Radu Vancu

por - febrero 27, 2025

Poeta rumano fotografiado de perfil sobre una pared lisa color gris. Viste una camisa roja intensa


Canto XIV    




Un día este día también será cegador 
como un manicomio 
y estoy destrozado de tanto vivir. 
 
Tenía 17 años y era mozo 
en un almacén al por mayor en Siretului 
y descargaba diez toneladas de azúcar 
yo solo en dos horas  
y no estaba ni la mitad de 
destrozado que ahora, cinco minutos después
de dejar a Sebastian en la
guardería. Tenía 19 años papá se había ahorcado
casi un mes antes y yo era
Kierkegaard y vodka
y no estaba ni un cuarto de
destrozado que ahora. Tenía quién
sabe cuántos años y me seguía apartando
de la poesía y estaba
destrozado y cegado como después
de diez toneladas de azúcar.

Como después de diez días de
Kierkegaard y vodka. 

Éramos tres mozos en Siretului,
yo el más joven y el único que trabajaba
en negro. Cargábamos toneladas a diario
y las cajas de madera estaban llenas de
clavos y nuestros hombros ensangrentados
eran tan dulces como el azúcar. Como Søren.
Como el vodka. Uno de los mundos
perversos que te dan
la ilusión de que la poesía realmente
existe e importa. En los que el cuello 
sabe que es ahorcable y canta
de felicidad. En los que la mente
está llena de azúcar y maldad 
y sabe que un día este día 
cegador va a ser real y va a ser
el mismo manicomio.
Tú, cuello ahorcable, tú, corazón
de vodka y azúcar – lo sé, cargáis
toneladas a diario y seguís apartándoos 
de la poesía. Pero calmaos, 
os lo juro por el perchero en el que 
cuelgo por las mañanas el abriguito 
de Sebastian en la guardería: 
un día, el vodka y Kierkegaard 
dejarán de existir. Seremos
orugas viejas. Dejaré de sufrir. 



RADU VANCU (1978, Sibiu, Rumania)
Fuente: Elena Borrás, pdf
Traducción: Elena Borrás
Enlaces: Buenos Aires Poetry | Romanian Literature Now (en inglés)
Fotografía: Nadejda Roșcovanu

Continua leyendo

0 Comentarios