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VIENDO EN PARTICULAR

Frederick Seidel

Sobre ser galante Las camisas se agotan a sí mismas de ser vestidas. Los trajes se ajustan a la perfección, pero un hombre se esfuerza décad...

agosto 16, 2026

Eduardo Álvarez Tuñón | Es vana la quietud y es inútil la fuga

Poeta de perfil, fotografía en blanco y negro

El elegido    

«...conosco i segni dell´antica fiamma..»
(Purgatorio, XXX, 46- 48 )    


Es vana la quietud y es inútil la fuga:  
Cuando alguien ama, una ciudad se acerca. 
La anuncian los aromas de la noche y la espera. 
Quien recorre sus calles lo hace en busca de un rostro. 
Son eternas las vísperas si atraviesas su puerta. 
No querías volver. Te sientes viejo 
y ya la lluvia bendice tu retorno. 
Es vana la quietud y es inútil la fuga.
Los árboles lo dicen a tu paso: 
Amas a esa mujer porque la has visto
en un lugar de la tierra en donde nadie ha muerto
y envidias nuestras ramas que pueden darle sombra. 
Una ciudad se acerca. No apartes este cáliz.
Interrumpe tu viaje, que son bellos los miedos
y si no la recorres ella desaparece. 
No amarás un color porque alguien lo ha visto.
Nada ha de conmoverte cuando caiga la tarde.
Recuerda el signo de la antigua llama: 
De nuevo una mujer y una ciudad.
Los árboles lo dicen a tu paso:
No es el amor que vuelve. 
Es obra de los días y los vientos.
Te han elegido.
Han querido enseñarte lo que sintió la piedra de viejas catedrales
cuando alguien la apartó de aquél secreto río
y vio su soledad transformada en un templo.

EDUARDO ÁLVAREZ TUÑÓN (1957, Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
Enlaces: JotDown | Festival de poesía de Buenos Aires
Fotografía: Carolina Clerici


agosto 15, 2026

Theo Dorgan: La velocidad puede afianzar la voluntad.

La imagen muestra a un hombre mayor, de cabello blanco y corto, sentado frente a unas estanterías llenas de libros. Lleva una chaqueta negra de pana sobre una camisa azul clara y tiene los brazos cruzados apoyados delante de él.  Su expresión es seria y tranquila, mientras mira directamente hacia la cámara. El entorno parece ser una biblioteca o librería, con numerosos libros y algunos cuadros u objetos decorativos en las estanterías del fondo. La fotografía está tomada en un plano medio y con iluminación cálida, dando a la escena un ambiente intelectual y acogedor.
Viaje de noche    


En la cornisa que va por las Gargantas del Tarn 
cuando el coche derrapó en una curva 
y rodó hasta el abismo 
en una cuña de goma chirriante, 
incluso entonces, rotas las barreras del pánico 
no rompimos nuestro silencio de horas, 
nuestra profunda confianza en el camino elegido. 
  
Y si ahora digo que la profundidad del tiempo nos estremeció,
la visión de la gran concavidad a la que nos acercamos en un viraje,
es sólo para decir lo que aprendí de chico
-no hay lugar donde caerse
y la velocidad puede afianzar la voluntad-
cuando hay que ir a alguna parte simplemente se va.



Journey by night




On the high road through the Gorges du Tarn
When the car bucked at a flat turn
 And bowled at the edge
On a wedge of rubber screaming,
Even then, with the gates of panic breached
We did not break our silence of hours,
Our deep trust in the willed path.

And if I now say the depth of time touched us,
the sense of the great bowl we run down in a curve,
It is only to say what as a child I knew
-there is nowhere to fall
and speed can buttress will-
when you have somewhere to go you simply go.


THEO DORGAN (1953, Cork, Irlanda)
Traducción: Jorge Fondebrider
Imagen en Irishexaminer

agosto 12, 2026

Homenaje a Juan Gelman en la UNTREF


Este miércoles a las 19 en el Rectorado Centro         

En el marco de los 50 años de la dictadura, María Negroni, Alejandro García Schnetzer, Larisa Cumin y Juan Moretti recordarán al autor de “dibaxu”, una obra en la que explora la memoria, la lengua y el desarraigo. 
Por Silvina Friera 

