-->

VIENDO EN PARTICULAR

Frederick Seidel

Sobre ser galante Las camisas se agotan a sí mismas de ser vestidas. Los trajes se ajustan a la perfección, pero un hombre se esfuerza décad...

octubre 11, 2016

Vinicius de Moraes


en París, 1957




En casa de Aragón,
día de su cumpleaños.
Elsa aún vivía, éramos tú, Nicolás (IV),
Matilde, el pintor Matta,
y yo, diplomático, todavía con corbata.
La cena era buena.
La charla, en cambio, un poco ingrata.
Después de muchas confabulaciones
tú, Nicolás y yo
nos cotizamos
para darle a Aragón
un tremendo incunable.
Un libro sorprendente
porque en él ya nada se leía.
Un lindo regalo.
Y, evidentemente, una ofrenda curiosa.
Incunable...
-¡Qué palabra graciosa!


(IV) El poeta cubano Nicolás Guillén


poesía brasileña
VINICIUS DE MORAES 
(1913 / 1980, Rio de Janeiro, Brasil)

Imagen: Loff.it

No hay comentarios.:

Publicar un comentario