Pol Neiman | El cuenco vacío

QUÉ va a ser de mí 
En los próximos sucesos 
Entre dragones no correspondidos 
Entre lascivias inenarrables 
Canciones abandonadas 
Tiempos sin segundos 
Amores de constante sueño 
Corazones que van muriendo 
Y tanta energía desparpajada. 

Olvidé quien soy
Solo recuerdo un fuego.


YA soy
el cuenco vacío
la luz antes de ser
el hombre que nunca imaginé
que sería.

El sueño aquel
lleno de símbolos:

la palabra que faltaba
el pasado hecho verdad
el presente continuo.

Pero hay algo que aún no puedo ser:

tu nombre
que ya
no recuerdo.



QUIÉN es el que dirige esta comedia sin final
en este otoño falso y prematuro
quién nos salva 
                      ahora del viento
que se lleva
lo que nos queda
de tiempo.



Se observa una persona joven, calvo con anteojos oscuros con una actitud reflexiva apoyando su dedó índice sobre la nariz. Viste una remera oscura. El fondo es un ámbito exterior esfumado, sin perfiles definidos
POL NEIMAN
(1970, Buenos Aires, Argentina)

¿Bastan las palabras para encontrar los significados?El uso preciso de la palabra, su ausencia: ¿son parte de un pensamiento libre que juega a alcanzar la realidad?La poesía de Pol Neiman habita una realidad de “Sangre, Dios y Rocanrol” y su realidad podría ser la nuestra. La de cuando nos mordemos la boca para ‘quitar la forma al recuerdo’ y salir del ‘laberinto’ aun heridos por la sangre y, no volver.Un claro lenguaje siguiendo el rumbo con la brújula de la tristeza, que dice lo que quiere decir y lo que oculta. Una metonimia de lo callado. Un tropo. La belleza de una eternidad que nos deja de rodillas en este mundo ‘igual que sus palabras’.Dios perdonará. En tal caso, sea como fuere, ha de perdonarnos.

 Silvia Camerotto


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