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Catherine Barnett | Sola en Siena

En route    



Sola en Siena, compré una botella de elixir, 
Elisire di S. Caterina. 
La basílica estaba cerrando, aunque las luces * 
aún brillaban en la capilla lateral, 
la capilla de mármol donde está la cabeza de Catalina, 
momificada, dentro de una caja festoneada, 
detrás de una reja, bajo llave,
lejos de su cuerpo aún enterrado en Roma. 
Permanecí allí de pie unos pocos minutos.
tratando de entender. ¿Era ella arte o realidad?
Cerca de mí, un hombre se pasaba los dedos
por el cabello. Respirando.
Compuesto orgánico volátil mal iluminado 
junto al relicario dorado. 
Parecía el momento apropiado para tomar decisiones. 
Paciencia, urgencia, perdón, aceptación. 
Los elixires deben guardarse en relojes. 
Hecho de bergamota y vapores, 
éste se esparce furtivamente por el amanecer 
y quema cuando lo bebo como si fuera aguardiente.


* La autora se refiere a la basílica de San Domenico, donde se encuentra la cabeza de santa Catalina de Siena, muerta en 1939 como consecuencia, se dice, de un riguroso ayuno. Los ciudadanos de Siena deseaban que sus restos volvieran a su ciudad, pero ante la negativa de las autoridades romanas, algunos fieles se hicieron con la cabeza de la santa y la guardaron en una bolsa. Según la leyenda, cuando los guardias les exigieron ver el contenido de aquélla, sólo encontraron un cúmulo de pétalos de rosas. Según otra leyenda, los padres de Catalina se negaban a que ésta tomara los hábitos, pero cambiaron de parecer cuando vieron que una paloma se posaba en la cabeza de su hija.
(N. del T.)

En route



Alone in Siena, I bought a bottle of elixir,
Elisire di S. Caterina.
The basilica was closing, though the lights
were still bright in the side chapel,
the marble chapel where Catherine’s head
is mummified, set in a scalloped case,
behind a grille, under lock and key,
far from her body still buried in Rome.
For a few minutes I stood there,
trying to understand. Was she art or fact?
The man next to me was running his fingers
through his hair. Breathing.
Volatile organic compound poorly lit
beside the gilt reliquary.
It seemed like the right time for resolutions.
Patience, urgency, forgiveness, acceptance.
Elixirs should be kept in clocks.
Made of bergamot and fumes,
this one spreads furtively across the dawn
and burns when I drink it down like spirits.


En la imagen se puede ver a una mujer de cabello largo y canoso, con una melena suelta y ligeramente ondulada. Ella tiene una expresión amable y serena, con una leve sonrisa en su rostro. Está usando una blusa negra y un suéter rojo que tiene un diseño acanalado. El fondo es una pared de ladrillos de tonos beige y suaves, lo que da un toque cálido a la imagen. La mujer parece estar en un entorno cómodo, posiblemente en un lugar de interior.
CATHERINE BARNETT
(1960, Washington DC, Estados Unidos de NA)
Traducción: Jonio González
Enlaces: Sitio de Catherine Barnett (en inglés)
Otro poema de Catherine Barnett, aquí








Jean Valentine

 


Dorianne Laux: Música suficiente

Dorianne Laux / poesía estadounidense

La imagen muestra a una persona de cabello largo, vestida con una camisa clara, de pie junto al tronco de un árbol grande y rugoso. El entorno parece ser un bosque o parque, con vegetación visible al fondo. La fotografía está en blanco y negro, lo que le da un aire nostálgico o artístico, y resalta la textura marcada de la corteza del árbol en contraste con la suavidad del cabello y la ropa. Tiene un estilo introspectivo, como si captara un momento de quietud o conexión con la naturaleza.

Música suficiente    




En ocasiones, cuando hacemos un viaje largo
y ya hemos hablado bastante y escuchado
música suficiente y parado dos veces,
una para comer, una para contemplar el paisaje,
caemos en este ritmo de silencio.
Se balancea hacia atrás y hacia adelante entre nosotros
como una cuerda sobre un lago. 
Tal vez lo que no decimos sea 
lo que nos salva.



Enough music




Sometimes, when we’re on a long drive,
and we’ve talked enough and listened
to enough music and stopped twice,
once to eat, once to see the view,
we fall into this rhythm of silence.
It swings back and forth between us
like a rope over a lake.
Maybe it’s what we don’t say
that saves us.


