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VIENDO EN PARTICULAR

Diego L. García | Es el paisaje monótono pero suficiente

vaqueros          todo trata sobre vaqueros    el amor por ejemplo es un viaje al oeste  sin Texas ni Kentucky  (tal vez como la Dodge City ...

enero 05, 2016

Jorge Aulicino


Posiciones frente a la luz en el barrio de Flores




En esa casa no vive nadie hace rato, las ventanas de la planta baja
fueron tapiadas con ladrillos y las del primer piso tienen los vidrios rotos.
Los pisos son altísimos y mi amigo advierte cómo se ve el cielo desde allí.
Lo dice como si estuviera dentro de la casa y no mirándola desde afuera.
Para mí, allí donde se ve el cielo de Buenos Aires se ve la pampa.
El cielo está lleno de pampa. pero la casa es gótica y no es difícil imaginar
el fantasma del poeta Guido Spano levantándose de la cama
sólo para ir a buscar un vaso de agua -porque allí, dicen,
vivió Guido Spano sin salir de la cama-.
Mi amigo se ha desplazado en esos planos mentales como suele hacer.
No puedo acompañarlo mientras su mirada mira el cielo por encima de los   techos.]
Sólo con ver el cielo desde la calle sé que ha gritado un tero,
que se pierden los ruidos en la pampa tremenda
y que el aire argentino tiene una luz que casi hiere
como el borde de una hoja de papel,
y a la vez es huidiza; nueva o muy vieja parece,
no lo sé, pero no es la luz opaca de tantos otros países, es una luz
que a la final molesta, te ha rasguñado y no te diste cuenta;
tampoco es insoportable y agresiva como en el Caribe donde
Lezama Lima entornaba todo el día los postigos para verla tamizada
y para, en última instancia, disfrutar el fresco del ladrillo o la piedra.
Es otra cosa acá.
Acá, fácil, uno se hace amigo de la oscuridad.




De: "El Cairo", Ediciones del Dock, 2015Otros poemas de JORGE AULICINO, aquí
Imagen: Facebook de JA. Jorge Fonderbrider, Jorge Aulicino y Jonio González







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