  
Schnetzer afirma que Gelman "logró escribir lo que nunca se había escrito". 
La minúscula como un modo de estar en el mundo, sin acatar las reglas ortográficas: eris/ mi única avla/ no sé tu nombri/ (eres/ mi única palabra/ no sé tu nombre). Juan Gelman (1930-2014), que escribió dibaxu de 1983 a 1985, una obra en la que explora la memoria, la lengua y el desarraigo, era de origen judío, pero no sefardí. Los poemas de ese libro fueron “la culminación o el desemboque” de Citas y comentarios, dos libros que compuso en el exilio y cuyos textos dialogan con el castellano del siglo XVI. El acceso a poemas como los de Clarisse Nikoïdski, novelista en francés y poeta en sefardí, desvelaron en el poeta “esa necesidad que en mí dormía, sorda, dispuesta a despertar”, de medirse con el sefardí o judeoespañol, confiesa el propio autor en una nota incluida en la primera edición de 1994. “Sé que la sintaxis sefardí me devolvió un candor perdido y sus diminutivos, una ternura de otros tiempos que está viva y, por eso, llena de consuelo”, reconocía el poeta.

En el marco de los 50 años de la dictadura, la UNTREF homenajea a Gelman en una nueva edición de la Serie de Lecturas Frost, organizada por la Maestría en Escritura Creativa, este miércoles a las 19 en la sede Rectorado Centro, Juncal 1319, con inscripción previa (maestriaenescrituracreativa@untref.edu.ar).

Participarán del homenaje Alejandro García Schnetzer, Larisa Cumin, Juan Moretti y María Negroni. En el centro de esta celebración estarán los poemas de dibaxu, un libro que el propio poeta definía como “una reflexión sobre el lenguaje desde su lugar más calcinado, la poesía”. García Schnetzer, editor y autor de Requena, plantea que es “una obra compuesta en una lengua minoritaria y adoptada, aprendida y recreada, es también una obra sui generis en la literatura de su siglo, y representa un aporte significativo al reducido corpus de poesía en djudezmo posterior a la Shoa” y la define, también, como “una obra exiliar, compuesta en una lengua de exilio”.

“Nunca la subversión estuvo más viva”, dice Negroni sobre dibaxu. “Ya desde el comienzo, y al margen de los temas sociales o políticos de su obra, que no reniegan de lo cotidiano, del amor y la ternura, Gelman pone en marcha sucesivas ofensivas contra los límites de su instrumento verbal. De ahí que toda su trayectoria culmine en un libro que se concentra en la argamasa misma del lenguaje invocando las evoluciones e involuciones de la lengua, a lo largo de múltiples y larguísimos procesos migratorios, temporales y geográficos. Podría decirse que dibaxu con todo lo que arrastra de desgarradura, dolor y espanto es también su más extrema apuesta a favor del asombro y la gracia, incluso si ante la pregunta: ‘¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre, hasta aquí no?’ la voz responde: ‘Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas. Sangran’”.

Negroni, autora de El corazón del daño y directora de la Maestría en Escritura Creativa de la UNTREF, afirma que Gelman, autor de Violín y otras cuestiones, Gotán, Cólera buey, Los poemas de Sidney West, Valer la pena y Mundar, entre otros, es “una figura excepcional” dentro de la poesía argentina del siglo XX. “Su trabajo está ligado a la militancia política de los años 60 y 70 y más tarde a los días de la gran desaparición y el exilio, cuando quedaron, lejos, perdidos en la patria, los ‘huesitos’ de los compañeros, el hijo secuestrado, la palabra abatidos, y aún más tarde, como si no fuera suficiente, al duro aprendizaje de la derrota cuando hubo que ‘juntar los pedacitos’, aprender a vivir entre animales muy enfermos. Su poesía lo dice incansablemente: es trabajosa la muerte de un sueño, solo quedan harapos, gestos, palabras secas”, enumera la escritora. “El poeta debe trabajar con esas ruinas -agrega-. Hurgar entre escombros, medir las secuelas de la pérdida, pasada y venidera, individual y colectiva, inventar una sintaxis que haga trizas el discurso para que puedan aflorar de nuevo los primeros pasos de la lengua, sus infracciones, su alborozo”.

