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abril 08, 2019

María Luisa Spaziani

María Luisa Spaziani


El vía crucis



La bronquitis esta noche me transforma
en una encina cubierta de nieve.
Crucificada en la tierra con raíces
de debilidad y estremecimientos,
siento los ramos cargados que se doblan
bajo el peso de mil cristales.

Conocí un día a un chiquillo, mucho
más enfermo que yo.
Respiraba con dificultad, y en su cama
se parecía a un velero encallado,
pero su pensamiento en lo alto era la oropéndola
en la cima del olmo fulminado.

Esta noche pienso en él, yo que sé de sobra
que pronto sanaré.
Y me siento igual que aquel fiel
que vi en Brujas con su capa de nutria.
Miraba a un vía crucis e intentaba
imaginar la hiel y cualquier tormento.

Y quizás oscuramente también sentía
que no sólo el Cristo de los iconos
cruza en nuestro nombre
el paso inmenso de las tinieblas.

Traducción: Emilio Coco


He venido a París para olvidarte



He venido a París para olvidarte
pero tú obstinado me impregnas todo espacio.
Eres la quimera horrorosa de los aleros de Notre-Dame,
eres el ángel que invencible sonríe.

Hagamos un pacto (el campesino y el diablo):
déjame el día para mirar, leer,
perder el tiempo, divertirme, excluirte.
Noches y sueños, de acuerdo, son tuyos.

Traducción: Carlos Vitale



La via crucis



La bronchite stanotte mi trasforma
in una quercia carica di neve.
Crocifissa alla terra con radici
di debolezza e brividi,
sento i rami che grevi si curvano
sotto il peso di mille cristalli.

Conobbi un giorno un ragazzetto, molto
più malato di me.
Respirava a fatica, ed un veliero
insabbiato pareva nel suo letto,
ma il pensiero in alto era il rigogolo
sulla cima dell’olmo fulminato.

Questa notte lo penso, io che so bene
che presto guarirò.
E simile mi sento a quel fedele
che vidi a Bruges nel suo manto di lontra.
Guardava una via Crucis e si sforzava
d’immaginare il fiele e ogni tormento.

E forse oscuramente anche sentiva
che non soltanto il Cristo delle icone
il passo sterminato delle tenebre
lo varca in nostro nome.



Sono venuta a Parigi per dimenticarti.



Sono venuta a Parigi per dimenticarti
ma tu ostinato me ne intridi ogni spazio.
Sei la chimera orrida delle gronde di Notre-Dame, 
sei l'angelo che invincibile sorride.

Veniamo a patti (il contadino e il diavolo):
lasciami il giorno per guardare, leggere,
sprecare il tempo, divertirmi, escluderti.
Notti e sogni, d'accordo, sono tuoi.


MARIA LUISA SPAZIANI (1922, Turín / 2014, Roma, Italia)
Imagen: Dino Ignani

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