Otro poema de DORIANNE LAUXaquí
De: "What We Carry" (BOA Editions, Rochester, 1994) en "Poetas norteamericanos en dos siglos", vol. II, selección y versiones de Jonio González, Ediciones En Danza, Buenos Aires, 2020.
Imagen en Saint Mary's

Hala Alyan

Naturalizada   


¿Puedo arrancarme la tierra como si fuera un corcho? 
Derramo todo durante el almuerzo. Mi padre nunca aprendió a nadar. 
Sé que ya he dicho demasiado. 
Mira, van apareciendo las maravillas. Mira, los chicos 
ven Vice de nuevo. Brillos y citas pegajosas. 
Les gusta entender. Les gusta jugar al abogado del diablo. 
Mi padre juega fútbol. Hace mucho calor en Gaza. 
No es lugar para una trenza de niña. Bajo 
ese ascensor de hospital. Cuando esto termine. 
Cuando esto termine, no habrá más que silencio.
Los colegas me felicitarán por el alto al fuego
y estiraré mis dientes hasta convertirlos en un país.
Como si no llevara a Al Jazeera al baño.
Como si no rezara en árabe entrecortado.
Está bien. Les gusto. Les gusto en un museo.
Les agrado cuando escupo a mi padre de mi boca.
Hay un silbido. Hay un misil golpeando la tierra como un puño.
Dibujo un mapa de Pantene en la cortina de la ducha.
Rompo un Clonazepam con los dientes y nado.
El diario dice tregua y los supermercados C-Mart
vuelven a vender semillas de granada. Metáfora tonta.
Arruiné la velada. Me dieron una vida. ¿Es frívolo esto?
Los domingos son días de tarot. Los martes son para tacos.
Hay una gotera en el baño y la arreglo
en treinta minutos exactos. Toda esa agua de sobra.
Todos esos números al costado de la pantalla.
Aquí está tu matemática. Aquí tu opinión en caliente.
Ese número no es un número.
Ese número es una primera palabra, un apodo, una canción de cumpleaños en junio.
No debería tener que decirte eso. Aquí está tu testimonio,
aquí tus vacaciones en la playa. Imagina:
dejo de correr cuando estoy cansada. Imagina:
aún queda el mes de junio. Dime,
¿qué página editorial va a garantizar su muerte en la agonía?
¿Qué editor? ¿Cuál es la línea roja? ¿Qué bolsillo?
Qué tierra. Qué sacudida. Qué silencio. 


Naturalized



Can I pull the land from me like a cork?
I leak all over brunch. My father never learned to swim. 
I’ve already said too much. 
Look, the marigolds are coming in. Look, the cuties
are watching Vice again. Gloss and soundbites.
They like to understand. They like to play devil’s advocate.
My father plays soccer. It’s so hot in Gaza.
No place for a child’s braid. Under 
that hospital elevator. When this is over.
When this is over there is no over but quiet. 
Coworkers will congratulate me on the ceasefire
and I will stretch my teeth into a country.
As though I don’t take Al Jazeera to the bath.
As though I don’t pray in broken Arabic.
It’s okay. They like me. They like me in a museum.
They like me when I spit my father from my mouth.
There’s a whistle. There’s a missile fist-bumping the earth.
I draw a Pantene map on the shower curtain.
I break a Klonopin with my teeth and swim.
The newspaper says truce and C-Mart
is selling pomegranate seeds again. Dumb metaphor.
I’ve ruined the dinner party. I was given a life. Is it frivolous?
Sundays are tarot days. Tuesdays are for tacos.
There’s a leak in the bathroom and I get it fixed
in thirty minutes flat. All that spare water.
All those numbers on the side of the screen.
Here’s your math. Here’s your hot take.
That number isn’t a number.
That number is a first word, a nickname, a birthday song in June.
I shouldn’t have to tell you that. Here’s your testimony,
here’s your beach vacation. Imagine:
I stop running when I’m tired. Imagine:
There’s still the month of June. Tell me,
what op-ed will grant the dead their dying?
What editor? What red-line? What pocket?
What earth. What shake. What silence.


HALA ALYAN (1986, Carbondale, Illinois, Estados Unidos de NA)
Traducción: Juan Carlos Villavicencio
Publicado en Descontexto. Le incorporé el poema en idioma original.
Imagen en CN Traveler

Dorianne Laux: Hasta que lo que amo me empiece a extrañar y me llame

Dorianne Laux

La fotografía en blanco y negro muestra a Dorianne Laux mirando hacia la cámara. Viste un piloto gris o blanco.  El flequillo de su peinado casi cubre los ojos. Los anteojos sobre su cabeza

En el patio de atrás     


La gata pide su comida. 
Me agacho y sirvo 
estrellas marrones de soja en su plato, 
acaricio su pelo oscuro. 
Todavía no es de noche. 
Puntitos de luz en el cielo del este. 
Sobre el techo de mi vecino,  
una luna transparente,  
un trapo rosa de nubes. 
Dentro de mi casa están los que me aman.
Mi hija espolvorea la masa de las galletas.
Y hay un hombre que me levanta el pelo
en sus manos, lo cepilla
hasta que saque chispas.
Todo está como lo dejé.
La cena hierve a fuego lento.
Los cuencos de cristal esperan llenarse
con caldo dorado. Ramitas de perejil
en la tabla de picar.
Quiero oler esta sopa densa, 
el aire a mi alrededor oscureciéndose, 
mientras las estrellas imprimen 
sus formas simples sobre el cielo.
Quiero quedarme en el patio de atrás
mientras el mundo se inclina
hacia el sueño, hasta que lo que amo
me empiece a extrañar y me llame.


