadencia Fervor Generación abierta Granta en español Jámspter La Jiribilla La náusea La poesí­a alcanza Letras en lí­nea Nagari Otra parte Proverso Tarántula Temporales Todo literatura Trianarts Vallejo & Co. Zancada

REVISTAS

  • Álastor
  • Analecta literaria
  • Buenos Aires Poetry
  • Burak
  • Cardenal
  • Celofán
  • Colofón
  • Confines
  • El coloquio de los perros
  • El diletante
  • Fénix
  • Gambito de papel
  • Hablar de poesía
  • Kokoro
  • La colmena
  • La estafeta del viento
  • La Pecera
  • La raí­z invertida
  • Liberoamérica
  • Literariedad
  • Otro páramo
  • Penúltima
  • Periódico de poesí­a
  • Poesía
  • Poéticas
  • Quimera
  • Revista de Literatura y Arte
  • Revista Haroldo
  • Revista Muu
  • Santa rabia poetry

SITIOS DE POETAS

REVISTAS LITERARIAS EN IDIOMAS DIFERENTES AL ESPAÑOL

  • American poet
  • Atelier
  • Hook Literary Magazine
  • Jacket2
  • Liber Liber
  • Lire Magazine
  • Modern Poetry Translation
  • Plume Poetry
  • Poets&Writers
  • The Paris Review
  • Turkoeslavia

NOTICIAS LITERARIAS

Cargando...

BLOGS

  • Aulicino, Jorge: Otra Iglesia Es Imposible
    -
  • de sibilas y pitias
    Jorge Aulicino. In memoriam. Amundsen - *Amundsen* Sacudís el cuerpo, presto a otros menesteres, pero en verdad, ¿adónde vas? No importa dónde ni cuál es el apuro. Lo que importa es por dond...
    Hace 3 días.
  • EG
    Stefhany Rojas Wagner, 2 poemas 2 - *LA MUJER QUE AMÓ A LOS HOMBRES* *C*uántas veces en tu lecho no te recogiste entre las manos tendiendo el cuerpo ante un hombre preciso y solitario con l...
    Hace 15 horas.
  • La biblioteca de Marcelo Leites
    EL HABER - CINEPOEMA Lo negro en lo blanco Manuel Bandeira El negro en el banco La blanca en la arena El negro en el banco La blanca en la arena Sil...
    Hace 6 horas.
  • la comparecencia infinita
    lieke marsman / tú eres quien entrevista - Tú eres quien entrevista. No dices muchas cosas con sentido, pero haces buenas preguntas (que yo te he dado) y tienes muy buen aspecto. Cuando m...
    Hace 6 días.

MUESTRA DE POESÍA: 2009/2026

MUESTRA DE POESÍA: 2009/2026

Created By SoraTemplates | Distributed by GooyaabiTemplates