La directora de la Maestría en Escritura Creativa cita a Gelman: “Las palabras me gravemente tocan”, y enfatiza que esta reconfiguración de la sintaxis es cierta. “Las palabras lo tocan, cada vez con más saña, los significantes se sueltan: los sustantivos devienen verbos, los superlativos adverbios, los artículos cambian de género, los adjetivos se califican entre sí, se altera la función de los verbos, se reemplaza a las disyunciones por sinonimias lógicamente imposibles. Y todo para que el cuerpo, el cosmos, el animal, el signo se paren ‘ante la ciega de la muerte’, y no cesen de argumentar con preguntas, con piezas de un rompecabezas que, aún cambiadas de lugar, vuelven a decir ‘el escándalo de la belleza incesante’, con su percusión de marcha fúnebre, su desconcierto ante la insensatez del libro humano”.

Schnetzer analiza el legado del poeta y subraya un aspecto central: su arqueología del castellano de los siglos XV y XVI, presente en Citas, Comentarios, dibaxu y Com/posiciones. “Hay otros, pero basta leer esos cuatro libros para admitir que Gelman logró escribir lo que nunca se había escrito, ni se volverá a escribir”.


Poemas de JUAN GELMAN, aquí

agosto 08, 2026

Julio Trujillo | La inmediatez de un orbe acalorado

La imagen muestra a un hombre adulto en un ambiente que parece ser una biblioteca o librería.  Está en primer plano, ocupando buena parte de la fotografía. Tiene el cabello oscuro, corto y peinado hacia atrás, con algunas canas visibles. Lleva anteojos de marco grueso y oscuro. Tiene barba corta y viste una camisa de color celeste/gris claro. Está mirando ligeramente hacia un lado y tiene una expresión sonriente y relajada. Al fondo se observan estanterías con libros, desenfocadas, lo que genera profundidad y hace que el rostro sea el centro de atención. La iluminación es cálida, especialmente en el fondo, y la fotografía tiene un aspecto natural y profesional. El encuadre es horizontal (aproximadamente 1110 × 589 píxeles).  En conjunto, transmite una sensación de cercanía, intelectualidad y simpatía, muy apropiada para una fotografía de presentación de un escritor, poeta, profesor o entrevistado.

Tango del miope    




Soy miope incluso cuando gasto gafas, 
porque olvidé el perímetro, 
porque me quedo con el centro de un volumen. 
 
Los empellones de la gente 
me transportan,  
y tan incierto es mi destino como un rostro lejano.  

De cerca veo mejor, 
pero mis ojos quieren la escritura 
de los pájaros. 

Mis ojos quieren de los árboles más altos
la nervadura de una hoja
transparente.

No sé por qué –y eso me angustia–
acudo siempre al mango del cuchillo,
nunca al filo.

Si al sol quería de niño dibujar
lo hacía representando
la inmediatez de un orbe acalorado.

Incluso con anteojos no distingo
la urdimbre de los días
que se acercan.

No puedo o no sé leer los argumentos
de una historia.
Soy un lector de actos.

Todos los días me desengaño un poco
al acercar frente a los ojos
algo que era mejor cuando era vago.



El acelerador de partículas



La última vez que nos besamos
recuerdo que pensé:
no sé contar las dimensiones
del espacio,
no sé medirme contra el cosmos pero intuyo
con esta risa íntima,
como guinándome a mí mismo el ojo,
mi fértil nadería,
mi espléndido guarismo ante una cifra kilométrica.
Y encima de esa idea que se fugaba
pensé también que nuestro beso ahí,
en ese instante,
era como un impacto de partículas
que hubieran circulado muchos años,
y tal vez muchos siglos,
en el imperio de la vastedad.
Como un átomo loco porque nada,
como un hombre perdido porque nadie
fijó jamás un límite a su estancia.
La vida era girar
en un inmenso túnel que llamamos mundo,
en un bello circuito desdeñoso
que no registra nuestros parpadeos,
nuestro suspiro vespertino un miércoles cualquiera.
Suelo poner las manos sobre el pasto,
en la banqueta,
pegado al tráfico de la ciudad,
para decir con todo el cuerpo: aquí,
como si deletreara
las coordenadas de ser yo,
como si diera pistas para que me hallaran
Y entonces ese beso,
y entonces esos labios en los míos,
en esa vuelta velocísima del mundo
en esa ciega circunvalación,
llegaron
o llegó, 
toparon con un átomo que igual
giraba locamente acelerado.
Duró un instante apenas,
una idea
que se construye conforme se fuga.
Eso pensé
la última vez que nos besamos.

JULIO TRUJILLO (1969, Ciudad de México / 2025, Cornwald, Inglaterra)
Fuente: Otra iglesia es imposible / Coordinación Nacional de Literatura 
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agosto 06, 2026

FED / Feria de Editores

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