On the Back Porch

May Sarton

Canticle 6    



Alone one is never lonely: the spirit 
                  adventures, waking 
In a quiet garden, in a cool house, abiding single there; 
The spirit adventures in sleep, the sweet thirst-slaking 
When only the moon’s reflection touches the wild hair.
There is no place more intimate than the spirit alone:
It finds a lovely certainty in the evening and the morning.
It is only where two have come together bone against bone
That those alonenesses take place, when, without warning
The sky opens over their heads to an infinite hole in space;
It is only turning at night to a lover that one learns
He is set apart like a star forever and that sleeping face
(For whom the heart has cried, for whom the frail hand burns)
Is swung out in the night alone, so luminous and still,
The waking spirit attends, the loving spirit gazes
Without communion, without touch, and comes to know at last
Out of a silence only and never when the body blazes
That love is present, that always burns alone, however steadfast.



MAY SARTON
(Eleanore Marie Sarton, 1912, Wondergem, Bélgica / 1995, York, Estados Unidos de NA) 
Imagen en Pinterest

"Varias décadas atrás, en la biblioteca de la Universidad de Buffalo, Charles Abbott les pidió sus papeles de trabajo a los poetas y armó una colección extraordinaria. Desde entonces, otras bibliotecas siguieron el ejemplo y ahora es posible, para estudiantes de diversas partes del país, explorar la mente de un poeta cuando trabaja, y seguir la pista hasta la fuente de eso que Marianne Moore denominó “el sentimiento y la precisión, la humildad, la concentración y el placer” que debe intervenir en la escritura de un poema. Pero hay algo que ningún papel de trabajo puede hacer evidente y debo empezar hablando de eso. Me refiero a la disposición que precede a cualquier escritura. Alguien quizás tensione esta idea lo suficiente como para decir que el aspecto formal de un poema, el aspecto más artesanal, es solo un juego. El uso de determinadas palabras para lograr determinados efectos no sería distinto a un crucigrama o cualquier otro juego de ingenio. Lo que muestran las hojas de trabajo sería la jugada en sí. Lo que no pueden mostrar es que, si bien la poesía es lúdica, se trata de juego sagrado..." 

Canticle 6 traducido por ChatGPT

Kelly Cherry


Estudio para una Anunciación     




María en el pensamiento, aunque sus pensamientos están libres de pecado 
incluso en el pecaminoso Quattrocento. 
El ala de un ángel tan ancha y plana como una aleta, 
como si el ángel anunciador nadara a través del cielo azul. 
Esta ala tan ricamente extravagante que podría ser
la reluciente quilla de un barco dorado dirigido cuidadosamente
hacia la orilla, donde se transformó
en algo anfibio, cuyas palabras escuchó
como si se hubieran elevado a través de kilómetros de agua, distantes
y analizadas en sílabas como buceo. burbujas
y diciendo simplemente lo que ya sabía,
que incluso la vida perfecta comienza abajo
y no arriba, dentro del flujo, el flujo soñador
que la había atrapado en su resaca. 





Study for an Annunciation   




Mary in thought, though her thoughts are free of sin 
even in the sinful quattrocento. 
An angel's wing as wide and flat as a fin,
as if the announcing angel swam through blue
sky. This wing so richly outlandish, it could be
the glittering keel of a golden boat steered carefully
to shore, where it transformed itself into
something amphibian, whose words she heard
as if they had risen through miles of water, distant
and parsed into syllables like scuba bubbles
and saying merely what she already knew,
that even the perfect life begins below
and not on high, within the flux, the dreamy
flow that had caught her in its undertow. 




KELLY CHERRY
(1940, Baton Rouge, Louisiana / 2022, Halifax, Virginia, Estados Unidos de NA)
Imagen en Numero Cinq








Denise Levertov


Amenaza  




Se puede vivir por años al lado 
de un gran pino, honrado de tener 
un vecino tan venerable, aunque 
desparrame agujas sobre todas tus flores 
o te despierte, dejando caer grandes piñas 
sobre tu terraza en la quietud de la noche. 
Recién cuando, antes del alba, un año
al comienzo de la primavera,
el viento al soplar y soplar, suscite imágenes
de barcos cáscara de nuez arrojados
entre inmensos paredones de olas que avanzan,
te das cuenta que siempre,
debajo del respeto, debajo de tu fe
en la belleza del pino, subyace
el temor de que se desplome algún día
sobre tu casa, sobre ti en tu cama,
sobre la fragilidad de esa segura
cotidianeidad a la que casi
te habías acostumbrado. 



Threat 




You can live for years next door
to a big pine tree, honored to have
so venerable a neighbor, even
when it sheds needles all over your flowers
or wakes you, dropping big cones
onto your deck at still of night.
Only when, before dawn one year
at the vernal equinox, the wind
rises and rises, raising images
of cockleshell boats tossed among huge
advancing walls of waves,
do you become aware that always,
under respect, under your faith
in the pine tree's beauty, there lies
the fear it will crash someday
down on your house, on you in your bed,
on the fragility of the safe
dailiness you have almost
grown used to.


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Imagen: Richard Alan Schmid

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